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Tradicionalismo o Extrema necedad

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hace 13 horas, Hispanorromano dijo:

Y de todas manera hay que tener en cuenta que muchas veces parece que se está desplazando la "ventana de Overton" hacia un lado pero en realidad se está desplazando por ambos extremos, pudiendo quedar vencedor el extremo contrario. En los años 30 parecía que estaba teniendo lugar un desplazamiento a la derecha en todo el mundo, pero con el desastre de la Segunda Guerra Mundial la ventana se desplazó bruscamente a la izquierda. Puesto que Abascal ha ligado un poco su suerte al fenómeno de Trump, si éste queda desacreditado o los EEUU caen en picado, también quedarían desacreditadas las ideas asociadas, en un nuevo movimiento de péndulo.

Muy acertada esa reflexión y por ese mismo motivo me parece necesario desligarse y desligar determinadas ideas y posicionamientos del proyecto de Vox ya que, cuando llegue ese momento, que sin duda llegará, todo lo que se haya metido en el edificio de Vox quedará desacreditado junto a la idea original. En Vox no han tenido las agallas de levantar un proyecto autóctono y original, se han metido en cambio a navegar a rebufo de las corrientes internacionales. Ni siquiera se han preocupado mucho en adaptar esas corrientes a la realidad española, tal como ocurrió en el siglo XX con los fascismos así que, cuando esas corrientes se diluyan o cambién de rumbo, Vox se diluirá o cambiará de rumbo junto a ellas, con todo lo que lleve dentro. 

En el fondo podría pensarse que, en todo este juego de la política internacional, lo que se busca es la desautorización final de todas las ideas y proyectos existentes para que finalmente no reine otra cosa que la desconfianza.


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Algunas reflexiones.

En una entrevista que le hacían al cardenal Sarah sobre el futuro de Occidente, éste respondía: "Creo que occidente morirá. Hay muchos signos; no hay natalidad, las invasiones por otras culturas, gentes que progresivamente por su número cambiarán completamente su cultura y su moralidad".

Una de las consignas que enarbola toda esa nueva derecha, entre la que puede identificarse a Vox y por la que está creciendo el populismo como la espuma en toda Europa, es precisamente esa pérdida imparable de nuestra identidad y raíces culturales, que está ocasionando la invasión de un nuevo orden moral y cultural dominante, pero, ¿acaso no es esa derecha, otra de las precursoras de esa invasión? ¿Acaso cuando rehúsan identificarse con la fe que ha dado origen a Europa, no están facilitando esa pérdida de la identidad nacional? ¿Es que no es la pérdida de la identidad, la puerta para una invasión cultural?

Porque, ¿quién es el invasor, el inmigrante o la cultura que le trae? ¿A quién habría que poner fronteras, a ese pobre hombre que huye de la desgracia en su país, o a la cultura que ocasiona dicha desgracia? ¿Es moralmente lícito pedir la deportación de inmigrantes, haciendo recaer así sobre estos el peso de nuestras desgracias, al tiempo que se abren las puertas a todo tipo de convivencia cultural mientras esto produzca riqueza material? ¿Por qué a un mafioso ruso cargado de millones le está permitido comprar su nacionalidad y en cambio un pobre nigeriano que entra en patera debe ser deportado? ¿Qué clase de moral e identidad predican quienes así piensan y actúan? Creo que la moral e identidad salvajes de quienes se identifican solo por lo que tienen en lugar de por quienes son,  por tanto incapaces de salvaguardar la dignidad humana ya que han renegado del propio ser que nos iguala a todos en dignidad.

Cuando uno pierde su identidad, entonces otro viene y lo define, y en este caso me temo que los supuestos defensores de la identidad nacional, son los mismos que están abriendo las puertas a la invasión cultural.

Voy al meollo ¿Por qué no puede un partido aspirar legítimamente al ideal católico, cuando este ha sido históricamente el que nos ha definido como una de las primeras potencias del Occidente? ¿Por qué deberíamos seguir escondiendo nuestra identidad, concediendo espacio así a nuevas identidades que a la postre son las que nos han llevado a esta situación? ¿Por qué no puede orientar la fe católica el devenir de la nación, permitiendo así que cualquier otra creencia, incluso suicida como es el caso de muchos progresismos y paganismos, pueda orientar el futuro de las generaciones?

¿Por qué no podemos tener un estado confesional? ¿Acaso la aconfesionalidad no es igualmente otro orden moral? ¿Por qué uno sí y otro no? ¿Por qué pedir una reforma constitucional para eliminar competencias y no pedirlo para establecer la propia confesionalidad del estado?

De la misma forma que puede existir el estado aconfesional, independientemente de la confesión personal de los ciudadanos, podría existir también el estado confesional, es decir, un estado orientado por un determinado orden moral, independientemente de la fe individual de cada persona. ¿Qué es lo que impide que el estado no pueda profesar una determinada fe, especialmente si dicha confesión está orientada a garantizar la vida, la justicia y la dignidad humana?

A menudo se atribuye a las religiones la muerte de miles de personas que han caído bajo la intransigencia religiosa o la guerra pero, si echamos un vistazo al pasado siglo XX y lo que llevamos de este, podemos comprobar muy fácilmente como, cuando la religión no ha estado presente en la orientación de las naciones, se han cometido las mayores injusticias, genocidios y matanzas de toda la historia de la humanidad. ¿Realmente debemos seguir abundando en ese camino? ¿Debemos seguir negando nuestra identidad en pos de una pretendida libertad que en realidad no existe, dada la imposibilidad real que tiene uno para poder identificarse sustancialmente y obrar públicamente en consecuencia?


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Bingo, si un estado puede ser aconfesional y supuestamente tolera diferentes creencias, que es una posición ideológica... por qué no va a haber un estado católico.

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Así es. El simple hecho de que un estado fuese confesional, no implicaría la obligación de que los ciudadanos profesasen dicha fe sino simplemente que las políticas de ese estado deberían estar orientadas en consecuencia. Creo que España ha sabido transitar por la historia dando sobrado ejemplo de que es posible vivir en una nación confesional, independientemente de lo que crea el ciudadano particular. Y no creo que eso deba ser necesariamente un anacronismo salvo para aquellos que detestan nuestra fe.

Es que hemos llegado a un punto en el que, ya no la nación, es que ni siquiera las diferentes opciones políticas se atreven a mencionar confesión alguna en sus orientaciones. Peor aún, está bien visto confesar el agnosticismo e incluso el ateísmo sin embargo, decir que uno es católico, es poco menos que un pecado nacional.


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    • Por Hispanorromano
      Me ha parecido interesante este fragmento de Vázquez de Mella en el que plantea que la autocrítica destructiva a la que solemos entregarnos los españoles no es la mejor manera de levantar una nación. Creo que tiene aplicación también en la España democrática de hoy: aunque no nos guste y queramos cambiarla, tampoco conviene cargar las tintas diciendo que somos más corruptos que otros pueblos o que no valemos nada en el contexto internacional. Lo primero, no es verdad si se hace un análisis objetivo de los demás países; pero además salta a la vista que no es lo más adecuado para salir de nuestra depresión y levantar de nuevo el vuelo.
      -----------------------------
      Injurias a España. — Su grandeza histórica
      Es necesario que os aprovechéis de este movimiento, que es indígena, que es original ; porque a mí, señores, lo declaro, me hierve la sangre y me duelen los oídos, cuando oigo esa palabra de europeización. Hace algunos años, todavía no había un español que no se indignase contra aquella frase injuriosa de Dumas, que decía que el África empezaba en los Pirineos, y ahora, a cada paso, se habla de aires de Europa, de que hay que asomarse a Europa, de que hay que vivir en Europa. No parece sino que somos una continuación de Frajana, que vivimos en pleno Marruecos. ¿Es que tanta maravilla hay en los demás pueblos de Europa? Yo he viajado por algunos, y he visto algunas cosas que abundan en España, y otras que en España no abundan tanto por fortuna. Es muy fácil alabar una nación cuando no se ve de ella más que el conjunto de los ejércitos y acorazados y los esplendores de las grandes ciudades, y, juzgando por esto, creer que allí el nivel moral está a la misma altura que el nivel de algunos centros materiales. Yo he leído un libro, no hace mucho tiempo, en donde se estudiaba el malestar social del pueblo inglés. En la ciudad de Liverpool hay 22 mil obreros que viven en sótanos que no tienen más salida al mundo exterior que una abertura, por la cual se comunican con la planta baja de las viviendas en donde moran otros, y no mucho mejor. ¿Y no sabéis que ha habido año en que han muerto en Inglaterra alcoholizadas unas seiscientas mil personas? ¿Son ésas grandezas morales?
      Cuando pongamos en la cuenta las cosas de dentro y las de fuera, hay que ponerlas todas, y hay que tener presentes también las degradaciones morales de otros pueblos.
      Yo he visto en la ciudad de Venecia, cuando el cañón de San Marcos hacía retemblar los viejos palacios, marchar muchedumbres de obreros a comer aquella borona gelatinosa que se llama polenta, y que en un mostrador sucio se corta con un bramante, y que, junta con unas patatas sin sal, constituye su alimento.
      Esto ocurre en esos pueblos opulentos. Hay de todo en todas partes ; lo que hay es que nuestros políticos conocen el extranjero por los balnearios (Risas). Y es una fortuna que muchos tengan enfermedades y lacras para que lo vayan conociendo algo.
      Vais a París, recorréis los grandes boulevares, la Plaza de la Concordia, y os asombra que los mendigos no salgan al paso; vais a la torre Eiffel, a los grandes hoteles, a los grandes restaurants, y, claro es, allí no se ven pordioseros. Yo tengo un amigo que ha estado dos meses en Londres, y creía que allí no había pobres, porque, claro está, como hacía la vida en los clubs, no había encontrado ninguno que se acercara a pedirle una limosna. Pero cuando en esas poblaciones se desciende un poco, entonces se ve que hay todavía muchas virtudes morales en nuestro pueblo, que no sólo resisten el parangón, sino que ganan en la competencia, porque son superiores.
      Somos así, señores ; aquí hacemos muchos alardes de patriotismo, y, sin embargo, puede decirse que España es una nación que apenas pasa un día sin que se insulte a sí misma.
      Nosotros estamos afirmando todos los días que somos un pueblo inculto, que somos un pueblo atrasado, que tenemos que europeizarnos; ¿creéis que así se ha civilizado alguna vez un pueblo? Muy malo es aquel exceso de patriotismo que tiene ya un nombre (chauvinisme), y que consiste en creer que las cosas del propio país son siempre las mejores ; pero lo prefiero a esta clase de injurias y afrentas. Algunos de vosotros —aquellos que no os satisfacéis con esa historia incompleta y casi calumniosa de nuestros manuales de los Institutos, y aun de esas historias generales, todas ellas defectuosísimas y sembradas de errores— cuando habéis querido estudiar algunos períodos de nuestra historia, y habéis revuelto los archivos y abierto los viejos pergaminos, habréis observado qué diferencia se nota entre aquella historia y esta otra que se usa para echárnosla en cara unos partidos a otros, sin saber que era la historia común de nuestra Patria la que hemos maldecido y hemos manchado (Muy bien). ¿No es verdad que, cuando se trata de combatirnos unos a otros, decimos que esa historia no es más que una historia de tiranos y de esclavos, en que no hay más que hogueras inquisitoriales, opresión del pensamiento, mutilación de la voluntad, barbarie ?
      Y, sin embargo, esa Historia de España se confunde durante más de un siglo con la Historia universal. Nosotros tuvimos un Imperio al lado del cual eran provincias el de Ciro y el de Alejandro, porque fué 23 veces más grande que el de Roma; nuestros personajes formaban como una selva en el siglo XVI; de tal manera se unían, que no era fácil distinguir el cielo que ellos eclipsaban con su grandeza. Nosotros fuimos grandes, con una grandeza tal, que quisiera recordar las palabras de un gran español lusitano, Oliveira Martins, que, a pesar de ser positivista y ateo, cuando escribió uno de sus libros cantaba las glorias de España con un entusiasmo que contrasta con aquel otro lenguaje, impropio al hablar de una madre, que suelen usar nuestros historiadores de los partidos democráticos; él, positivista entonces, aunque su sinceridad y su buena fe lo lleva ron a morir abrazado a la Cruz ; él, positivista y ateo, decía: No se puede afirmar en España que la Monarquía y el Catolicismo fueran contra natura; habría que averiguar de dónde sacaron ellos su fuerza, y habría que quemar todos los documentos históricos, unánimes en reconocer el entusiasmo del pueblo por los reyes y los sacerdotes en que se veía a sí mismo representado. Él era el que, cantando la España del siglo XVI, exclamaba: No era un monstruo, era un gigante ; en su seno latía la vida ; su brazo era tan titánico y potente, que, cuando se levantó, pareció que con un esfuerzo sobrehumano alteraba las leyes de la Naturaleza y de la Historia ; cada personaje era un gigante ; y los enumera, desde Lope a Camoens, desde Felipe II a Juan III, y, aunque a algunos alcanzan epítetos inexactos, a todos los reconoce como grandes, porque la imparcialidad histórica obliga a confesar que, cuando nos levan tamos formando aquella unidad poderosa de una fe ardiente que nos puso en movimiento, Europa dobló la cabeza para dejarnos pasar. Entonces las leyes históricas parece que se suspendieron; fué necesario que el gigante se desangrara y sucumbiera en una lucha de más de un siglo para que las leyes históricas volvieran a regir los intereses humanos como en la vida ordinaria.
      Señores, una historia de tal magnitud y de tal grandeza no puede ser denigrada, no puede ser escarnecida ; y esa historia es aquella que coincidió, a pesar de los vientos adversos que en toda Europa reinaban, que coincidió con la idea regionalista al mismo tiempo que con la idea nacional fundada sobre la unidad religiosa.
      Yo me he imaginado muchas veces que esta España gloriosísima se había formado como si hubiera juntado raíces dispersas de los elementos indígenas, celtíberos, de los elementos semitas, helénicos, romanos, que todos eran corno raíces que no podían dar de sí, al romper el suelo, más que pequeños arbustos; pero un día la Iglesia los juntó con la abrazadera de oro de una misma fe, les comunicó su savia, hizo que formasen un tronco común, y ese tronco se levantó y tuvo una fronda gigantesca que casi cubrió el sol. Pues bien, señores : ese tronco existe, la savia no ha muerto todavía, todavía cabe pedir que no se convierta en uno de esos palos secos y largos que se levantan en la llanura como demandando una centella o el hacha del leñador, sino que con savia nueva, que ahora va circulando en todas las regiones, se levante otra vez y rejuvenezca el tronco para que florezca, para que extienda su copa protectora, y el altar del sacerdote, la lira del poeta, la espada del guerrero, la herramienta del obrero, la esteva del labrador, todo se cobije a su sombra el día que la tormenta sacuda los cimientos de Europa, y, cuando las aves del cielo vengan a posarse en esa fronda del gran árbol nacional, pueda salir la tribu peregrina otra vez a emprender nuevas cruzadas por la Historia, y a llevar caliente sobre su corazón y como en un relicario la semilla que él produce y plantarla en nuevas tierras donde otra vez se bendiga este pabellón español que un día cubrió con su sombra el planeta, y que no tienen derecho a escarnecer los hijos de la generación presente (Muy bien, muy bien. Muchos diputados de todos los partidos políticos se levantan a felicitar al orador).
      Obras completas de Juan Vázquez de Mella, Volumen IX, pp. 189-197.
    • Por elprotegido
      Pues sin duda puede decirse que VOX ha salido ganando, y mucho, de las negociaciones en Andalucía:
      - Ha conseguido aparecer como un partido sosegado y dispuesto a hablar, frente a las demonizaciones y "cordones sanitarios". Ha logrado finalmente un acuerdo, o al menos simularlo (lo cual es lo de menos).
      - Si bien es cierto que el acuerdo alcanzado con el PP ignora muchos puntos clave para VOX, a mi juicio eso no es un fracaso diplomático como algunos pretenden ver. A VOX no le interesa que el PP acceda (en este momento) a sus exigencias, ni que gobierne de manera parecida a como lo harían ellos, pues eso podría frustrar su ascenso y disminuir el trasvase de votos de PP a VOX. Ya negociarán en escenarios más importantes y con un equilibrio de fuerzas más ventajoso para VOX. Si VOX no va a estar en el gobierno es preferible (para ellos) que no se adopten sus medidas estrella con intensidad.
      - VOX tiene justificación segura ante sus votantes. Han permitido que no haya gobierno rojo (algo bien visto por sus votantes) y a la vez pueden vetar todas las iniciativas gubernamentales que no convengan. Pueden protestar si el gobierno mantiene intacto el legado socialista.
      - Han retratado a Cs como partido de izquierdas, con complejos severos e inconfesables, lo que previsiblemente influirá en la percepción del votante de derechas. Más allá de los intereses de VOX, creo que conviene que se intensifique hasta cierto punto la deriva izquierdista de Cs, lo que puede servir para influír en el PSOE y que así, al menos, la izquierda menos radical tenga cierta idea de España. Idea tibia y fundamentada esencialmente en una lectura lábil de la Constitución del 78, como si España hubiera nacido -Dios nos libre- en ese momento. Pero algo es algo.
      Por lo demás, por hacer crítica negativa, no me está gustando demasiado el discurso de VOX con respecto al feminismo y la ideología de género. Pareciera que el único problema es gastar dinero público en organizaciones públicas feministas y similares. Aunque bien es cierto que cortando esas subvenciones se avanzaría en la solución del problema y se golpearía al enemigo (a la vez que se aliviaría el bolsillo del currante español), no se ataja el mal de raíz si se rehúye el debate real. Aún así, reitero que cerrar estos chiringuitos ya sería un gran avance, aunque no habría que parar allí la confrontación ideológica. También reconozco que los dogmas del feminismo son muy difíciles de criticar, y que el que los ataque va a ser violentamente embestido por los medios. Es lo que le ha pasado a VOX por desplazarse tangencialmente sobre el asunto.
      Tampoco veo muy claro lo de la "ley de violencia intrafamiliar". Hay miedo a derogar leyes de la izquierda (siendo supuestamente preferible "mejorarlas" o "ampliarlas") a pesar que se hayan demostrado perniciosas y/o netamente inútiles para su supuesto propósito. De todos modos, entiendo que la propuesta de VOX sería una mejora con respecto a la situación actual si esta ley que proponen garantiza la presunción de inocencia, ayuda suturar la fractura social entre hombres y mujeres creada por el feminismo y no es excesivamente intrusiva.
      También parece asomar la tentación de presentarse como la opción de los "gays de derecha", de moda entre la derecha alternativa europea y estadounidense. Huelga decir que no me gustan nada esos movimientos, y que desgraciadamente no cabe esperar que esta tendencia en VOX se revierta.
    • Por Español
      Aunque el tema que a continuación paso a exponer, bien podría haberlo integrado en otros abiertos al efecto del seguimiento de conocidos grupos políticos, he preferido dedicarle un tema aparte por la relación que tiene con el estado actual de cosas en nuestra sociedad, cada vez más dividida, polarizada y en suma destruida de sus principios y valores fundamentales.
      También podría haberlo titulado haciendo alguna referencia a las técnicas del populismo para extender su mensaje en la sociedad, pero pienso que es más adecuado generalizarlo en el orden de la propaganda política ya que creo que la dinámica que a continuación se retrata, no es exclusiva del populismo, sino que ya es ampliamente utilizada por todas las formaciones políticas que aspiran a alguna forma de gobierno o presencia en la sociedad.
      Para exponerlo voy a utilizar un artículo que publica hoy el digital "El Confidencial.es", acerca de los métodos que utiliza Vox para propagarse en la redes, aunque me gustaría que lo tratásemos de manera general, referida a todos los partidos y movimientos que aspiran a mejorar la sociedad -resalto en negritas lo que me parece interesante para apoyar el tema-:
      De todos es conocida la extendida costumbre que tienen los partidos de izquierdas, de dividir y polarizar la sociedad para alcanzar el poder. No basan su existencia en ningún esfuerzo conjunto por un alcanzar un ideal superior sino en la ruptura de los ideales que dan sentido y unidad a las cosas del bien común existente. De hecho, el propio movimiento de los indignados del 15M, que supuso el renacer del comunismo renovado en España, aparte de encontrar su justificación material en las corruptelas políticas de PP y PSOE, la crisis económica o los recortes de prestaciones sociales, debe también sin duda su existencia ideológica a dicha polarización, astutamente utilizada por lo que después pasó a denominarse "Podemos", cuya denominación refleja como ninguna la verdadera aspiración de ese movimiento, que no es otra que la del poder pretendido para destruir lo creado y organizar desde sus ruinas una nueva sociedad a imagen y semejanza de sus líderes, como bien ha demostrado ya la historia en cada ocasión donde han alcanzado el poder absoluto, y con ello la propia ruina o destrucción del ser humano integrado en esa unidad que es la comunidad social donde vive y se identifica.
      No vamos a descubrir nada si decimos que la generación de tensiones y divisiones es lo que tradicionalmente ha alimentado y mantenido viva a la izquierda, desde la más antigua revolucionaria lucha de clases, pasando por la división entre bandos, hasta llegar a la más moderna guerra de sexos donde, el hombre y la mujer han dejado de ser potencialmente la unidad humana para dividirse y convertirse así en dos potencias enfrentadas. Se trata en suma del lema "Divide et impera", tan antiguo como el mundo y aplicado en su más perversa expresión para dominar al propio ser humano que pretende liberar.
      Desde la persona humana, pasando por la familia, el clan, el gremio, el municipio, la nación o la patria y así hasta llegar a la metafísica de la Comunión, todas las estructuras que mantienen vivas y unidas nuestras sociedades se sustentan sobre unidades fundamentales formadas por elementos complementarios, que se multiplican generando nuevas unidades: cuerpo y alma, hombre y mujer, amigos, vecinos, paisanos, fieles, etc. El propio ser nacional y en nuestro caso, la democracia, se sustenta sobre esa realidad. La propia ley natural tiene esa forma de estructura. 
      La raíz cristiana de nuestras sociedades se fundamenta también en buena medida, en aquel milagro de la multiplicación de los panes y los peces donde, lo milagroso no fue hacer aparecer el alimento de la nada sino convertir el corazón egoísta de los que allí estaban invitándoles a compartir sus propios bienes para que de esta forma se multiplicase el bien de todos. Ese milagro de la multiplicación ha sido el que los españoles han sabido reproducir mejor por el mundo, dando origen a aquella comunión de pueblos y naciones que fuera nuestro imperio, y sentando las bases de la actual hegemonía occidental.
      De otro lado, la existencia de las derechas en nuestro marco político, desde su origen en la revolución francesa representando la defensa del orden tradicional frente al veto real de los revolucionarios, hasta llegar a la más moderna "ultraderecha" reclamando la supuesta vuelta a los valores tradicionales, no se entiende sino como una fuerza de contraposición necesaria para conservar la unidad social sobre la que constantemente atenta la división del progreso de la izquierda, y que configura el bien común. Así, izquierdas y derechas vendrían a ser la manifestación social de las expresiones matemáticas de la división y la multiplicación respectivamente pues, de alguna forma la izquierda representa siempre ese proyecto privativo de "lo nuestro" que trata de dividir y repartir el "bien de todos", y que pretendidamente trataría de conservar y multiplicar la derecha.
      Digo pretendidamente porque por supuesto, el factor humano es clave en ese análisis de izquierdas y derechas ya que, no se puede afirmar que todos los afectos a las izquierdas y derechas operen en sentido estricto al que orienta su ideología: ni todos los afines de la izquierda pretenden dividir la sociedad, ni todos los de la derecha pretenden conservar y multiplicar el bien común. Es más, por mi propia experiencia casi que me atrevería a afirmar que, por lo general, existe una gran masa invertida en ambos bandos, unos creyendo ingenuamente que mediante la división van a lograr la igualdad deseada y otros actuando astutamente a sabiendas que de la multiplicación van a obtener un beneficio que les sitúe por encima de los demás, pero así de torpe es la condición humana.
      Lo importante y curioso en ambos casos es que, tanto las izquierdas como las derechas, aunque operen a conciencia y honestamente, tratan en teoría de lograr una unidad que podríamos definir como bien común, sin embargo, el camino que hoy emprenden ambos extremos dominados por el populismo, es el de la generación de tensiones y la división constante que imposibilitan la construcción y conservación de un bien común y con ello la de la propia identidad nacional y dignidad humana.
      ¿Por qué partidos de izquierdas, como Podemos que, pretendidamente apuestan por la igualdad o la solidaridad, emplean para sus fines la división constante entre bandos, sexos o regionalismos, o buscando el favor de grupos separatistas que procuran en definitiva la ruptura del bien común, generando así mayor insolidaridad y desigualdad entre todos? ¿Por qué partidos de derechas como Vox, que pretendidamente claman por preservar la unidad y libertad nacional atacadas por la izquierda, emplean esa misma técnica incendiaria de la división social, generando de esta manera una mayor desunión y tiranía entre los sujetos que componen la nación, y en definitiva con ello procurando también la ruptura del actual bien común?
      Sé que no vivimos en la sociedad perfecta y que a día de hoy estamos muy lejos de alcanzar ese ideal pero ¿Se trata en ambos casos de proyectos y actuaciones legítimas, surgidas desde la sociedad y para el bien de todos, en función dicho esto de los deseos y promesas expresados por todas esas formaciones en sus respectivos mítines y programas, o en cambio responden a otros intereses superiores que, por encima de ellos mismos y valiéndose del populismo que mueve hoy toda la política, buscan dividir, tensionar y destruir el bien social para hacerse así con el dominio de nuestras vidas? ¿Todo lo que hay es en realidad lo que se ve, o lo que se ve en cambio está ahí para ocultar la realidad? Porque, tan contradictorio e hipócrita me parece clamar por la justicia social, empobreciendo y privando aún más al pobre de sus propios bienes humanos y materiales, como pretender la unidad y la concordia nacional al mismo tiempo que se paga a unos pirómanos para incendiar la sociedad.
      Por ejemplo, me he leído varias veces las cien propuestas de Vox para el gobierno y pese a estar conforme con la inmensa mayoría, no tolero de ninguna manera el uso que se hace del tema de la inmigración pues, de igual forma que la izquierda no puede abrir de par en par las puertas de las fronteras si se quiere mantener la paz y el orden en la sociedad, la derecha tampoco puede abrir la puerta de la xenofobia por el mismo motivo pues, en ambos casos de cosifica y deshumaniza a la persona hasta convertirla en simple materia de voto y presupuesto, sin tener en cuenta la dignidad humana y necesidades básicas de los que vienen y de quienes los reciben. Es decir, al igual que lo que comentaba anteriormente, la vía del orden no puede ser generar un mayor desorden. La tolerancia, solidaridad y acogida que caracterizan a los españoles, es una virtud conquistada durante siglos que no podemos permitirnos perder por seguirle el juego a un puñado de intereses políticos y económicos, sean de izquierda o de derecha. Seamos rebaño pero no borregos.
      Por todo esto y otras cosas me declaro a menudo objetor de conciencia en materia de voto, cada día más consciente, porque no entiendo como todos esos grupos que supuestamente pretenden mejorar esta sociedad, son incapaces de entender que, sus dinámicas de funcionamiento se orientan a empeorarla. El fin no puede justificar los medios y si se carece de un proyecto ilusionante, capaz de movilizar el voto y aunar voluntades en pos de un futuro mejor para todos, antes de unirse al bando de los incendiarios, es preferible seguir defendiéndo honradamente la casa y quedarse esperando a ver como pasa por delante el cadaver de tu enemigo pues, sin duda en esta vida, todo pasa.
      Yo de momento me seguiré absteniendo, y ojalá fueran millones los que lo hiciesen pues así entenderían nuestros políticos que, para construir una sociedad mejor, es más efectivo y humano sacrificarse uno mismo que andar promoviendo el sacrificio de los demás. El origen cristiano de nuestra civilización así nos lo demuestra.
       
    • Por Hispanorromano
      A veces el enemigo nos proporciona en su propaganda y sin quererlo las claves de su pensamiento íntimo. Este artículo de Rafael Bardají (Vox) en La Gaceta de Ariza nos revela algunas claves de la movida identitaria que está funcionando en Europa y que probablemente empezará a ganar peso en España. Marco en negrita lo que me parece llamativo e Intento leer entre líneas al final:
      Más allá de que pudiera tener razón en algún aspecto, por ejemplo en la reivindicación de la soberanía de las naciones, me parecen interesantes algunas claves que revela:
      — Promueve el nacionalismo, cosa hasta ahora inédita en estas formaciones. Hace una crítica de los "valores" instaurados tras la Segunda Guerra Mundial. Quiere salir de la UE a toda costa.
      — Elogia el orden de Westfalia porque puso fin a las guerras de religión. Ya se sabe, las religiones son la causa de las guerras, mejor nos iría sin ellas.
      — Dice que Hitler, lejos de ser nacionalista, era un imperialista y que Stalin era un universalista antinacionalista. Quiere asociar todo lo negativo con la concepción imperial.
      — Habla despectivamente de la "supuesta comunidad hispánica" entre España y "América Latina" (nótese la elección del término). Está claro que niega esa comunidad. A renglón seguido se refiere despectivamente a la "retórica imperial" del franquismo y a la "visión universalista" de la Iglesia católica. Es claro su desprecio por las concepciones patrióticas que el franquismo toma de la Falange y el carlismo. No quiere la UE, pero tampoco quiere ningún acercamiento a Hispanoamérica.
      — Le molesta que se celebre el Día de la Hispanidad y preferiría que se celebrase la "victoria militar sobre los moros" en consonancia con los nuevos aires que vienen de Europa. Ésta es una reivindicación identitaria clásica. Es un devoto de Santiago pero sólo en lo que respecta a su aparición en la batalla de Clavijo. Lo que tenga que ver con la Religión le interesa menos o directamente lo desprecia.
      — Detesta a los inmigrantes musulmanes porque son "incompatibles con nuestros valores, instituciones y formas de vida". Prefiero no saber qué valores y formas de vida son ésas.
      — Tampoco le caen nada bien los hispanos. Los intenta equiparar con los musulmanes mencionándolos en el mismo contexto, aprovechando el en parte justificado recelo que hay hacia los musulmanes para ampliar el rechazo popular a todos los inmigrantes. Los únicos inmigrantes que le caen bien son los chinos.
    • Por Hispanorromano
      Lo encierro entre interrogaciones por ser cauto. Ayer publicaba Santiago Abascal este tuit:

       
      El mensaje de Abascal no tiene nada de malo: lo suscribo y lo suscribe el propio Papa. Hay que acabar con los pederastas de raíz. El problema es que ya desde la primera respuesta (publicada por una tal Chus, que en su perfil aparece como militante de VOX) la cosa se mezcla con el islam y con el bulo que acusa al Papa de pedir a las europeas que se casen con musulmanes, orientándose en ese sentido anticlerical los mensajes sucesivos, sin que Abascal ni sus lugartenientes intervengan para poner un poco de cordura o para reconducir la conversación. Con lo que podemos suponer que VOX de alguna manera tolera y hasta fomenta ese tipo de pensamientos. Luego voy al estercolero burbujil y veo que un sodomita que milita en VOX está utilizando ese mensaje de Abascal para atacar a la Iglesia.
      De alguna manera parece que se trata de utilizar las recientes investigaciones sobre casos de pederastia eclesial en EEUU contra el Papa actual, cuando todos sabemos que esos repugnantes hechos ocurrieron durante el pontificado de Juan Pablo II, un papa al que, por cierto, veneran los críticos con Francisco. Todo celo contra los pederastas y los que les amparan es poco, pero parece que en este caso se está utilizando el tema interesadamente para golpear al papa actual, cuando es el que menos responsabilidad tiene. Entonces, más que celo contra los pederastas, parece una vil utilización del tema por parte de personas que siempre se han dedicado a encubrirlos.
      Me da la impresión de que VOX empieza a tocar registros anticlericales sin ningún pudor. Tal como están las cosas, cualquier día salen diciendo que a Francisco lo puso Soros para llevar a cabo el plan Kalergi o alguna cosa parecida. ¿Qué opináis vosotros? ¿Hay para mosquearse?
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    • El terrorismo estocástico y el atentado de Nueva Zelanda
      El pasado octubre se produjo una cadena de sucesos que me hizo pensar que estamos ante una nueva era de terrorismo inducido a través de internet. El día 23 de octubre, George Soros y otros adversarios de Trump empezaron a recibir cartas bomba que no llegaron a causar ninguna víctima. El 27 de octubre un sujeto abrió fuego contra una sinagoga de Pittsburgh y dejó 11 muertos y 7 heridos. El anterior día 26 se produjo otra noticia de la que no se informó en España: Gregory Bush asesinó a dos transeúntes negros; minutos antes había intentado entrar en una iglesia negra para perpetrar una matanza. En cuestión de una semana se produjeron tres acciones terroristas de inspiración identitaria y se dio la casualidad de que los tres terroristas tenían una intensa actividad en internet, donde difundían teorías de la conspiración típicas de la nueva ultraderecha: el Gran Reemplazo, el Plan Kalergi, el Genocidio Blanco, Soros llena EEUU de inmigrantes hispanos, etcétera.

      (...)Hace tiempo alguien habló de terrorismo estocástico para referirse a este nuevo fenómeno en que las comunicaciones masivas, especialmente las redes sociales, inspiran actos de violencia al azar que son estadísticamente predecibles pero individualmente impredecibles. Es decir, cada acto y cada actor es diferente, y nadie sabe quién lo cometerá ni dónde ocurrirá el próximo acto, pero es probable que algo termine ocurriendo. No puedo programar a nadie para que cometa un atentado en tal fecha y lugar, como a veces se decía fantasiosamente en algunas películas de espías, pero sí puedo inundar esa mente colmena que es internet con la suficiente intoxicación como para que alguien termine cometiendo una acción terrorista contra los enemigos que voy designando. No sé cuándo ocurrirá el acto terrorista ni dónde se llevará a cabo, pero es probable que termine ocurriendo un acto terrorista que a su vez facilite los siguientes actos, pues el terrorismo es ante todo propaganda. 
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    • Masacre en Nueva Zelanda ¿Son las redes sociales culpables?
      Como imagino que todos sabréis ya, ayer se produjo una matanza en Christchurch, una pequeña población de Nueva Zelanda donde, un supremacista blanco entró armado con rifles y escopetas en dos mezquitas y comenzó a disparar a todos los que se encontraban dentro, ocasionando 49 muertos y otros tantos heridos de bala, entre ellos mujeres y niños.

      Lo más grave del asunto es que el tipo retransmitió en directo su salvajada a través de Facebook, como si fuera un stream de un videojuego, logrando viralizarse a los pocos minutos de comenzar la matanza. Fue la policía la que tuvo que pedir a esa red social que cortase la emisión ya que durante casi veinte minutos, el asesino estuvo emitiendo impunemente sus crímenes.
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    • La diversificación de la propaganda rusa: PACMA, Podemos y ultraderecha
      La maquinaria rusa de desestabilización política parece que comienza a calentar motores de cara a las próximas citas electorales. Analizamos algunas cuentas en Facebook, bajo bandera de Rusia, que estarían apoyando toda la amalgama de ideologías y movimientos radicales, desde el animalismo hasta la extrema derecha.





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    • Publicación  en JM de Prada continúa su descarrilamiento: ""
      Prada critica el 155. Dice que es arbitrario y en general da a entender que el Estado español se está excediendo en la represión.

      Por eso decía que la explicación que ofreció a su anterior artículo es insuficiente. Dijo que el hablaba de la nación en sentido cultural, pero ese hecho no explicaría por qué se opone al encarcelamiento de los organizadores de la revuelta separatista o por qué le parece excesivo el 155. Tampoco explicaría la comparación que hizo de Cataluña con Kosovo, ni la afirmación de que los "poderes internacionales" ya habían decidido que Cataluña no fuese independiente.

      En su página oficial de Facebook se refirió a los que criticaron sus declaraciones a La Vanguardia como "alimañas" y "fachas paulovianos". Y, lo que es más preocupante, apareció por ahí un tradicionalista dando a entender que, en el fondo, Oriol Junqueras era un patriota español, y Prada pareció suscribirlo.

      Creo que algunos carlistas están incurriendo en la ideologización que suelen denunciar en otros. Parece como si, por llevar la contraria a los liberales, estuviesen cayendo en esquemas ideológicos igual de cerrados e irreales. Tal vez deberían someter el foralismo a una revisión crítica. No digo que lo abandonen, pero podrían adaptarlo a las circunstancias actuales, que no son las mismas que en el siglo XIX o en la Reconquista, que es cuando tenía sentido conceder privilegios a los territorios que se fuesen incorporando.

      Una vez que media Cataluña ha mostrado su voluntad de separarse de España, no tiene mucha aplicación el esquema foralista ni cabe esperar que esos catalanes vayan a recuperar el amor a España porque se les hable de fueros o se les reconozcan sus rasgos diferenciales. Si no hay lealtad, sería suicida ahondar en el reconocimiento de las diferencias.
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    • La tesis del complot del 11-M que promueve Villarejo
      Desde hace semanas el comisario Villarejo, encerrado por graves delitos, promueve una teoría de la conspiración sobre el 11-M que, en los titulares de Pedro J. Ramírez, apuntaba primero a Marruecos y luego a Francia. Al principio no se le dio mucho crédito en las redes sociales, pero en los últimos días, por la cercanía con el 11 de marzo, está cobrando fuerza en los canales de intoxicación habituales. Explico por qué la tesis carece, en mi opinión, de fundamento y es un ataque contra el pueblo español.
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