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Gerión

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  1. Se plantea el siguiente cuadro ontológico general intentando explicar la historia de las filosofías del Mundo occidental como una serie de secesiones de un cuerpo común. Se comprende que la Realidad está compuesta de 3 Escalas: I. La Escala basal: materia biológica, física, económica II. La Escala psicosocial: cultura, costumbres, psicología, antropología III. La Escala abstracta: ideas y verdades matemáticas, dogmas religiosos, filosóficos. Se entiende que el Catolicismo comprende perfectamente la necesidad de las Tres Escalas con la teología de la Santísima Trinidad y cubre todo el espectro. Sin embargo las escisiones no. Depredan y se fundamentan sólo en una escala. Se interpreta la Historia de la Filosofía de Occidente con 3 escisiones antiguas y 3 modernas, a saber: >las antiguas son el judaísmo, el gnosticismo y el Islam (Triángulo Oriental); >las modernas son el anglocalvinismo (mecanicismo biologista), el galicanocalvinismo (absolutismo racionalista) y el idealismo luterano alemán (Triángulo Occidental, el de Westfalia). Ocurriendo que estas tres escisiones tienen desarrollos paralelos y lógicamente encuentran espacios de alianza en la actualidad: -El judaísmo y el anglocalvinismo acaban degenerando en fundamentalismo de I: "la materia lo es todo". Fundamentalismo biologista, economicista (comunismo, liberalismo) o mecanicista (predestinación, "la mano invisible"). Su eje geopolítico esla conexión anglosionista, eje EEUU-Israel. -El gnosticismo y el galicanocalvinismo acaban degenerando en fundamentalismo de II: "la voluntad y el conocimiento lo son todo". Fundamentalismo voluntarista, cientifista, racionalista, humanista, iluminista. Su eje es la conexión orientalista de la masonería de base francesa (egiptología, asiriología). -El Islam y el germanoidealismo acaban degenerando en fundamentalismo de III: "la idea lo es todo". Fundamentalismo idealista, misticista. Su eje geopolítico es la conexión islamo-turco-europea de la UE de liderazgo germano. Ocurriendo también que los dos grandes imperios católicos, Roma y España, han sufrido en paralelo ambos sistemas de escisiones: Roma y su descomposición en Islam+sectas gnósticas (contaminación del imperio bizantino y refluencias en Persia y Rusia)+judíos cabalistas abandonando al Rey (Cristo), pierde así todo el Oriente; España y su descomposición en el protestantismo, la revolución y el socialismo, pierde así todo el Occidente.
  2. Sobre la fragmentación de las naciones hispanas. Ahora mismo se encuentran en riesgo de balcanización los siguientes países: -España, por el separatismo catalán, vasco y otros. -México, por los cárteles, que son proto-Estados en sí mismos. -Argentina y Chile, por el separatismo mapuche instigado por Londres. ¿Es evitable una frontera más en el seno de la Hispanidad? La partida la estamos jugando, sobre todo, en España. ****** Por el contrario, no se espera unificación ninguna ni a corto ni a medio plazo entre las naciones hispanas. Pero sí se puede hablar de tres casos de integración regional: -Centroamérica. -Alianza del Pacífico. -Mercosur. Las dos segundas, a pesar de que ahora renquean por lo que ocurre en México y Brasil, han llegado a proponer un pasaporte común. La integración centroamericana está más avanzada que la de otras regiones. Pero en general a todo le falta muchísimo y los proyectos están congelados. ********* Podría ser esperable que la situación a nivel de fronteras se mantenga fragmentada durante al menos todo el siglo. Y creo que perfectamente podríamos hablar de varios siglos más. Lamentablemente encontramos espacios postimperiales fragmentados durante centurias una y otra vez. La Europa de la Edad Media pasó mil quinientos años dividida tras la caída de Roma. El mundo árabe lleva fragmentado desde la caída del Califato: casi mil años. El mundo helenístico nunca recuperó su unidad tras la división del Imperio de Alejandro. ¿Qué ejemplos podemos encontrar en contra de esto? -China: se fragmenta y se une cada pocas centurias. ¿Es comparable el modelo chino al hispano? -La Unión Europea. Un monstruo Frankenstein, pero lo más parecido a una unificación de Estados nación modernos. Sin embargo, se olvida el papel de EEUU detrás de la UE. ¿La UE es capaz de sobrevivir sin el apoyo de "su Prusia" o "su Castilla" particular, que es EEUU? ¿Es necesaria la intervención de una megapotencia exterior para unir a la Hispanidad? ¿El modelo de EEUU uniendo la Hispanidad, igual que EEUU uniendo Europa, es aplicable, o imposible por la competencia geopolítica? ¿Qué debería ocurrir para que le interesara dicha unidad? ¿El modelo de China uniéndose por sí misma, sin intervenciones exteriores, es más adecuado? ¿Es más o menos factible?
  3. Lo aviso también, en este hilo asumo análisis del mundo hispánico como el compuesto por las Naciones de habla hispana, se pueden añadir las de habla portuguesa y Filipinas. Se puede comentar el tema del "mundo católico" en sí mismo, posibles "renacimientos católicos no hispánicos", en África o donde sea, que pueden influir para bien, y está bien resaltarlos, pero me interesa más en un principio que se comentara sobre los hechos del mundo propiamente hispano.
  4. Sigamos lanzando ideas para ir componiendo un cuadro. Desde el punto de vista demográfico, olvidando el aspecto religioso, algunos autores han mostrado optimismo (incluido Jalife y Elvira Roca), pero el caso es que Latinoamérica, aunque sigue creciendo en población, encuentra un techo en todas las proyecciones en torno al 2060: https://www.populationpyramid.net/latin-america-and-the-caribbean/2050/ A partir de entonces, se pronostica una caída de población. Latinoamérica, y si con esto entendemos la Hispanidad, tendrá "menos que decir" a nivel demográfico en el mundo de 2100 y su pico será, por tanto, a mediados de este siglo. La España peninsular desde este punto de vista está noqueada, porque entramos en una caída-estabilización en el rango de los 30 millones para el resto de la centuria.
  5. Idea contrapuesta a lo anterior: el Suelo no lo hemos pasado. Esta idea se basa en la composición histórica demográfico-religiosa: -América tiene un 25% de protestantes y subiendo. -España tiene un 26% de ateos y subiendo. Esta subida de porcentajes ha sido espectacular en las últimas décadas. Es un fenómeno del último cuarto de siglo. Si se asume que el componente religioso es nuclear en la idea hispana, y que el ateísmo y el protestantismo hispánicos no son poscatolicismos de alguna forma, ¿estos porcentajes van a seguir subiendo hasta el 100%? Es esperable que estos porcentajes suban hasta el 40% en el siguiente cuarto de siglo. Me baso en tres "países-guía". Francia y la República Checa tienen por encima del 40% de ateos. Guatemala tiene un 40% de protestantes.
  6. Primera idea que puede defenderse, y he defendido en varias ocasiones: el Suelo ya lo hemos pasado. Esta idea tiene fundamentos geopolíticos y geoeconómicos y se basa en la idea de que los años que van de 1898 a 1930 fueron los peores para la Hispanidad (dentro de un "siglo horrible", de 1840 a 1940) debido a la competencia angloprotestante encarnada en Estados Unidos. Ya llovía sobre mojado: este imperio trabaja sobre la ruina hispana. En esos años se pierde y se aborta el proyecto de hispanización de Filipinas (lo cual creo que es de los mayores mazazos a nivel demográfico y geoestratégico) y además, los Estados Unidos practican sus "Banana Wars" por todo el Caribe. Este escenario es impensable hoy día. ¿Nos imaginamos hoy a Estados Unidos atacando a Cuba y anexionándosela? ¿A México, y obligándole a ceder Baja California? También ocurre lo siguiente: la ratio de riqueza entre EEUU y Latinoamérica ha pasado de 6:1 a 3:1 en este siglo. Sigue siendo una diferencia importante, pero ya no es tan apabullante. El Imperio de Estados Unidos ha encontrado sus límites en Eurasia y estos años comienza a retroceder. No sabemos cómo afectará esto a las Américas, pero lo que es claro es que ya no hablamos de una hiperpotencia expansiva como la que fue de 1780 a 1945. ¿Se puede quizás decir, como en medicina, que ahora estamos "en estado grave, pero estable"?
  7. El título y el hilo puede interpretarse quizá, como algo impregnado de cierta oscuridad o negatividad, algo que siempre intento evitar en mis escritos. Pero la idea es, aquí, intentar abstraernos de nosotros mismos, como "motores de cambio", de nuestras propuestas que intentan tanto hacer memoria, como proyectarnos en el futuro, e intentar analizar las grandes inercias sociales, antropológicas, demográficas, culturales, religiosas, que llevan a que una entidad sociopolítica o sociorreligiosa exista, se fragmente o desaparezca. Vayamos al grano, la pregunta es directa: ¿ha dejado la Hispanidad de caer? Y si no es el caso, ¿dejará de caer? ¿Cuándo? Entendemos "caer" como la pérdida de dinamismo, unidad, capacidad de proyección, y sometimiento a esquemas ajenos. Iré poniendo pensamientos al vuelo, sin estructurar, a lo largo del hilo, y me gustaría que los fuéramos comentando y fuerais aportando lo que se os ocurra.
  8. Gerión

    Geopolítica española e iberoamericana.

    La Revista del Ejército de Tierra Español publicada en marzo de este año nos trajo también un reportaje amplio sobre la Iberofonía. Los ecos van llegando a las más altas estructuras de Estado: https://publicaciones.defensa.gob.es/media/downloadable/files/links/r/e/revista_ejercito_935.pdf Incluye un guiño en consonancia con lo que decimos aquí:
  9. Gerión

    Geopolítica española e iberoamericana.

    Otra de hace poco. Iván Vélez nos relanza el concepto de Iberofonía. Artículo fresco de hace dos días: https://www.clublibertaddigital.com/ideas/sala-lectura/2019-05-23/ivan-velez-iberofonia-y-paniberismo-87940/
  10. Gerión

    Geopolítica española e iberoamericana.

    Desde luego, hay que estudiar las grandes inercias de descomposición, y ver si hay un "suelo" o no, supongo que el derrumbe encontrará un final para poder empezar a trabajar levantando los bloques. Quizás abra hilo sobre esto.
  11. Gerión

    Geopolítica española e iberoamericana.

    La Montaña y el Llano en la geopolítica histórica hispánica: entidades verticales y horizontales España es cierto que tiene una geografía rota, atravesada por sierras y montañas. Insistamos por un momento en esta condición. En estas condiciones lo "esperable" es que España fuera una península atomizada e irrelevante, como lo es la región del Cáucaso. Sin embargo ocurrió lo contrario, y eso es lo fabuloso, y es que elevándose espiritualmente por encima de esa condición, ese precisamente "ser de altas cumbres" inspiró, desde el nacimiento en las Montañas asturianas, una vocación que es el Imperio católico, con el grito del Beato de Liébana como verdadero Padre de la Patria hispánica universal. Casi como si al estar en esos montes, cerca del Cielo, fuera más sencillo plantearlo. Esa condición de nacimiento en la Montaña no se agotó ahí, y se desbordó por llanos y mares (de la Meseta castellana, al Llano andaluz, al Mar Océano), para luego reencontrarse de nuevo en la Montaña en las serranías americanas de los Andes y la Sierra Madre. Se puede decir que España es por tanto una entidad transversal, vertical, que baja desde el Cielo hasta la Tierra y el nivel del mar y vuelve a ascender. Sin embargo los otros países son entidades horizontales, nacen en el llano o la costa y ahí se quedan. Curiosamente ningún imperio europeo tuvo este recorrido "montañero" como el que describo, transversal, y esto sí que puede ser algo que conforma el "ethos" de los países. El ethos hispano comprende la necesidad de la sangre, la costumbre, y la Fe, otros países sólo tienden a hablar de sangre, o de Fe, o de costumbre, pero no todo a la vez: una sola escala (¿una sola cota?), en vez de todas. Las Españas hoy día vuelven a refugiarse en las altas cumbres, en esas "geografías rotas", tanto en la Meseta como en los Andes y las tierras altas mexicanas. Pero no basta, igual que no bastaba con los núcleos hispanoastures en el 710. Hace falta un nuevo grito para hacer bajar a esas buenas gentes a los llanos y al mar y volver a reconstituir "verticalmente" todos los niveles y escalas del orbe.
  12. Con el tema de la guerra comercial de China contra Estados Unidos, estos días muy intensificada por el golpe de Google contra Huawei, habría que dejar planteada la perspectiva hispánica. La cosa amaga con partir el espacio tecnológico mundial en dos bloques, al más puro estilo de la guerra fría, en lo que algunos llaman "ruptura geotecnológica" en la que prácticamente es seguro que caeríamos en el lado americano, igual que en la primera guerra fría. Algunas ideas un poco a vuelapluma: 1. En principio estamos viendo repetirse los esquemas de siempre, cipayismo de uno y otro bando, americanófilos contra sinófilos. No hay que caer en ningún bloque, al menos en nuestro núcleo doctrinal. 2. Dicho lo anterior, desde el realismo hay que plantearse qué intereses y qué posición tiene la Hispanidad, que es que todas las naciones hispanas están forzosamente vinculadas a Estados Unidos excepto el eje bolivariano, cuyo modelo es evidentemente peor que el resto. Diría que nos conviene que los gigantes se apaleen entre sí, es decir, modelo "Primera Guerra Mundial". Hasta donde nos dejen, e intentando que no nos salpique mucho, claro. Este "apartarse del gorila y recoger las nueces" sería nuestro modesto objetivo. 3. No tenemos prácticamente poder, ni Europa tiene, se ve perfectamente por su silencio y porque va a remolque. En nuestro caso además, la quinta columna separatista supone un talón de Aquiles terrible en caso de que nos quisiéramos mover hacia algún sitio. Así que, me temo que el "laissez faire" es de las pocas cosas que nos quedan. Diría que países como México o Brasil sí podrían tener más iniciativa propia para mover a la Hispanidad, en el plano político (en el cultural ya sabemos que aún nos toca ser la chacha directora). 4. Sobre el propio desarrollo de la guerra. Si bien China tiene músculo suficiente para resistir a corto plazo, incluso puede que haga temblar a Estados Unidos o, entre esta y otras cosas, provoque un cambio en la geometría imperial norteamericana (hablo del conjunto de todos sus aliados), a medio y largo plazo (hablo más allá del 2050 o incluso el 2100, un año en el que EEUU tendría 600 millones de personas, y China, 1000) la cosa no es tan optimista para el Imperio Celeste, como ya estudiasteis en el hilo sobre su demografía, y se puede perfectamente dibujar un "techo" para el ascenso chino. En general el tema de China contra Occidente es una batalla cultural perdida para los chinos, simplemente porque la guerra no se está jugando ahora, se jugó en el siglo XVI y la ganó España para el Occidente, aunque luego nos la han usurpado los demás. Es decir, Occidente se hace global y China no. En todo caso, el ascenso de China puede que represente un fraccionamiento de ese espacio global occidental en varios subespacios, cosa que, por otra parte, puede convenir a la Hispanidad si se gestiona bien. Pero nuestro modelo no debería ser el de vender materia prima a los chinos (cosa que llevamos haciendo décadas, pero a los anglos), cosa en la que ya han caído Chile y Argentina con su cobre y su soja. 5. Lo que sí queda claro es que el modelo del "Estado Continental Industrial", descrito por algunos teóricos, es decir la Nación o Federación unificada, con extensión continental y poderío industrial, es lo único que parece tener peso en este mundo a día de hoy. Tanto EEUU como China responden a este canon. La Europa mosaico, en la práctica, no llega a funcionar, no sigue este canon y se hace inoperante. La Hispanidad con su unidad lingüística y cultural quizás sí podría desarrollarlo con la Iberoamérica del Pirineo y el Bravo a la Antártida. Lo nuestro además se complementaría con un ethos superestructural de tipo imperial hispanogrecorromano que permitiría que dicho Estado Continental Industrial no proyectara solamente sus tristes intereses económicos, sino también un modelo de civilización.
  13. Está claro que el eje derecha-izquierda no nos sirve para entender a los enemigos de España, pero tampoco a la España misma (a la Hispanidad). El eje izquierda-derecha fractura la Hispanidad. Se podría perfectamente decir que la derecha es heredera de los conquistadores, y la izquierda de los misioneros. Ambos han de estar. Una derecha de conquistadores sin Misión, toman la nación, pero no la mantienen. Vencen, pero no convencen. Ejemplos, miles. Franco, Aznar y los neoliberales hispanos, Pinochet, en el próximo capítulo, Bolsonaro, etcétera. Una izquierda de misioneros sin Conquista, mantienen cierto estado cultural de cosas, pero no son capaces de tomar ni estructurar nada, son un cuerpo blando sin hueso. Convencen, pero no vencen. Ejemplos, también miles. Todo el indigenismo, socialismo, etcétera. La Hispanidad consiste en seguir el camino sin irse por el andén derecho ni por el izquierdo. Hay que vencer y hay que convencer. Conquistar y mantener la conquista, evangelizar y proyectar la evangelización. En vez de un eje bipolar, proyectemos un tripolo, un triángulo, con izquierda y derecha abajo, en la base, y en la cúspide la idea de Vertebración universal, la que manejó la Hispanidad. El peronismo sí creo que se escoró, y por tanto se salió del carril, por la izquierda, ojo, igual que el franquismo, que es el que montó este chiringo estructuralmente socialista que tenemos.
  14. Con el tema de la guerra comercial de China contra Estados Unidos, estos días muy intensificada por el golpe de Google contra Huawei, habría que dejar planteada la perspectiva hispánica. La cosa amaga con partir el espacio tecnológico mundial en dos bloques, al más puro estilo de la guerra fría, en lo que algunos llaman "ruptura geotecnológica" en la que prácticamente es seguro que caeríamos en el lado americano, igual que en la primera guerra fría. Algunas ideas un poco a vuelapluma: 1. En principio estamos viendo repetirse los esquemas de siempre, cipayismo de uno y otro bando, americanófilos contra sinófilos. No hay que caer en ningún bloque, al menos en nuestro núcleo doctrinal. 2. Dicho lo anterior, desde el realismo hay que plantearse qué intereses y qué posición tiene la Hispanidad, que es que todas las naciones hispanas están forzosamente vinculadas a Estados Unidos excepto el eje bolivariano, cuyo modelo es evidentemente peor que el resto. Diría que nos conviene que los gigantes se apaleen entre sí, es decir, modelo "Primera Guerra Mundial". Hasta donde nos dejen, e intentando que no nos salpique mucho, claro. Este "apartarse del gorila y recoger las nueces" sería nuestro modesto objetivo. 3. No tenemos prácticamente poder, ni Europa tiene, se ve perfectamente por su silencio y porque va a remolque. En nuestro caso además, la quinta columna separatista supone un talón de Aquiles terrible en caso de que nos quisiéramos mover hacia algún sitio. Así que, me temo que el "laissez faire" es de las pocas cosas que nos quedan. Diría que países como México o Brasil sí podrían tener más iniciativa propia para mover a la Hispanidad, en el plano político (en el cultural ya sabemos que aún nos toca ser la chacha directora). 4. Sobre el propio desarrollo de la guerra. Si bien China tiene músculo suficiente para resistir a corto plazo, incluso puede que haga temblar a Estados Unidos o, entre esta y otras cosas, provoque un cambio en la geometría imperial norteamericana (hablo del conjunto de todos sus aliados), a medio y largo plazo (hablo más allá del 2050 o incluso el 2100, un año en el que EEUU tendría 600 millones de personas, y China, 1000) la cosa no es tan optimista para el Imperio Celeste, como ya estudiasteis en el hilo sobre su demografía, y se puede perfectamente dibujar un "techo" para el ascenso chino. En general el tema de China contra Occidente es una batalla cultural perdida para los chinos, simplemente porque la guerra no se está jugando ahora, se jugó en el siglo XVI y la ganó España para el Occidente, aunque luego nos la han usurpado los demás. Es decir, Occidente se hace global y China no. En todo caso, el ascenso de China puede que represente un fraccionamiento de ese espacio global occidental en varios subespacios, cosa que, por otra parte, puede convenir a la Hispanidad si se gestiona bien. Pero nuestro modelo no debería ser el de vender materia prima a los chinos (cosa que llevamos haciendo décadas, pero a los anglos), cosa en la que ya han caído Chile y Argentina con su cobre y su soja. 5. Lo que sí queda claro es que el modelo del "Estado Continental Industrial", descrito por algunos teóricos, es decir la Nación o Federación unificada, con extensión continental y poderío industrial, es lo único que parece tener peso en este mundo a día de hoy. Tanto EEUU como China responden a este canon. La Europa mosaico, en la práctica, no llega a funcionar, no sigue este canon y se hace inoperante. La Hispanidad con su unidad lingüística y cultural quizás sí podría desarrollarlo con la Iberoamérica del Pirineo y el Bravo a la Antártida. Lo nuestro además se complementaría con un ethos superestructural de tipo imperial hispanogrecorromano que permitiría que dicho Estado Continental Industrial no proyectara solamente sus tristes intereses económicos, sino también un modelo de civilización.
  15. Gerión

    El fenómeno VOX

    Contra los partidos. Otra forma de hacérselo entender al gran público. Las elecciones son una guerra simulada. Es mejor que la guerra se contenga en una rencilla o escaramuza entre pequeños equipos, a que se convierta en un elemento disruptor nacional de una facción contra otra. Cuanto menor sea el porcentaje de gente enfrentada, mejor. Es por tanto que el concepto de Partido ha de ser reducido. Todo lo que sea "partir al partido", será bueno. Por ejemplo: 1. Personas, no partidos. Las personas son elementos que parten al partido. 2. Abandonar la idea de bloques ideológicos. Votar idea a idea. 3. Municipios, mejor que regiones. Nuevamente, reducir la escala. 4. Temporalidad de las juntas. Es decir, convocar un estamento político sólo en casos extraordinarios, no como algo permanente. Todo esto creo que es muy hispánico porque el hispano responde a una idea universal, y con estas "particiones de partidos" el poder se diluye y enhebra con lo que no es el Partido.
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