Jump to content
Hispanorromano

El verdadero peligro ruso: La cabalgada asiática

Recommended Posts

El verdadero peligro ruso

La cabalgada asiática

 

Arriba, 4 de abril de 1935, p. 6.

 

Aunque Rusia siga sirviendo día a día de vehículo de propaganda proletaria y haya logrado embadurnar todas las esquinas de Occidente con los rojos pasquines de la hoz y el martillo y el estrépito de ¡abajo el imperialismo!, cada día es más claro que desde las fronteras de Polonia hasta el estrecho de Bering, se asiste al alumbramiento de una gran —y no por cierto nueva— fórmula imperial asiática.

Canta el imperio debajo de todas las embestidas revolucionarias. Un aire denso y permanente cubre la tierra rusa, prolongándose a lo largo de la historia, para decir la realidad de un espíritu asiático, vuelto hacia sí mismo, que galopa por los anchos llanos, y que permanece igualmente firme bajo los zares afrancesados que bajo la historia bolchevique. La santa Rusia es como ha sido siempre. No importa que un viraje de su historia se dedique a construir grandes fábricas y a organizar brigadas de choque o que dicte fórmulas afrancesadas a una corte dieciochesca. Lo auténtico, lo que es rito y canción desgarradora e impulso popular está ahí, tendido por debajo de las arquitecturas estables y manteniéndolos a flote sobre sus espaldas abrumadas. El “padrecito” Stalin en nada se diferencia, en la adjetivación popular, de Pedro el Grande. Los dos dominaron ampliamente sobre los millones de rusos, que dejaron en su desgana que sobre sus cabezas se agiten flámulas y banderas, cuyos colores y significados ni les van ni les vienen. Pero en esta desgana rusa, que el bolchevismo ha intentado galvanizar, reside el peligro imperial asiático que sueña con la total derrota de Occidente, en lo que Occidente es tal y representa la cabeza y el corazón del mundo: en el vuelo de los valores espirituales y en la continuidad moral de la historia.

Y aquí es donde reside el peligro cierto. Porque el hombre de Occidente, en la quiebra de sus valores morales, atenazados por la disolución interior de las maneras revolucionarias, se siente atraído patológicamente por ese Oriente, de donde sólo puede venir para él el aniquilamiento de sus propias formas de vida. Y si es ahora la masa proletaria la que se adorna con ese orientalismo “snob”, lo hace por ser ella la que se cree dominadora del mundo, así como en otro momento fueron las aristocracias las que se vistieron con las “chinerias” disolventes.

Pero si esto es así, y de ahí viene su fuerza, tampoco puede olvidarse lo que es protección exterior —occidentalismo mimético— en la Rusia de hoy.

Del poso eslavo, removido por la agitación revolucionaria, ha surgido la carrera hacia lo cesáreo. Y un César quiso ser Trosky, a quien le tronchó su carrera el parón de los soldados rojos ante Varsovia.

Y un César oriental es Stalin, que ha arremetido denodadamente contra los ortodoxos marxistas —Kamenef, Romene, Zinovief— en nombre de una presunta consolidación de la revolución eslava.

Y aquí estamos ya al principio del fin, en el instante en que el monstruo enseña sus orejas. Si la propaganda soviética mostraba a los boquiabiertos occidentales los esfuerzos de una técnica a la americana, hay que tener en cuenta que estas fundaciones en que cantan el progreso y la mecánica, son unas nuevas aldeas de Potemkin, hechas solamente como instrumento de atracción.

La fuerza auténtica de de Rusia no está ahí. Ni la de la Rusia de antes ni la de la U. R. S. S. Lo que hace que un comisario del pueblo levante su copa a la salud de S. M. Británica, o que se alíe con la Francia liberal y burguesa, es simplemente la táctica de 1a espera, del ganar tiempo, mientras llegue la hora de montar a caballo y la horda asiática —ni soviética ni antisoviética— rompiendo las fronteras del Occidente intente penetrar con su tumulto oriental en la hora de la historia europea, conducida por el vendaval de su inercia antieuropea.

El_verdadero_peligro_ruso._Arriba_4_de_a

 

Nota: Arriba era el órgano oficial de Falange Española de la JONS en el año 1935.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Hay más artículos antiguos, no necesariamente de la prensa falangista, que van en este mismo sentido. ¿Consideráis de interés aportar más artículos en apoyo de esta tesis? Y en caso de aportarlos, ¿sería mejor publicarlo en un hilo propio -lo que facilita su etiquetado y enlace desde el exterior- o mejor en este mismo hilo puesto que es un tema minoritario?

Share this post


Link to post
Share on other sites

No quiero abrir un hilo propio para la breve información que voy a aportar a continuación, así que lo hago en este hilo que, apoyándose en un artículo de la primigenia Falange, sostenía la tesis de que hay una continuidad esencial (cada vez menos disimulada) entre el zarismo, el bolchevismo y la Rusia actual de Putin.

Ricardo Marquina, corresponsal en Rusia, informa de esta noticia:

La "iglesia ortodoxa", tan admirada por algunos católicos sensibles a las propagandas en internet, glorifica a Stalin abiertamente. Y lo mismo hace Putin, otro icono de la derecha actual por cuyas intenciones hay que rezar antes que por las del Papa, según un curita infocatólico que, sin embargo, blasona de anticomunista y siembra la duda sobre el Papa actual. ¿Cómo explicar este fenómeno tan asombroso que ha ocurrido en la derecha y en el catolicismo de tendencia conservadora?

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 3 horas, Hispanorromano dijo:

No quiero abrir un hilo propio para la breve información que voy a aportar a continuación, así que lo hago en este hilo que, apoyándose en un artículo de la primigenia Falange, sostenía la tesis de que hay una continuidad esencial (cada vez menos disimulada) entre el zarismo, el bolchevismo y la Rusia actual de Putin.

Ricardo Marquina, corresponsal en Rusia, informa de esta noticia:

La "iglesia ortodoxa", tan admirada por algunos católicos sensibles a las propagandas en internet, glorifica a Stalin abiertamente. Y lo mismo hace Putin, otro icono de la derecha actual por cuyas intenciones hay que rezar antes que por las del Papa, según un curita infocatólico que, sin embargo, blasona de anticomunista y siembra la duda sobre el Papa actual. ¿Cómo explicar este fenómeno tan asombroso que ha ocurrido en la derecha y en el catolicismo de tendencia conservadora?

pues en eso andamos por este foro, en tratar de comprender esa transformación, hasta el momento lo que más me va convenciendo es que el mundillo CEDADE pudo ser uno de los elementos de ruptura e infiltración de lo que otrora fuera el mundillo patriótico, con influencias no solo germanófilas sino también de corrientes francesas. Tras su colapso habrían surgido varias tendencias cada una de las cuales fue "evolucionando" y desbandándose. Uno de los trozos disgregados más importantes. El puente hacia la rusofilia duguiniana podría ser el elemento influído por la "novelle droite", bastante respetada y reivindicada por este gurú geopolítico al servicio de los intereses imperiales rusos.

desde luego no soy un investigador ni dispongo de ninguna red de información pero esa sería mi hipótesis-intuición.

así que, desde mi punto de vista, una vez se confirmase tal hipótesis... una estrategia hispanista debería ser la desintegración de las semillas que han dado lugar a esa vía errática.

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 20 horas, Hispanorromano dijo:

No quiero abrir un hilo propio para la breve información que voy a aportar a continuación, así que lo hago en este hilo que, apoyándose en un artículo de la primigenia Falange, sostenía la tesis de que hay una continuidad esencial (cada vez menos disimulada) entre el zarismo, el bolchevismo y la Rusia actual de Putin.

Ricardo Marquina, corresponsal en Rusia, informa de esta noticia:

La "iglesia ortodoxa", tan admirada por algunos católicos sensibles a las propagandas en internet, glorifica a Stalin abiertamente. Y lo mismo hace Putin, otro icono de la derecha actual por cuyas intenciones hay que rezar antes que por las del Papa, según un curita infocatólico que, sin embargo, blasona de anticomunista y siembra la duda sobre el Papa actual. ¿Cómo explicar este fenómeno tan asombroso que ha ocurrido en la derecha y en el catolicismo de tendencia conservadora?

La acusación de comunista al Papa por parte de los admiradores de Putin y de la Iglesia ortodoxa es de traca.

Llama también la atención la excesiva sumisión al poder político de turno por parte de la Iglesia ortodoxa, incluso cuando éste es detentado por un criminal anticristiano como Stalin. Parece dar igual que sea un zar, un bolchevique, o un oligarca post-soviético. Desde luego, si lo que suele reprochársele a la Iglesia Católica a este respecto -a saber, cierta tendencia a la claudicación al poder hegemónico- tiene algo de cierto, la Iglesia ortodoxa la supera con creces. 

Share this post


Link to post
Share on other sites

Cuanto más lo pienso más indigno lo encuentro... personajes que se dicen españoles y católicos... y se dedian a alabar a los cismáticos orientales mientras atacan al Papa y a la Iglesia Católica.

No, esto no hay quien se lo trague, ahí hay algo turbio, el mero despiste ideológico no explica semejante desatino.

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 18 minutos, elprotegido dijo:

La acusación de comunista al Papa por parte de los admiradores de Putin y de la Iglesia ortodoxa es de traca.

Es que justamente eso es lo más curioso. Llaman "comunista" al Papa unos tipos que adoran a Putin y que presentan como modelo un país en el que se glorifica a Stalin y Lenin. Le llaman "comunista" unos tipos que cada vez están adoptando más la matraca de que la URSS fue algo positivo, o que dicen que los comunistas bolcheviques son preferibles a los izquierdistas moderados. Critican a nuestra Iglesia católica por "sumisa" los mismos que adoran a una iglesia cismática que siempre ha sido un apéndice del tirano de turno en Rusia. Atacan a Occidente y al Papa por intentar tener buenas relaciones con los musulmanes, mientras ellos practican el onanismo con un país multicultural donde el islam es la segunda religión y donde en algunas regiones impera de verdad la charía. Es un cúmulo de contradicciones que da mucho que pensar.

Share this post


Link to post
Share on other sites

...lemmings que estarán encantados con el personaje este checheno al que Putin condecoró como "héroe de Rusia", un tipo que directamente impone leyes islámicas en su feudo.

https://www.abc.es/internacional/abci-kadirov-emir-checheno-putin-contiene-yihadismo-dictadura-terror-201703050140_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.es%2Furl%3Fsa%3Dt

aparte de sus atrocidadades como señor de la guerra, el tipo se dedica a promocionar lucha libre extrema entre niños

¿es ese el faro de civilización que nos proponen estos elementos?

no sabéis lo que me identifiqué con las palabras que le escuché a Nuñez del Arco -el cabecilla del "Otro Ecuador"- el otro día en el Podcast de Mundo Republiqueto a este respecto.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Por cierto, me gustaría preguntaros vuestra opinión sobre un tema. Se viene hablando sobre la posibilidad de que Trump sea un títere de Putin, o en todo caso alguien cuya elección ha favorecido Putin para desestabilizar a los Estados Unidos. Poca gente parece creer en esta intervención de Putin en la política estadounidense. En las derechas, desde luego, se descarta radicalmente esa posibilidad. Los estudiosos del fenómeno ruso son cautos y generalmente no se pronuncian sobre el tema. A los propios americanos que están contra Trump les resultaría ofensivo y doloroso admitir que al presidente de su nación lo maneje el presidente de Rusia, que su adorado sistema democrático haya fallado de tal forma.

Es verdad que no todas las cosas que hace Trump favorecen a Rusia. Algún roce han tenido en Siria y en otros sitios. Pero en lo fundamental siempre me ha dado la impresión de que Trump viene trabajando a favor de los intereses rusos, lo haga de forma consciente o inconsciente. Con el tema del coronavirus, Trump se ha mostrado singularmente torpe. Por la inteligencia americana tenía noticia del virus desde diciembre, pero hasta hace poco no ha tomado ninguna medida de contención, que de todas formas se ha apresurado a ir levantando, además de estimular a sus partidarios para que salgan a la calle.

Qanon, una teoría de la conspiración muy loca que se promueve dentro del trumpismo a través de 4chan, viene lanzando diversas consignas claramente nocivas que luego se replican en foros como BBJ: desde la idea de que el virus no existe hasta la idea homicida de que el virus se elimina del organismo bebiendo un chupito de lejía. En las últimas horas Trump ha sido noticia porque en una intervención pública les sugirió a los médicos que el Covid-19 podría curarse inyectando desinfectantes en las venas del enfermo. Algunas marcas de lejía y otros desinfectantes se han apresurado a pedir a sus clientes que se abstengan de introducir en su cuerpo esas sustancias, pero parece que algunos no han hecho caso y habido un aumento de intoxicaciones de este tipo en las últimas horas. Trump se ha querido disculpar diciendo que estaba bromeando. ¡Menudo asunto para hacer bromas!

El caso es que la mayoría de gente en la derecha española defiende ese comportamiento de Trump o, en el mejor de los casos, niega la posibilidad de que ese comportamiento suicida tenga relación alguna con el apoyo de Rusia a Trump como candidato. A mí ese comportamiento de Trump me parece el propio de alguien que trabaja para intereses extranjeros y que pone todo su empeño en demoler la propia nación. ¿Os imagináis que Macron o Merkel, por citar un ejemplo, tuviesen alguna de esas "salidas"? ¿Cuánto durarían en el cargo? Sin embargo, en EEUU nadie se atreve a decirle claramente al rey que va desnudo, en parte por la vergüenza ante la posibilidad, que el mismo cine de Hollywood esbozó durante la Guerra Fría, de que Trump sea una especie de "candidato de Manchuria".

Mis dudas serían las siguientes:

¿En qué medida creéis que Trump actúa en función de los intereses de Rusia?

¿Os parece que este último comportamiento en el tema del coronavirus es un indicio más claro que los anteriores de que Trump estaría trabajando para intereses extranjeros? ¿O simplemente es otro incidente más que se podría explicar por la estupidez del personaje o por la peculiar idiosincrasia del pueblo americano?

Share this post


Link to post
Share on other sites

A mí, sinceramente me cuesta creer algo así, aunque es un asunto que no sigo a fondo. ¿Qué tendría que deberle el presidente de un país tan poderoso a otro país, que lo queramos o no es menos poderoso en toos los aspectos? La única explicación es que le hubiera ayudado de alguna manera a encumbrarse en el poder, pero las acciones serían tan claras que los enemigos de Putin ya hubieran mostrado las evidencias a toda la nación? Además, una vez en el poder, un carácter como el de ese hombre se hubiera revuelto  radicalmente contra esa mano que le ayudarse. Puede que haya una sintonía real de ideas y una distribución complementaria de papeles geopolíticos.

Cierto es que no estoy en disposición de hacer análisis medio certeros en este asunto.

¿Cuál sería para ti la razón de que el presidente más poderoso del mundo tuviera que subordinarse a alguien no tan poderoso como él en estos momentos?

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 4 horas, Vanu Gómez dijo:

A mí, sinceramente me cuesta creer algo así, aunque es un asunto que no sigo a fondo. ¿Qué tendría que deberle el presidente de un país tan poderoso a otro país, que lo queramos o no es menos poderoso en toos los aspectos? La única explicación es que le hubiera ayudado de alguna manera a encumbrarse en el poder, pero las acciones serían tan claras que los enemigos de Putin ya hubieran mostrado las evidencias a toda la nación? Además, una vez en el poder, un carácter como el de ese hombre se hubiera revuelto  radicalmente contra esa mano que le ayudarse. Puede que haya una sintonía real de ideas y una distribución complementaria de papeles geopolíticos.

Cierto es que no estoy en disposición de hacer análisis medio certeros en este asunto.

¿Cuál sería para ti la razón de que el presidente más poderoso del mundo tuviera que subordinarse a alguien no tan poderoso como él en estos momentos?

Se habló de que los rusos podrían tener alguna información sensible que podrían sacar a la luz en un momento dado (el famoso "kompromat") si no se cumplen sus exigencias. Me parece plausible, pero no es seguro (de momento no pasa de ser una especulación) y veo difícil saberlo a ciencia cierta, por el momento. 

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 7 minutos, elprotegido dijo:

Se habló de que los rusos podrían tener alguna información sensible que podrían sacar a la luz en un momento dado (el famoso "kompromat") si no se cumplen sus exigencias. Me parece plausible, pero no es seguro (de momento no pasa de ser una especulación) y veo difícil saberlo a ciencia cierta, por el momento. 

en ese caso coges y te retiras ¿no? porque en caso de seguir te expones a algo aún más duro desde dentro de tu propio país.

no se, no le veo yo la actitud de un tipo que acceda a ese tipo de servidumbres.

Share this post


Link to post
Share on other sites
hace 1 hora, Vanu Gómez dijo:

en ese caso coges y te retiras ¿no? porque en caso de seguir te expones a algo aún más duro desde dentro de tu propio país.

no se, no le veo yo la actitud de un tipo que acceda a ese tipo de servidumbres.

Ni idea, ya te digo que todo esto no pasa de ser una especulación (hasta donde yo sé). 

Sin embargo, puestos a entrar en "conspiranoias", esta teoría me parece más plausible que el 99% de las teorías de conspiración que circulan por Internet. 

Share this post


Link to post
Share on other sites

Create an account or sign in to comment

You need to be a member in order to leave a comment

Create an account

Sign up for a new account in our community. It's easy!

Register a new account

Sign in

Already have an account? Sign in here.

Sign In Now

  • Similar Content

    • By Hispanorromano
      Seguramente habéis leído en internet sobre una supuesta "Guía de la buena esposa" que se viene atribuyendo con persistencia a la Falange, con la intención de ridiculizarla y también de hacer avanzar la causa feminista. El bulo es de tales dimensiones que ha pasado a numerosos libros editados en España y en el extranjero. Desde que me conecté a internet he visto circular este bulo y, aunque me he esforzado en explicar que ese texto no es de España sino de los idolatrados Estados Unidos, no he conseguido que me hagan mucho caso. Pero dejo que lo explique MALDITO BULO y al final añadiré una breve reflexión:
      Vergüenza para los izquierdistas que inicialmente difundieron este bulo con la intención que es fácil adivinar. Con especial mención a los autores, incluso del ámbito académico, que lo recogieron en su libros. Más valdría tirar a la basura esos libros.
      Pero todavía mayor vergüenza para los fachas imbéciles que, no sólo se tragaron el bulo, sino que se sintieron identificados con el repugnante texto y se dedicaron a difundirlo incluso con mayor vigor que los izquierdistas antes mencionados. Con eso demuestran que no son más que una caricatura que han elaborado otros. Nada que ver con la Falange original ni con el fascismo: son caricaturas andantes, sectas y tribus urbanas que florecen en el mundo capitalista. Son de la Falange como podían ser de Apple o de Adidas.
      Honor a MALDITO BULO por tener la honradez y la gallardía de desmontar un bulo que beneficia a sus posiciones ideológicas, pero también por hacer una excelente labor desmontando otros muchos bulos en esta internet de la mentira. En alguna ocasión he visto alguna cosa de MB (por ejemplo, en relación con la homosexualidad) en la que me pareció que se dejaban arrastrar por sus posturas ideológicas. ¿Pero quién no se deja arrastrar por su ideología en algún momento? Nadie es perfecto. El caso es que ellos se esfuerzan en ser objetivos y en buscar la verdad, a diferencia de muchos derechistas que están entregados a la mentira con pasión demoníaca. No es la primera vez que MB desmonta bulos que afectan negativamente a la derecha; también ha rebatido bulos sobre Vox y sobre otros asuntos que perjudican a ese ámbito ideológico, así que me parece que han acreditado su independencia de juicio.
      Muchos fachas enloquecidos, de estos que son un subproducto del capitalismo, le tienen particular manía a MB porque también rebate sus asquerosos bulos, y hasta han montado varias cuentas específicas en Twtter desde las que se dedican a difamarlos. A ese tipo de derecha, que se enorgullece de la mentira y que prospera gracias la estupidez cibernética, hay que combatirla sin cuartel, lo mismo que a los izquierdistas que mientan, aunque yo diría que hay que ser más severos con los derechistas mentirosos, porque además de falsear la realidad hunden en el descrédito a unas ideas dignas. Como dijo Manuel Hedilla: "Todos sabemos que en muchos pueblos había (y hay) derechistas que eran peores que los rojos". En internet la cosa ha ido todavía a peor. Hay que aplaudir al honrado y al que procura ceñirse a la verdad, sea de derechas o de izquierdas. Otra cosa es pura modernidad disolvente, del tipo que le gusta al Padre de la Mentira.
    • By Hispanorromano
      Seguramente habéis leído en internet sobre una supuesta "Guía de la buena esposa" que se viene atribuyendo con persistencia a la Falange, con la intención de ridiculizarla y también de hacer avanzar la causa feminista. El bulo es de tales dimensiones que ha pasado a numerosos libros editados en España y en el extranjero. Desde que me conecté a internet he visto circular este bulo y, aunque me he esforzado en explicar que ese texto no es de España sino de los idolatrados Estados Unidos, no he conseguido que me hagan mucho caso. Pero dejo que lo explique MALDITO BULO y al final añadiré una breve reflexión:
      Vergüenza para los izquierdistas que inicialmente difundieron este bulo con la intención que es fácil adivinar. Con especial mención a los autores, incluso del ámbito académico, que lo recogieron en su libros. Más valdría tirar a la basura esos libros.
      Pero todavía mayor vergüenza para los fachas imbéciles que, no sólo se tragaron el bulo, sino que se sintieron identificados con el repugnante texto y se dedicaron a difundirlo incluso con mayor vigor que los izquierdistas antes mencionados. Con eso demuestran que no son más que una caricatura que han elaborado otros. Nada que ver con la Falange original ni con el fascismo: son caricaturas andantes, sectas y tribus urbanas que florecen en el mundo capitalista. Son de la Falange como podían ser de Apple o de Adidas.
      Honor a MALDITO BULO por tener la honradez y la gallardía de desmontar un bulo que beneficia a sus posiciones ideológicas, pero también por hacer una excelente labor desmontando otros muchos bulos en esta internet de la mentira. En alguna ocasión he visto alguna cosa de MB (por ejemplo, en relación con la homosexualidad) en la que me pareció que se dejaban arrastrar por sus posturas ideológicas. ¿Pero quién no se deja arrastrar por su ideología en algún momento? Nadie es perfecto. El caso es que ellos se esfuerzan en ser objetivos y en buscar la verdad, a diferencia de muchos derechistas que están entregados a la mentira con pasión demoníaca. No es la primera vez que MB desmonta bulos que afectan negativamente a la derecha; también ha rebatido bulos sobre Vox y sobre otros asuntos que perjudican a ese ámbito ideológico, así que me parece que han acreditado su independencia de juicio.
      Muchos fachas enloquecidos, de estos que son un subproducto del capitalismo, le tienen particular manía a MB porque también rebate sus asquerosos bulos, y hasta han montado varias cuentas específicas en Twtter desde las que se dedican a difamarlos. A ese tipo de derecha, que se enorgullece de la mentira y que prospera gracias la estupidez cibernética, hay que combatirla sin cuartel, lo mismo que a los izquierdistas que mientan, aunque yo diría que hay que ser más severos con los derechistas mentirosos, porque además de falsear la realidad hunden en el descrédito a unas ideas dignas. Como dijo Manuel Hedilla: "Todos sabemos que en muchos pueblos había (y hay) derechistas que eran peores que los rojos". En internet la cosa ha ido todavía a peor. Hay que aplaudir al honrado y al que procura ceñirse a la verdad, sea de derechas o de izquierdas. Otra cosa es pura modernidad disolvente, del tipo que le gusta al Padre de la Mentira.

      Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente
    • By Hispanorromano
      Siguiendo la idea formulada por Gerión de que es necesario abordar el "problema alemán", publico un texto, inédito en internet, de Ernesto Giménez Caballero, en el que aborda el problema de la germanofilia en España y de su máximo represente en aquel entonces, Ortega y Gasset. Y posiblemente publique más textos en esta línea, con varios objetivos:
      1) dar a conocer el problema germanófilo que siempre ha existido en España;
      2) mostrar que esta germanofilia, como orientación cultural, era propia del sector progresista y que, por el contrario, era condenada por las derechas y especialmente por la Falange;
      3) mostrar que Ortega y Gasset fue un intelectual muy cuestionable y que uno de los ámbitos donde más se le cuestionaba era precisamente el falangismo, pese a la leyenda en sentido contrario.
      A pesar de esta crítica de Giménez Caballero al germanismo, veréis que al final rescata algunos aspectos en clave monárquica, un poco en el sentido que apuntaba Vanu Gómez.
      Suprimo las notas a pie de página y respeto las cursivas originales. Me gustaría destacar algunas cosas en negrita, pero al final he optado por no hacerlo y así no orientar el pensamiento del lector. Ya comentaréis qué os parece.
      _________________________________________________
       
      2) El tema de lo «franco»

      Sabido es que el «quid» original de la España invertebrada reside en ese hallazgo orteguiano que pudiéramos llamar de «lo franco». Es decir, en ese remedio que distingue a la terapéutica orteguiana de toda la farmacología anterior.
      Para Ortega la raíz de la enfermedad de España no está en lo económico, lo libertario, lo indigenista y lo cultural, sino en algo de puro laboratorio eugenésico, en una espe­cie de clínica vacunatoria de Europa, en el vitalismo de lo franco.

      Para la formación de las cuatro naciones europeas (Francia, Inglaterra, Italia y España) entraron, según Or­tega, tres ingredientes: la raza autóctona, el sedimento romano y la inmigración germánica (p. 146).

      Para Ortega, la desgracia española consistió en que de esos tres ingredientes, el decisivo (p. 147), fuera el últi­mo, la vitalidad germánica. Porque la vacuna visigoda, re­cibida en el brazo de España, no era lo suficientemente eruptiva, venía ya en malas condiciones, debilitada por su contacto romano (p. 148).

      En cambio Francia tuvo la suerte de recibir una vacu­nación perfecta y saludable.
      «El franco irrumpe intacto en la gentil tierra de Galia ver­tiendo sobre ella el torrente indómito de su vitalidad» (p. 149).


      «Vitalidad es el poder que la célula sana tiene de engen­drar otra célula» (p. 150).

      Sentadas tales bases eugénicas e histológicas, lo conse­cuente hubiera sido que Ortega demostrase cómo el desa­rrollo ulterior de España fue una especie de viruelas locas, mientras los desenvolvimientos de los otros tres pacientes fueron una inmunización contra toda virulencia letal.
      Y es lo curioso que lo intenta demostrar con España. Demostrar que en España la debilidad del feudalismo (p. 158) (gran síntoma de haber prendido la vacuna vital germánica) fue la causa de que el imperio español durase sólo desde 1480 a 1600 (p. 163). Y que España no se verte­brase definitivamente.
      Pero lo sorprendente es que Ortega no demuestre cómo Francia —con su magnífico virus— no logra un imperio... hasta Napoleón. E Inglaterra hasta la reina Victoria. E Ita­lia... hasta que Mussolini se salga con la suya, si se sale algún día.
      Y mucho más sorprendente que la ternera de ese virus maravilloso, la misma Alemania, no alcance unidad nacio­nal hasta anteayer. Y que cuando quiso ensayar durante la Edad Media un Imperio, fracasase. Y cuando lo quiere reiterar en 1914... termine en el Tratado de Versalles. Desde ese punto de vista causaría asombro Portugal, lleno de sangre negra, y con el tercer imperio del mundo.

      Y no menor asombro: el que pueblos tan rubios, puros e indómitos como los escandinavos, crisol de vikingos, de reyes bárbaros, de dinastías egregias... hayan terminado en unas modestas naciones de socialistas, demócratas y pacifiqueros.
      Indudablemente, España está a punto de deshacerse. Eso es cierto. Pero ¡cuatro siglos de perduración imperial! son muchos siglos para que pueda sentirse envidiosa de no haber sido lo bastante «franca» en aceptar el ingre­diente mágico. La vertebración indómita.

      Lo que sucedió es que ese mágico ingrediente del «vita­lismo franco», que constituye el único quid original de la España invertebrada de Ortega, no era un descubrimiento original más que... «en el Mediterráneo».
      No fue descubrimiento eso del «vitalismo rubio» más que en esta España mediterránea, latina, decadente, donde Ortega —dócil a sus padres del 98— recoge fielmente sus imperativos de «europeizarnos» de «germanizamos», de aceptar la tesis pangermanista de lo ario, de lo rubio, de lo vital que la gran propaganda alemana de la anteguerra —y las complacencias larvadas del anticatolicismo y de la masonería— habían hecho llegar hasta las páginas de la aldea de un Baroja, hasta los puritanismos de un Unamu­no, hasta la delicuescencia exquisita de un Azorín por la dulce Francia. Es ese momento ya histórico del pangerma­nismo en España: cuando Hinojosa busca lo germánico en nuestro Derecho. Menéndez Pidal en nuestra Épica. Mel­quiades Álvarez en el «reformismo» de origen protestante. Baroja en el color del pelo. Y los médicos acuden a Alemania por el fermento milagroso. Y los militares. Y los ingenieros. Y los pedagogos para poner muchos cristales en las escuelas. ¡Luz! Mehr Licht! ¡Ah!, «lo franco», nuevo Lourdes del aldeanismo hispano, así fuese entonces «inte­lectual» tal aldeanismo. Se generaliza la cerveza como bebida de «minorías selectas». En las cervecerías alema­nas de Madrid se espuma El Sol (1917), cuyos titulares góticos encerraron todo el secreto de esa generación que creyó en el «virus germánico» corno salvador de todas las gripes nacionales.
      ¿Qué de extrañar si Ortega —el coetáneo terapeuta de la gripe nacional— formulase su remedio de «lo germáni­co, de lo franco», como el decisivo de lo español?

      Ortega, ya en 1914 (año justo de empezar la guerra), y en sus Meditaciones del Quijote, no se resignaba a ser moreno y latino. Más bronceado que Pío Baroja, hace constar sin embargo su disgusto por ello. «Yo no soy sólo mediterráneo.» «Quién ha puesto en mi pecho estas remi­niscencias sonoras, donde —como en un caracol— pervi­ven las voces íntimas que da el viento en los senos de las selvas germánicas?» «el blondo germano, meditativo, y sen­timental, que alienta en la zona crepuscular de mi alma» (pp. 120, 1, 2).
      También en ese mismo ensayo hace la distinción de las dos culturas europeas: la latina es la confusa. La germá­nica, la clara. Es Germania quien hereda a Grecia. Ello sería posible. Pero a España lo que le interesó en su histo­ria no fue Grecia, ¡sino Roma! Y ya lo demuestra el mismo Ortega, como ahora veremos. No el pueblo con exceso de minorías selectas, como el griego, sino el pueblo de Roma, que —como el de Castilla— supo trabar en la historia un formidable imperio. A pesar de que Roma no se vacunó con lo franco. Y de que Castilla no dio excesiva impor­tancia a tan mágica varita de virtudes orteguiana.
      La tesis «rubia» de Ortega no es sólo un error tera­péutico respecto a la genialidad de España: es algo más grave: una herejía. La máxima de las herejías que puede escuchar España, genio antirracista, por excelencia: pue­blo que dio a los problemas de raza una solución de fe, pero nunca de sangre. España no asimiló al judío, al protestante o al morisco porque fueran morenos o blondos, sino porque aceptaron o no su credo.

      La tesis de Ortega es el viejo mito germánico que tuvo validez allá en el tras Rin, desde el dios Wotan hasta el Los-von-Rom. Y que hoy reverdece, con el hitlerianismo, esa nueva mítica de la sangre, del orgullo de raza que ya analizaremos en la tercera parte de este libro. Si España un día llegó a instituir la Fiesta de la Raza, fue precisa­mente en el sentido contrario al germánico: o sea, en aquel de negar la raza pura de España, admitiendo como base de nuestro genio la fusión de razas, el sentimiento cristiano y piadoso de la comunión del pan y del vino, del cuerpo y de la sangre, bajo el símbolo de una unidad supe­rior, de una divinidad más sublime, menos somática que esa corporal y sangrienta.
      Muchas veces he estado tentado de realizar el guión de un film burlesco, el pergeño de un sainete, llevando al absurdo y a la comicidad la angustia de estos descarria­dos españoles que sufren del corazón por no haber nacido áureos como valquirias.

       
      * * *

       
      Ahora bien: no está en mi ánimo llevar la censura del «germanismo en España» hasta el absoluto. ¡Lejos de mí la burla por lo germánico en España! Pues ya se verá más adelante que entre los «fundamentos geniales de España» está el sustrato germánico.
      De lo que me sonrío es de la manera falsa y herética de interpretar ese fermento rubio Ortega y su época. Ortega no se atreve a reconocer la forma en que ese fermento nos fue útil y mágico a España: la forma de las dinastías y de la mística occidental. Mística de sangre y mística de libertad. Pero de ello hablaremos a su debido tiempo.
      [Ernesto Giménez Caballero, Genio de España, Editorial Planeta, 1983, pp. 60-64]
      […]
      España sólo podía admitir —y admitió y volverá a ad­mitirlo— el germanismo, el fermento rubio, para ponerlo al servicio de una religión sin razas, basada en un credo y no en una casta.

      Utilizando al Ario, en su capacidad mágica de jerar­quías, de organización y de invenciones mecánicas en la vida.

      Y para utilizar así el fermento ario, rubio, ¡no necesitó fundirse con francos puros, con ostrogodos raceadores, en amplias ganaderías humanas! Le bastó —oh señor maes­tro Ortega y Gasset!— utilizar el ario feudal y egregio en esa mágica institución que se llama la dinastía. Y más tarde, en épocas de cruzamiento culturales: a través de la mística flamenca del norte.
      Yo censuro la adoptación integral y palurda de los sistemas ideológicos de Alemania para España. Eso es lo que hizo Sanz del Río y luego Ortega y Gasset.
      [Ernesto Giménez Caballero, Genio de España, Editorial Planeta, 1983, p. 191]
    • By Hispanorromano
      Siguiendo la idea formulada por Gerión de que es necesario abordar el "problema alemán", publico un texto, inédito en internet, de Ernesto Giménez Caballero, en el que aborda el problema de la germanofilia en España y de su máximo represente en aquel entonces, Ortega y Gasset. Y posiblemente publique más textos en esta línea, con varios objetivos:
      1) dar a conocer el problema germanófilo que siempre ha existido en España;
      2) mostrar que esta germanofilia, como orientación cultural, era propia del sector progresista y que, por el contrario, era condenada por las derechas y especialmente por la Falange;
      3) mostrar que Ortega y Gasset fue un intelectual muy cuestionable y que uno de los ámbitos donde más se le cuestionaba era precisamente el falangismo, pese a la leyenda en sentido contrario.
      A pesar de esta crítica de Giménez Caballero al germanismo, veréis que al final rescata algunos aspectos en clave monárquica, un poco en el sentido que apuntaba Vanu Gómez.
      Suprimo las notas a pie de página y respeto las cursivas originales. Me gustaría destacar algunas cosas en negrita, pero al final he optado por no hacerlo y así no orientar el pensamiento del lector. Ya comentaréis qué os parece.
      _________________________________________________
       
      2) El tema de lo «franco»

      Sabido es que el «quid» original de la España invertebrada reside en ese hallazgo orteguiano que pudiéramos llamar de «lo franco». Es decir, en ese remedio que distingue a la terapéutica orteguiana de toda la farmacología anterior.
      Para Ortega la raíz de la enfermedad de España no está en lo económico, lo libertario, lo indigenista y lo cultural, sino en algo de puro laboratorio eugenésico, en una espe­cie de clínica vacunatoria de Europa, en el vitalismo de lo franco.

      Para la formación de las cuatro naciones europeas (Francia, Inglaterra, Italia y España) entraron, según Or­tega, tres ingredientes: la raza autóctona, el sedimento romano y la inmigración germánica (p. 146).

      Para Ortega, la desgracia española consistió en que de esos tres ingredientes, el decisivo (p. 147), fuera el últi­mo, la vitalidad germánica. Porque la vacuna visigoda, re­cibida en el brazo de España, no era lo suficientemente eruptiva, venía ya en malas condiciones, debilitada por su contacto romano (p. 148).

      En cambio Francia tuvo la suerte de recibir una vacu­nación perfecta y saludable.
      «El franco irrumpe intacto en la gentil tierra de Galia ver­tiendo sobre ella el torrente indómito de su vitalidad» (p. 149).


      «Vitalidad es el poder que la célula sana tiene de engen­drar otra célula» (p. 150).

      Sentadas tales bases eugénicas e histológicas, lo conse­cuente hubiera sido que Ortega demostrase cómo el desa­rrollo ulterior de España fue una especie de viruelas locas, mientras los desenvolvimientos de los otros tres pacientes fueron una inmunización contra toda virulencia letal.
      Y es lo curioso que lo intenta demostrar con España. Demostrar que en España la debilidad del feudalismo (p. 158) (gran síntoma de haber prendido la vacuna vital germánica) fue la causa de que el imperio español durase sólo desde 1480 a 1600 (p. 163). Y que España no se verte­brase definitivamente.
      Pero lo sorprendente es que Ortega no demuestre cómo Francia —con su magnífico virus— no logra un imperio... hasta Napoleón. E Inglaterra hasta la reina Victoria. E Ita­lia... hasta que Mussolini se salga con la suya, si se sale algún día.
      Y mucho más sorprendente que la ternera de ese virus maravilloso, la misma Alemania, no alcance unidad nacio­nal hasta anteayer. Y que cuando quiso ensayar durante la Edad Media un Imperio, fracasase. Y cuando lo quiere reiterar en 1914... termine en el Tratado de Versalles. Desde ese punto de vista causaría asombro Portugal, lleno de sangre negra, y con el tercer imperio del mundo.

      Y no menor asombro: el que pueblos tan rubios, puros e indómitos como los escandinavos, crisol de vikingos, de reyes bárbaros, de dinastías egregias... hayan terminado en unas modestas naciones de socialistas, demócratas y pacifiqueros.
      Indudablemente, España está a punto de deshacerse. Eso es cierto. Pero ¡cuatro siglos de perduración imperial! son muchos siglos para que pueda sentirse envidiosa de no haber sido lo bastante «franca» en aceptar el ingre­diente mágico. La vertebración indómita.

      Lo que sucedió es que ese mágico ingrediente del «vita­lismo franco», que constituye el único quid original de la España invertebrada de Ortega, no era un descubrimiento original más que... «en el Mediterráneo».
      No fue descubrimiento eso del «vitalismo rubio» más que en esta España mediterránea, latina, decadente, donde Ortega —dócil a sus padres del 98— recoge fielmente sus imperativos de «europeizarnos» de «germanizamos», de aceptar la tesis pangermanista de lo ario, de lo rubio, de lo vital que la gran propaganda alemana de la anteguerra —y las complacencias larvadas del anticatolicismo y de la masonería— habían hecho llegar hasta las páginas de la aldea de un Baroja, hasta los puritanismos de un Unamu­no, hasta la delicuescencia exquisita de un Azorín por la dulce Francia. Es ese momento ya histórico del pangerma­nismo en España: cuando Hinojosa busca lo germánico en nuestro Derecho. Menéndez Pidal en nuestra Épica. Mel­quiades Álvarez en el «reformismo» de origen protestante. Baroja en el color del pelo. Y los médicos acuden a Alemania por el fermento milagroso. Y los militares. Y los ingenieros. Y los pedagogos para poner muchos cristales en las escuelas. ¡Luz! Mehr Licht! ¡Ah!, «lo franco», nuevo Lourdes del aldeanismo hispano, así fuese entonces «inte­lectual» tal aldeanismo. Se generaliza la cerveza como bebida de «minorías selectas». En las cervecerías alema­nas de Madrid se espuma El Sol (1917), cuyos titulares góticos encerraron todo el secreto de esa generación que creyó en el «virus germánico» corno salvador de todas las gripes nacionales.
      ¿Qué de extrañar si Ortega —el coetáneo terapeuta de la gripe nacional— formulase su remedio de «lo germáni­co, de lo franco», como el decisivo de lo español?

      Ortega, ya en 1914 (año justo de empezar la guerra), y en sus Meditaciones del Quijote, no se resignaba a ser moreno y latino. Más bronceado que Pío Baroja, hace constar sin embargo su disgusto por ello. «Yo no soy sólo mediterráneo.» «Quién ha puesto en mi pecho estas remi­niscencias sonoras, donde —como en un caracol— pervi­ven las voces íntimas que da el viento en los senos de las selvas germánicas?» «el blondo germano, meditativo, y sen­timental, que alienta en la zona crepuscular de mi alma» (pp. 120, 1, 2).
      También en ese mismo ensayo hace la distinción de las dos culturas europeas: la latina es la confusa. La germá­nica, la clara. Es Germania quien hereda a Grecia. Ello sería posible. Pero a España lo que le interesó en su histo­ria no fue Grecia, ¡sino Roma! Y ya lo demuestra el mismo Ortega, como ahora veremos. No el pueblo con exceso de minorías selectas, como el griego, sino el pueblo de Roma, que —como el de Castilla— supo trabar en la historia un formidable imperio. A pesar de que Roma no se vacunó con lo franco. Y de que Castilla no dio excesiva impor­tancia a tan mágica varita de virtudes orteguiana.
      La tesis «rubia» de Ortega no es sólo un error tera­péutico respecto a la genialidad de España: es algo más grave: una herejía. La máxima de las herejías que puede escuchar España, genio antirracista, por excelencia: pue­blo que dio a los problemas de raza una solución de fe, pero nunca de sangre. España no asimiló al judío, al protestante o al morisco porque fueran morenos o blondos, sino porque aceptaron o no su credo.

      La tesis de Ortega es el viejo mito germánico que tuvo validez allá en el tras Rin, desde el dios Wotan hasta el Los-von-Rom. Y que hoy reverdece, con el hitlerianismo, esa nueva mítica de la sangre, del orgullo de raza que ya analizaremos en la tercera parte de este libro. Si España un día llegó a instituir la Fiesta de la Raza, fue precisa­mente en el sentido contrario al germánico: o sea, en aquel de negar la raza pura de España, admitiendo como base de nuestro genio la fusión de razas, el sentimiento cristiano y piadoso de la comunión del pan y del vino, del cuerpo y de la sangre, bajo el símbolo de una unidad supe­rior, de una divinidad más sublime, menos somática que esa corporal y sangrienta.
      Muchas veces he estado tentado de realizar el guión de un film burlesco, el pergeño de un sainete, llevando al absurdo y a la comicidad la angustia de estos descarria­dos españoles que sufren del corazón por no haber nacido áureos como valquirias.

       
      * * *

       
      Ahora bien: no está en mi ánimo llevar la censura del «germanismo en España» hasta el absoluto. ¡Lejos de mí la burla por lo germánico en España! Pues ya se verá más adelante que entre los «fundamentos geniales de España» está el sustrato germánico.
      De lo que me sonrío es de la manera falsa y herética de interpretar ese fermento rubio Ortega y su época. Ortega no se atreve a reconocer la forma en que ese fermento nos fue útil y mágico a España: la forma de las dinastías y de la mística occidental. Mística de sangre y mística de libertad. Pero de ello hablaremos a su debido tiempo.
      [Ernesto Giménez Caballero, Genio de España, Editorial Planeta, 1983, pp. 60-64]
      […]
      España sólo podía admitir —y admitió y volverá a ad­mitirlo— el germanismo, el fermento rubio, para ponerlo al servicio de una religión sin razas, basada en un credo y no en una casta.

      Utilizando al Ario, en su capacidad mágica de jerar­quías, de organización y de invenciones mecánicas en la vida.

      Y para utilizar así el fermento ario, rubio, ¡no necesitó fundirse con francos puros, con ostrogodos raceadores, en amplias ganaderías humanas! Le bastó —oh señor maes­tro Ortega y Gasset!— utilizar el ario feudal y egregio en esa mágica institución que se llama la dinastía. Y más tarde, en épocas de cruzamiento culturales: a través de la mística flamenca del norte.
      Yo censuro la adoptación integral y palurda de los sistemas ideológicos de Alemania para España. Eso es lo que hizo Sanz del Río y luego Ortega y Gasset.
      [Ernesto Giménez Caballero, Genio de España, Editorial Planeta, 1983, p. 191]

      Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente
    • By Hispanorromano
      Recojo un artículo del fundador de las JONS Onésimo Redondo que es muy desconocido y que desde luego no está publicado en ningún sitio de internet:
      *Nota: Lo he sacado de un antiguo foro falangista que desapareció hace muchos años. No he podido verificar la cita. Las Obras Completas de Onésimo Redondo constan de dos volúmenes que sólo llegan hasta el año 1934, y esto porque el tercer volumen que estaba proyectado nunca se llegó a publicar. Pero la cita tiene toda la pinta de ser cierta y cuadra perfectamente con el espíritu de Onésimo y de la Falange. Hay que señalar, no obstante, una irregularidad en la cita: que no es completa. Al iniciarse con la conjunción adversativa pero, es evidente que venía precedida de un párrafo en el que probablemente Onésimo haría una alabanza del nacionalsocialismo en clave anticomunista y patriótica, cosa que, por otra parte era frecuente en las derechas de aquella época. Sin embargo, en todos los artículos lo importante es lo que viene después del pero, o sea, lo que se ha citado aquí. Intentaré hacerme con el artículo completo, pero es bastante difícil, ya que sólo podría ser a través de alguna hemeroteca de Valladolid.
      Por qué son importantes estas reflexiones de Onésimo Redondo
      De los fundadores de la Falange, Onésimo Redondo es el que más simpatía muestra por el nacionalsocialismo y es el único que tiene una clara tendencia antisemita, que le llevó a publicar los Protocolos de los Sabios de Sion. Esto ha hecho que su figura quede un poco olvidada en Falange, lo que ha facilitado que se lo apropien los neonazis que infestan las fuerzas nacionales. Es un caso parecido al de Ramiro Ledesma. Sin embargo, ya podemos ver que, a pesar de esta simpatía por el nacionalsocialismo y de su marcada antipatía por los judíos, su condena del racismo era rotunda, como cabe esperar en un patriota español, en un católico, en un falangista.
      Al margen de estas cuestiones historiográficas que generalmente sólo les interesan a los falangistas, el artículo ilustra dos cuestiones:
      El patriotismo español siempre estuvo al margen de consideraciones racistas. Esto incluye al fascismo español. Las posiciones antijudías de algunos no impedían que al mismo tiempo asumiesen una postura antirracista. De hecho, generalmente se les echaba en cara a los judíos que eran racistas y se establecía un paralelismo entre los nazis y los  judíos. Creo recordar que algún historiador extranjero explicaba esto como como la vía antirracista al antsemitismo. Creo que es un fenómeno digno de análisis y si resulta de vuestro interés, procuraré ilustrarlo en futuros hilos. Queda claro en cualquier caso que el problema con los judíos era por su religión y quizá por sus costumbres, no por su raza. 
  • Corazón Español is a community of forums founded in October 2017, aimed at promoting harmony and the common good from the universal perspective of Hispanic Catholic culture and tradition. The registration of a personal account is public and free, and allows you to participate in general forums, create forums communities, and enjoy different services in accordance with the rules of participation. Register now if you do not have your user account yet.

     

    Spanish Heart

  • Popular Now

  • Our picks

    • https://www.mundorepubliqueto.com/2020/05/01/no-todo-lo-que-brilla-es-oro/

      Una vez más, por aprecio a estos amigos dejo solo el enlace para enviar las visitas a la fuente.

      Solo comento la foto que ponen de un congreso internacional identitari que hubo un México. Ahí se plasma el cáncer que han supuesto y parece que aún sigue suponiendo aquella enfermedad llamada CEDADE. En dicha foto veo al ex-cabecilla de CEDADE, Pedro Varela -uno de esos nazis que se dicen católicos- junto a Salvador Borrego -que si bien no era nazi, de hecho es un mestizo que además se declara hispanista y favorable a la mezcla racial propiciada por la Monarquía Católica,  sí que simpatizó con ellos por una cuestión que quizá un día podamos comentar- uno de los "revisionistas" más importante en lengua española, así como el también mexicano Alberto Villasana, un escritor, analista, publicista, "vaticanista" con gran predicamento entre los católicos mexicanos, abonado totalmente a la errática acusación contra el papa Francisco... posando junto a tipos como David Duke, ex-dirigente del Ku Kux Klan, algo que lo dice todo.

      Si mis rudimentarias habilidades en fisonomía no me fallan, en el grupo hay otro español, supongo que también procedente del mundillo neonazi de CEDADE.

      Imaginemos la corrupción de la idea de Hispanidad que supone semejante injerto, semejante híbrido contra natura.

      Nuestra querido México tiene la más potente dosis de veneno contra la hispanidad, inyectado en sus venas precisamente por ser un país clave en ella. Es el que otrora fuera más próspero,  el más poblado, también fue y en buena parte sigue siendo muy católico, esta en la línea de choque con el mundo anglo y... los enemigos de nuestra Hispanidad no pueden permitir una reconciliación de ese país consigo mismo ni con la misma España, puente clave en la necesaria Reconquista o reconstrucción. Si por un lado está infectado por el identitarismo amerindio -el indigenismo- por el otro la reacción está siendo narcotizada por un identitarismo falsohispanista, falsotradicionalista o como queramos verlo, en el cual CEDADE juega, como vemos, un factor relevante.

      Sin más, dejo ahí otra vez más mi sincera felicitación al autor de ese escrito. Enhorabuena por su clarividencia y fineza, desde luego hace falta tener personalidad para ser capaz de sustraerse a esa falsa polarización con que se está tratando de aniquilar el hispanismo.

       





        • Excellent (25 positive and improvement points)
      • 17 replies
    • La libertad sexual conduce al colapso de la cultura en tres generaciones (J. D. Unwin)
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
        • Extraordinary (100 positive and improvement points)
    • Traigo de la hemeroteca un curioso artículo de José Fraga Iribarne publicado en la revista Alférez el 30 de abril de 1947. Temas que aborda: la desastrosa natalidad en Francia; la ya muy tocada natalidad española, especialmente en Cataluña y País Vasco; las causas espirituales de este problema, etc.

      Si rebuscáis en las hemerotecas, hay muchos artículos de parecido tenor, incluso mucho más explícitos y en fechas muy anteriores (finales del s. XIX - principios del s. XX). He traído este porque es breve y no hay que hacer el trabajo de escanear y reconocer los caracteres, que siempre da errores y resulta bastante trabajoso, pues ese trabajo ya lo ha hecho la Fundación Gustavo Bueno.

      Señalo algunos hechos que llaman la atención:

      1) En 1947 la natalidad de Francia ya estaba por los suelos. Ni Plan Kalergi, ni Mayo del 68, ni conspiraciones varias.

      2) Pero España, en 1947 y en pleno auge del catolicismo de posguerra, tampoco estaba muy bien. En particular, estaban francamente mal regiones ricas como el País Vasco y Cataluña. ¿Será casualidad que estas regiones sean hoy en día las que más inmigración reciben?

      3) El autor denuncia que ya en aquel entonces los españoles estaban entregados a una visión hedonística de la existencia, que habían perdido la vocación de servicio y que se habían olvidado de los fines trascendentes. No es, por tanto, una cosa que venga del Régimen del 78 o de la llegada al poder de Zapatero. Las raíces son mucho más profundas.

      4) Señala que el origen de este problema es ético y religioso: se ha perdido la idea de que el matrimonio tiene por fin criar hijos para el Cielo. Pero también se ha perdido la idea del límite: las personas cada vez tienen más necesidades y, a pesar de que las van cubriendo, nunca están satisfechas con su nivel de vida.

      Este artículo antiguo ilumina muchas cuestiones del presente. Y nos ayuda a encontrarle solución a estos problemas que hoy nos golpean todavía con mayor fuerza. Creo que puede ser de gran provecho rescatar estos artículos.
        • I like (5 positives and 3 improvement points)
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
    • En torno a la posibilidad de que se estén usando las redes sociales artificialmente para encrespar los ánimos, recojo algunas informaciones que no sé sin son importantes o son pequeñas trastadas.

      Recientemente en Madrid se convocó una contramanifestación que acabó con todos los asistentes filiados por la policía. Militantes o simpatizantes de ADÑ denuncian que la convocó inicialmente una asociación fantasma que no había pedido permiso y cuyo fin último podría ser provocar:

      Cabe preguntarles por qué acudieron a una convocatoria fantasma que no tenía permiso. ¿Os dais cuenta de lo fácil que es crear incidentes con un par de mensajes en las redes sociales?

      Un periodista denuncia que se ha puesto en marcha una campaña titulada "Tsunami Español" que pretende implicar a militares españoles y que tiene toda la pinta de ser un bulo de los separatistas o de alguna entidad interesada en fomentar la discordia:

      El militar rojo que tiene columna en RT es uno de los que difunde la intoxicación:

      Si pincháis en el trending topic veréis que mucha gente de derechas ha caído en el engaño.

      Como decía, desconozco la importancia que puedan tener estas intoxicaciones. Pero sí me parece claro que con las redes sociales sale muy barato intoxicar y hasta promover enfrentamientos físicos con unos cuantos mensajes bien dirigidos. En EEUU ya se puso en práctica lo de citar a dos grupos contrarios en el mismo punto para que se produjesen enfrentamientos, que finalmente ocurrieron.
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
    • Una teoría sobre las conspiraciones
      ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa.
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
      • 67 replies
  • Recently Browsing

    No registered users viewing this page.

  • Who's Online (See full list)

    • Chrome(4)
    • Bingbot(4)
    • Berenguela
    • Googlebot(1)
    • Facebookexternalhit(1)
×