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Hispanorromano

historia El complotismo antijesuitico

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Geopolica.ru (la página de Dugin) ha publicado un artículo de Jean Meyer sobre el complotismo antijesuítico. Jean Meyer es un historiador serio, aunque un tanto sesgado a favor de la iglesia ortodoxa. El artículo habla sobre las teorías de la conspiración que ponen a los jesuitas a la cabeza del complot. Parece que uno de los orígenes de esta teoría del complot es Rusia y por ello el artículo se centra en ese país, pero también menciona a otros países europeos, como Francia, donde la izquierda y la derecha se unen contra los jesuitas. El artículo está bastante embrollado y a veces no se distinguen las citas del propio texto, pero aborda cuestiones muy interesantes que procuro marcar en negrita. Al final comento un par de cosas.

Cita

La maquinación jesuita

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30.08.2018

Introducción

En 1888, se podía leer en el Tserkovnyi Viestnik (Elmensajero eclesiástico) un artículo firmado A. K. e intitulado "Novaia jezuitskaya machinatzia", "Una nueva maquinación jesuita" (1888-14, col. 277-280). Denunciaba a Basil Livantsky, pseudónimo con el cual no se disimulaba muy bien el ruso católico Mijail Zherebtsov, autor de un libro publicado en el mismo año, en Friburgo de Brisgau: Protoprosviter Janychev i novyi doctrinalnyi krisis v russkoi tserkvi (El P. Janychev y la nueva crisis doctrinal en la Iglesia rusa). "La maquinación jesuita" aparece de manera recurrente bajo plumas rusas desde finales del siglo XVI, hasta nuestros días.

En cada una de las grandes crisis históricas, el tema del complot tramado por los jesuitas se manifiesta: la embajada del jesuita italiano Antonio Possevino, en tiempos de Iván el Terrible;1 la Unión de Brest en 1596 y el surgimiento de los grecocatólicos, denunciados como "uniatas"; en el Tiempo de los Disturbios con los "falsos Dimitri" y la presencia de los polacos en Moscú hasta 1613; la existencia de la Compañía de Jesús en el imperio de Catalina la Grande, Pablo y Alejandro I, cuando Roma la había suprimido; el paso de rusos ortodoxos al "latinismo", ejemplificado por el príncipe Iván Serguievich Gagarin, sacerdote y jesuita; el activismo de varios jesuitas en Rusia y la URSS, cuando la Revolución despierta en Roma la ilusión de la próxima catolización de la Ortodoxia (1917-1929); un activismo semejante, con menos ilusiones, a partir de 1989. Cada una de aquellas etapas de la historia de Rusia ha proporcionado elementos para que se perpetúe y adquiera una dimensión mítica el tema de la conspiración, del complot, de la "maquinación jesuita".

En 1926 o 1927, la religiosa rusa y grecocatólica Catalina Abrikosova, destinada a morir en la cárcel de Butyrki (Moscú) en 1936, escribía: "¿Se darán cuenta en Roma del espanto y de la repulsión que se siente aquí por los jesuitas? Es algo inexplicable, algo como un pánico. Su venida a Rusia será siempre considerada como un gigantesco complot católico. Hay que entender la psicología de la actitud rusa frente a los jesuitas".2 En 1907, el católico francés Joseph Wilbois, instalado en Rusia, señalaba: "No olviden nunca que se ve al catolicismo romano como la religión polaca. Resulta que los polacos están más alejados de los rusos que los franceses de los alemanes, y la estatua de Minin y Pozharski sobre la Plaza Roja parece defender a Moscú contra las tropas enemigos y la fe extranjera".3 Por lo mismo, que Roma mande jesuitas polacos a Rusia le parece una aberración. Diez años antes, el P C.Tondini había explicado que la Unión perseguida por los misioneros católicos, muchas veces jesuitas, era "el objeto de aversión y horror" en Rusia.4

Dostoyevski nos puede servir de guía.

El ejército negro del papa romano

En octubre de 1873, en el Diario de un escritor, Dostoyevski anuncia que "Roma va a entender que ha llegado el momento de acabar con los grandes de este mundo [...] el Papa sabrá salir al encuentro del pueblo, a pie y descalzo, pobre y desnudo, con su ejército de veinte mil jesuitas duchos para cautivar las almas".5 Sería la última mutación del imperialismo romano. Para los rusos que designan al catolicismo como la "fe polaca", ser ruso es ser ortodoxo; sin embargo, en la nobleza, a lo largo del siglo XIX, se dan casos, ilegales por cierto, de paso de la Iglesia ortodoxa a la romana. La presencia de los jesuitas hasta 1820, los "chers coquins" de Catalina la Grande, la llegada de franceses huyendo de la Revolución contribuyen a lo que, si bien no es estadísticamente importante, no se olvida ni se perdona. Así, "descarrilada hacia la perversión católica", posiblemente por Joseph De Maistre, "Madame" Sofía Petrovna Svechina tiene que salir de Rusia en 1815.

Su salón parisiense se puede considerar como uno de los primeros focos del unionismo contemporáneo que sueña con la reunión de las iglesias; allí su sobrino político, el príncipe Iván Serguievich Gagarin opta por el catolicismo en 1842. Su entrada con los jesuitas al año siguiente causó tremenda indignación en Rusia. Fue ordenado sacerdote en 1848, bajo el nombre de Jean-Xavier Gagarin. En 1856, fundó, con sus compatriotas Iván M. Martynov S. J. y Evguenii Balabin S. J., la revista Etudes, que la Compañía de Jesús sigue publicando hasta la fecha; en 1858 creó la "Obra Cirilo y Metodio" para lanzar puentes entre ortodoxos y católicos. Ligados a este grupo, el conde Gregorio P. Shuvalov (1804-1859), los jesuitas Stepan S. Dzhunkovskii y Astromov, el P. Leontii Nikolai son otros tantos conversos rusos. Vladimir S. Pecherin, quien se convierte en Bélgica, en 1840, y se vuelve sacerdote barnabita, explica en su autoanálisis que si abrazó el catolicismo, "una de las múltiples razones era un miedo exagerado de Rusia, más bien de Nicolás".6

El zar no perdona al exprofesor de la Universidad de Moscú y castiga su "perversión católica" con la privación de la nacionalidad rusa y de todos sus derechos cívicos. Les pasa lo mismo a Gagarin y a los otros "traidores". "Latinizar" es un crimen castigado por la ley, de la misma manera que convertirse al judaísmo o al Islam. Esos hombres quieren a su patria, pero no la aceptan como es. Pecherin es el único que piensa de otro modo y llega a decir en una de sus poesías: "Que dulce es odiar a la patria / y esperar su pronta destrucción".7

Gagarin dice que no ha sido convertido por los jesuitas, sino que debe el principio de su cambio a Chaadaev. Turgueniev, quien lo visita en el noviciado de los jesuitas, apunta: "Él no tiene la culpa, la culpa es nuestra, es decir mía, y del metropolitano Filareto, de Muraviev y de la letargia en la cual se encuentra nuestra ortodoxia".8 El exiliado Alexander Herzen escribe: "Los protestantes que van al catolicismo, la verdad, creo que están locos, pero no puedo criticar a los rusos. Los rusos pueden ir al catolicismo por desesperanza, mientras no aparezca en Rusia el alba de una nueva época".9 Y también que Gagarin "huyó hacia el catolicismo para no asfixiarse".10

Eso no lo pueden entender ni admitir Alexei Stepanovich Khomiakov(1804-1860), Yuri Samarin, amigo íntimo de Ivan Gagarin, hasta la entrada de aquel en la Iglesia romana, el conde Dimitri Tolstoi, autor de Le catholicisme romain en Russie (París 1863-1864), y el gran Fiodor Dostoyevski. Al principio de la crisis oriental que llevaría a la guerra de Crimea, se publicó en París la traducción del panfleto de Andrei Iván Muraviev, Questions religieuses d'Orient et d'Occident. Parole de l'orthodoxie catholique au catholicisme romain; el P. Gagarin S.J. le contestó de manera muy agresiva antes de que, a su vez, interviniera el eslavófilo Khomiakov: convencido de que Rusia, por ser ortodoxa, posee todo lo que necesita, quería limpiar su teología de todo latinismo: "La diferencia entre la Iglesia y las confesiones occidentales es tal que apenas si se puede encontrar un punto de acuerdo".11 No tenía palabras bastante duras para el cristianismo occidental, sea católico, sea protestante, afirmando que el catolicismo romano era "la única verdadera plaga de la humanidad".12 Hay que decir que poco antes, con motivo de la guerra de Crimea, el arzobispo de París, monseñor Sibour, había llamado a la "cruzada" contra la Rusia "cismática":

"La guerra que Francia le va a hacer a Rusia no es una guerra política sino una guerra santa; no es una guerra de Estado a Estado, de pueblo a pueblo, sino una guerra de religión". En 1855, Khomiakov contestó con A l'occasion d'un manedement de Monseigneur l'archevêque de Paris, a lo dicho por el prelado: "La causa sagrada, la causa agradable a Dios, es la necesidad de rechazar el error de Focio, domarla [habla de Rusia], quebrarla con una nueva cruzada".13 Luego Khomiakov publicó, en el mismo año L'Eglise latine et le Protestantismo au point de vue de l'Eglise d'Orient, una crítica muy dura al P. Gagarin S.J. y a sus semejantes que intentaban "hacer pasar a los papas por unos admiradores apasionados del culto griego". El jesuita ruso le contestó indirectamente en un libro publicado en marzo de 1856, a la hora de la derrota rusa en Crimea, cuyo título provocador escandalizó a los ortodoxos: La Russie sera-t-elle catholique? En 1860, Yuri Samarin mandó cinco cartas contra los jesuitas al P. Iván Martynov S.J.

El starets Ambrosio de Optino, a quien Dostoyevski visitó en varias ocasiones y tomó como modelo para el starets Zósimo de su novela Los hermanos Karamazov, escribió:

Después de perturbar e indignar a la casi totalidad del universo, al perseguir intereses humanos por conducto de la Inquisición y las intrigas malignas de los jesuitas, los romanos siguen perturbando y ofendiendo a los ortodoxos en Turquía con sus misiones, que no se preocupan por convertir a los turcos a la fe cristiana sino que se emplean en desviar a los griegos y los búlgaros ortodoxos de su camino recto, por todo tipo de medios y artificios que no pueden ser agradables a Dios [...] ¿Es razonable pretender la unión con estas personas?¿Hay que maravillarse del celo y de la abnegación aparentes de los misioneros latinos y de las hermanas de la caridad? No son más que lamentables héroes que no buscan convertir a Cristo, sino someter a los hombres a su Papa.14

Ni Khomiakov, ni Ambrosio son un fenómeno aislado; no son "un cometa caprichoso en el ciclo de los astros de la ortodoxia". Tampoco Dostoyevski (1821-1881), a quien podemos considerar como su alumno. Veinte años después de la guerra de Crimea, en 1873, siente que el papa Pío IX sigue animado por el odio latino de monseñor Sibour contra la ortodoxia:

El tema de la conjura católica lo he tratado ya ampliamente [...] el quid de los acontecimientos actuales en toda Europa está en la conjura católica. ¿De dónde procede ese ánimo belicoso que raya en pasión y lleva al catolicismo incluso a defender a la ortodoxa Turquía contra la cismática Rusia? [...] Ni en Inglaterra, ni en Hungría existen hoy enemigos tan acérrimos de Rusia como estos belicosos clericales. No ya algún prelado, sino el Papa mismo ha hablado con alborozo del triunfo de los turcos y profetizado un porvenir pavoroso para Rusia. Ese anciano moribundo que todavía se llama jefe de la cristiandad no ha tenido reparo en confesar públicamente que las victorias de los turcos le producen siempre alegría. Tan tremendo odio resulta comprensible en cuanto se reconoce que el catolicismo romano está haciendo efectivamente la guerra.15

En septiembre de 1877, en su Diario de un escritor, los acontecimientos balcánicos le inspiran estas reflexiones: la guerra contra Turquía es por la verdadera cristiandad y Rusia, como el Cristo de las naciones, se sacrifica de manera desinteresada por los búlgaros, los serbios y todos los eslavos del Sur:

El camino empieza en Roma, y arranca del Vaticano, donde el anciano moribundo, el jefe de los jesuitas que lo rodean, hace ya mucho tiempo marcó ese derrotero. Al plantearse la cuestión de Oriente, comprendieron los jesuitas enseguida que había llegado el momento propicio [...] Pero la parte esencial de la lucha consistirá en que con ella se resolverá el milenario problema católico, viniendo a ocupar su puesto, por voluntad de la providencia, el cristianismo oriental.16

En marzo de 1876 trata de Roma, del papa y de sus jesuitas en "Fuerzas moribundas y fuerzas nacientes":

¿Y no nos hemos llevado con el catolicismo las más increíbles sorpresas? De pronto, cuando le hizo falta, vendió a Cristo por los bienes terrenos y estableció el dogma de que "el cristianismo no puede subsistir sin el poder temporal del Papa", creando así un nuevo Cristo, que ya no se parece nada al antiguo y que ha cedido a la tercera tentación demoníaca, la del poder mundano: "¡Todo esto te daré si me adoras!" [...] Es la resurrección de la antigua idea romana del imperio del mundo, que nunca morirá en el catolicismo romano [...] De esa suerte se ha consumado el trueque del verdadero Cristo por un imperio profano. Y en el catolicismo romano se cumple verdaderamente.17

Por eso Dostoyevski puede hablar del "Cristo ruso", ortodoxo, como el verdadero Cristo, y considerar que los rusos que pasan de la ortodoxia, de la única y verdadera Iglesia, a la confesión romana, la del papa y de sus jesuitas, consuman una monstruosidad imperdonable y dejan de ser rusos. Shatov, en Los demonios, recuerda a Nikolai Stavroguin que dijo: "quien no es ruso ortodoxo, no puede ser ruso". El zar Nicolas II no había dicho otra cosa.

El príncipe Gagarin y El Idiota

En junio de 1876 , Dostoyevski recuerda con tristeza, en el Diario de un escritor, que los rusos en el extranjero se distinguen o por su liberalismo y su adhesión a las izquierdas y extremas izquierdas, o bien se convierten en unos conservadores europeos auténticos, al grado de convertirse al catolicismo. Los define como "los más consumados negadores de Rusia [...] destructores, enemigos de Rusia".

Y así nos encontramos con dos tipos de ruso civilizado: el europeo Bielinskii, que a la par que niega a Europa, se acredita de ruso en altísimo grado, y el auténtico noble ruso, príncipe de Gagarin, que luego de volverse europeo estimó necesario no sólo convertirse al catolicismo, sino hasta meterse a jesuita. ¿Cuál de los dos es el mayor enemigo de Rusia? ¿Cuál de los dos se conservó más ruso? [...] no hay ruso alguno que se vuelve seriamente europeo como conserve aunque sólo fuere un pizca de ruso.18

"El auténtico noble ruso": efectivamente, Iván Gagarin (1814-1882), hijo del príncipe Gagarin y de Barbara Pushkin, pertenecía a una de las mejores y más antiguas familias de Rusia, cuyo linaje remontaba a Riurik, el fundador de la primera Rus, por los príncipes de Starodub-Vladimirski. El jefe de los Gagarin (décima séptima generación después de Riurik) fue el príncipe Mijaíl "a" Gagara...Iván, el futuro jesuita, era amigo de Piotr Chaadaev, Alexander Pushkin, Dolgorukov, Saltykov, Samarin, Volkonskii, algunos de los mejores espíritus de Rusia; hizo una carrera diplomática en Europa, entre 1833 y 1842 y su Diario cubre dichos años, hasta su entrada en la Iglesia católica: doble traición, a Rusia y a la verdadera Iglesia. En una carta a Maikov, Dostoyevski afirma que "quien pierde a su pueblo y a su espíritu nacional, pierde la fe de sus padres y a Dios [...] Toda la misión de Rusia se resume en la ortodoxia, en la luz que viene de Oriente".19 Por eso le perturba tanto el "renegado" Gagarin, que aparece en El Idiota, como Pavlischev. El príncipe Mishkin se horroriza al saber que su admirado Pavlischev "abrazó el catolicismo".

¿No es aquel Pavlischev quien tuvo una historia singular?...con un abate...el abate...olvidé su nombre, pero eso hizo mucho ruido dijo el "dignitario", esforzándose para recordar.

El abad Gouraud, un jesuita, respondió Iván Petrovich. Sí, ¡ahí están nuestros hombres admirables y dignos de estima! Sin embargo, Pavlischev tenía nacimiento y fortuna, era chambelán y... se hubiera mantenido en el servicio... pero de repente abandona sus funciones y todas sus relaciones para abrazar el catolicismo y hacerse jesuita. Lo hizo con entusiasmo y casi con espectáculo. Francamente murió a tiempo... sí, todo el mundo lo dijo entonces...

El príncipe no se aguantó más.

Pavlischev... Pavlischev ¿converso al catolicismo? ¡Imposible! Gritó en un tono de espanto.

[...] dijo el viejito en un tono importante; además esa gente tiene una manera de predicar que tiene tanta... elegancia, tanta personalidad... y saben asustar. Me asustaron, lo confieso. Fue en 1832, en Viena; pero no sucumbí, huí,¡ha! ¡ha! Palabra de honor, tuve que huir.

Pavlischev era un hombre de claro ingenio y un verdadero cristiano -dijo de pronto el príncipe-. ¿Cómo podía aceptar una fe que no tiene nada de cristiana? El catolicismo -agregó con ojos chispeantes, mirando alrededor como si tratara de ofuscar a todos a la vez- no es más que una fe no cristiana.

-Bueno, eso ya es ir demasiado lejos- musitó el pequeño viejo, mirando sorprendido a Iván Fyodorovich. ¿Cómo puede ser el catolicismo una religión no cristiana?

-En primer lugar, es una religión no cristiana- dijo el príncipe de nuevo, con gran agitación y excesiva vehemencia. Eso en primer lugar; en segundo lugar, el catolicismo romano es incluso peor que el ateismo... ¡ésa es mi opinión! El ateismo sólo predica la negación, pero el catolicismo va más allá; predica un Cristo deforme, un Cristo al que ha calumniado y difamado, ¡lo contrario de Cristo! ¡Predica el Anticristo, juro y aseguro que así lo hace!... no es ni siquiera una religión, sino claramente una continuación del Sacro Imperio Romano, y todo en él se supedita a esa idea, empezando por la fe misma... ¡No, señor, no! No es sólo una cuestión de teología, se lo aseguro. Nos afecta mucho más cerca de lo que usted supone... Es necesario que nuestro Cristo brille en oposición a las ideas venidas de Occidente, nuestro Cristo, conservado por nosotros y desconocido de ellos. Y hacerlo, sin caer pasivamente en el lazo que nos tienden los jesuitas.20

En sus Apuntes, Dostoyevski escribe que Palischev es Gagarin y que el abad Gouraud es el jesuita De Ravignan, quien tuvo un papel importante en la decisión del príncipe. Afirma que Gagarin "odia, no las condiciones en Rusia, sino al pueblo ruso". En cuanto a los jesuitas... en mayo-junio de 1877, Dostoyevski les dedica el párrafo IV en Diario de un escritor, intitulado "El ejército negro.-La opinión de las legiones como nuevo elemento de civilización". A propósito del Kulturkampf llevado por Bismarck contra la Iglesia católica, profetiza que "este ejército negro declarará sencillamente la guerra a Alemania en el momento crítico". Imagina a los jesuitas manipulando a Francia contra Alemania: "Saben que de vencer Francia, serán los dueños de todo y podrán enquistarse allí para siempre".

Pero los jesuitas revolucionarios no proceden de un modo legal, sino desusado. Este ejército negro está fuera de la Humanidad, fuera de la civilización y se gobierna a él solo. Es un status in statu, es el ejército del Papa que sólo ansia el triunfo de su idea... aunque se hunda todo lo demás, si se atraviesa en su camino; aunque perezca todo lo que no esté con él: ¡cultura, humanidad, ciencia! De fijo que aspiran a fundir de nuevo a Francia en un molde nuevo y definitivo [...] para luego darle una Constitución nueva que haya de estar siempre bajo la tutela jesuítica.21

En septiembre de 1877, Dostoyevski trata otra vez del Kulturkampf y dice que Roma prepara una contraofensiva para que Bismarck no reduzca al papa de soberano universal a mero patriarca europeo. Como la cuestión de Oriente se atraviesa justo en aquel momento (guerra ruso-turca a propósito de Bulgaria), teme que el papa y su ejército negro se aprovechen de la crisis : "Y aunque Europa entera haya de anegarse en torrentes de sangre... ¿qué importa? En cambio, triunfará el Papa... lo que para el romano vicario de Cristo es todo". Otra vez el tema de la conjura católica.22 En octubre del mismo año, le dedica el capítulo III de su crónica a "Los clericales romanos en Rusia" y denuncia la "inclinación de los polacos hacia los turcos y su secreto anhelo de agravar la situación de Rusia mediante la agitación revolucionaria". Considera "chocante" y "odiosa" esa actuación de "cierto partido que desde el interior de Rusia" trabaja de acuerdo con los enemigos de Rusia. "Hay no pocos elementos romano clericales que se ocultan bajo distintos ropajes. Hoy ya está enterado y escribe todo el mundo de la conjura clerical mundial... la conspiración vaticanista". La noticia de la candidatura del cardenal Ledochovski, "que, naturalmente, es polaco", para la sede pontificia le parece confirmar la existencia de "la conjura clerical": "luego de elegido papa, sólo se preocuparía de la existencia de su Polonia".23

En noviembre de 1877, desarrolla la idea de que los herejes latinos son peores que los paganos porque Roma "falsea a Cristo". "El catolicismo vendió a Cristo al bendecir a los jesuitas y aprobar su máxima de que el fin justifica los medios. Toda la doctrina cristiana la ha empleado exclusivamente en la adquisición de bienes terrenales y el logro de la soberanía del mundo".24 En su última obra, Los hermanos Karamazov, los jesuitas siguen presentes, aun cuando el Gran Inquisidor de la leyenda escrita por Iván no es un discípulo de Ignacio de Loyola. Tanto el P Dirscherl S.J. como Fülöp-Miller subrayan que el inquisidor tiene todas las características del jesuita arquetípico de Dostoyevski. Por eso Fülöp-Miller no duda en decir que el gran escritor es "el mayor enemigo que haya surgido contra la Sociedad de Jesús desde Pascal... porque consideraba a los jesuitas como los representantes más importantes del espíritu católico, hombres que por su sabiduría mundana, su hábil dialéctica y sistema ético fueron los primeros en dar armas espirituales a la sed católica de poder".25 En Los hermanos Karamazov, el autor da forma al material acumulado durante los siete años del Diario, sobre el tema del catolicismo y del jesuitismo. Así, en la novela, Iván Karamazov publica un artículo muy comentado sobre la Iglesia y el Estado en el cual afirma que Roma ha dejado de ser una Iglesia, al convertirse en Estado hace mil años: "No es simplemente ultramontanismo, ¡es archi ultramontanismo! ¡Más allá de los sueños del papa Gregorio VII!"26 Y el padre Paisii de comentar: "Eso es Roma y sus sueños. Esa es la tentación del tercer diablo". Ese diálogo, en el cual Dostoyevski ordena su visión de la Iglesia católica, es, de cierta manera, el preludio al "poema" del Gran Inquisidor.27

Aliosha Karamazov reacciona con emoción a lo que su hermano hace decir al Inquisidor: que los papas han tomado la espada de César para asumir el poder sobre toda la tierra: "Eso es aplicable a Roma, y aun así, no a toda Roma; [...], los peores católicos son los inquisidores y ¡los jesuitas![...] ¿Conoces a los jesuitas? [...]Ellos no son otra cosa que el ejército de Roma para el futuro universal imperio terreno, con un emperador..., el pontífice romano". Iván, al despedirse de Aliosha menciona al "catolicismo romano con sus ejércitos y sus jesuitas", antes de decirle: "¡No pensarás tú que yo me voy a ir ahora allá con los jesuitas para sumarme a ellos, los que han corregido las proezas de Él!"28 No haría lo que el otro Iván, el príncipe Iván Gagarin. Ponerse al servicio del Anticristo.

El Anticristo en la cultura rusa

Cesare G. DeMichelis demostró en 1988 que en la tradición cultural rusa, desde la visita del jesuita Antonio Possevino, hasta los tiempos soviéticos, se identifica al Adversario con la imagen del papa y de su representante y mejor soldado: el jesuita. A la hora de la Unión de Brest, a fines del siglo XVI, surge esa versión del papa-Anticristo que retoman, a principios del siglo XX, personajes tan diferentes como D. Merejkovskii, A. Lunarcharskii o N. Bujarin. El 7 de marzo de 1930, Nikolai Bujarin publicó en Pravda un artículo: "Finansovii kapital V mantii papy", o sea "El capital financiero debajo del manto del papa". Según Stephen Cohen, este alegato histórico bien documentado contra los papas, la Inquisición y los jesuitas, desarrollaba una sutil analogía entre la obediencia absoluta impuesta por la Compañía de Jesús y el stalinismo.29 O sea, Stalin como "papa-anticristo" y la OGPU como la orden jesuita... Alguna vez, alguien le había preguntado a Lenin si, al fundar el Partido, no se había inspirado en Ignacio de Loyola, y en 1920 Evguenii Zamiatin en su obra teatral Ogni sviatogo Dominica (Los fuegos de Santo Domingo) había evocado a la Cheka bajo la forma de los jesuitas.

DeMichelis señala cómo, en febrero de 1582, cuando el P. Possevino S.J. regresaba a Moscú, los mercaderes ingleses residentes en la ciudad entregaron al zar Iván un panfleto protestante sobre el "papa-anticristo". Possevino cuenta cómo ciertos ingleses, "totalmente herejes", habían sugerido al zar "maldades sobre el Pontífice Máximo" que tuvo que refutar durante su debate público con Iván el Terrible, en el Kremlin.30 Fue la Unión de Brest (1596), con la agravación consecuente del antagonismo entre las Iglesias y las eternas guerras entre Rusia y Polonia, la que popularizó el tema del "papa-anticristo" y lo grabó con la ecuación católico-jesuita-polaco en las mentalidades, en el inconsciente colectivo ortodoxo y ruso.31

Con toda razón DeMichelis puede afirmar que "este proceso complejo, a la vez histórico-político, histórico-militar y religioso-cultural, tiene una importancia decisiva en la evolución de la temática".32 Dicha temática no ha desaparecido del todo en 2014, por lo menos, en ciertos círculos de la Iglesia Ortodoxa de Rusia. El grueso libro La ortodoxia y el cristianismo occidental. Manual para los seminarios y escuelas conciliares, publicado en 1995 por la Academia Religiosa Moscovita se hace eco de la "maquinación jesuita", latina y romana. La memoria ortodoxa, agraviada y dolida, no ha olvidado nada, ni el abominable saqueo de Constantinopla en 1204 por los cruzados, ni el Falso Dimitri y sus jesuitas polacos, y se indigna al ver como los jesuitas polacos organizan, después de la desaparición de la URSS, la provincia rusa de la Compañía de Jesús.33 La Iglesia católica con sus jesuitas, por ser el adversario histórico y más antiguo, cristaliza en forma admirable, todas las angustias y fobias de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

La "maquinación jesuita"

Antes de que apareciera el mito de los Protocolos de los Sabios de Sion que pretendían dominar al mundo, después del mito de los templarios y de los rosacruces, pero antes del mito de la conspiración masónica, nació el mito incombustible del complot jesuítico. Desde los primeros días, en tiempos de su fundador, la Compañía de Jesús despertó sentimientos ambivalentes de admiración y odio, reverencia y aversión, a los cuales se mezclaron la malicia y la calumnia. Como botón de muestra está el famoso apócrifo, Monita secreta Societatis Jesu, publicado por primera vez en Cracovia en 1614, por un supuesto sacerdote de nombre Heronym Zahorowski. No tuvo mucha difusión en el siglo XVII, pero conoció ulteriormente gran fortuna: traducido al español en 1712, al francés en 1719 como Instructions secretes, al inglés en 1723, fue utilizado por el parlamento francés en su ofensiva contra los jesuitas en la segunda mitad del siglo XVIII, y también por los enciclopedistas. Publicado en España en 1881, ha sido reeditado en Oviedo en 2000 con el título ¡Pobres Jesuitas! Monita secreta o instrucciones reservadas al lector.

Por cierto, Yuri Samarin, en sus cartas contra los jesuitas, cita a las Monita.34 El motivo oficial de su expulsión de Francia en 1762 era que constituían un Estado en el Estado y bien podrían destruir la monarquía. En el artículo Jesuitas de la Enciclopedia, D'Alembert les atribuye todos y cada uno de los asesinatos e intentos de asesinato de varios reyes de Francia. Nicolas de Bonneville publica en Londres, en 1788, Les Jésuites chassés de la Maçonnerie et leurs poignards brisés par les Maçons; el autor señala que "hoy, como bien se sabe, hay jesuitas en Rusia, Suecia y Dinamarca".

En el siglo XIX coinciden curiosamente denuncias de derecha y de izquierda: así, ciertos contrarrevolucionarios pensaban que la revolución francesa era la obra del complot jesuita internacional; que los jesuitas querían destruir a los reyes y la sociedad para asegurar su poder. En la casa de enfrente, Jules Michelet y Edgar Quinet atribuían, en 1843, la restauración de los Borbones en 1815 al complot jesuítico. Esos dos autores pensaban que la Compañía de Jesús había tendido sus redes sobre el mundo entero y que, al servicio de una autoridad supranacional, el papado, funcionaba como un verdadero ejército para hacer una guerra a muerte a la república y al progreso. La misma monarquía de Julio combatió a los jesuitas por su apoyo a los legitimistas. En 1844-1845, Eugenio Sue popularizaba el mito del aquel complot en su Le Juif errant.35

La lógica de la teoría del complot es que encuentra un sentido a la Historia y, además, sirve a intereses políticos evidentes de movilización y radicalización del combate político. Hitler lo dijo sin tapujos en Mein Kampf: "El arte de sugerir al pueblo que los enemigos los más dispares pertenecen a la misma categoría es el hecho de un gran jefe".

En cuanto a Charles Maurras(1868-1952), el fundador de la Action Française, lanzó el mito del Complot des Quatre Etats confédérés (protestantes, masones, judíos y métèques), mito adoptado con entusiasmo por todos los que colaboraron con los nazis, en la Francia ocupada del mariscal Pétain.

Hoy en día, la red está saturada por textos que mantienen la mitología negra de la Compañía de Jesús. Como botón de muestra, están los textos del activísimo Eric Jon Phelps, autor norteamericano de Vatican Assasins. The Diabolical History of the Society of Jesús, libro enorme publicado por cuenta del autor en 2001 y otra vez en 2004. Entre los crímenes que atribuye a los jesuitas se encuentra el asesinato del presidente Kennedy. Hoy en la red, afirma que el gobierno de Washington está controlado por ellos:

Vean como el gobierno americano utiliza su poderío militar, político, financiero para mantener el poder temporal del Papa. No solamente en Haití -Aristide era un peón completo del Papa y de la Orden de los jesuitas-, en todas partes. Rusia es otro ejemplo [...] Israel también. Rothschild controla a los judíos, su familia tiene una alianza con el general de los jesuitas desde 1876. Así Roma controla al gobierno israelí. Lo controla a través del Mossad [...] Lo que no saben los musulmanes es que son utilizados por los jesuitas para reconstruir su propio templo en Jerusalén. Les gustaría tenerlo reconstruido para el Papa, para que pueda sentarse en el y ser el Anticristo del libro de Daniel, capítulo 9. Es lo que veo venir.

¡Hasta los encuentra detrás del "naufragio del Titanic, con la creación de la White Star Line, JP Morgan y demás". Y termina diciendo, como Dostoyevski y ciertos ortodoxos del siglo XXI, que los jesuitas son ateos.36 "Estos documentos nos explican lo que se esconde detrás de esta dominación mundial de los jesuitas, el porqué de tal maquinación bárbara y oculta por parte de los jesuitas que controlan la Masonería y que no reconocen más autoridad que el Vaticano y el imperio de Roma y Jerusalén como gobierno mundial".

Así empieza un largo texto intitulado L'Ordre des Jésuites. Illuminés! Star Warspour le Reich. Le Pape qui est soumis à l'Ordre des Jésuites, un Ordre occulte qui siège au Vatican. El lector descubre, entre otras maravillas, que Abraham Lincoln fue asesinado por los jesuitas, y también Malcolm X, quien luchaba contra el aliado de los jesuitas, Martín "Lucifer" King... "Desde 1868 ellos controlan los Estados Unidos". Concluye con las Monita secreta de 1614.37 Se cierra el círculo.

En Rusia hoy

El jesuita Constantin Simon empieza su artículo "How Russians See Us: Jesuit-Russian Relations Then and Now" con la anécdota siguiente encontrada en Izvestia del 26 de mayo de 1994: el periodista Alexei Chelnokov se topa con jóvenes neonazis moscovitas y los entrevista; para que entienda bien sus actividades, uno de ellos le explica: "No somos un partido político. Más bien somos una antigua orden religiosa jesuita".38 Tal cual. Precisamente en estos años, la Iglesia Ortodoxa de Rusia se quejaba del "proselitismo" realizado por los "misioneros" católicos, en general, y por los jesuitas, en particular. La cultura soviética no había mejorado para nada la idea que los rusos podían tener de los jesuitas, si uno recurre a la definición de la palabra "jesuita" ofrecida por el muy oficial diccionario de la Academia Soviética de Ciencias, Slovar sovremennogo russkogo iazika (Diccionario de la lengua rusa contemporánea): "un miembro de una orden religiosa católica, una organización eclesiástica militante, sirviendo de baluarte al papa y a la reacción". El artículo cita a Herzen: "los jesuitas, estos siniestros monjes-soldados, guardianes de la frontera entre el papismo y la Reforma". Las definiciones, en el mismo diccionario, de "jesuitismo", "jesuítico" y otros derivados no difieren de las correspondientes en un diccionario francés o español: "hipocresía, doblez, astucia, traicionero". El historiador soviético D.E. Mijnevich, en su libro Ocherki iz istorii katolicheskoi reaktsii (iyezuity) (Ensayo sobre la historia de la reacción católica-jesuitas), define desde la primera página a la Compañía de Jesús como "el baluarte de la más negra reacción, del oscurantismo más inveterado, de la inmoralidad más sucia".

Pero para aquellos jóvenes neonazis, los jesuitas formaban una organización secreta e internacional de conspiradores militantes y agresivos, algo como los caballeros Templarios, o Teutónicos, monjes-soldados para los cuales todos los medios eran buenos, empezando por la violencia.

He encontrado en Ogoniok y en Komsomolskaya Pravda, entre 1992 y 1995 predicciones alarmistas tan pronto como llegaron noticias que los jesuitas polacos desembarcaban en Moscú: ¡Eran dos, nada más! Fue suficiente para que se anticipara que pronto una red de colegios jesuitas iba a cubrir Rusia, ofreciendo además de una escolaridad gratuita, desayuno y comida. Una periodista, presumiendo haber realizado trabajo de archivo, anunció que por la quinta vez en la historia la Sociedad estaba a punto de conquistar el sistema educativo ruso. En 1994, el obispo de Magadan denunciaba la presencia de seiscientos jesuitas, repartidos en toda la Federación de Rusia: eran en aquel entonces menos de treinta.

"Por la quinta vez"...No sé si Svetlana Kirillova empezaba su conteo a partir del P. Antonio Possevino S.J., pero la memoria amarga del clero ortodoxo tiene registrado cada uno de los desencuentros, para no decir más, entre la "latinidad" y la ortodoxia. No olvida ni perdona que, en el siglo XX, Roma haya esperado, en palabras de un jesuita, "la conversión prometida, que tanto anhelamos, de esa Rusia a la que Nuestra Señora ha tomado a su cargo", según lo anunciado en Fátima en 1917;39 conversión que con la caída del zar pareció muy próxima para ciertos dirigentes católicos, ilusionados con la idea de que un concordato podía ser negociado con los bolcheviques. Entraron en escena dos jesuitas, el estadounidense Edmund A. Walsh, miembro de la American Relief Administration y director de la misión vaticana, misiones que combatían la hambruna en la URSS, en 1922-1923, y el francés Michel d'Herbigny, jesuita de todas las confianzas del papa Pío XI. Especialista de las relaciones entre la Iglesia católica y la ortodoxa, el obispo d'Herbigny manifestó una soberana torpeza, típicamente europea y romana, que llevó la empresa al desastre. Subestimó trágicamente, durante varios años, la hostilidad del régimen contra la religión en general y creyó que la ruina de la Iglesia ortodoxa abría las puertas a su Iglesia. En 1926, había mandado a dos jesuitas para abrir un seminario en Odessa. Luego los obispos que consagró fueron arrestados y en 1929 comprendió su error. Sus labores dejaron en los ortodoxos la convicción de que Roma había intentado de manera maquiavélica tomar el lugar de la Iglesia ortodoxa, precisamente cuando Lenin, luego Stalin la estaban destruyendo de diversas maneras.40

Todo esto dejó un pesado contencioso con la Iglesia ortodoxa de Rusia, que ni el Concilio de Vaticano II, ni la famosa Ostpolitk de Pablo VI lograron liquidar. Después de la segunda guerra mundial la Revista del Patriarcado de Moscú, Pravda, Literaturnaya Gazeta y demás diarios y revistas soviéticas siguieron su doble línea política y religiosa, denunciando la política del Vaticano como una "traición permanente de los principios del cristianismo" y como una empresa "colonialista". Así en el número de noviembre de 1960, la revista del Patriarcado publicó un largo artículo de A.F. Shishkin sobre "El Vaticano y su lucha por la paz, la amistad entre los pueblos". Según Shishkin,

la historia de la Iglesia romana manifiesta la inutilidad de los intentos del Vaticano por justificar la actividad no eclesiástica de la Curia romana invocando motivos de orden religioso y moral [...] El catolicismo político no pone en práctica la enseñanza cristiana del amor a la paz y al prójimo [...] La actividad política del Vaticano en los últimos cincuenta años sirve intereses no eclesiásticos.

Más adelante exponía que esa plaga, el catolicismo político, seguía royendo a los papas, los cardenales y "al cuerpo de la Iglesia católica romana. Se manifiesta en la primera y la segunda guerra mundial y en su apoyo a la 'guerra fría'". Concluía que "con la bendición del papa Juan XXIII la prensa católica no ceja en su lucha sistemática contra los movimientos de liberación de los pueblos coloniales y la idea de coexistencia pacífica". El "colonialismo" del Vaticano era uno de los temas preferidos de la propaganda soviética que denunciaba las actividades de los "misioneros" católicos y en especial de los jesuitas. Literaturnaya Gazeta de enero de 1961 dice, a propósito de los jesuitas, que "la rapacidad gana a la Iglesia católica. Sus políticos en sotana se lanzan en las aventuras más arriesgadas y desesperadas. Cuando el colonialismo vive sus últimos días, cuando nada puede salvar al orden antiguo, blandiendo la cruz, ellos llaman a sus antiguos esclavos a obedecer". No hay diferencia entre la prensa ortodoxa y la comunista.

En 1962, el historiador L. Vyshnevskii escribe en su libro La Unión de Florencia y el destino histórico de Rusia un párrafo que se llama "De los planes antirrusos del Vaticano y de sus fieles sirvientes, los Jesuitas".41 El mismo afirma, en 1973, que "los Jesuitas querían una Rusia gobernada por el Papa romano y los Jesuitas [...] La sangre de Pushkin, evidentemente, está sobre la sotana negra del jesuita Gagarin".42 En 1985 todavía, la Pravda llamaba a intensificar la propaganda atea y el 24 de noviembre de 1986, Mijaíl Gorbachov afirmaba en Tashkent que había que luchar con resolución contra la religión. La ortodoxia era el mal menor, frente a un catolicismo que conspiraba con los enemigos de la URSS. El líder de la perestroika cambió luego de parecer, puesto que en 1988, con motivo del milenio del cristianismo eslavo, reconoció "los errores cometidos en el pasado por los dirigentes soviéticos para con la Iglesia" y anunció una ley sobre la libertad de conciencia. El 1 de diciembre de 1989, Juan Pablo II recibió a un Gorbachov que, el 5 de julio en París, había anunciado que había sido bautizado...

En 1991, Roma procede a la reorganización de la Iglesia católica de rito latino en las repúblicas de Bielorrusia, Rusia y Kazajstán que alojan comunidades católicas de origen polaco y alemán. El 14 de mayo, en Fátima, Juan Pablo II agradece a la Virgen "haber guiado los pueblos del Este hacia la libertad". Roma instituye la arquidiócesis de Minsk y Mogilev y cinco administraciones apostólicas, destinadas a devenir diócesis, entre las cuales la de Moscú, algo que no podía ser del agrado de la Iglesia ortodoxa. Menos aún si uno piensa que se mandó a Moscú al monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, un polaco de 76 años, nacido en Estonia, o en Bielorrusia. Las nuevas circunscripciones eclesiásticas de Siberia y Kazajstán deben, ciertamente, atender a los católicos polacos, baltos, ucranianos, bielorrusos y alemanes deportados por Stalin y sus sucesores, sin hacer proselitismo entre los ortodoxos. Pero el patriarca Alexei sospecha y denuncia el "proselitismo", consecuencia lógica de estas "estructuras misioneras paralelas, la ortodoxia ha sido prácticamente eliminada de la Ucrania occidental".43 Nada para facilitar el diálogo entre las Iglesias, mucho para recalentar el fantasma del complot jesuita.

La apertura, en 1991, de la Academia de teología católica Tomás de Aquino en Moscú, con varias extensiones en toda Rusia y la presencia mayoritaria de jesuitas contribuye a la sospecha; los jesuitas abren un seminario en San Petersburgo, con los P. P. Bernardo Antonini y Jean-Marie Glorieux, en 1993; desarrollan centros de enseñanza en varias ciudades de la Rusia europea, y un grupo de jóvenes jesuitas rusos se activa en Siberia: desarrollan contactos con las universidades de Novossibirsk. En esta ciudad cuyo obispo católico es un jesuita, abren un seminario... En 1992, la Compañía de Jesús es la primera orden religiosa católica en recibir la legalización oficial, con todo y personalidad jurídica. Por más prudentes que sean los jesuitas, no pueden rechazar a las personas que quieren entrar en la Iglesia católica. No que sean muy numerosas, pero es suficiente para fundamentar la acusación de "proselitismo" y los viejos reflejos siguen vivos; poco después de la legalización de la Compañía, Literaturnaya Gazeta publicó estos versos: "Despreciando la cultura y la ciencia / inspirando el odio y el miedo / los jesuitas calientan sus manos / a las hogueras donde arden sus presas".44

Por eso los arciprestes Arkadi Shatov, Alexander Shargunov, Valentín Asmus, el monje Kirill (Sajarov) y otros eclesiásticos mandan una carta al Patriarca Alexei II, en 1995, alertando sobre la expansión de la Iglesia católica romana en Ucrania, Bielorrusia y Serbia. Dicen que en Rusia la penetración ocurre de manera más taimada, pero es preocupante la cooperación entre "algunos religiosos y no religiosos y aquellas estructuras que se dedican a hacer labor proselitista en Rusia". Denuncian la actividad de propaganda escrita y radial de los católicos y, en especial, de los jesuitas.

"Se les oye defender las fatales creencias católicas, hacen apología de los santos latinos". Han contagiado a sacerdotes ortodoxos como aquel que dijo en un programa de radio: "En cuanto a los católicos, les diré con franqueza que para mi son tan ortodoxos como aquellos que se llaman ortodoxos [...] Se tiene la impresión de que el Vaticano ha formado dentro de la Iglesia Ortodoxa de Rusia un grupo de religiosos que le son fieles y que sirven a la causa escandalosa de la reunificación [...] La actividad de estos sacerdotes representan una grave amenaza a la existencia de la Iglesia ortodoxa. Pedimos a Vuestra Santidad tomar medidas contra la penetración del catolicismo jesuita en nuestra Santa Iglesia".45

En cuanto al patriarca, suspendió un tiempo, en el mismo año de 1995, la comunión con Bartolomé de Constantinopla, acusado de latinizar y de ser papista. Era la consecuencia de los esfuerzos del "papa polaco", Juan Pablo II por acercarse a la Ortodoxia. Se decía que Karol Woytila y Lech Walesa, dos polacos, como responsables de la destrucción de la URSS, eran los dignos herederos del rey de Polonia, Segismundo III y del Falso Dimitri, que a principios del siglo XVII se habían instalado en el Kremlin con sus sacerdotes polacos y jesuitas. Woytila, sirviente del Vaticano, era un "rey jesuita", como el Falso Dimitri... y el papa que había alentado Solidarnosc mandaba ¡jesuitas a Moscú!

El principal problema entre Roma y Moscú consiste en que la Iglesia ortodoxa, como institución, no reconoce para los católicos un eventual derecho a ejercer su ministerio en Rusia, porque es un territorio canónicamente ortodoxo, y tampoco concede a los rusos el derecho a "latinizar". Por eso ha presionado al gobierno ruso y a la Duma, en tiempos de Boris Yeltsin, para revisar una ley de libertad de conciencia considerada como demasiado liberal, en cuanto a los "romanos" y a los protestantes. Con la llegada a la presidencia de Vladimir Putin, las presiones dejaron de ser necesarias. El 9 de septiembre de 2000, el presidente aprobó la nueva Doctrina de Seguridad Informativa de la Federación de Rusia. El punto III señala como amenaza a la seguridad y a los "otros intereses de la federación de Rusia, la expansión económica, demográfica y religioso-cultural de los Estados limítrofes". El punto IV dice que le toca al Estado proteger la seguridad nacional, lo que incluye "la defensa de la herencia cultural, moral, espiritual y de las tradiciones históricas". El punto VI confía al Estado "la contraposición a la influencia negativa de las organizaciones religiosas y de los misioneros extranjeros".46

Ejerciendo su función de defensor de la ortodoxia, el Estado expulsó de Rusia, el 19 de abril de 2002, a Yierzhy Mazur, obispo católico de Irkutsk en Siberia. Poco antes, la Duma había pedido a la Secretaría de Relaciones "dejar de otorgar visas a los representantes del Vaticano [...] que violan las libertades religiosas del pueblo ruso al practicar su proselitismo [...] cometen una agresión espiritual". La moción fue votada por 66 % de los diputados. La mayoría de las 200 (algunas fuentes dicen 300) parroquias católicas no eran realmente nuevas, sino resucitadas, pero el hecho de que sólo 15 % de los sacerdotes fueran rusos explica la sensación de "agresión" e "invasión", especialmente cuando se trata de polacos y jesuitas. La elección de un jesuita como papa, a principios de 2013, se presta a soberbios delirios sobre la eterna actualidad de la "maquinación jesuita".

En conclusión, la realidad histórica de los "reyes jesuitas" y polacos, en Rusia durante el Tiempo de los Disturbios, engendró el mito incombustible del complot jesuita contra Rusia y su Ortodoxia: perdura hasta la fecha. Bien dijo Sigmund Freud que la razón no puede nada contra las psicosis colectivas. Estamos en presencia de una reivindicación polémica de una memoria dolorosa que no termina. Por lo tanto, es inseparable de la teoría explicativa de la "maquinación"; no nos habla de historia, sino de mitos ligados a la identidad. Hoy en día, la identidad nacional rusa, por lo menos, la que buscan juntos el Estado y la Iglesia ortodoxa, sigue frágil. Explican esa fragilidad por la amenaza jesuita que busca desde siempre la "conversión a Roma". El análisis de la teoría del complot manifiesta que la cuestión de fondo es la relación entre el Estado, la sociedad y la nación.

Bibliografía citada

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  • Wilbois, Joseph, L'avenir de l'Eglise russe, París, Bloud, 1907. [ Links ]

Notas:

  1. Jean Meyer, El papa de Ivan el Terrible, 1581-1582, México, Fondo de Cultura Económica, 2003.
  2. P. Mailleux S.J., Entre Rome et moscou. L'exarque Léonide Féodoroff, pp. 101-102.
  3. Joseph Wilbois, L'avenir de l'Eglise russe, pp. 290-291.
  4. C. Tondini de Quarenghi, La Russie et l'union des Eglises, capítulo VI.
  5. F. Dostoyevski, Diario, p. 232.
  6. Lucjan Suchanek, "Les catholiques russes et les procatholiques en Russie dans la première moitié du XIX siècle", p. 364
  7. Georges Nivat, Lephénomène Soljenitsyne, p. 275.
  8. Jean Meyer, La gran controversia. Las iglesias católica y ortodoxas de los orígenes a nuestros días, p. 283.
  9. Lucjan Suchanek, "Les catholiques russes...", p. 371.
  10. Jeffrey Bruce Beshoner, Ivan Sergeevich Gagarin. The Search for the Orthodox and Catholic Union, p. 43.
  11. A.S. Khomiakov, L'Eglise latine et le protestantisme au point de vue de l'Eglise d'Orient, p. 46-47.
  12. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 302.
  13. A.S. Khomiakov, L' Eglise latine... pp. 46-47.
  14. "Del luteranismo y del catolicismo; tres cartas del starets hieromonaco Ambrosio de Optino", en Pravoslavanaya Rus, 3, 1982, 8 (en ruso).
  15. F. Dostoyevski, Diario de un escritor, p. 743-744.
  16. Idem, p. 751.
  17. Ibidem, p. 349-350.
  18. Ibidem, p. 420-421.
  19. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 306.
  20. F. Dostoyevski, El idiota, p. 762-764.
  21. F. Dostoyevski, Diario..., p. 686-688.
  22. Idem, p. 745.
  23. Ibidem, p. 770 y 781.
  24. Ibidem, p. 805.
  25. Denis Dirscherl, S.J., Dostoievski and the Catholic Church, p. 121.
  26. F. Dostoyevski, Los hermanos Karamazov, p. 931.
  27. Idem, p. 1066-1080.
  28. Idem, p. 1077 y 1079.
  29. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist dans la culture russe", p. 304.
  30. Jean Meyer, Elpapa de...p. 96.
  31. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 198-226.
  32. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist...", p. 308.
  33. Jean Meyer, Roma y Moscú, 1988-2004, p. 22.
  34. Yuri Samarin, Iezuity i ikh otnoshenie k Rossii.
  35. Michel Leroy, Le mythe jésuite de Michelet à Béranger. Emmanuel Kreis, Les puissances de l'ombre. Juifs, Jésuites, Francs Maçons, réactionnaires. La théorie du complot dans les textes. Umberto Eco acaba de retomar el tema del complot de Eugène Sue en su novela El panteón de Praga.
  36. http://www.The forbiddenknowlege.com/hardtruth/blackpope.htm
  37. http://www.secretebase.free.fr/…/orga…/jesuites/jesuites.htm
  38. Constantin Simon, "How Russians See Us", p. 343.
  39. Alfredo Saenz S.J., Rusia y su misión en la historia, tomo II, p. 536.
  40. Giovanni Codevilla, Stato e chiesa nella Federazione rusa, pp. 321-349; Louis Gallagher S.J., Edmund Walsh SJ. A Biography, p. 66; Jean Meyer, La gran controversia..., pp. 333-347.
  41. Jeffrey Bruce Beshoner, Ivan Sergeevich Gagarin..., p. 15.
  42. Idem, p. 17.
  43. Sergio Trasati, Vatican-Kremlin, les secrets d'un face à face, p. 386.
  44. Constantin Simon SJ, "How Russians see...", p. 355.
  45. "Sobre una carta enviada a Alexei II", Russkaya Mysl, 21-27 diciembre 1995, 1.
  46. Giovanni Codevilla, Chiesa e Impero in Russia. Dalla Rus di Kiev alla federazione Russa, p. 595.

https://www.geopolitica.ru/es/article/la-maquinacion-jesuita

Jean Meyer cita la obra "El judío errante", del progresista francés Eugene Sue, como ejemplo de la literatura antijesuítica. Está demostrado que "Los Protocolos de los Sabios de Sion" se inspiraron en esa obra.

Pero aparte de los párrafos que están copiados de esa novelucha anticlerical de Sue, en los Protocolos también se menciona despectivamente a los jesuitas en un párrafo:

Cita

Estas teorías, de las cuales los gentiles no comprenden absolutamente nada, se acomodan a nuestro genio administrativo, fundado en el análisis y la observación, matizado por sutilezas conceptuales sin rival: no hay nadie tan ducho como nosotros en la preparación de planes de acción política y de solidaridad. Solo conocemos una sociedad que puede aventajarnos en la ciencia de gobernar: la compañía de Jesús; pero podemos desacreditar a los jesuitas, que no se ocultan, mientras que nuestra organización se escuda siempre en el secreto.

https://es.metapedia.org/wiki/Texto_de_los_Protocolos_de_los_Sabios_de_Sión

Es claro que menciona a los jesuitas como los grandes conspiradores después de los judíos. No se entiende cómo se les pasó este detalle a algunos católicos de la época. A día de hoy se sabe que los Protocolos fueron una intoxicación de la Ojrana rusa probablemente pergeñada por Madame Glinka, de la Sociedad Teosófica, que viene a ser la matriz espiritual del gnosticismo duguiniano. Curiosa esta confluencia que parece haber entre gnosticismo, complotismo y organizaciones secretas vinculadas al Estado ruso. Y curioso también la estrecha vinculación que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuítico.

En cuanto a la Monita Secreta, la falsificación de la que desciende casi toda la literatura antijesuitica, nos dice el articulista que fue publicada en Cracovia por Hieronim Zahorowski. La Metapedia dice lo siguiente sobre Hieronim Zahorowski:

Cita

Zahorowski was born to a wealthy Orthodox Christian aristocratic family in the Volhynia region (what is today in the Western Ukraine). The area had become part of the Polish-Lithuanian Commonwealth a decade or so before Zahorowsi was born and saw an influx of both Catholic Poles and Jews. Typically for reasons of social prestige, some of the local Orthodox elites converted to Catholicism, Zahorowski amongst them, having converted while studying at the Jesuit College in Lublin and joining the Society of Jesus in 1599 as a novitiate.

The Jesuits placed a high importance on education, teaching the trivium and the process of formation for becoming a priest of the society wasn't easy, requiring high intelligence, time and dedication. Zahorowski himself was studying in one form or another (theology, philosophy, rhetoric, syntax, etc) for thirteen years after becoming affiliated with the Jesuits in 1599, taking him all over the nation. This included spells at institutions in Krakow, Yaroslavl, Lublin, Kalisz, Lviv and Pozan. However, while he was studying theology at Pozan between the years 1609-1612 he failed his exam and thus could not become a fully fledged Jesuit priest.

Zahorowski had to content himself with being ordained as a secular priest in 1612, serving at a parish priest in Gwoździec. Frustrated with his experience with the Jesuits and his dreams shattered, Zahorowski, while a teacher in the lower orders of the Collegium Gostomianum took to writing a stream of anti-Jesuit polemics, for which he was removed in December 1613 and officially expelled from the Order. As an attempt to get revenge, he authored the Secreta Monita which was published with the help of Prince George Zbaraski (whose father was Janusz Zbaraski, a Protestant Voivode of Braclaw) attributing all kinds of nefarious policies to the Jesuits, claiming to be a secret program authored by Claudio Acquaviva, the Superior General of the Jesuits.

https://en.metapedia.org/wiki/Hieronim_Zahorowski

No sé de dónde saca la Metapedia este texto, pero he podido comprobar por algún estudio académico serio que, efectivamente, los Zahorowski eran una familia ortodoxa, lo que no excluye que entrasen en escuelas jesuitas por el prestigio que éstas tenían. De nuevo, parece que los fraudes complotistas nos lleven a gente del partido ruso, en este caso en Polonia, aunque el falsificador también contó con la ayuda de una familia protestante.

Un tema apasionante para investigar lo de este Zahorowski. En los libros que abordan estos temas sólo he encontrado referencias muy escuetas a este personaje. Pero más interesantes me parecen las conexiones que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuitico, inventado este ultimo por los enemigos de la fe católica y de España, pues consideran al jesuita la quintaesencia de la Contrarreforma católica impulsada por España.

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El artículo es un poco tostón y, como ya advertía, presenta las cosas de manera un tanto embrollada, con lo que no es muy apto para leer en pantalla. Es por eso que he señalado en negrita algunas cuestiones importantes que pueden servir de estímulo para posteriores investigaciones.

Si se quiere leer tranquilamente, se puede encontrar el mismo artículo en formato PDF en una revista académica:

http://www.scielo.org.mx/pdf/rz/v36n142/0185-3929-rz-36-142-00079.pdf

Creo que aporta datos muy interesantes para conocer de dónde viene todo ese rollo del "complot jesuita" que se ve ahora tanto en internet, aunque el artículo se centra en la faceta rusa y no da más que unas pocas pinceladas sobre la otra faceta importante: el protestantismo.

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hace 6 minutos, Hispanorromano dijo:

El artículo es un poco tostón y, como ya advertía, presenta las cosas de manera un tanto embrollada, con lo que no es muy apto para leer en pantalla. Es por eso que he señalado en negrita algunas cuestiones importantes que pueden servir de estímulo para posteriores investigaciones.

Si se quiere leer tranquilamente, se puede encontrar el mismo artículo en formato PDF en una revista académica:

http://www.scielo.org.mx/pdf/rz/v36n142/0185-3929-rz-36-142-00079.pdf

Creo que aporta datos muy interesantes para conocer de dónde viene todo ese rollo del "complot jesuita" que se ve ahora tanto en internet, aunque el artículo se centra en la faceta rusa y no da más que unas pocas pinceladas sobre la otra faceta importante: el protestantismo.

Importantísima documentación porque el antijesuitismo se ha extendido de forma salvaje entre los identitarios, entre los que se ve un mimetismo enorme con el esquema de acusaciones protestantes, especialmente en su rama yanqui. Lo que yo no conocía era la corriente rusa, que vuelve a encajar con la conexión ruso-identitaria de la que tanto hemos hablado.

El agente Arrekarallo fue uno de los tipos más activos en murmuruja.info, también conocido por maruja.info.

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hace 1 minuto, don Fernandito dijo:

Importantísima documentación porque el antijesuitismo se ha extendido de forma salvaje entre los identitarios, entre los que se ve un mimetismo enorme con el esquema de acusaciones protestantes, especialmente en su rama yanqui. Lo que yo no conocía era la corriente rusa, que vuelve a encajar con la conexión ruso-identitaria de la que tanto hemos hablado.

El agente Arrekarallo fue uno de los tipos más activos en murmuruja.info, también conocido por maruja.info.

Sí, yo tampoco conocía la conexión rusa hasta hace poco. Pensaba que el antijesuitismo era cosa sobre todo del protestantismo y de la Ilustración. Pero investigando algo más, parece que en el origen del mito antijesuita también jugaron un importante papel las luchas de los católicos en Polonia, territorio de fricción con la "ortodoxia" y con Rusia.

El mito antijesuita siempre ha sido una máscara del anticlericalismo y de los enemigos de la Iglesia católica y de España. Es parte de la Leyenda negra. No es casualidad que en la Segunda República fuesen primero contra los jesuitas. Como dice Jean Meyer, "se identifica al Adversario con la imagen del papa y de su representante y mejor soldado: el jesuita".

Y, conectando con lo que hablábamos en otros hilos, "la elección de un jesuita como papa, a principios de 2013, se presta a soberbios delirios sobre la eterna actualidad de la maquinación jesuita".  Creo que hay mucho de esto en el desprecio con que el mundo anglosajón recibió desde el principio el nombramiento de Francisco I. La Leyenda Negra sigue actuando de muy diversas formas.

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hace 6 minutos, Hispanorromano dijo:

Sí, yo tampoco conocía la conexión rusa hasta hace poco. Pensaba que el antijesuitismo era cosa sobre todo del protestantismo y de la Ilustración. Pero investigando algo más, parece que en el origen del mito antijesuita también jugaron un importante papel las luchas de los católicos en Polonia, territorio de fricción con la "ortodoxia" y con Rusia. 

El mito antijesuita siempre ha sido una máscara del anticlericalismo y de los enemigos de la Iglesia católica y de España. Es parte de la Leyenda negra. No es casualidad que en la Segunda República fuesen primero contra los jesuitas. Como dice Jean Meyer, "se identifica al Adversario con la imagen del papa y de su representante y mejor soldado: el jesuita". 

Y, conectando con lo que hablábamos en otros hilos, "la elección de un jesuita como papa, a principios de 2013, se presta a soberbios delirios sobre la eterna actualidad de la maquinación jesuita".  Creo que hay mucho de esto en el desprecio con que el mundo anglosajón recibió desde el principio el nombramiento de Francisco I. La Leyenda Negra sigue actuando de muy diversas formas.

Jesuíta, hispano y que habla, nada menos, que contra los principios del capitalismo salvaje.

Los que ya a Duras penas podían contra los dos primeros puntos... han acabado de estallar con el tercero. En ese contexto es en el que hay que entender  la virada mental de los supuestos conservadores católicos en la propia España.

Por cierto, vamos a hablar de una vez sobre el tema... ¿qué pasa con la "no visita" de Francisco a España?

¿Hipótesis?

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En 5/9/2018 a las 23:55, don Fernandito dijo:

¿qué pasa con la "no visita" de Francisco a España?

Toda la predicación del Papa Francisco está principalmente orientada a llamar la atención sobre lo que denomina las periferias existenciales, y así sus viajes, a poco que se haga un repaso, van en esa línea. Aunque también es cierto que ha estado en EE.UU. o en Israel. El caso es que España, aunque sea tierra de misión, sigue estando en el centro del mundo católico y en una situación poco periférica con respecto de las miserias del mundo que el Santo Padre denuncia habitualmente, y eso debe de tener un peso específico a la hora de optar por viajar a España o a otro lugar.

Luego tenemos el tema de la situación política, el fragil equilibrio de partidos, el desafío catalanista o la postura de buena parte de la iglesia catalana con respecto a esto último, cosas todas ellas que pueden llevar a instrumentalizar una visita, en una clave que no sea precisamente la evangélica. Cuando lo invitaron por el 5º centenario de Santa Teresa, quedó bastante claro, aunque no específico, que prefirió declinar la invitación por no entrar a formar parte su visita, del debate político que en aquellas fechas se estaba dando en torno a las elecciones, y hoy la cosas no han cambiado mucho si tenemos en cuenta el actual gobierno que se mantiene con pinzas.

Además, y esto ya es una suposición un poco más marginal si acaso, despues de todo lo que salió acerca de la visita de Benedicto XVI y los chanchullos de la Gurtel en la organización de la misma, es de suponer que este Papa prefiera mantenerse al margen de posibles nuevos escándalos de corrupción que puedan aparecer aprovechando la visita, especialmente tal y como están las cosas para nosotros y para él.


No te preguntes si lo que haces es pecado, pregúntate si al hacerlo estás amando.

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En Europa liberal del siglo XIX, a medida que el nacionalismo se va haciendo racista, se presenta al jesuita como el apátrida por excelencia y por ello se le vincula con el judío.

En 1876 el alemán Ottomar Beta publico un libro titulado "Darwin, Alemania y los judíos, o el judeo-jesuitismo", término este que antecede al de "judeomasónico". El PDF del breve libro se puede encontrar en una biblioteca pública alemana:

Freimann-Sammlung / Darwin, Deutschland und die Juden oder der Juda-Jesuitismus...

Le pido un favor al amigo Vanu o a los foreros que entiendan el alemán. Vanu, si en algún momento tienes tiempo y ganas, te agradecería que le eches un vistazo al libro y me digas qué papel juega Darwin en todo esto. ¿El autor se muestra favorable o contrario a Darwin? Sospecho que es lo primero, pero me gustaría confirmarlo.

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Ayer topé por casualidad con una página protestante que recoge los grandes panfletos antijesuiticos y anticatólicos:

Historia y Verdad - Descubre la verdadera historia

En la sección "Español" hay infinidad de títulos para descargar. Realmente merece la pena tener la página en favoritos por el abundante material que proporciona para el estudio. Veréis que, dentro de la propaganda anticatólica, los jesuitas ocupaban un lugar central.

Comento algunos detalles interesantes:

1) Libros publicados en EEUU contra la inmigración, a la que acusan de ser una quinta columna del Papa para acabar con las libertades estadounidenses:

Immigration Its Evils and Consequences - Samuel Clagett Busey - Historia y Verdad

Imminent Dangers to the Free Institutions of the United States Through Foreign Immigration - Samuel Finley Breese Morse - Historia y Verdad

2) Lo mismo acusan a los católicos de comunistas que de nazis:

Libros escritos por Edmond Paris - Historia y Verdad

The Black International 03, Pope Helps Hitler to World Power - Joseph McCabe - Historia y Verdad

The Black International 10, Fascist Romanism Defies Civilization - Joseph McCabe - Historia y Verdad

3) Jesuitas y católicos, "terroristas" contra EEUU:

Los Terroristas Secretos - Bill Hughes - Historia y Verdad

4) Algunos pseudotradicionalistas acusaban a los jesuitas de haber favorecido las independencias americanas, pero aquí les acusan justamente de lo contrario:

Hostilidad del Clero a la Independencia Americana - Juan C. Varetto - Historia y Verdad

5) Entre los autores estrella de la página está el famoso Ricardo de la Cierva:

Libros escritos por Ricardo de la Cierva - Historia y Verdad

Este tema me parece muy importante y lo ampliaré en un futuro. Ricardo de la Cierva ha sido muy idolatrado por la derecha católica y franquista, pero siempre fue un revolucionario infiltrado al estilo de César Vidal y Losantos. De un antifranquismo malintencionado pasó a publicar panfletillos cada vez más conspiracionistas muy centrados en atacar a la Iglesia, y en particular a los jesuitas, por ser según él responsables de la subversión comunista en Hispanoamérica. Algunos católicos creen que Ricardo de la Cierva era un gran amigo derechista, pero ya vemos que una página protestante contra la Iglesia católica lo tiene como autor de cabecera. Eso quiere decir algo. No sé qué pasa en la derecha, que tiene por costumbre acoger a "falsos amigos".

Esta página protestante de descargas tiene un blog asociado del que comento dos cuestiones. Parecen ser amigos de Israel:

LA OPOSICIÓN DE ROMA A ISRAEL – El Blog de Historia Y Verdad

Y parecen ser también amigos de Putin:

La Guerra Fría “moral” Rusia-Occidente – El Blog de Historia Y Verdad

No olvidemos que Rusia financia desde hace años un "Congreso Mundial de las Familias" en el que, además de HazteOír y la Liga Norte, se citan toda suerte de fundamentalistas protestantes americanos. Rusia tiene en el bolsillo a los de la Teología de la Liberación, pero también a los fundamentalistas protestantes que supuestamente los combaten.

Pero no quiero desviarme del tema. Lo importante es la propaganda antijesuitica y el papel que ha jugado un autor, como Ricardo de la Cierva, que ha sido un referente de la derecha católica. El patrón se ha repetido posteriormente.

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Excelente recopilación de textos que ayudan a demostrar, cuánto ha ayudado la propaganda protestante a edificar esa leyenda negra antijesuítica, que de alguna forma también es antiespañola, por ser estos, La Compañía, en cierta manera la "némesis" católica española del protestantismo.

«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. ».

Lo cierto es que la historia de España no se puede entender en plenitud sin la presencia y obra de la Compañía de Jesús. Una espiritualidad nacida en lo más profundo de aquella España grande católica e imperial. Si la catolicidad española no puede decirse que sea propiamente jesuita, desde luego el jesuitismo sí que puede considerarse como uno de los grandes frutos que ha dado la fe católica española, tratando primero de combatir sin denuedo el error protestante y posteriormente de santificar ese espíritu progresista que se incardinó en la Iglesia a la luz de la ilustración. En definitiva de extender de cualquier forma, las fronteras de la Iglesia allá donde otros no eran capaces de llegar.

El discurso Jesuita siempre ha sido exterior, universal, civilizador. El propio de la frontera donde se acaba la catolicidad y comienza el resto del mundo, con sus ideas, deseos y ambiciones humanas. De alguna manera son como aquellos Dragones de Cuera españoles que patrullaban las vastas extensiones de Norteamérica, solo que en este caso aplicado a los campos de la fe, no solo para proteger sus fronteras sino también para extenderlas y llevarlas más allá de los límites católicos conocidos.

Los Jesuitas son de alguna manera la presencia viva aún de aquel Plus Ultra que antaño caracterizó la obra española, con una preparación, capacidad de adaptación y conquista para la causa, que muy pocas otras órdenes religiosas y filosofías o ideologías alternativas han logrado alcanzar. La leyenda antijesuita siempre se ha destacado por estar cimentada sobre una gran envidia por parte de sus ponentes, que también lo han sido de la otra leyenda negra antiespañola. Y pienso que como españoles deberíamos estar muy orgullosos porque en esencia es una obra, la jesuita, mayormente hispana, que pese a los errores circunstanciales que en ocasiones hayan podido concurrir en nuestra historia común, sigue viva extendiendo las fronteras de ese Reino de Dios que otrora motivó el espíritu español.

Los protestantes siempre los vieron, y los siguen viendo, como la bestia negra de sus pesadillas. Tal como verían a los tercios españoles, aquellos otros ejércitos europeos que tuvieron la desafortunada desdicha de entablar combate contra ellos. Dejo como muestra de esa envidia insana y antijesuita, lo que el director del Centro de Investigación y Memoria del Protestantismo Español decía allá por 2013 sobre el Papa Francisco, Jesuita e Hispano recién elegido. Sirva también para entender un poco de donde vienen esas guerras antifrancisquistas que hoy están tan de moda, incluso entre católicos, y qué espíritus en realidad, mueven a nuestro Papa y a aquellos que lo hostigan contaminados sin duda por la errada fe de quienes siempre vieron con malos ojos a la Compañía de Jesús.

Cita

Francisco, un jesuita de Trento

Emilio Monjo Bellido, 28 de septiembre de 2013

Concedió el Papa una entrevista, larga, a la revista de la casa Civilización Católica. No suelo leer documentos ni encíclicas, al menos hasta donde no se afirme desde el Vaticano un rechazo absoluto de sus pretensiones y posiciones basadas en fraudes (donación de Constantino, donación de Pedro, etc.). Sin eso, todo es más de lo mismo, con lenguaje adaptado para engañar.

Sin embargo, esta entrevista, lo que de ella se publica (27 pág.), por curiosidad he querido leerla por los comentarios que sobre la misma se han vertido. Resulta que este papa es un reformador, uno que viene a cambiar la maquinaria del Vaticano, así lo han presentado. Y en la lectura lo que queda es un jesuita tridentino, con su lenguaje adaptado, cuyas respuestas son de manual jesuita. Puse las siguientes notas sobre la marcha, pues se trata de una explicación de los ejercicios, eso sí, no por un director cualquiera. Nada de reformas o cambios, los ejercicios, sin más. Se trata de “tú eres Trento, y sobre ti edificaré el Vaticano I y el II, y no habrá reforma ni cambio que pueda prevalecer sobre tu naturaleza”, que le dijo su Cristo.

El primer paso del manual es conceder la entrevista a la revista de la casa. Todo jesuita debe prestigiar la casa como un fin principal. Son los mejores y tiene que quedar claro. Claro que también quedan al descubierto las sonrisas espontáneas y felices de las otras instancias de la Iglesia romana ante el privilegio otorgado a los de la casa. Seguro que, por ejemplo, están sonriendo los dominicos. “Santo Padre, ¿qué le movió a tomar la decisión de entrar en la Compañía de Jesús? ¿Qué le llamaba la atención en la Orden de los jesuitas?”. “Quería algo más. Pero no sabía qué era.” Algo más, ¿se dan cuenta?, y esto en el mismo inicio de la entrevista. Algo más, claro, los jesuitas son “algo más”. Sigue, “me atraían los dominicos y tenía amigos dominicos. Pero al fin he elegido la Compañía”.

El acto previo es igualmente modelo jesuita; va a mostrar opiniones sobre temas diversos, eso está bien, pero se asume su condición de papa sin objetar nada, es lógico, pero conviene que lo que viene luego no oculte lo anterior (tampoco esto es peculiar, es común al discurso de la Iglesia romana). Los que han mencionado las virtudes, o faltas, de la entrevista, ¿tienen en cuenta que se acepta todo el modelo papal como algo incontestable? Cuando se dice que este papa, o antes otro, u otro, va a cambiar la vida del Vaticano, ¿se cae en la cuenta de que todo presupone el discurso previo de aceptación de la institución? Sucesor de Pedro y vicario de Cristo en la tierra. El problema no son los actos específicos, con todo lo grave que sean, sino la propia estructura. Efectivamente el papa es “un pecador en quien el Señor ha puesto los ojos”. Suena bonito. Eso de pecador, es jesuita hasta la médula. Un pecador, claro, pero que logra “convertirse”, transformarse, por medio, ahí de nuevo están, los métodos, la técnica de Ignacio. Si los “religiosos son profetas”, que “eligieron un modo de seguir a Jesús que imita su vida con la obediencia al Padre, la pobreza, la vida de comunidad y la castidad”, este es el espacio donde el “pecador” alcanza la perfección evangélica. El otro espacio es el de las obras, que procuran bajo tutela de la jerarquía y de esos que están en la institución de perfección en la imitación de Cristo, que procuran como pago y penitencia por los pecados que comenten; no es un espacio de perfección, solo de compensación.

Admitir que ha sido “mirado por Jesús” es imposible. Cristo no mira ni elige a ningún papa. Son su opuesto, usurpan su lugar. Otra cosa es que esa elección la traslademos a la esfera de la soberanía absoluta de Cristo, en ese caso, también eligió a Judas.

Vean que en todas las preguntas aparece Ignacio y sus técnicas de perfección. En las respuestas, igual. Estamos en Trento. Pero con el discurso jesuita de adaptación, de frontera, de encontrarse con la gente aquí y ahora, en el presente con su contexto. Ese contexto presupone encontrarse con los divorciados, los matrimonios no canónicos, etc. Pero es el contexto, no la esencia. Se trata de poner a Trento, sin cambiarlo, en el siglo XXI. Esto es lo que hacen los jesuitas en toda su historia. Siempre Trento, cambian los discursos y los espacios. Esto es lo que hace este papa.

“¿Cómo entiende el servicio a la Iglesia universal, que Ud. ha sido llamado a desempeñar, a la luz de la religiosidad ignaciana?”. Respuesta de manual, dice que se trata del “discernimiento”. Esto es lo que corresponde a la primera semana de los ejercicios. El “discernimiento de espíritu” que se logra con la adecuada dirección y técnica en la primera etapa, para seguir en la segunda pudiendo escoger entre “las dos banderas”. Se debe colocar el sujeto para “sentir” las cosas de Dios desde el punto de vista de Dios. Trento, Trento. Este Dios es el que ha establecido a la Iglesia Jerárquica, a la que se debe servir y obedecer. No es el que habló con Pedro. Ahora estos que usurpan el lugar de nuestro Pedro, hablan de su propio “Dios” y lo colocan como el de Pedro. Trento, Trento.

Se reitera en la otra pregunta, que tiene a la Compañía de Jesús, por si alguien no sabía de qué iba el asunto, incluso como título. “El discernimiento es, por tanto un pilar de la espiritualidad del Papa. Esto es algo que expresa de forma especial su identidad de jesuita… ¿cómo puede la Compañía de Jesús servir a la Iglesia de hoy?”. De manual. Pregunten a cualquier director de ejercicios espirituales. La Compañía debe de tener delante aquello que dé mayor gloria de Dios, pero eso dentro de la “Iglesia Esposa Verdadera”. Trento, Trento. Apocalipsis lo pone al descubierto. Esposa, esposa, depende de quien lo defina. “Cristo Rey que nos conquista y al que ofrecemos nuestra persona y todos nuestros esfuerzos, aunque seamos poco adecuados vasos de arcilla”. De manual; parece que algunos evangélicos copiaron el manual. Somos la élite de la perfección evangélica, de la que tuvo que ser pregonero Ignacio, todo gloria humana, pero con “humildad”, vasos de arcilla.

Trento en el siglo XXI. Sigue el papa, “el instrumento que hace verdaderamente fuerte a una Compañía descentrada es la realidad, a la vez paterna y materna, de la ‘cuenta de conciencia’, y precisamente porque le ayuda a comprender mejor la misión”. El entrevistador explica algo de esto. Es realmente diabólico. Se trata de la confesión, a la que se da tanta importancia, pero una confesión especial. Se tiene que revelar todo lo que está en el alma, pero no a Cristo, sino al superior, al director. Todo; sean gracias o tentaciones. Lo humano aplastado; esclavos de los hombres. Esta “cuenta de conciencia” se tiene que renovar cada año (¿ante quién lo hará el papa?), así el superior puede manejarlos y enviarlos. Todo para estar en misión, para servir a la Iglesia, entendida como “pueblo de Dios” y “santa madre Iglesia Jerárquica” (Trento, Trento. Ignacio, Ignacio).

El modelo del papa es pues Pedro Fabro (Pierre Favre). Encontrarse en la frontera, incluso con el adversario. Ecumenismo de Trento; ¿se han parado a pensar qué ecumenismo era posible con Ignacio? Pues no hay más. No es posible más.

El papa y el entrevistador siguen con su manual. Tienen ahora que “mostrarnos” el “verdadero rostro del fundador”. Una “reforma del Vaticano” con Ignacio, esto es lo que hay. No busquen otra cosa; si la quieren, adelante. Se tendrá que convenir en “sentir con la Iglesia” (esa Jerárquica), como lo” describe Ignacio en sus Ejercicios Espirituales”. En esa comunidad: jerarquía, sacramentos, es donde se mueve el Espíritu Santo y la guía, por supuesto (que estamos en la frontera) también “la gente”.

La condición actual “de la gente” requiere que las “acompañemos con misericordia”. Trento, Trento. Esa misericordia es la confesión, la penitencia, el purgatorio. Tanta publicidad con los divorciados, los homosexuales, etc., y se trata de la confesión, eso sí, “el Espíritu Santo inspira al sacerdote la palabra oportuna”.

Que la mujer es importante en la Iglesia. Claro, y está en la Compañía, como todos saben. En la “frontera” te encuentras con todos, te acercas sonriendo, y los metes en Trento en cuanto se descuiden. Eso es de lo que se trata. No hay más.

No sigo más. Pero sí quiero resaltar el aspecto que el papa propone como “confirmación” del “discernimiento de espíritus”, se trata de la “consolación espiritual”. Así lo dice sobre su elección como papa. Su consolación le dijo que su discernimiento de su momento, su persona en su nueva situación, era de Dios. Esto es copia de Ignacio. Mucho “diálogo, discernimiento y frontera”, para empezar y terminar en Trento. No hay otro lugar donde posar el pie. Incluso en la oración, donde la frontera se hace más compleja, el papa propone “la memoria de que habla san Ignacio en la primera Semana de los Ejercicios, en el encuentro misericordioso con Cristo Crucificado. Y me pregunto: ‘¿Qué he hecho yo por Cristo? ¿Qué hago por Cristo? ¿Qué debo hacer por Cristo?’”. Bueno, ya no sé si esto es típico jesuita, o típico de un modelo de “protestantismo”.

Trento en el lenguaje del siglo XXI. Sin cambios.

 

 


Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente

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    • By Español
      Excelente recopilación de textos que ayudan a demostrar, cuánto ha ayudado la propaganda protestante a edificar esa leyenda negra antijesuítica, que de alguna forma también es antiespañola, por ser estos, La Compañía, en cierta manera la "némesis" católica española del protestantismo.
      «España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. ».
      Lo cierto es que la historia de España no se puede entender en plenitud sin la presencia y obra de la Compañía de Jesús. Una espiritualidad nacida en lo más profundo de aquella España grande católica e imperial. Si la catolicidad española no puede decirse que sea propiamente jesuita, desde luego el jesuitismo sí que puede considerarse como uno de los grandes frutos que ha dado la fe católica española, tratando primero de combatir sin denuedo el error protestante y posteriormente de santificar ese espíritu progresista que se incardinó en la Iglesia a la luz de la ilustración. En definitiva de extender de cualquier forma, las fronteras de la Iglesia allá donde otros no eran capaces de llegar.
      El discurso Jesuita siempre ha sido exterior, universal, civilizador. El propio de la frontera donde se acaba la catolicidad y comienza el resto del mundo, con sus ideas, deseos y ambiciones humanas. De alguna manera son como aquellos Dragones de Cuera españoles que patrullaban las vastas extensiones de Norteamérica, solo que en este caso aplicado a los campos de la fe, no solo para proteger sus fronteras sino también para extenderlas y llevarlas más allá de los límites católicos conocidos.
      Los Jesuitas son de alguna manera la presencia viva aún de aquel Plus Ultra que antaño caracterizó la obra española, con una preparación, capacidad de adaptación y conquista para la causa, que muy pocas otras órdenes religiosas y filosofías o ideologías alternativas han logrado alcanzar. La leyenda antijesuita siempre se ha destacado por estar cimentada sobre una gran envidia por parte de sus ponentes, que también lo han sido de la otra leyenda negra antiespañola. Y pienso que como españoles deberíamos estar muy orgullosos porque en esencia es una obra, la jesuita, mayormente hispana, que pese a los errores circunstanciales que en ocasiones hayan podido concurrir en nuestra historia común, sigue viva extendiendo las fronteras de ese Reino de Dios que otrora motivó el espíritu español.
      Los protestantes siempre los vieron, y los siguen viendo, como la bestia negra de sus pesadillas. Tal como verían a los tercios españoles, aquellos otros ejércitos europeos que tuvieron la desafortunada desdicha de entablar combate contra ellos. Dejo como muestra de esa envidia insana y antijesuita, lo que el director del Centro de Investigación y Memoria del Protestantismo Español decía allá por 2013 sobre el Papa Francisco, Jesuita e Hispano recién elegido. Sirva también para entender un poco de donde vienen esas guerras antifrancisquistas que hoy están tan de moda, incluso entre católicos, y qué espíritus en realidad, mueven a nuestro Papa y a aquellos que lo hostigan contaminados sin duda por la errada fe de quienes siempre vieron con malos ojos a la Compañía de Jesús.
    • By BGA
      Confieso que yo he tenido esa tendencia conspiranoica que desarrollé en los primeros años de BBJ coincidiendo con la crisis que fue mi propia crisis de manera extraordinaria. Poco leído -me maravilla en muchos de vosotros el manejo de libros que tenéis- y a la vez curioso, el tiempo libre y la avalancha  de "información", fueron los ingredientes de abrir mis ojos como platos ante tantos datos y secretos pregonados como si efectivamente "algo" distinto estuviera pasando. Distinto y extraordinario pues venía en auxilio de aquellas dudas, fracasos y frustraciones para cuya explicación en mi fuero interno, no encontraba nada que no fuera: qué mundo más hi de pu nos toca vivir. Pero esa conclusión te dejaba postrado, incapaz, sin esperanza. Entonces todas esas teorías venían a explicar la razón de ser de las cosas. Precisamente, nuestra mente estructurada (alienada, controlada, aborregada.... que tanto se decía y se dice) era la responsable de no detenerse en el efecto caótico en que se había convertido la realidad como es... Tenía que haber una explicación, si no para todo, si para lo más acuciante. Y además, tenía que haber un voluntad expresa detrás de todo, pues era yo incapaz de desprenderme de la idea de que había una inteligencia finísima detrás de todo. Finísima y tenaz, de "larga data", en la que "algo", movido por "algo" había sido capaz de pergeñar "algo" a lo largo de siglos y que por fin había empezado a dar señales claras de éxito y premio a esa voluntad pétrea, al mismo tiempo que "otros" conseguían traernos la explicación adecuada. Desde la antigüedad (muy variable según el caso), pasando por sucesos históricos a los largo de siglos, se habían ido gestando lo mismo grandes venganzas que grandes resistencias. Un mundo "mítico" de sociedades, dragones de diferente color, que siguiendo la largura de sus raíces nos llevan a las edades védicas, a las deidades paganas transmutadas en seres de otras galaxias, a Yavé, a los judíos y a Egipto pasando por Babilonia... Todo apuntaba a que había, efectivamente, una explicación "racional" a los eventos nuevos para los dormido, pero que los despiertos habían estado predicando milenios como quien grita en el desierto. En cierto modo estábamos adorando a nuestros ídolos de oro haciendo caso omiso a la "inteligencia", a la consciencia cósmica, a los "hermanos ascendidos"....  Moisés había bajado del monte y comprobando cuán fácil es para las masas caer en la idolatría del dinero, de la vida sin más que el horizonte pequeño y personal, rompió furioso de nuestra flojera las tablas de la Ley que debían orientar nuestras vidas más acá de que las comprendiéramos. Pero bajó -descendió-  con otras palabras que Yavé le había dicho y que nos parece razonable fueran secretas, pues si tan fácil fuera dejarnos llevar por la materialización inmediata en aquellos ídolos dando respuesta a nuestra inclinación trascendente en su modo tanrústico, no hubiéramos sido capaces de comprender los códigos tras la exigencia de cumplirlos sin hacer preguntas.
      Y aquí encuentro el meollo de todo ésto: "no quiere que comáis de este árbol porque sabe que seréis como Él". Destripar esta frase tiene su aquel: ¿Puede una criatura ser igual a su creador?. ¿Podría Dios ser capaz de crear a otros dioses idénticos -clónicos- a Él sin tener en cuenta ninguna consideración al margen de querer hacerlo?. ¿Podría la Causa incausada dar origen a entidades clónicas que no serían sino causas "causadas"?. ¿Cómo podrían "Ser" lo mismo si no hay en ellos "la primera voluntad"?.
      Preguntas -ejemplos- que ponen de manifiesto  la necesidad humana de ir al fondo de las cosas pero inspirados por una voluntad que no se detendrá en respuestas "insatisfactorias" que acoten la libertad de llegar al fondo de las cosas... De hecho, cuanto más complejas las respuestas, y más contradictorias, más estimulantes nos resultan como modo de eludir una realidad que nos aplasta como bota indiferente pisando un hormiguero.
      Estoy convencido de que la "intención" de todo es "romper" la estructura de la civilización cristiana identificada ya en la "Matrix" (matriz, estructura, filas y columnas, planos "acotados"). Tal vez tenga que ver con las "meditaciones" de un "pueblo" que tampoco quiso aceptar la realidad de aquel Mesías que no cumplía con su interpretación de lo que habría de ser el Mesías, y como niño frustrado por no ver entre los regalos aquel de su máxima preferencia, elucubra que los reyes magos le estaban gastando una broma y busca, revuelve en lugares raros, aquello que de ninguna manera habría de serle negado...
      Ingenuidades infantiles (y no tanto) que en tantos casos duran toda la vida resistiéndose a la realidad buscando explicaciones "alternativas" que dejan a Dios fuera del centro ahora ocupado por nosotros y nuestras "necesidades", convirtiéndolo en un "bromista" que juega al escondite o a los dados...
      Antes que todo ésto había tenido "contactos" con el Mal. Nunca se trató de temas complejos ni elaborados sino de cosas sencillas y de "miradas". Mis casos "diabólicos", en lo que atañe al caso concreto, son cosas muy  ordinarias. Lo extraordinario era "la sensación" de estar frente a algo súbitamente negro y desconcertante por sí mismo y por el hecho de que escapaba completamente del ámbito del hecho. Por eso digo "sensación" y no reacción más o menos iracunda ante un hecho vulgar y predecible.
      Cinco años "interno" en colegios de curas de los que renegué en cierto modo sin llegar a ningún drama hasta la "crisis", pasando por el Zen y la vida sana y natural, me libraron de caer en la red anti-matrix... Si había experimentado el mal de manera tan viva -y subjetiva siendo sinceros- debía por fuerza existir el Bien. Y si existe el Bien -o el mal personificado, no como mera tragedia o dolor- , éste debía ser "racionalmente" también personal.  Una vaga idea de Dios sostenida "a mi manera" en mis años de Zen pero que venía de mi adolescencia, volvía así a tomar un protagonismo primero en mi mente con hecho racional, y luego permeando poco a poco mi corazón...
      Inescrutables son los caminos de Señor.
      Al caso que nos ocupa El Español ha vuelto a dar con las claves adecuadas. El mal y sus efectos "domésticos" ha estado y siempre estará en la Ciudad del Mundo por mucho que insistamos en convertirlo en la Ciudad de Dios. La buena noticia es que la Ciudad de Dios triunfará cuando Cristo regrese y la otra buena noticia en que la Ciudad de Dios "ya está" en nuestros corazones.
      Todas las teorías conspirativas, ciertas o no, son un reflejo de los afanes por lograr el poder a costa de todo y de todos; de sembrar cizaña y desorientación; de romper la relación entre causas y efectos proponiendo idealidad misteriosas que están más allá, intocables, de las causas y sus efectos.
      Así como tuve aquellas experiencias "malignas" en circunstancias del todo ordinarias, hoy veo que se ponen de manifiesto en las circunstancias extraordinarias. Si era necesario un "sexto sentido" -o locura- para apreciar a la entidad perversa en medio de lo cotidiano, no es apenas necesario para justificar los sucesos extraordinarios. Confundir o procurar confundir la naturaleza real de los "entes implicados" en este mundo tan confuso, forma parte de lo mismo: la mentira es muy poderosa porque consigue destruirlo todo, y la verdad que nos aproxima a Dios, tomada como simple hecho racional, dejando al margen la Revelación, es un camino tortuoso lleno de incertidumbres y de fracasos. Destruir es más fácil que construir y la "cama" de subjetividad y al final siempre de sospecha, se abre camino entre las murallas frágiles del sentido común y de la reflexión orientada por la Fe, la cual no es obra nuestra y por ello es tan repudiada por quienes sin saberlo han interiorizado que los "dioses" creados por Dios, son igual de poderosos y además comprensivos con nuestra naturaleza imperfecta frente a un Dios justiciero y celoso...
    • By Vanu Gómez
      Adolf Hitler explicó en su libelo carcelario de forma abierta la pulsión expansionista germana y argumentó que su única dirección posible, por falta de espacio en occidente, es hacia la despoblada Rusia. Hasta la fecha este empuje sólo ha dado lugar a conflictos y guerras pero solo es cuestión de tiempo el que le encuentren un encaje de forma pacífica. En realidad, las américas de los alemanes son las rusias, Asia. Las líneas del gurú ruso Duguin, para colmo, se alinean con ese imaginario. Mi impresión es que uno de los intereses rusos por desestabilizar Europa tendría como objetivo el atraer Alemania a su órbita. Una vez logrado eso, le habría comido torreno a los USanos en el continente, que quedaría prácticamente convertido en un patio trasero.
      Mirad, os pongo un ejemplo puntual de lo que bien podría ser un día una realidad proyectada, teóricamente factible si las oligarquías rusas y alemanas llegasen a entenderse. Y ojo, que llevamos años de movimientos geoestratégicos en Austria y Alemania en esa dirección (Schöder sería la punta del iceberg, la línea del Nordstream una consecuencia de todo esto...).
       
      Solo os resumo a grandes rasgos la historia de este tipo de personajes, cada vez más habituales en la Europa del Este. El tipo ha conseguido en Rusia:
      *  espacio.
      * no restricciones a la producción.
      * mayor pago por litro.
      *subvenciones estatales (sobre corrupción rehusa hablar ante las cámaras).
       
      A la parte rusa le interesa de él:
      * iniciativa, buen saber hacer.
      * paga bien y de forma regular a los locales, también hace obra social (le tienen como a una especie de "semidios", cualgan sus cuadros en las guarderías que levanta en los pueblos donde se asienta).
      El tipo asesora, dicen, al gobierno putiniano en política agraria. Salió del sur alemán en los 90 de una ganadería con 14 hectáreas de terreno, ahí ha alcanzado 130.000 hectáreas de terreno, que le sostienen más de 20.000 cabezas de ganado.    Es el caso más impactante pero hay más. En Rumanía ya os comenté cómo cada vez más alemanes están apropiándose de ingentes cantidades de terreno, apoyados en la degeneración del tejido político y productivo local.
      Europa del Este y Asia pueden ser el plato perfecto para saciar ese ímpetu expansivo de un sector empresarial alemán con ambición desmedida.
      No descartaría futuras alianzas, esta vez sin guerra entre ellos. La cuestión para nosotros, es a qué papel aún más reducido quedaría el papel de nuestro país en el escenario de semejante Europa.
      Yo quiero Hispanidad, no solo por el Corazón y de las tripas sino también por la cabeza.
    • By Hispanorromano
      Me ha parecido interesante este mensaje publicado en BBJ en el que se formula una crítica a dicho foro que es extensible a toda internet, con importantes implicaciones sociales:
      Lo podía haber puesto en alguno de los hilos en que abordamos el fénomeno complotista, pero creo que la reflexión de este forero es lo bastante interesante para encabezar un hilo propio. Puede que exagere en algún punto, pero creo que retrata con bastante fidelidad el espíritu que reina en BBJ. Pero creo que sería un error centrarlo en ese foro. Es también el espíritu que reina en otros foros masivos y en las redes sociales. Es un espíritu de radical desconfianza hacia todas las autoridades (políticas, académicas o morales) y a la vez de infinita credulidad en todos los charlatanes que saben tocar las teclas adecuadas. Es un pesimismo radical que lleva a la autodestrucción y al aislamiento de la sociedad, al destruir por el placer de destruir, a la esterilidad completa en el plano físico y moral.
      Ha sentado fatal ese mensaje en BBJ. Acusan al autor de progre. Pero no veo nada de progre en ese retrato de la internet actual. Los progres, es verdad, se caracterizan por ser excesivamente optimistas, pero también hay un sector de la izquierda que se regodea en el pesimismo hasta provocar la autodestrucción. Es verdad que las cosas no marchan bien, pero llevarlo a ese punto de negatividad me parece que hace al individuo impotente y le impide una respuesta. Cierto pesimismo es ingrediente necesario en una actitud realista y hasta sana, pero llevar el pesimismo y el escepticismo a cotas tan radicales puede ser igual de contraproducente que el más radical de lo optimismos. Desde luego —poniéndome en plan conspiranóico— si quisiera cargarme una sociedad trataría de insuflarla sentimientos negativos de ese cariz que sólo pueden llevar a la impotencia y, finalmente, al suicidio.
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    • En torno a la posibilidad de que se estén usando las redes sociales artificialmente para encrespar los ánimos, recojo algunas informaciones que no sé sin son importantes o son pequeñas trastadas.

      Recientemente en Madrid se convocó una contramanifestación que acabó con todos los asistentes filiados por la policía. Militantes o simpatizantes de ADÑ denuncian que la convocó inicialmente una asociación fantasma que no había pedido permiso y cuyo fin último podría ser provocar:

      Cabe preguntarles por qué acudieron a una convocatoria fantasma que no tenía permiso. ¿Os dais cuenta de lo fácil que es crear incidentes con un par de mensajes en las redes sociales?

      Un periodista denuncia que se ha puesto en marcha una campaña titulada "Tsunami Español" que pretende implicar a militares españoles y que tiene toda la pinta de ser un bulo de los separatistas o de alguna entidad interesada en fomentar la discordia:

      El militar rojo que tiene columna en RT es uno de los que difunde la intoxicación:

      Si pincháis en el trending topic veréis que mucha gente de derechas ha caído en el engaño.

      Como decía, desconozco la importancia que puedan tener estas intoxicaciones. Pero sí me parece claro que con las redes sociales sale muy barato intoxicar y hasta promover enfrentamientos físicos con unos cuantos mensajes bien dirigidos. En EEUU ya se puso en práctica lo de citar a dos grupos contrarios en el mismo punto para que se produjesen enfrentamientos, que finalmente ocurrieron.
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    • Una teoría sobre las conspiraciones
      ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa.
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    • Una crítica a "La opción benedictina"
      Lo mismo que señalo algunas cosas que me disgustan de Prada, no tengo inconveniente en reconocer sus aciertos. Publica una interesante crítica a la "La opción benedictina", libro de un converso a la ortodoxia y militante del Partido Republicano que extrañamente se viene promocionando en ambientes católicos. La crítica de Prada está muy inspirada en argumentos desarrollados previamente por el profesor Miguel Ayuso.
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    • Pieza movida: Discusión sobre la Iglesia procedente del tema "Pregunta al Lector silente"
      Debate de alcance sobre la posición de la Iglesia en el mundo actual y el liderazgo del Papa Francisco al frente de la misma.
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    • Post in El fenómeno VOX
      Yo diría que en VOX pesa más el discurso migratorio que cualquier otra consideración. Esto se podía intuir antes de las últimas elecciones. Pero lo de este verano ha sido de traca: he procurado conectarme todos los días al Twitter de Abascal y básicamente ha sido una recopilación de delitos protagonizados por inmigrantes. No han hablado de otra cosa en este último verano.
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