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Contenido popular

Mostrando el contenido mejor valorado desde 19/01/19 en todas las áreas

  1. 120 puntos
    El Español

    Movilidad y desarraigo

    Me parece un texto interesante con el que coincido en gran medida. De hecho, siempre he destacado en mi grupo de amigos por ser el único al que no le ha interesado apenas viajar, siendo en cambio todos mis amigos unos grandes viajeros y turistas otros. Siempre he considerado que alrededor de uno se extiende de continuo un impresionante espectáculo de acontecimientos, formas, costumbres, sensaciones y realidades diversas, que bastan para llenar el alma con todo aquello que se necesita para vivir e incluso extasiarse abundantemente, y que a menudo son las prisas, afanes y rutinas las que hacen que todo eso nos pase desapercibido, moviéndonos a buscar fuera lo que ya tenemos en nuestra propia casa. Para mi, los grandes viajes son visitar otros lugares de España, tierra que considero mi patria y por tanto esencia de quiénes somos, y por eso casi todos mis viajes han sido en territorio nacional, excepto una vez que viajamos al Pirineo francés con ocasión de una visita al Santuario de Lourdes. Es decir, siempre en casa porque ¿cómo podría yo valorar la creación entera si no conozco siquiera mi propia casa? ¿Cómo podría yo saborear la sustancia de otros lugares si no conozco ni entiendo la sustancia misma de la que estoy hecho? No me interesa viajar al lejano oriente, ni a los grandes territorios del norte o al África salvaje, por citar destinos habituales entre viajeros, y no porque considere que no tienen valor, belleza o que carezcan de interés alguno sino porque siempre he sabido de alguna forma, que todo lo que puedo encontrar en esos lugares, en el ámbito del ser y las emociones, que es lo que me interesa saborear cuando viajo, puedo encontrarlo también en mis alrededores. Hubo una época que nos dio por viajar a las sierras de Cazorla y la Villas, en Jaén, y mi mujer y yo estuvimos viajando ocho años consecutivos allí, hasta que nos llenamos de todo lo que aquel impresionante entorno podía ofrecernos, saboreando intensamente cada pueblo, historia, conversación, recodo, riachuelo, senda o rincón que pudiéramos encontrar. Viviendo en definitiva muy íntimas y exquisitas experiencias, incluso alguna de carácter místico, que en parte han ayudado a forjar nuestras vidas, sin necesidad de trasladarnos a Noruega a visitar sus fiordos. Lo mismo me ha ocurrido con el Pirineo, Castilla, Asturias, Cantabria, toda la costa mediterránea y sus islas, o con la abandonada y preciosa tierra aragonesa. Soy de los que se pueden pasar horas contemplando y saboreando un mismo paisaje, sin moverme del sitio, hasta extraer de él su esencia más profunda, su historia, su ser, pues pienso que el verdadero viaje está en el interior y en la forma en como acogemos y desentrañamos nuestra realidad más inmediata, estemos donde estemos. Recuerdo una anécdota cuando se celebró la Expo de Sevilla en el 92. Fuimos con unos amigos a pasar allí una semana, y recuerdo que en el tiempo que éstos visitaron todos los pabellones, nosotros apenas visitamos una docena, entre ellos por supuesto el español. Esa lentitud nuestra nos llevó a tener una amarga discusión con ellos, pues nos acusaban de ralentizar al grupo e impedirles ver la riqueza de todo lo que había allí, con la consecuencia de que terminamos yendo nosotros por nuestro lado y ellos por el suyo, hasta el punto de que alguno incluso dejó de hablarnos. Era un poco como si tuvieran la necesidad imperiosa de entrar en todos los sitios, de dejar su marca en todas partes como si eso fuera una prueba tangible de su propia universalidad. A mi modo de ver se trataba de lo contrario, era yo el que podía enriquecerse con todo lo que había allí, y por tanto debía saborearlo despacio para extraer la esencia que se encontraba en lo que cada país quería mostrar. Por supuesto es una anécdota y en una exposición así, tampoco iba yo a conocer la verdadera esencia de los países expositores, pero es una imagen válida para entender cómo viajamos actualmente por el mundo, buscando dejar nuestra huella, como el perro que marca su esquina, en lugar de procurar alimentarnos de las esencias, historias y señales que hay en el mundo. para mí el turismo es eso, gente corriendo de aquí para allá en la búsqueda casi enloquecida de emociones rápidas que nos alejen de nuestra realidad, y que tan pronto pasan como se cambia mentalmente de destino, más por el objeto de presumir sobre dónde hemos estado y lo grandes que somos por ello, que por enriquecernos con lo que hayamos encontrado. Es un poco el reflejo de una vida alegre pero sin sustancia, consumista, que apenas tiene otra utilidad final que la económica. La finca donde vivimos tiene apenas una hectárea, emplazada en una tranquila zona de pinares y cultivos, donde el tiempo se detiene a cada instante para dar paso a esos pequeños acontecimientos que son toda una historia y verdaderamente enriquecen la propia vida. Una conversación con el vecino acerca de la cosecha de olivas de este año; el zorro que viene a comer de lo que le ponemos a los gatos; las tórtolas y pajarillos que a diario vienen a hurtar el grano de las gallinas; un pequeño árbol que trata de hacerse sitio en un roquedal junto a la casa; el águila que se lanza a la caza de una culebra que luego ves colgar de sus garras en las alturas; el caminante que pasa junto a la casa y te cuenta sus historias; el panadero que viene los sábados a traer el pan de toda la semana y te narra sus últimas conquistas de caza o el problema de salud que tiene su hijo; el pastor que pasa con su rebaño bajo la lluvia por la cresta de la sierra desafiando el temporal para poner a salvo sus ovejas; el camino hasta el pueblo donde te cruzas con algún conejo asustadizo o con una familia de codornices atareada en buscar comida; la conversación amable en la parroquia sobre cómo organizar la próxima recogida de alimentos; el ratillo en la tienda de piensos animales conversando con Carlos de los últimos chismes del pueblo; el campanario del pueblo y las historias que te cuenta al pensar en las horas y acontecimientos que ha marcado su reloj; la señora que pasa ya encorvada tirando de su carrito recordando seguramente los tiempos que ha vivido; el viaje semanal a la ciudad para saborear la riqueza del beso y el encuentro con la familia... La vida está llena de preciosas historias cercanas que acontecen a cada momento, llenas de mensajes de esperanza, sentimientos, pasión y fuerza, y que ocurren en el día a día sin que para la mayoría pasan advertidas. A veces pienso que el olvido de la religión, de esa religión profunda que mueve al hombre a buscar en cada cosa el vínculo o señal que le comunique con lo eterno, ha traído la consecuencia de que hemos olvidado vivir, entender y saborear la vida. Dejándonos ciegos ante todas esas historias profundas y maravillosas que marcan el ritmo de los días. Incapaces de entender las señales que el Eterno nos regala en cada instante. Mancos para abrazar la cercanía de los nuestros y cojos para recorrer el verdadero camino de la vida, que sin embargo buscamos ansiosamente en un avión, en tierras lejanas que visitamos no más que para dejar allí nuestra orina, como gatos en celo que marcan sus territorios para decirle al mundo ¡Aquí estoy y mando yo! Pero no se trata de estar sino de ser. Ese es el verdadero viaje. Ignoro la afinidad ideológica del autor de ese texto, pero por lo que yo siento y percibo, intuyo que se trata de alguien que se cuestiona las inercias y dogmas de este mundo y por tanto deduzco que es alguien cercano al tradicionalismo o perteneciente en cambio a esas izquierdas que yo denomino "semiconversas" al estilo de Elvira Roca, Gustavo Bueno, etc, que se plantean si los dogmas modernos en los que han creído, merecen realmente la pena.
  2. 115 puntos
    El problema es que, aunque se centralizasen las administraciones municipales, la disposición geográfica seguiría siendo la misma, con la desventaja de que, al estar centralizadas, los pueblos o aldeas más pequeños perderían seguramente algunos de sus servicios en favor del pueblo vecino que albergase la administración municipal. En las comarcas con dispersión poblacional, es preferible mantener los pequeños municipios y potenciar la figura de los concejos comarcales y diputaciones que aúnen a esos municipios dispersos. En general pienso que sobra mucha administración autonómica y falta administración local. Alguna vez lo he comentado. Yo sí creo que existen diferentes identidades históricas en España que se deben respetar por sus propias características culturales, pero me parece un exceso la cantidad de autonomías actuales y las competencias transferidas. Con cuatro o cinco grandes autonomías que reflejasen la realidad de los grandes reinos sobre los que se estructura originalmente España sobraría y se resolverían buena parte de las manifestaciones nacionalistas. Centralizando en el gobierno central, todas las competencias que tuviesen que ver con servicios universales -sanidad, educación, transporte, energía...-, dándole en lo demás, mucha mayor relevancia y autonomía a la administración de municipios y diputaciones. En cuanto a la mejora de las comunicaciones en el ámbito rural, sin duda es un factor fundamental pero, si la rentabilidad de las actividades rurales sigue siendo pequeña y los servicios mínimos, esas mismas vías servirán para la salida de los pocos que quedan ya que se tiende a pensar que, si llegar al pueblo es fácil pero la vida en éste es difícil, mejor mudarse a la ciudad y venir de vez en cuando a vigilar la hacienda que andar viviendo permanentemente con dificultades. Creo que la solución pasa por muchas medidas, entre ellas por supuesto la mejora de las comunicaciones y servicios, pero también la de ofrecer facilidades y garantías reales para el asentamiento y emprendimiento. Menos subvenciones, mayores exenciones y más autonomía local. Luego hay otro aspecto sobre el que casi nadie habla y es el de la idea que tienen hombres y mujeres acerca de la vida rural. La mujer es más proclive a la vida cercana, cómoda y relajada de la ciudad, y al hombre suele apetecerle más la tranquilidad y el reto que supone la vida en el campo que a la mujer (digo esto en términos generales, aunque por supuesto haya tantas excepciones como se quiera). Tradicionalmente de hecho, a las hijas se las enviaba a servir a la ciudad mientras que a los hijos se les dejaba en el campo para mantener la hacienda, por entenderse que era lo mejor para todos. Sea como fuere es un hecho real -el de la mujer urbana frente al hombre rural-, con el que me vengo topando desde hace años, que antiguamente no tenía mayor trascendencia pues la cultura tradicional imponía que la mujer siempre iba donde iba el marido, pero ahora, con la modernidad y la furia del feminismo, la ideología de género etc, lo que se invita es a que cada cual trate de imponer su preferencia de vida al conyugue. Con lo que tenemos el problema añadido de que el hombre se ve ahora también impedido de retornar al mundo rural, en muchas ocasiones simplemente porque la mujer no quiere, y salvo que se quiera poner el matrimonio en peligro, lo normal es que la idea pase por la cabeza de muchos, pero pocos terminen haciéndola realidad debido a esa circunstancia. Los cambios culturales que ha traído la modernidad son tan profundos que, a menudo no nos hacemos una idea de hasta qué punto nuestra propia supervivencia depende de que seamos capaces de entenderlos y dominarlos.
  3. 35 puntos
    Contrariamente a lo que afirmaba hace poco el hispanista Stanley Payne, la Leyenda Negra y la hispanofobia (es decir, el odio contra lo hispánico, los hispanos, españoles e hispanoamericanos, las naciones hispanas, su historia, componentes, constitución, unidad y una lucha, consciente o inconsciente, por aniquilar sus proyectos de futuro), no están remitiendo. Todo lo contrario: conforme las naciones hispanas van levantando tímidamente la cabeza (España se recupera de la crisis, México y Latinoamérica en general empiezan a escalar poco a poco posiciones en el concierto de las naciones del mundo), se detecta que la Leyenda Negra y la hispanofobia están sufriendo un impulso relanzador y renovador. De esta manera, las potencias e imperios rivales, así como las tendencias traidoras y derrotistas de todos nuestros países, que actúan como una quinta columna enemiga, vuelven a usarla, como la usaron siempre, para luchar por su objetivo común: la destrucción del presente y el futuro de las naciones hispanas. En este hilo iré recopilando todas las noticias de ataques hispanófobos y negrolegendarios destinados a este menoscabo de la memoria, historia, unidad, conformidad, proyectos de futuro y orgullo de las naciones hispánicas. No serán pocos. Servirá por tanto de Observatorio Permanente contra la Hispanofobia.
  4. 35 puntos
    Recordemos, si alguien nos lee, que el bueno de Blas evitó la conquista de toda Sudamérica por parte de los ingleses. De caer Cartagena de Indias por la inmensa flota que mandó su Británica Majestad, seguidamente hubieran caído el virreinato entero de Nueva Granada y el Perú (el plan militar fue el mismo que luego empleó Simón Bolívar en las Independencias, así que es de esperar un desarrollo parecido de la campaña militar, del Caribe hasta el Alto Perú) de tal forma que la América española hubiera desaparecido al menos en los virreinatos del Sur y todo se hubiera convertido en un inmenso campo de esclavos, como una gigantesca Guayana. Quien crea que esto es una exageración, que vea el destino de la Nouvelle France en 1763. Que gente del gremio del cine y de la televisión promueva indirectamente la idea del genocidio y exterminio de los suramericanos a manos de una potencia esclavista y amoral como la Inglaterra del XVIII, dice mucho de ellos. Su endofobia, lamentablemente, no tiene límites.
  5. 31 puntos
    Suscribo los análisis que habéis hecho. Intento explicar mi visón (complementaria) del asunto. El capitalismo es amoral, en el sentido que en la práctica no defiende moral objetiva alguna. Un sistema así deja la moral (cristiana) en el ámbito estrictamente privado, aunque no la ataca. Es una evolución seguramente del pragmatismo protestante y de hecho así funcionaron los EEUU desde su fundación hasta los años 50, cuando las ideas comunistas empiezan a extenderse y la evolución de la sociedad ya no puede explicarse por entero por la acción del capitalismo. Son sociedades que, no obstante, pueden "funcionar". El comunismo, en cambio, es antimoral en el sentido que los valores comunistas son aquellos que, de implantarse, llevan a las comunidades a la autodestrucción y al colapso. Por ejemplo, el activismo comunista pone mucho énfasis en ridiculizar las creencias religiosas y en general todo comportamiento honorable y virtuoso. La Iglesia, el Ejército, la Policía y en general toda institución que proporcione cohesión a la sociedad es atacada virulentamente por el comunismo. Por lo anterior, los Regímenes que son comunistas en alto grado nunca "funcionan" y la gente huye de ellos hacia Regímenes capitalistas que, aunque siendo malos, sí funcionan. Esa disfunción de los Regímenes comunistas no puede atribuírse por entero a un "boicot" del capitalismo, pues si bien ese argumento serviría (o podría servir) para Corea del Norte, no lo haría en el caso de la URSS. En cualquier caso, un sistema amoral es completamente vulnerable a un sistema/virus antimoral, pues carece de esquemas que propugnen una verdad moral objetiva que pueda contrarrestar la subversión, cuando ésta se presenta. Por eso en las sociedades capitalistas los comunistas gozan de una infiltración y poder crecientes en los puestos claves de la sociedad. Sólo eso explica que nuestra sociedad sea más comunista culturalmente hoy que a la fecha de la caída de la URSS. Es decir, de algun modo las sociedades capitalistas están condenadas irremediablemente al comunismo. De ahí que ante el auge del comunismo en los años 30, la única respuesta que de verdad pudo pararlo proviniera de la Europa Católica, donde la conciencia católica todavía existente sí defendía una moral objetiva como guía de la sociedad frente al indiferentismo capitalista. No por casualidad el "insulto" preferido por los comunistas es el de fascista. Podría debatirse si el nacionalsocialismo a su vez opuso otra "moral" objetiva a la vez opuesta al comunismo y al catolicismo, pero como en cualquier caso juzgo esa supuesta moral como rechazable desde mis creencias no me interesa debatirlo aquí. Por concluír, y en esto estoy en desacuerdo con lo que dice Prada en su artículo, no es el capitalismo quien promueve venenos sociales como la ideología de género (consecuencia lógica de cualquier forma de feminismo, que tampoco se olvide) y otros, sino más bien que el capitalismo, con su indiferentismo en las cuestiones morales, es incapaz de articular ninguna oposición a los subvertidores que promueven esos venenos. Viéndolo desde otro punto de vista, el capitalismo tiende a considerar a la sociedad como un juego en el que todos los jugadores buscan maximizar su beneficio económico. A partir de allí, se postula una tendencia a un cierto equilibrio en el que todos los actores estarán satisfechos y se alcanzará con ello la cohesión social. El inconveniente, a mi juicio, es que muchas veces las motivaciones humanas están lejos de estos impulsos. Hay personas que encuentran más satisfacción en la desgracia de otros que en su propia felicidad, por lo que lo anterior es incapaz de "predecir" el comportamiento de esas personas.
  6. 30 puntos
    Alguna película vi sobre nuestra GC producida en los años 40 o 50. Casi diría que su tónica es la de reconciliar a los españoles apuntando a los "malos", que no podían ser sino los comisarios políticos. No negaban su humanidad a los "rojos" como décadas después el cine "democrático" hizo con todos los "fascistas". Podría explicarse como la magnanimidad reconciliadora del triunfador frente a la animosidad vengativa y ladina del derrotado que pretende ganar con la propaganda la guerra que perdieron en los campos de batalla. Podría explicarse también desde los fundamentos espirituales de unos y de otros... Ahí lo dejo. A su comentario añadiría que no es tanto el maltrato al cine histórico, sino el maltrato a la población que ha ejercido y ejerce ese mismo cine histórico, que ni siquiera parece tratar de abordar hechos acaecidos, sino emplearla como un arma de propaganda que de sustancia ideológica y sentimental a su eterna lucha contra el fascismo... Es "un cine de autor" que viene a sustituir la falta de medios con "el relato", o ese psicologismo que ya no se conforma en quedarse en los hechos en sí, sino en escarbar en las intenciones profundas (y por ello sospechosas siempre) de sus protagonistas. Hacer un cine histórico de verdad tendría que abordar dos temas espinosos en nuestra historia: -Justificar en sus causas respectivas a los contendientes. Imposible. Sería reconocer que todos tenían razones fundadas para hacer lo que hicieron. Ello rompería el monólogo del bueno contra el malo y abriría la posibilidad de que muchos "neutrales" aceptasen moralmente que "sí" había razones para oponerse contra los liberales y la democracia... comunista. -La tozudez de una España que parece transcender a los propios españoles. Es como si un espíritu burlón que en otros casos es la suma de muchos espíritus, fuera ajeno o estuviera al margen de los espíritus contingentes que le confieren su primera y más básica sustancia. Podríamos entrever que existe "algo" que escapa a interpretaciones igualitarias de la historia de los diferentes países. ¿Se imagina a los españoles "entendiendo" la razón de tantos poetas que cantaron loas a España y que con tanta frecuencia se los tacha de simples locos enamorados?. En este punto no estoy de acuerdo con doña Elvira. Creo que hay una infrahistoria que escapa de su definición generalista de imperofobia y que se resume en la reacción simple a poderes de alcance global. El catolicismo implícito en todas nuestras guerra internas y externas puede que sea la explicación y que no se trate tanto, subliminalmente hablando, de la lucha contra el fascismo sino contra el catolicismo... En resumen, el maltrato de nuestro cine a la historia es que lo tienen que producir agentes contrarios a enfrentarse a la realidad católica de nuestro país y eso son palabras mayores. Por tanto, prefieren el recurso menos valiente y más ladino de atacar a alguna de sus expresiones evitando referencias explícitas que delaten sus verdaderas intenciones.
  7. 30 puntos
    Cuando G. Bueno diferenciaba entre sociedades civilizadas y organizadas, creo que se refería como ejemplo de las segundas a las del norte europeo y sus áreas de influencia fuera de Europa. Según entiendo esta diferencia, lo organizado es aquello que no aspira a crecer en todos los aspectos de la vida, materiales y espirituales, sin en los más sobresalientes de ambos campos desde un punto de vista pragmático. Por el contrario, la civilización la entiendo como una apertura a la totalidad que no está obsesionada por el rendimiento a corto plazo y que vuelca su interés en la comprensión, asimilación y culturización de "todo". Es sencillo caer en la cuenta, desde este punto de vista, quién ha de llegar antes a la "cumbre", como también quién aspira a cotas más elevadas... Un mundo obsesionado con el éxito, de clara inspiración protestante, siempre tendrá en el pragmatismo su razón de ser vital. Pero ocurre, como en todo proceso de síntesis, que la decisión de adoptar alguno de los elementos de la civilización en detrimento de otros, se produce siempre en unas circunstancias históricas concretas y por tanto muy subjetivas, de modo que lo que se puede considerar "basura" porque parece no aporta nada sustancioso, acaba marcando la diferencia entre lo verdadero temporalmente y la verdad sutil de las cosas que es atemporal. No importan los desatinos de esas sociedades organizadas si tras su fracaso y el daño ocasionado por su preeminencia histórica, vuelven a remontar el vuelo, como si en el fondo, una fe puesta en algún destino manifiesto, estuviera pugnando por concretarse siempre, inasequible a sus fracasos y teniendo siempre sobre la mesa el retrato de su mejor perfil... La vía del pragmatismo, cuando su éxito la impulsa a renacer constantemente en sus principios cerrados y poco o nada dispuesta a ir creciendo abriéndose e integrando, es una vía muerta desde el punto de vista de la civilización. Una mente atrapada en principios de materialidad complementada con principios de idealidad salvífica... no puede ser ni debe ser la directriz global. Fe y Razón adquieren de nuevo su legítimo protagonismo que no es otro que el de ir de la mano como un todo. Cuando la razón descarta a la Fe y cuando la Fe descarta a la razón, la realidad se desdobla produciendo el monstruo de lo común frente a lo individual y viceversa, de la ética de los negocios, frente a la ética privada; de lo que cada uno puede hacer frente a lo que todos debemos hacer como organización humana. Todo ello supone una fisura en nuestra civilización que, apenas restañada por el hechizo del éxito material, se desmorona al mínimo temblor que, precisamente por su interpretación parcial de las cosas, lo genera regularmente en una sucesión de crísis y periodos de bonanza. El mundo necesita del Mediterráneo como contrapeso de la cultura, que tiende, al parecer irremediablemente, a buscar constantemente el hecho identitario, aquello que pone de manifiesto la diferencia y de lo que se espera obtener un privilegio inasequible al resto de culturas y de humanos. Una mentalidad "Católica", Universal, integradora, segura de sus mimbres pero curiosa de otras realidades culturales originadas por el hombre de otras latitudes sometido a otras circunstancias, debería ser la "idea" o como algunos prefieren denominar, las coordenadas o el origen de coordenadas de nuestro pensar y actuar en la realidad del mundo. En éste punto me pregunto ¿cómo habríamos de llegar a envidar tanto otros modos de hacer cuando tenemos ante nuestros ojos el recuerdo de una potencia hecha movimiento y un futuro que está clamando por poner de nuevo en movimiento la potencia de nuestro pensamiento hispano?. Comprender nuestra civilización nos abre los ojos a nuestra realidad y a otras realidades, y no busca el enfrentamiento que procura la reparación de antiguas y actuales humillaciones, sino que lo supera, pues al fin y al cabo, qué otra cosa puede ser el enfrentamiento sino el temor a quedarse atrás o a perder la delantera?.
  8. 26 puntos
    Por si el tema catalán pareciera poco, en la fachada atlántica peninsular también tenemos nazis tergiversando la historia: https://www.abc.es/cultura/abci-portugal-tergiversa-historia-y-borra-imperio-espanol-vuelta-mundo-201901190126_noticia.html https://www.libertaddigital.com/deportes/mas-deporte/2019-01-19/portugal-quiere-borrar-al-imperio-espanol-y-a-elcano-de-la-primera-vuelta-al-mundo-1276631629/#comentarios1276631629 ****************** Hay que recordar que: 1. La entera idea de expedición al Oeste a Asia se debe a que la ruta del Este por África estaba monopolizada por Portugal y vetada a Castilla. 2. Magallanes quería volverse desde Filipinas, no continuar más allá. 3. Portugal torpedeó la iniciativa y mandó varias flotas armadas contra la expedición con el propósito de destruirla. A Portugal se le puede recordar el Holocausto portugués: el transporte de cuatro millones seiscientos mil esclavos negros a través del Atlántico en treinta mil viajes de comercio negrero (datos de Hugh Thomas), superando con mucho incluso a Inglaterra y por supuesto cuadruplicando los números de España. Portugal desaprovecha así una ocasión única para presentar un proyecto de unidad entre España y Portugal a través del recuerdo de las hazañas de los marinos de aquella época, perpetuando la división peninsular y el aplastamiento que la bota anglosajona ejerce sobre el mundo.
  9. 26 puntos
    El dilema histórico de Portugal es engancharse al tren de Inglaterra o al de Castilla, las dos verdaderas opciones mundiales, ya que Portugal como tal siempre careció del tamaño, tanto demográfico como ideológico, como para liderar un proyecto mundial propio (Brasil lo tendría si recogiera el testigo iberoamericanista, pero con la bolsonarada me temo que va a dedicarse estos años a bailar una sangrienta samba hipernacionalista, antilatinoamericanista y aislacionista). Pero vaya, parece que no les es ningún dilema, lo tienen más que decidido desde hace mucho, para ellos Portugal sólo tiene sentido como subimperio proxy del británico y así actúan, entregándole el mundo en bandeja a los anglosajones, a los que perdonan todas las afrentas (destrucción del África del Mapa Cor de Rosa, por ejemplo, haciendo que toda el África del Sur sea anglohablante, entrada de Angola y Mozambique en la Commonwealth, indiferencia ante la toma de Goa por parte de la India, etcétera), mientras ningunean los logros con España que son los que han conseguido que lo luso tenga algo de validez en el mundo (recuperación del Brasil holandés, reconocimiento de las conquistas de los bandeirantes). Cosas que se han logrado con diferentes monarcas españoles que tenían mujeres portuguesas o contactos cercanos y familiares o simpatía general con lo portugués. En definitiva, todas estas cosas que presentan muchas veces como rabioso "independentismo" y orgulloso nacionalismo portugués no es más que un grosero "dependentismo" y un poco orgulloso, más bien extremo servilismo hacia el anglo.
  10. 26 puntos
    BGA

    Humanismo intégral o Humanismo Teocéntrico, Maritain

    Ante el resurgimiento de la "Nueva Derecha" y su conexión instrumental con la Tradición Católica, les dejo este enlace que tratando de comprender la obra de Jacques Maritain, hace mención a su recorrido político, desde su inicial filiación socialista y republicana, a su conversión al Catolicismo y a la adopción del Tomismo como base de su pensamiento. Es artículo es un poco largo pero sin duda lo leerán con atención pues expresa muchas de las inquietudes puestas de manifiesto en este espacio y ofrece una visión en perspectiva de todo cuanto hoy nos parece nuevo pero que no es más que la reedición de movimientos anteriores que nacieron y languidecieron y que se encuentran, en nuestro tiempo, en un proceso de revitalización. Sin duda puede ser activador de un debate o al menos, de una reflexión, al respecto de la situación actual; de cómo se generó en alguno de sus aspectos; de cómo se trató de combatir y de su fracaso y finalmente, de cómo es posible actualizar un modo de pensar sin herir de muerte el fundamento original, aceptando de los enemigos de la Tradición sus propios logros. Mi forma de pensar es que existe la Verdad pero ésta no la adquirimos de forma súbita ni los postulados temporales que pueden alcanzarse según las épocas que cruza la humanidad, devan ser inamovibles si tras su estudio y con el temor puesto en cuarentena, no solo no cuestiones las verdades ya aceptadas sino que las amplía. Baja el paraguas de la Verdad, puede cobijarse toda idea verdadera aunque inicialmente su presencia, su postulación, mueva a desconfianza e incluso a incomodidad. Pero lo cierto es que buena parte de esas posturas que se mueven en sus extremos entre la fidelidad absoluta a los logros del pasado y la fidelidad absoluta a los principios del progreso, ha de existir una conexión que nuestra "humanidad", entre el miedo paralizante y la ingenuidad hueca, se resiste a encontrar pero también a aceptar. Que lo disfruten. El enlace... http://www.personalismo.org/burgos-j-m-cinco-claves-para-comprender-a-jacques-maritain/
  11. 25 puntos
    El Español

    Estadísticas de la web

    A partir de ahora, cada mes intentaré reflejar aquí las estadísticas básicas mensuales de la web, reportadas por Google Analytics, para que vayamos teniendo una idea de nuestro progreso. Se trata de cifras netas una vez eliminados los accesos de bots y buscadores. Usuarios y visitantes en enero de 2019: Usuarios y visitante 953 Sesiones 1.996 Visitas a contenidos 9.488 Porcentaje de retorno: 14% Principales procedencias geográficas: 1. Spain 77,50 % 2. Germany 3,75 % 3. United States 3,75 % 4. Mexico 2,71 % 5. Argentina 1,25 % 6. Peru 1,25 % 7. France 1,15 % 8. Brazil 0,83 % 9. Colombia 0,83 % 10. United Kingdom 0,73 %
  12. 25 puntos
    El Español

    Seguimiento de la crisis en Venezuela

    Aquellos a los que me refería cuando dije que conocía a venezolanos, son familias que conocí en Cáritas que tuvieron que huir de allí por la escasez y la imposibilidad de una vida digna. Y por lo que ellos mismos relataban, las cosas están mucho peor ahora que en tiempos del Gobierno de Andrés Pérez, aunque sin duda estos barros provengan de aquellos lodos. Desde luego prestar ayuda a los venezolanos desplazados es una cuestión urgente, tanto por ellos como por los mismos países de acogida, sobre todo Colombia que es quien está sufriendo la mayor avalancha de refugiados con todos los desequilibrios que eso conlleva. Pero lo importante es que Venezuela vuelva a gozar de una cierta estabilidad social y política, y todas esas personas puedan volver cuanto antes a sus casas, además por supuesto de aliviar las miserias de los que viven en Venezuela, que no son mejores que las de quienes han huido. Por eso no se me ocurre actualmente ninguna otra apuesta realista e inmediata sobre el escenario, que prestar apoyo a Guaidó para exigir a través suya unas nuevas elecciones con garantías. Aunque no me guste el personaje y aunque no me gusten tampoco quiénes están detrás, ese hombre es el presidente legítimo de la Asamblea Nacional y por tanto la persona con la que hay que tratar, pues pesan más las necesidades básicas de los venezolanos que las estrategias políticas que puedan haber detrás de cada una de las diferentes posturas. Lo que no puede hacerse es quedarnos de brazos cruzados lamentándonos por la suerte de Venezuela porque ninguno de los actores nos guste.
  13. 25 puntos
    Gerión

    Seguimiento de la crisis en Venezuela

    Mandar un plan de ayuda visible y efectivo a esos refugiados venezolanos bajo esa idea de Cascos Azules hispanos que he comentado serviría para ayudar a todos; a los mismos exiliados, a las naciones receptoras que los ven con malos ojos (por los riesgos de conflicto, utilización de recursos, etc.)... Y no se estaría apoyando al régimen de Maduro, ni siquiera indirectamente. Además serviría para ensayar modelos semipermanentes de coordinación militar y policial entre ejércitos y cuerpos armados de nuestras naciones.
  14. 25 puntos
    El Español

    El Papa sobre el invierno demográfico europeo

    Lo que propone el Papa, a largo plazo es la única solución de la humanidad. El modelo actual para garantizar el equilibrio demográfico se basa en la generación de riqueza en el primer mundo: a mayor riqueza menos fecundidad, equilibrando así la sobrepoblación del tercer mundo. El problema es que los países ricos van muriendo poco a poco en su jaula de oro, mientras se agudizan los desequilibrios e injusticias del tercer mundo, cuya miseria es la base de la riqueza y desventura del otro, muriendo de esta forma la verdadera humanidad en todo el mundo. El sistema es intrinsecamente perverso y solo un cambio de paradigma, es decir, una revalorización de la dimensión espiritual y de los valores tradicionales que han garantizado la vida durante siglos, puede revertir la situación y devolver al primer mundo al camino de la vida, y al tercero a un escenario donde puedan desarrollarse con dignidad. Hay que derribar el concepto de que el enemigo es el hombre. No somos un cancer para el planeta ni el principal enemigo de nosotros mismos, sino que el mal son las diferentes ideologías que se han apoderado de nuestros pensamientos y deseos, y el enemigo la ambición desmedida de poder y riqueza. Debemos recuperar la gracia perdida que nos ha dado el Creador para dominar y administrar la vida en la Tierra. Y esa gracia se encuentra sin duda en los principios, dones y virtudes de la cristiandad.
  15. 25 puntos
    elprotegido

    Seguimiento de la crisis en Venezuela

    No coincido de ningún modo con el artículo de Prada. Según escribe, Estados Unidos quiere instalar un gobierno títere en Venezuela para saquear sus recursos. Sin embargo, a la vez da a entender -pues no dice lo contrario y es el meollo de la cuestión- que ahora Venezuela es un país completamente independiente que trata de tú a tú a sus "poderosos aliados" (como sabemos, nunca ha habido países satélite de China y Rusia). Mientras tanto, salen noticias de que Maduro está intentando vender todas las reservas de oro que puede reunir. La cabra tira al monte y los rojos tienen fijación por el oro. Por otro lado, critica Prada que EEUU cierre con saña su frontera a los emigrantes hispanoamericanos. Pero habiendo (él y muchos otros) apoyado durante las elecciones pasadas a Trump, el candidato con el programa más duro en este sentido, no parece muy sincera esa preocupación. Además, si uno quería que EEUU fuera blando con el Régimen de Maduro y otros de la cuerda, lo lógico habría sido apoyar a Clinton o a Sanders o bien abstenerse de prestar apoyo a cualquier candidato. Pero si apoyas a la facción republicana ya sabes lo que va a haber. Por recapitular, me parece que en el foro (perdón si me equivoco) Español y yo seríamos los más partidarios de apoyar a Guaidó, pero en cualquier caso creo que los demás coincidiréis en que ahí se está deslizando un doble juego. En este sentido me parece más honesta la posición de Francisco I. Aunque la considere equivocada, sus motivaciones me parecen mejores.
  16. 25 puntos
    Hispanorromano

    El Papa sobre el invierno demográfico europeo

    Me ha parecido interesante dedicarle un hilo a estas palabras reciente del Papa que no han recibido mucha publicidad en los medios. Como vemos, lejos de las acusaciones que formulan los difamadores, el Papa quiere que los europeos tengamos niños (dentro del matrimonio, por supuesto) y hace todo lo posible porque así sea. Y eso por sí solo será la solución de muchos de nuestros problemas, en particular de los que parecen quitarle el sueño a los conservadores. Pero para estos conservadores es más fácil calumniar al Papa que escuchar las soluciones que plantea (las únicas posibles) y ponerlas en práctica.
  17. 25 puntos
    elprotegido

    Una teoría sobre las conspiraciones

    Tú lo has dicho, Español, no se puede explicar mejor. Y, a diferencia de lo que ocurre con las teorías de la conspiración al uso, esa "Gran Conspiración" de la que hablas no es en absoluto conspiranoia. Pues esa "Gran Conspiración" no es sino una herramienta para subvertir la confianza (como bien dices) que fundamenta(ba) las sociedades. No es sino un eslabón más de las guerras propagandísticas de la actualidad y de hecho es su mismo corazón. Los problemas a mi juicio son dos, y graves: - Por definición, "los malos" (específicamente, las personas que pueden funcionar sin realizar introspección moral) son siempre los que mejor dominan la propaganda. - Internet ha hecho, y va a continuar haciendo cada vez más, de la propaganda el arma que gana las guerras. La era de Internet es la era de propaganda, porque la era de Internet es la era en la que no se leen más de 15 líneas seguidas en alguna red social, donde no cabe más que propaganda. Y en la se sustituye el libro por el vídeo, siendo el medio visual el que mayor capacidad de manipulación entraña. Con Internet tenemos acceso a una inmensidad de conocimiento certero y edificante, pero sin embargo la aplastante mayoría de la información obtenida a través de Internet es propaganda. En este sentido, soy pesimista. Claro es, según parece, que el movimiento lógico consiste en utilizar las herramientas del enemigo para intentar contrarrestar su propaganda con nuestra propia propaganda. Así desde luego lo entiende gran parte de la derecha. Pero tristemente, como digo, se trata una batalla que veo muy difícil: Nuestros propios objetivos y convicciones nos impiden crear una propaganda lo suficientemente efectiva.
  18. 25 puntos
    El Español

    Seguimiento de la crisis en Venezuela

    Según lo entiendo yo, la fuerza militar no puede ser desechada por principio de cualquier conflicto entre naciones, pues forma parte sustancial de las mismas. Tal y como el cuerpo humano tiene sus defensas materiales, también la sociedad debe tener sus defensas militares para asegurar su vida y continuidad. Prescindir por sistema de llegar a emplear el uso de la fuerza, cuando sea justo, por muy neutral que pueda parecer, en realidad denota una debilidad que a la larga termina poniéndote en una posición de indefensión y falta de autoestima. Lo queramos o no somos parte integral de la Hispanidad, y esa pertenencia, aunque sea más fuerte en lo cultural, no nos exime de ser parte también de lo material. No caigamos en la trampa gnóstica de pretender que nuestra esencia solo es cultural, desvinculando sustancialmente así al espíritu de la carne. Lo militar forma parte natural también de lo que somos, como medio de defensa de nuestro ser. Aunque la carne deba estar informada y orientada por el espíritu, no es ajena a nosotros ni debe ser despreciada o puesta en situación de indefensión. El cristiano tiene el deber de poner la otra mejilla cuando es agredido, pero ese deber también alcanza el llegar a sacrificar la propia vida por la defensa de aquellos que viven la injusticia. No hay mayor ofrenda que esa. Hay que abrazar y luchar por la paz, pero sin caer en la temeridad de abrazar el pacifismo que no es otra cosa que el abandono de la propia fuerza en beneficio de la injusticia. Nadie -sensato- desea una guerra, ni en Venezuela ni en ningún otro lugar, faltaría más, pero llegado el caso de que se torciese tanto el asunto como para que allí -o en otro lugar- estallase un conflicto entre bloques, yo no vería mal que España interviniese en favor del pueblo de Venezuela, en el marco del bloque de sus aliados y bajo la perspectiva de lo que tradicionalmente se considera como "guerra justa" por parte de la doctrina. No soy favorable a la OTAN pero actualmente, nos guste o no, esa es nuestra fuerza militar aliada, como en lo cultural lo es la Hispanidad, y no el bloque ruso. Y tampoco veo que tengamos hoy por hoy la capacidad de conformar nuestro propio bloque estratégico o defensa independiente. Estamos donde estamos y esa es nuestra realidad, es decir, aquella desde la que debemos operar, por supuesto en aras de alcanzar otra realidad mucho mejor, al menos para España y el conjunto de la Hispanidad, aunque siempre buscando el bien de toda la humanidad: "el bien común". Es inadmisible que la oligarquía comunista venezolana siga persiguiendo y machacando sin piedad los más elementales derechos y dignidad de los venezolanos, al tiempo que alimenta regímenes homólogos que no hacen más que generar miseria y sembrar ponzoña allá donde se asientan. Tampoco olvidemos que buena parte de esa ponzoña la tenemos instalada aquí mismo en España de la mano de Podemos y sus aliados de la izquierda, que a la postre está resultando un factor clave para reavivar constantemente el fuego del independentismo. Es necesario acabar con esa lacra, aunque llegase el desgraciado caso de que fuese necesario hacerlo mediante el uso de la fuerza y en comandita con los USA. Porque me resultaría aún más inadmisible que, por no querer coincidir puntualmente con los intereses norteamericanos, nos pusiéramos de lado viendo como ese país se desangra en confrontaciones. Es más, estoy convencido de que esa supuesta neutralidad redundaría en una mayor confrontación interna de los españoles y a la postre no iba a mejorar el resultado final de Venezuela ni de España, es decir, no hay un bien mayor que legitimase esa decisión, desde mi punto de vista. Las alianzas de tipo cultural y político están muy bien y debieran ser prioritarias, pero cuando se hace imprescindible el uso de la fuerza, tampoco debemos rechazarla. Las divisiones ideológicas y la propia leyenda negra llevan ya entre nosotros mucho tiempo pero, aunque una participación activa en un conflicto, pudiera dar paso a una retroalimentación de las mismas, también habría que considerar que por otro lado se reforzarían los vínculos filiales que ya existen. Un venezolano -por citar el caso que hablamos, aunque la cosa es extensible a cualquier otra nación hispana- va a sentirse infinitamente más cercano a una España que se desangra efectivamente por su defensa, que a una España que solo habla de su defensa mientras es él quién se desangra. Eso es lo que a la larga sí que nos permitiría poder reconstruir un potente bloque Hispano, unido en lo cultural y también en lo material. Y ese es también el extremo del espíritu filial de la cristiandad que España sembró en América y debemos defender, aunque a veces tengamos que coincidir con intereses que nos son ajenos como ahora los de USA, o como en otro tiempo fueron los de Alemania cuando la gesta de la división Azul que mencionaba en otro post anterior, los de Inglaterra cuando la invasión napoleónica, o tantos otros casos que forman parte ya de nuestra historia.
  19. 25 puntos
    El Español

    Gremio del taxi, a mojarse.

    Estoy plenamente de acuerdo con todo lo que decís, al cien por cien y sin reparos de ningún tipo. Pero dicho esto, pienso que también habría que hablar de la otra parte, y no me refiero a Uber y Cabify como empresas, que no deberían tener cabida, ni tampoco a las organizaciones de taxis, sino a todas esas familias que comen de su trabajo. En definitiva hablo de los conductores. Si actualmente existe una demanda de mercado como para que muchos de esos conductores puedan trabajar, tanto en las VTC como en los taxis, no entiendo entonces porqué los ayuntamientos restringen tanto la concesión de licencias municipales, y en cambio permiten ese mercado negro de compra venta y alquiler de las mismas. En mi opinión creo que hay una falta premeditada de licencias libres para generar un mercado especulativo de las mismas, donde el conductor que quiere emprender su oficio como tal, se ve obligado a realizar una inversión altísima al tener que pagar, además de los bienes muebles de su oficio, unas cantidades desorbitadas de dinero por su puesto de trabajo -hasta 200.000 € por licencia-, que normalmente recae en manos privadas tratándose como se trata de la transacción de un bien público. Eso me parece inadmisible de todo punto. Como también me lo parece que se permita que una persona pueda disponer de varias licencias, que realquila a otros conductores a cambio de una sustanciosa cuantía o un porcentaje elevado de sus ingresos, con la consecuencia de que muchos de esos pobres taxistas, en numerosas ocasiones llegan a ingresar a veces incluso menos que un conductor de las VTC. Personalmente conozco, tanto por amistad como por parentesco, a personas que están en las dos situaciones, y me parece una situación verdaderamente injusta y lamentable, aunque en uno de los casos se trate de un pariente mio. Cómo llegan a hacerse con tantas licencias no lo sé con seguridad, pero sé que ocurre y no de forma aislada sino como norma. De hecho, muchas de las reivindicaciones que están haciendo las organizaciones de taxis, no van tanto en la línea de defender el puesto de trabajo de los propios taxistas, como de evitar que con la concesión de licencias de VTC se devalúe ese mercado negro que deja pingües beneficios a mucha gente. De otro modo no estarían pidiendo también la paralización de licencias de taxis. Los principios que aporta Hispanorromano me parecen excelentes, lo que ocurre es que actualmente el sector del taxi no funciona así, y deberían tomarse medidas expeditivas para corregirlo. Si existe una demanda, la administración debe observarla y procurar los medios reales para que el sector pueda cubrirla y además generar puestos de trabajo dignos. Yo estoy en contra de empresas del tipo Uber o Cabify y absolutamente a favor de los taxistas, pero también creo que en este caso, los taxistas deberían ejercer la misma presión para tratar de adecentar a fondo su sector, a pesar de los intereses creados que pueda haber en sus organizaciones y que en el fondo están en las causas de la aparición de empresas como las mencionadas. Y en eso la administración debiera ser expeditiva. Las licencias deberían extenderse como concesiones nominales y vitalicias, pasando de nuevo la titularidad de la licencia al ente municipal, una vez jubilado o fallecido su titular, con la prohibición expresa de su venta o realquiler bajo ningún concepto, pues en suma se trata de la compra venta y alquiler de puestos de trabajo. Además, las concesiones debieran ser mucho más ágiles, abiertas y directas entre la administración y el taxista, ajustadas a la demanda real y no a los intereses especulativos de unas organizaciones privadas que dirigen mayormente "los capos del mercado", quedando entonces sí el propio gremio y bajo supervisión administrativa, capacitado para gestionar las necesidades del sector.
  20. 25 puntos
    Hispanorromano

    Gremio del taxi, a mojarse.

    Con el taxi, el control del tráfico urbano lo tienen los ayuntamientos, como debe ser. Con Uber y Cabify el control lo tienen unas multinacionales que sólo miran su interés privado. Con el taxi, los conductores reciben un precio justo por su trabajo y pagan impuestos que van en beneficio de todos. Con Uber y Cabify reciben un salario de miseria y se eluden todos los impuestos posibles para que la diferencia se la queden estas multinacionales que intermedian. Con el taxi, hay un precio fijo para cada carrera. Con Uber y Cabify el precio varía en función de la demanda o de la santa voluntad de la multinacional, así que en una emergencia (atentado, huelga, temporal, etc.) el precio puede multiplicarse por diez. El funcionamiento del taxi no es modélico, pero lo que viene será mucho peor. Con el taxi comen muchas familias españolas. Con Uber y Cabify se reparten unas pobres migajas cada vez menos familias y el resto se lo quedan unas decenas de familias, generalmente infecundas, de la Bahía de San Francisco. Con el taxi nos queda la seguridad de que el control lo tiene el ayuntamiento y en definitiva la nación. Con Uber y Cabify el control lo tienen unas pocas multinacionales con un programa transhumanista. El uso de su app es sólo un paso intermedio para entrenar a la Inteligencia Artificial que sustituirá definitivamente a los conductores y tomará el control de nuestras ciudades. Con el taxi el control lo tiene el hombre. Con Uber y Cabify el control lo acabará teniendo una máquina que, en el mejor de los casos, trabajará para señores despiadados que viven a muchos miles de kilómetros. Con el taxi, el poder y la riqueza se reparten entre muchas personas. Con Uber y Caiby se concentran en muy pocas manos. No es bueno que el poder se concentre en tan pocas personas que, además, han declarado su voluntad de prescindir de la Humanidad. Así que opto por el taxi —aunque puedan plantearse muchas mejoras tanto en tarifas como en funcionamiento— y me declaro enemigo de Uber y Cabify. El amor a la Patria y a la Humanidad creo que debe traducirse en un rechazo radical de estas empresas y del modelo que proponen y luego imponen. Por eso, aunque previsible, es un grave error que Vox opte por estas empresas que pulverizan todas las fronteras y no precisamente para bien.
  21. 25 puntos
    El Español

    Un extraño artículo contra el Papa en Katehon

    Esos aprovechan cualquier resquicio para inocular su veneno, mordiendo incluso la mano que les ha dado de comer. Algún día tendrán que rendir cuentas. El Papa, y en general la Iglesia, tiene muchos frentes abiertos en este momento, y de cara a la cumbre de presidentes de Conferencia Episcopales de febrero contra el tema de la pederastia, los enemigos de Francisco están más inquietos y activos que nunca. Esta semana leía una serie de artículos que lleva publicando la ignominiosa web de "La Tribuna de España" -digo ignominiosa porque no hace sino sembrar la división católica siendo como son pretendidamente católicos-, en donde de manera bastante sutil pues no llegan a mojarse directamente, dibujan una imagen de la situación interna de la Iglesia, anunciando incluso un inminente golpe de estado en el Vaticano, que no lleva a un lector poco formado sino a plantearse en gran medida su pertenencia a la misma. Muy lamentable y evidente de que, dentro de lo que se denomina sector católico, cada día cobran más fuerza las tesis sedevacantistas, cismáticas y en general divisionarias que no buscan otra cosa que sembrar zizaña para destruir así la Comunión de la Iglesia. Y en ese infame cometido tienen mucho que ver personajes como los que habéis citado, pues llevan años ya sembrando toda clase de dudas y divisiones y por tanto fomentando esa dinámica que no es ni remotamente católica.
  22. 25 puntos
    El Español

    Repoblación de los pueblos de la España vacía.

    Yo pienso que, como en todo, siempre ha de buscarse el equilibrio necesario para que la comunidad prospere dignamente, y a veces también es necesario que entre sangre nueva en algunas comunidades, que saque a los naturales de posiciones que pueden llegar a ser a veces opacas y autodestructivas -aguas estancadas-. No siempre tienen la culpa los de fuera de la pérdida de las tradiciones locales. Si esa norma fuese así, estaríamos validando las teorías indigenistas que culpabilizan a los españoles de la perdida de los modos de vida y tradiciones precolombinas. A veces, esos problemas que citas se dan por que existe a su vez un cierto sentido xenófobo de la existencia en comunidades muy aisladas o cerradas, y es bueno para ellos mismos abirse a conocer nuevas formas que puedan mejorar sus propias vidas. Yo tengo la experiencia de mi propia vida. Nos vinimos a vivir a uno de los pueblos más tradicionales de la provincia y he podido vivir esa discriminación en mis propias carnes, encontrándome a veces con situaciones cómicas que, claramente estaban ocasionadas por la cerrazón a admitir que alguien de fuera pudiera decir que algunas cosas se podían hacer mejor que porque yo estuviera proponiendo algo perjudicial para la comunidad. Y eso que vengo de la ciudad de al lado casi como quién dice. La inmigración, ya sea interna o externa, para que no sea un problema debe acoger y promover al externo en las propias estructuras locales, pero no puede ni cambiar esas estructuras porque son la base sobre la que prospera y desarrolla la comunidad -cuando lo hagan- ni dejar al extranjero fuera de las mismas porque entonces crea bolsas de discriminación que acaban ocasionando nuevos problemas. Es un poco la forma de actuar de los españoles en la época imperial, adaptándose a las estructuras creadas para mejorarlas pero sin destruirlas o modificarlas sustancialmente, sino dándoles una nueva sabia que las hiciera más dignas.
  23. 25 puntos
    Yo estoy un poco en la misma línea de pensamiento que vosotros, aunque algo más crítico. Al final, el tema de la inmigración se está "vendiendo" como si fuera el chocolate del loro, tanto para lo bueno como para lo malo, y me parece que no debiera ser así. Creo que Vox, y en general todos los partidos que tratan el tema de la inmigración, por el bien de todos -inmigrantes y nacionales- deberían limitarse a tratar el tema en sus justos términos sin hacer de ello una bandera social, tanto por el hecho de que en España no tenemos un flujo de inmigrantes, tan grande como para suponer un grave problema social de primer orden, como por el mismo motivo en el sentido de pretender resolver los problemas demográficos a base de meter gente venida de otros países. La inmigración es esencialmente siempre un accidente y por tanto debe tratarse como tal, acogiendo e integrando a esas personas en nuestra sociedad y cultura, pero en todo caso sin hacer depender tus estructuras sociales de la llegada o salida de inmigrantes. No se puede pretender convertir el accidente en una norma ya que entonces se genera un perverso efecto contradictorio pues, el que viene, por lo general lo hace siempre con la intención de regresar algún día a su país, cosa que contraviene la idea de querer repoblar establemente las comarcas vacías con personas en esa situación. Si ahora de repente se "importase" un flujo de gente en las provincias más despobladas, que duplicase o triplicase a los nacionales del lugar, con la simple lógica de que se trata de gente que habla nuestro idioma y sabe manejarse en el ámbito rural, lo que ocurriría es que tendríamos bolsas de población desequilibradas donde los propios españoles pasarían a estar en situación casi de marginalidad, en un ambiente de escasos recursos sociales como suele ser el rural. Precisamente aquellos que han luchado y se han sacrificado por mantener vivas esas comarcas y modos de vida y que, por lo general, y tratándose de gentes del campo, tampoco tienen ese sentido cosmopolita de acogida que pueda haber en las ciudades. Pienso que no sería justo y además se generarían desequilibrios sociales serios en esas comarcas. A fin de cuentas, se trata de la misma política que llevan practicando algunos países europeos con la inmigración africana y asiática, y que está en la base de los problemas que existen en Europa con la inmigración, solo que en este caso se pretende hacer con naturales de hispano américa. Seamos sensatos. Cuando la época de Aznar ya se hizo algo parecido para proporcionar mano de obra barata a buena parte del empresariado español, y al final se generó un grave problema cuando la bonanza económica se vino abajo. De tener medio millón de inmigrantes pasamos con la burbuja a tener más de tres millones, y un flujo así no es sostenible si detrás no hay una base económica y social estables, que permitan el buen desarrollo de esas familias, cosa que en el ámbito rural no existe por muchas razones que no aborda el proyecto de Vox pues, vivimos en una realidad donde las políticas agrarias y económicas dependen más de Europa y de intereses extranjeros que de la voluntad de nuestros propios gobernantes. Recuerdo que, tras el estallido de la crisis, en Cáritas eran mayoritariamente hispanoamericanas las familias que atendíamos, y me consta por las situaciones que he vivido, que puede ser muy duro ser extranjero en una tierra carente de recursos, aunque afortunadamente para ellas, poco a poco y con bastantes ayudas, la mayoría pudo reunir los medios necesarios para retornar a sus países. No hay que olvidar que, por lo general, al inmigrante le interesa inmigrar siempre que vaya a encontrar una situación sustancialmente mejor y más estable que la que deja en su tierra, pero si luego se encuentra una situación similar o no muy ventajosa, su inercia de volver a casa va a primar pues la tierra y la sangre mandan más que todas medidas políticas que se quieran aplicar. Cualquiera de nosotros haría exactamente igual. Una cosa es acoger e integrar en nuestra sociedad y cultura a las personas venidas de fuera por necesidad, cosa con la que estoy plenamente de acuerdo, además de establecer políticas de cooperación para mermar las necesidades migratorias en los países de origen. Pero otra muy distinta es repoblar nuestras tierras con gente mayoritariamente venida de otros países. Se mire como se mire y aunque exista una lengua y un pasado comunes, esas personas procederían hoy de sociedades y culturas diferentes que modificarían sustancialmente la forma de vida autóctona en esas comarcas, y eso generaría más problemas que los que resolvería. Además de que el problema de la desertización demográfica no se resolvería pues no se basa en que falte gente sino en que las estructuras sociales se erigen hoy sobre parámetros sociales y económicos sustancialmente destructivos: materialismo. De otro lado, hacer esa distinción entre inmigración buena y mala puede resultar en una realidad altamente perjudicial, según la cual se extendería el concepto de que existen personas potencialmente buenas o malas en función de su procedencia. Cosa que está en la raíz de los nacionalismos, racismos y xenofobias más perversas. La inmigración casi siempre es mala pues se debe sobre todo a la necesidad creada de tener que abandonar la tierra por falta de recursos o peligro grave. Y se trata de una necesidad que puede o no resolverse en gran medida por la calidad moral de quién tiene en su mano los recursos para resolverla o evitarla, algo que a menudo se olvida cuando se habla del tema migratorio pues, lo habitual hoy en día suelen ser planteamientos utilitaristas que acaban cosificando a las personas en lugar de resolver sus necesidades, como es el caso, me parece a mí, de esta nueva propuesta de Vox. No. La moral no distingue entre personas buenas o malas sino entre hechos buenos o malos. Y por lo general nadie quiere verse en la obligación de tener que abandonar su casa para emprender una vida nueva a miles de kilómetros de su propia gente, aunque le den todas las facilidades para establecerse. Lo que generalmente es malo, tanto en la inmigración como en la despoblación son sus causas, y eso es lo que hay que resolver tratando de devolver cada cosa y a cada cual a su sitio. Es fácil pensar "si aquí sobra gente y en este otro lugar falta, repueblo lo que falta con lo que sobra y asunto resuelto", pero las cosas no son tan sencillas como eso. Habrá que ver porqué sobra gente en un sitio y porqué falta en otros, es decir, cuáles son las causas de la despoblación rural y la inmigración, y cuando se observa eso no puede sino atenderse a la realidad de que son las estructuras sociales modernas las que originan ambos problemas y por tanto esas mismas estructuras, difícilmente van a solucionarlos.
  24. 25 puntos
    Realmente, por antiespañoles, los hay en todos sitios, en las naciones hispanoamericanas a miles por el indigenismo y en España misma también. El problema es generalizado. Lo que hay que desterrar no es la inclusión de Portugal en el concierto de naciones hispánicas (Camoens y toda la intelectualidad lusa hablaba de los portugueses como españoles, y en la definición de Nación española de los 1590 que ya dejé en el hilo de geopolítica, también se les incluía), sino su elevación conceptual al máximo nivel; como si "lo hispano" y "lo luso" fueran dos manifestaciones del mismo valor imperial; nunca fue así desde el preciso momento en que Portugal no tuvo un plan para la Cristiandad europea que es la matriz común. Esta elevación además acaba entendiendo a Portugal como algo que no es España (entiéndase: la España eterna, que justifique esencialmente la comunidad iberoamericana; no creo que se pueda plantear una unión política peninsular, ni tampoco es prioritaria; sino como mucho una laxa confederación entre todas las naciones iberoamericanas, de este y otro lado del mar, siendo el propio Portugal -y hasta España- una nación de segundo orden en este proceso, no así Brasil), y por eso tiene que estar a la par en vez de coordinado bajo el mismo paraguas de todos, y es en lo que cae el iberismo clásico. En la conceptualización de las lenguas española y portuguesa, lo mismo. Ambas se pueden ver en conjunto como la molécula de agua, que es un dipolo asimétrico: el mundo castellanohablante genera el doble de PIB y tiene el doble de población que el luso; así que el bloque hispánico está naturalmente escorado hacia lo castellano igual que lo está hacia América; lo luso acaba siendo más bien por números "la tercera pata", 1 pata de 3; más que "la segunda alma", que no es ni por números ni como decía por estructura esencial histórica. Si no se entiende esto desde el mundo lusófono, y se prefiere que lo luso no sea la tercera pata de lo hispano, sino la undécima pata -irrelevante- del bloque anglo (que cuadruplica nuestro PIB), habrá que hacerles entender el error. Otra cosa es que naciones lusas como Brasil, si se incluyen en el esquema hispano, tengan un gran peso y poder de decisión, pero esto hay que encuadrarlo más como un natural balanceo entre muchas naciones hispanas, siendo las más grandes las más capaces; no en un frentismo de lo luso contra lo castellano. Este frentismo es contraproducente también en cualquiera de sus otras posibles manifestaciones (europeos contra americanos, blancos contra indios, ricos contra pobres, etc.).
  25. 25 puntos
    Aunque no siempre estoy de acuerdo con lo que escribe De Prada en sus artículos, en esta ocasión sí coincido en gran medida con lo que expone. Estoy convencido desde hace mucho que, capitalismo y socialismo (liberalismo y progresismo si se quiere) son las dos caras de una misma moneda. Figura que refleja la realidad sobre la que orbitan ambas teorías económicas, como es la de una sociedad ordenada en torno a su beneficio material, en perjuicio de aquella otra ordenada en torno al ideal o espiritual. Es decir, "el amo al que ambas concepciones económicas sirven", su factor fundamental no es otro que el materialismo encarnado en el dinero, y sobre ese fundamento se desarrollan ambas, ya sea dejándolo en manos privadas y a merced de los mercados, como sugiere el liberalismo, o en de la colectividad y a juicio del planificador como prefieren las diversas visiones socialistas, para corregir supuestamente las injusticias derivadas de la primera concepción. En cualquiera de los casos, la ambición y el intercambio que de éste harán los actores, movidos por el error de estar fundados en el materialismo de las cosas, serán causante de todo lo demás: injusticias, destrucción de la familila y modos de vida, pérdida de la identidad y el sentido común, etc, pues ambas posturas sustituyen el providencialismo que procura el bien universal por los deseos del hombre y sus cosas como protagonistas últimos de la historia. Sea como fuere, lo pernicioso de ambas visiones es que el hecho moral, es decir la distinción sobre lo que está bien o mal, no se ordena en función de ese bien universal que procura una mejor, más digna y verdadera condición humana, sino en base a aquello otro que más la enriquezca materialmente, como si el ser humano careciese de esa dimensión espíritual que en definitiva es lo que le caracteriza y dota de significado. Por eso, yo sí creo que sea el sistema social y económico y no sus meras características el que destruye al hombre ya que, este ha dejado de ser el bastón de apoyo del orden moral necesario para salvarse y alcanzar la plenitud de la felicidad, para convertirse por si mismo en el propio factor fundamental que, mediante sus deseos materiales motiva su vida y su conducta: tener para ser. En lo que no estoy de acuerdo es cuando dice que la derecha siempre ha ocultado la evidencia de esa relación causa efecto. Aquí en España sin ir más lejos, existía una derecha que tenía más clara que hoy la magnitud perjudicial del capitalismo como origen de muchos de los males sociales, como revela este pequeño fragmento del nodo.
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