Jump to content
Hispanorromano

sociedad La era del capitalismo de la vigilancia

Recommended Posts

Inserto una entrevista a una profesora estadounidense que, por desgracia, probablemente haya pasado desapercibida en foros y redes sociales. Su libro se va a traducir próximamente al español. Trata de lo que ella llama "el capitalismo de la vigilancia", o sea, del modelo actual de internet, que salvo pequeños rincones como este foro, se basa en extraer datos de los ciudadanos para que se enriquezca un sector muy reducido de la población mientras que la mayoría se empobrece. Pero también tiene aplicaciones políticas: el mismo sistema de vigilancia, acompañado de estímulos y recompensas, puede usarse -y se está usando- para moldear el pensamiento de la sociedad y para producir cambios en su comportamiento. He subrayado las partes que me parecen más acertadas.

Cita

Shoshana Suboff: "La forma de socavar el dividendo que genera la vigilancia tecnológica es haciéndola ilegal"

  • Shoshana Zuboff (1951), profesora emérita de la Harvard Business School, alerta en su último libro sobre las amenazas de lo que llama "el capitalismo de vigilancia", ese modelo de negocio de las grandes tecnológicas basado en recopilar nuestros datos personales

María Sánchez Díez

14 de agosto de 2020 22:04h

Cada uno de nuestros gestos cotidianos en internet, por pequeños que sean, generan un rastro de datos: nuestro trayecto diario al trabajo en Google Maps y la cafetería donde paramos a desayunar, un estado de Facebook con palabras que denotan tristeza y el tono de voz con el que le pedimos a Alexa que ponga una canción, los hoteles que estamos mirando para las vacaciones de verano y la última serie a la que te has enganchado en Netflix. Este reguero de información, íntima e inconexa, dice mucho sobre nosotros. Gracias a la inteligencia artificial, gigantes tecnológicos como Google, Facebook, Microsoft o Amazon son capaces de descifrar patrones que permiten predecir nuestro comportamiento futuro. ¿Y qué hacen con esa información? La venden a terceros, que interesados en que nos convirtamos en consumidores, la usan para terminar de persuadirnos. Es el anuncio de Instagram donde sale ese jersey de la marca que te gusta y del que tanto has hablado últimamente.

Shoshana Zuboff (1951), profesora emérita de la Harvard Business School, llama a este sistema capitalismo de vigilancia. Donde muchos solo vemos una intrusión relativamente inofensiva, Zuboff divisa una amenaza antidemocrática a valores esenciales como la soberanía personal y la autonomía. El modelo se inventó en Google, se afinó en Facebook y ahora se ha extendido a decenas de ámbitos como la salud, la educación o la ciudad. En su libro La era del capitalismo de la vigilancia (Paidós, abril de 2020), Zuboff nos invita a imaginar un futuro donde los seguros de coche suban en tiempo real cada vez que nuestros vehículos smart perciban por nuestros frenazos que estamos nerviosos. ¿Asusta? Según ella, ese futuro ya está aquí.

Pregunta: Tan pronto como terminé su libro, cogí el Google Mini que me acababa de comprar, lo apagué, lo metí en un cajón y no lo he vuelto a encender.

Shoshana Zuboff: [Se ríe].

¿Podría explicar cómo acuñó el concepto "capitalismo de vigilancia" y qué significa?

A no ser que tengamos lenguaje para las cosas, no podemos pensar en ellas. Mi gran objetivo con este libro era crear el lenguaje para el fenómeno que lo hiciera visible. Haciéndolo visible, podemos comenzar el trabajo de descubrir cómo cambiarlo y combatirlo. El capitalismo es muy plástico, adaptable. El capitalismo de vigilancia refleja una adaptación del capitalismo a una nueva era digital. Nos relacionamos con estas empresas [tecnológicas] y sus plataformas. Y, al hacerlo, les brindamos información personal, les proporcionamos datos sobre nosotros mismos, nuestras vidas, nuestras experiencias. Pero eso resulta ser solo una fracción muy pequeña de los datos. La mayoría de los datos que impulsan sus operaciones se nos arrebatan individual y colectivamente sin nuestro conocimiento, a través de sistemas diseñados para mantenernos en la ignorancia, para puentear nuestra conciencia.

Sistemas opacos. ¿Cómo funcionan?

Sus cadenas de suministro dependen de estar llenas de datos sobre nuestro comportamiento. Los datos se mueven a través de las cadenas de suministro a nuevas fábricas que llamamos IA, inteligencia artificial. Estas fábricas producen productos que predicen nuestro comportamiento y que se venden en mercados responsables de los flujos de ingresos que yo llamo los dividendos de vigilancia. Todo eso depende de la capacidad de recopilar datos de comportamiento, que son el excedente de nuestro comportamiento online. Si nos pidieran todos estos datos, no querríamos darlos, así que la única forma en que pueden mantener sus cadenas de suministro es a través de lo que es esencialmente una operación de vigilancia. Y por eso lo llamo capitalismo de vigilancia. No está destinado a ser evocador o dramático. Sin vigilancia, la creación de valor que acompaña a esta lógica económica no sería posible.

Últimamente se habla mucho de la economía de la atención, la noción de que nuestro tiempo y nuestra atención se han convertido en recursos preciosos que alimentan a las grandes empresas tecnológicas. ¿Cómo se relaciona este concepto con el capitalismo de vigilancia?

Tiene que ver con la cadena de suministro. El capitalismo de vigilancia ha construido desde los primeros días del comienzo del siglo XXI las principales interfaces de esta cadena: buscar y navegar en la red, transacciones comerciales online, etc. Ahora están en todas partes. Son cada producto que llamamos "smart", cada servicio personalizado, nuestros teléfonos y las aplicaciones que hay en ellos, todo tipo de dispositivos, el internet de las cosas: tu televisor, tu lavavajillas, tu refrigerador, tu aspiradora. Están en el automóvil, en las cámaras y los sensores integrados en tu hogar. Cuanto más tiempo permanezcas enganchado a cualquier interfaz, más de tu experiencia se puede capturar y traducir a datos de comportamiento. Es un factor crítico de éxito. Dio a luz al botón Me gusta, a los emojis, a la búsqueda con autocompletado y todo lo que lo hace sin fricción, fácil, conveniente. Ahí es donde creo que la pieza de la atención encaja: si no puedes mantener a la gente enganchada, sencillamente no obtienes el mismo suministro. Y el suministro es importante porque la inteligencia artificial que se nutre de datos. Cuantos más datos, mejores serán sus predicciones. Y cuanta más variedad de datos, mejor. Por eso es esencial.

En su libro habla de cómo esta lógica de extracción de datos se está trasladando a otros ámbitos del mundo real: la salud, los seguros de coche, las ciudades. ¿Está por todas partes?

El capitalismo de vigilancia se inventó en Google, se extendió a Facebook y se convirtió en la lógica predeterminada en el sector tecnológico. Pero ya hemos superado esa etapa. Se ha convertido en el tipo de enfoque económico de vanguardia en todos los sectores de la economía. Si estás en el espacio de la salud, es tratando de averiguar cómo ganar dinero con los datos que puedes obtener de los pacientes; en el espacio educativo, con los datos que puedes extraer de los estudiantes; en el espacio de seguros, usando datos para hacer predicciones que te permitirán ajustar tu evaluación de riesgo de una forma completamente nueva. La gente persigue lo que yo llamo el dividendo de vigilancia: la idea de que el único lugar donde obtener margen es recolectando datos y prediciendo el comportamiento para vender esas predicciones de forma que marquen una diferencia en nuestro negocio y en los negocios de nuestros clientes comerciales.

¿Podría hablar un poco más sobre los peligros que el capitalismo de vigilancia puede tener para la autonomía humana?

Los sistemas intervienen y afinan subliminalmente el comportamiento de rebaño en direcciones alineadas con resultados comerciales que tratan de garantizar. Con Pokemon Go, por ejemplo, aprendieron a usar recompensas y castigos para llevar a gente a establecimientos que los estaban pagando por obtener una visita garantizada a ciertos bares y restaurantes. Yo llamo a esto "economías de acción". Cuando ves, por ejemplo, las ambiciones de Google para una ciudad inteligente, ves claramente que el objetivo es desarrollar sistemas que guíen, restrinjan, recompensen, castiguen y modifiquen el comportamiento humano a escala, tanto de individuos como de una población. Esto para mí, nos mueve de una discusión sobre una lógica económica a una nueva forma de poder. Es algo muy preocupante. En el siglo XX, nos preocupaba el poder totalitario, que operaba a través de la violencia, la amenaza constante de asesinato y los regímenes de terror. Pero este nuevo poder no opera a través de la violencia. Funciona de forma remota a través de vigilancia, y consigue lo que quiere de una forma que está oculta para nuestra conciencia. En lugar de venir en medio de la noche para llevarnos al gulag, aparece con un capuccino y un emoji sonriente.

 

Cambridge Analytica mostró lo que podía pasar cuando aplicamos este sistema y su lógica al ámbito político: utilizaron lo que parecía un inofensivo test de personalidad para dirigir mensajes electorales específicos a los usuarios en función de sus respuestas.

Cuando ves cómo Chris Wiley [el analista de datos que filtró a la prensa el escándalo de Cambridge Analytica] describe lo que estaban haciendo, dijo: "Conocemos tus demonios internos". Y luego podemos usar señales y disparadores subliminales para activar esos demonios y lograr que te identifiques con personas, materiales, puntos de vista y actitudes con los que normalmente no te hubieras identificado. Yo describí Cambridge Analytica como un parásito en el organismo anfitrión del capitalismo de vigilancia. Lo que hizo esa pequeña consultoría política fue simplemente adaptar todos los mecanismos y métodos del capitalismo de vigilancia, particularmente su capacidad de afinar y escuchar el comportamiento, modificarlo a escala y simplemente pivotar de resultados comerciales a resultados políticos.

Aunque en realidad no tenemos forma alguna de probar que fueran esos mensajes los que causaron el Brexit o la elección de Trump. ¿Cómo sabemos que es efectivo, que verdaderamente funciona?

Los análisis forenses detallados requieren que Facebook abra sus datos históricos. Y hasta ahora, ningún gobierno ha obligado a Facebook a hacerlo. Ojalá se haga. Sabemos hasta qué punto la gente estuvo expuesta a la desinformación. Podemos ver los patrones en el discurso político online que condujo a la votación del Brexit y las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. Estamos entrando en un nuevo año electoral y ahora hay miles, decenas de miles de Cambridge Analytics, algunos de ellos patrocinados por campañas políticas, algunos operando como terceros. Están ahí afuera usando estos métodos. Debido a la verdadera falta de compromiso por parte de compañías como Facebook y Google para llegar al fondo de esto, aún somos vulnerables.

Quiero asegurarme de que hablamos de soluciones antes de terminar. ¿Es posible recuperar la promesa original de un internet que iba a facilitar la conectividad y la participación democrática en la sociedad?

El capitalismo de vigilancia no es tecnología. Es una historia sobre una lógica económica que esencialmente se apoderó de lo digital. En las dos últimas décadas, hemos sido persuadidos con propaganda muy inteligente de que así es como debe ser lo digital. Y creo que la gente ahora está adoptando cada vez más la idea de: "Espera un momento, no necesitas todos estos datos. ¿Por qué es eso necesario que mi televisor tenga una política de privacidad? ¿Mi colchón, mi cama?". Los asaltos se han vuelto más audaces. Mires en la dirección que mires, hay algo intentando llevarse datos para su uso y beneficio secretos. Con una lógica económica diferente, sería posible disfrutar de productos y servicios digitales sin las externalidades antidemocráticas que acompañan al capitalismo de vigilancia. Tenemos que crear un nuevo espacio para nuevas formas de productos y servicios digitales que sean comerciales, operen en el mercado, pero que también sean propiedad y operados por ciudadanos. Yo elijo en qué medida mi experiencia no se traducirá en datos de comportamiento, cómo serán las ganancias, si esos datos se compartirán, cómo se compartirán, con qué propósito… Las respuesta a esas preguntas deben reposar en la autoridad del ciudadano individual bajo el paraguas de la gobernabilidad democrática. Este ya no puede ser un espacio sin ley, un espacio sin gobierno.

¿De qué depende?

Depende de la ciudadanía llegar a un punto de inflexión donde decimos que esto es intolerable. No voy a contribuir a un mundo donde mis hijos tengan que esconderse en el interior de sus propias vidas, donde todos estamos buscando un equivalente práctico y existencial de la criptografía solo para ir por la vida con cierta apariencia de privacidad. No elegimos a estas personas. No elegimos esta lógica económica. Se nos ha impuesto en secreto por el bien de la prosperidad de otros. No es casualidad que los veinte años de crecimiento del capitalismo de vigilancia sean los mismos veinte años en que la desigualdad de ingresos se ha convertido en un flagelo en la mayoría de las sociedades occidentales.

¿Qué podemos hacer tanto desde el punto de vista individual como en la esfera pública para detener esta deriva?

Adoptamos la ley, traemos la gobernanza democrática para decir: ya no puedes tomar unilateralmente el comercio de la experiencia humana como una fuente gratuita de materia prima para convertirla en datos que benefician a un grupo muy pequeño a expensas de la democracia y de toda la población. La forma de socavar el dividendo de la vigilancia es, en primer lugar, cortando directamente en el suministro, la oferta. Decir: ya no es legal. No es que sea legal ahora, es simplemente que no es ilegal porque no tenemos leyes que prohíban la vigilancia unilateral que se alimenta de la experiencia humana. Los mercados de futuros humanos tienen consecuencias predeciblemente destructivas que son incompatibles con nuestras aspiraciones como sociedades democráticas. Deberíamos hacerlos ilegales como lo hemos hecho con los mercados que comercializan con órganos, bebés o esclavos humanos. Los mercados que comercian con futuros humanos son perniciosos y socavan la democracia. Necesitamos que nuestros legisladores se despierten de este sueño de la retórica sobre la tecnología digital.

Todas estas soluciones trascienden el debate de la privacidad, o al menos lo complementan.

Hemos sufrido un engaño en los últimos veinte años y es esa ilusión de que la privacidad es privada, un cálculo personal: yo te doy un poco de información personal si tú me das productos o servicios gratuitos.

Pero la privacidad es pública, es un problema de acción colectiva. Hay un montón de elementos que son interdependientes y que realmente no se pueden separar: democracia, soberanía individual, autodeterminación, autonomía… esas son las cualidades que hacen posible la privacidad. Son inseparables. Hay quien dice: "No me importa, pues no tengo por qué leer esos anuncios personalizados". Pero caminas por la calle y las compañías tecnológicas han luchado por el derecho a tomar tu rostro en donde sea que aparezcas. Pueden tomar tu rostro en una foto mientras caminas por las calles de tu barrio, por el parque. ¿Por qué? Porque siempre hay pequeños músculos que se analizan e informan sobre tu estado emocional y tu estado emocional es un dato altamente predictivos. Por lo tanto, las caras son codiciadas.

Me recuerda al experimento en que Facebook identificaba el momento de la semana en que los adolescentes australianos se sentían más inseguros y, por lo tanto, eran más vulnerables y propensos a comprar algo que los hiciera sentir mejor.

Luego tienes a un contratista de Google ofreciendo cinco dólares a los sintecho de Atlanta para tomar su cara, no informándolos de que en realidad estás tomando sus caras para reconocimiento facial. Creas una subclase: el que se ve obligado a vender sus datos igual que quien vende órganos. Estos son ejemplos de cómo la privacidad es pública. Y eso es lo que llamo "poder instrumental". Es un tipo de poder completamente nuevo que nunca ha existido antes. Puede ejercer tanto control mientras se evita nuestro derecho a combatirlo. Pero porque no opera a través de la violencia, hemos estado prestando mucha menos atención y eso es lo que tiene que cambiar. Estamos entrando en la tercera década del siglo XXI, el siglo digital. Se suponía que este era el momento más democrático de todos para la democratización del conocimiento a través de lo digital. En cambio, estamos volviendo a una especie de patrón feudal de asimetrías extremas de conocimiento y poder que crean un nuevo eje de desigualdad social. Y esta desigualdad social es lo que yo llamo desigualdad epistémica, desigualdad del derecho a saber. Se ejemplifica en este abismo creciente entre lo que sabemos y lo que se puede saber de nosotros.

*Esta entrevista ha sido editada y abreviada para mayor claridad.

Shoshana Suboff: "La forma de socavar el dividendo que genera la vigilancia tecnológica es haciéndola ilegal"


Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente

Share this post


Link to post
Share on other sites

Genial entrevista, gracias por traerla Hispano.

Es increíble como hemos entregado a todas las grandes empresas tecnológicas nuestros datos sin rechistar, gratis cuando su valor es altísimo y en algunos casos sencillamente no tiene precio. Todo esto ha sido posible gracias a la aquiescencia de todos los gobiernos, que son los principales interesados en tener datos privados de sus ciudadanos. Hoy prácticamente es imposible escaparse de su control y monitorización, y la crisis del covid va a acelerar este proceso aún más.

Me dan escalofríos con solo pensar lo que pueden hacer con nuestros datos. Pueden elaborarse listas de ciudadanos "buenos" y "malos" a partir de esos datos como se pretende hacer el partido comunista chino. Tristemente esto cada día se parece más a 1984.

Share this post


Link to post
Share on other sites

tienes razón, hoc, es algo escalofirante sobre lo que no solemos reflexionar porque HASTA AHORA la mayoría de gente no se ha visto directa y conscientemente en el trance de un mal uso de esos datos.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Gracias por los comentarios. Me alegro de que os haya gustado la entrevista y consideréis de interés el asunto tratado. Tenía el temor de que se viese como un "lamento ludita".

Estoy también muy de acuerdo con lo que comentáis. @hocsignovinces, nada más introduciría un pequeño matiz en esto que dices:

Cita

Todo esto ha sido posible gracias a la aquiescencia de todos los gobiernos, que son los principales interesados en tener datos privados de sus ciudadanos

Bueno, en realidad no son los gobiernos (por lo menos no el Gobierno español) los que hacen acopio de esos datos y generalmente dichos datos no les resultan accesibles. De hecho, estas grandes empresas, como Google y Facebook, se niegan a dar datos a los gobiernos incluso en casos judiciales muy graves de asesinatos, violaciones o terrorismo. Por principio se niegan a toda petición y dilatan el proceso todo lo que pueden, salvo si se trata del Gobierno de EEUU o de un Gobierno potente, como el ruso, al que no le temblaría la mano en cerrar el acceso a esas plataformas si no colaboran en la resolución de crímenes.

Los gobiernos, por su parte, también recogen datos y saben de nosotros más cosas de las que sabían hace veinte años, sobre todo en relación con movimientos bancarios, pero en Europa y en España los gobiernos no saben casi nada de nosotros en comparación con lo que saben estás macrocorporaciones radicadas en Estados Unidos (lo que vale tanto como decir que lo sabe también el Gobierno de EEUU).

Ahora mismo creo que el gran peligro viene de estas megaempresas estadounidenses más que de los gobiernos europeos. Pero es una idea mía que no tiene por qué compartir todo el mundo. Y, por otra parte, hay que tener en cuenta que las empresas que recogen esos datos en algún momento podrían pasárselos a los gobiernos. Una vez que se recoge el dato, no se elimina; como mucho, se vende al mejor postor.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Sin duda debería estar muy limitada o penada esa recogida de datos de parte de las empresas, aunque ello suponga pagar por servicios que ahora son "gratis" (realmente no, el precio son esos datos). 

No veo que sea neoludita, no está criticando Internet en sí misma, en sí misma es algo muy bueno que permite poner en contacto a mentes de todo el planeta, pero como todo se puede hacer un mal uso de la misma.

Share this post


Link to post
Share on other sites

Magnífico artículo que merece estar en portada. Brillante y revelador acerca de ciertos aspectos del mundo en el que nos adentramos.

En 18/8/2020 a las 3:27, Hispanorromano dijo:

Gracias por los comentarios. Me alegro de que os haya gustado la entrevista y consideréis de interés el asunto tratado. Tenía el temor de que se viese como un "lamento ludita".

Estoy también muy de acuerdo con lo que comentáis. @hocsignovinces, nada más introduciría un pequeño matiz en esto que dices:

Bueno, en realidad no son los gobiernos (por lo menos no el Gobierno español) los que hacen acopio de esos datos y generalmente dichos datos no les resultan accesibles. De hecho, estas grandes empresas, como Google y Facebook, se niegan a dar datos a los gobiernos incluso en casos judiciales muy graves de asesinatos, violaciones o terrorismo. Por principio se niegan a toda petición y dilatan el proceso todo lo que pueden, salvo si se trata del Gobierno de EEUU o de un Gobierno potente, como el ruso, al que no le temblaría la mano en cerrar el acceso a esas plataformas si no colaboran en la resolución de crímenes.

Los gobiernos, por su parte, también recogen datos y saben de nosotros más cosas de las que sabían hace veinte años, sobre todo en relación con movimientos bancarios, pero en Europa y en España los gobiernos no saben casi nada de nosotros en comparación con lo que saben estás macrocorporaciones radicadas en Estados Unidos (lo que vale tanto como decir que lo sabe también el Gobierno de EEUU).

Ahora mismo creo que el gran peligro viene de estas megaempresas estadounidenses más que de los gobiernos europeos. Pero es una idea mía que no tiene por qué compartir todo el mundo. Y, por otra parte, hay que tener en cuenta que las empresas que recogen esos datos en algún momento podrían pasárselos a los gobiernos. Una vez que se recoge el dato, no se elimina; como mucho, se vende al mejor postor.

Tienes razón al matizar que mayormente son esas empresas privadas las que recaban los datos, y que por tanto son las que han creado este nuevo modelo económico y las mayor beneficio pueden obtener de esa dinámica, aunque quizás se podría matizar el matiz, si me lo permites, ya que esas empresas no podrían haber extendido sus redes de recogida de datos, y por tanto haber generado esa nueva economía, si no fuera porque los sucesivos gobiernos les han permitido hacerlo, cuando no invitado a introducirse en nuestras vidas.

Igual que existe el pecado de acción, existe también el de omisión, que puede ser incluso más grave que el otro, y eso es lo que pienso que pasa en este tema con respecto a gobiernos y corporaciones. 

Share this post


Link to post
Share on other sites

Create an account or sign in to comment

You need to be a member in order to leave a comment

Create an account

Sign up for a new account in our community. It's easy!

Register a new account

Sign in

Already have an account? Sign in here.

Sign In Now

  • Similar Content

    • By Hispanorromano
      Hace unos días leí un artículo de Bárbara Alpuente que me pareció sumamente lúcido y que por ello creo interesante compartir en el foro. Es una reflexión sobre los nuevos tiempos y el nuevo modo de vida que ha propiciado internet, en particular las redes sociales. Se pregunta si este nuevo modo de vida es mejor que el de hace un par de décadas (no mejor que el del Paleolítico, que evidentemente lo es).
      Es una reflexión crítica sobre las nuevas tecnologías y los cambios sociales que llevan aparejados, no un lamento ludita. Creo que este tipo de críticas son necesarias para comprender y mejorar la sociedad y las propias tecnologías aunque no se compartan todos sus términos. Incluso son buenas estas críticas a la corriente arrolladora del momento aunque no se comparta ningún aspecto de la crítica. Lo comento porque es posible que algún forero discrepe en su totalidad del artículo, pero reconocerá que es positivo que haya quien resista y someta a crítica estas corrientes arrolladoras que ninguno hemos impulsado aunque las hayamos acabado aceptando.
      Considero el artículo un modelo de crítica inteligente que se podría hacer perfectamente desde la derecha aunque no se está haciendo. Se intercalan algunas citas del filósofo germano-coreano Byung-Chul Han que yo creo que merecen también la pena. Entiendo que el artículo no es una crítica al progreso, ni siquiera al progreso tecnológico, sino a la idea de que todos los cambios tecnológicos son positivos para la sociedad, a la idea de que estas novedades constituyen siempre un progreso y nunca un retroceso. No sé si lo verá de igual forma el amigo @Isaac Peral.
    • By Hispanorromano
      Inserto una entrevista a una profesora estadounidense que, por desgracia, probablemente haya pasado desapercibida en foros y redes sociales. Su libro se va a traducir próximamente al español. Trata de lo que ella llama "el capitalismo de la vigilancia", o sea, del modelo actual de internet, que salvo pequeños rincones como este foro, se basa en extraer datos de los ciudadanos para que se enriquezca un sector muy reducido de la población mientras que la mayoría se empobrece. Pero también tiene aplicaciones políticas: el mismo sistema de vigilancia, acompañado de estímulos y recompensas, puede usarse -y se está usando- para moldear el pensamiento de la sociedad y para producir cambios en su comportamiento. He subrayado las partes que me parecen más acertadas.
    • By Hispanorromano
      Leo en estos días un libro de Marshall McLuhan, un intelectual católico canadiense que escribió principalmente sobre los medios de comunicación y su influencia en la sociedad. Aunque no comparto todas las ideas de este hombre y de hecho todavía estoy tomando contacto con su pensamiento, me parece que tiene razón en algún aspecto importante y a la postre ha resultado un gran visionario.
      Presento a los lectores un breve resumen, extraído de un prólogo, de una de sus ideas: que la "electrificación" de las comunicaciones, amén de convertir al mundo en una "aldea global", llevaría a una "retribalización" de la sociedad. Téngase en cuenta que esta idea la formuló allá por los años 60, cuando lo que primaba era televisión y todavía no había irrumpido internet en los hogares:
      ¿Qué os parece la idea?
      ¿No es esto lo que en el fondo está sucediendo con internet y en particular con las redes sociales? Donde todo el mundo grita e insulta para imponer su idea y descalificar al adversario; donde se forman "tribus digitales" que combaten y hostigan a otras tribus; donde afloran los peores instintos del individuo y de la horda; donde se glorifican la violencia y la pornografía sin el menor reparo moral; donde importa más el sentimiento -y la manipulación del mismo mediante eslóganes e imágenes, en muchos casos falsas- que el discurso razonado; donde el concepto de "verdad" ha dejado de tener importancia y mucha gente es capaz de creer cualquier cosa si se ajusta a sus necesidades tribales; donde los mensajes escritos son cada vez más cortos -por imposición de las mismas plataformas- hasta quedar reducidos a exabruptos y meros gruñidos; donde reina la discordia y todo el mundo acaba enfrentado con todo el mundo, sobre todo con sus vecinos, familiares y compatriotas; donde la sinrazón y la mentira se deslizan por una pendiente cada vez más resbaladiza hasta producir serias perturbaciones en el mundo real.
      En definitiva, un retorno a la tribu que ya se venía esbozando con la televisión y que ahora estaría llegando a sus cotas máximas con internet y con el esquema de recompensas que aplican las redes sociales. ¿Os parece razonable esta tesis?
    • By Hispanorromano
      No me suele gustar lo que escribe Juan Soto Ivars, pero en este caso creo que acierta de pleno y merece compartirse en el foro su artículo, que no sólo habla de los viejos y de los desprecios que sufren.
      También habla de los eufemismos y de cómo sirven para detectar a grupos discriminados (en el momento que aparece un eufemismo es porque la sociedad siente repulsión ante lo que designa la palabra); de la idolatría de la juventud por razones consumistas; de cómo el desprecio por los viejos tiene mucho de desprecio por los pobres y de huida de la muerte; de cómo esta necesidad de estar siempre joven, para mantenerse dentro del "mercado", impone un yugo terrible sobre la sociedad.
  • Corazón Español is a community of forums founded in October 2017, aimed at promoting harmony and the common good from the universal perspective of Hispanic Catholic culture and tradition. The registration of a personal account is public and free, and allows you to participate in general forums, create forums communities, and enjoy different services in accordance with the rules of participation. Register now if you do not have your user account yet.

     

    Spanish Heart

  • Popular Now

  • Our picks

    • https://www.mundorepubliqueto.com/2020/05/01/no-todo-lo-que-brilla-es-oro/

      Una vez más, por aprecio a estos amigos dejo solo el enlace para enviar las visitas a la fuente.

      Solo comento la foto que ponen de un congreso internacional identitari que hubo un México. Ahí se plasma el cáncer que han supuesto y parece que aún sigue suponiendo aquella enfermedad llamada CEDADE. En dicha foto veo al ex-cabecilla de CEDADE, Pedro Varela -uno de esos nazis que se dicen católicos- junto a Salvador Borrego -que si bien no era nazi, de hecho es un mestizo que además se declara hispanista y favorable a la mezcla racial propiciada por la Monarquía Católica,  sí que simpatizó con ellos por una cuestión que quizá un día podamos comentar- uno de los "revisionistas" más importante en lengua española, así como el también mexicano Alberto Villasana, un escritor, analista, publicista, "vaticanista" con gran predicamento entre los católicos mexicanos, abonado totalmente a la errática acusación contra el papa Francisco... posando junto a tipos como David Duke, ex-dirigente del Ku Kux Klan, algo que lo dice todo.

      Si mis rudimentarias habilidades en fisonomía no me fallan, en el grupo hay otro español, supongo que también procedente del mundillo neonazi de CEDADE.

      Imaginemos la corrupción de la idea de Hispanidad que supone semejante injerto, semejante híbrido contra natura.

      Nuestra querido México tiene la más potente dosis de veneno contra la hispanidad, inyectado en sus venas precisamente por ser un país clave en ella. Es el que otrora fuera más próspero,  el más poblado, también fue y en buena parte sigue siendo muy católico, esta en la línea de choque con el mundo anglo y... los enemigos de nuestra Hispanidad no pueden permitir una reconciliación de ese país consigo mismo ni con la misma España, puente clave en la necesaria Reconquista o reconstrucción. Si por un lado está infectado por el identitarismo amerindio -el indigenismo- por el otro la reacción está siendo narcotizada por un identitarismo falsohispanista, falsotradicionalista o como queramos verlo, en el cual CEDADE juega, como vemos, un factor relevante.

      Sin más, dejo ahí otra vez más mi sincera felicitación al autor de ese escrito. Enhorabuena por su clarividencia y fineza, desde luego hace falta tener personalidad para ser capaz de sustraerse a esa falsa polarización con que se está tratando de aniquilar el hispanismo.

       





        • I like (5 positives and 3 improvement points)
      • 32 replies
    • La libertad sexual conduce al colapso de la cultura en tres generaciones (J. D. Unwin)
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
        • Extraordinary (100 positive and improvement points)
    • Traigo de la hemeroteca un curioso artículo de José Fraga Iribarne publicado en la revista Alférez el 30 de abril de 1947. Temas que aborda: la desastrosa natalidad en Francia; la ya muy tocada natalidad española, especialmente en Cataluña y País Vasco; las causas espirituales de este problema, etc.

      Si rebuscáis en las hemerotecas, hay muchos artículos de parecido tenor, incluso mucho más explícitos y en fechas muy anteriores (finales del s. XIX - principios del s. XX). He traído este porque es breve y no hay que hacer el trabajo de escanear y reconocer los caracteres, que siempre da errores y resulta bastante trabajoso, pues ese trabajo ya lo ha hecho la Fundación Gustavo Bueno.

      Señalo algunos hechos que llaman la atención:

      1) En 1947 la natalidad de Francia ya estaba por los suelos. Ni Plan Kalergi, ni Mayo del 68, ni conspiraciones varias.

      2) Pero España, en 1947 y en pleno auge del catolicismo de posguerra, tampoco estaba muy bien. En particular, estaban francamente mal regiones ricas como el País Vasco y Cataluña. ¿Será casualidad que estas regiones sean hoy en día las que más inmigración reciben?

      3) El autor denuncia que ya en aquel entonces los españoles estaban entregados a una visión hedonística de la existencia, que habían perdido la vocación de servicio y que se habían olvidado de los fines trascendentes. No es, por tanto, una cosa que venga del Régimen del 78 o de la llegada al poder de Zapatero. Las raíces son mucho más profundas.

      4) Señala que el origen de este problema es ético y religioso: se ha perdido la idea de que el matrimonio tiene por fin criar hijos para el Cielo. Pero también se ha perdido la idea del límite: las personas cada vez tienen más necesidades y, a pesar de que las van cubriendo, nunca están satisfechas con su nivel de vida.

      Este artículo antiguo ilumina muchas cuestiones del presente. Y nos ayuda a encontrarle solución a estos problemas que hoy nos golpean todavía con mayor fuerza. Creo que puede ser de gran provecho rescatar estos artículos.
        • I like (5 positives and 3 improvement points)
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
    • En torno a la posibilidad de que se estén usando las redes sociales artificialmente para encrespar los ánimos, recojo algunas informaciones que no sé sin son importantes o son pequeñas trastadas.

      Recientemente en Madrid se convocó una contramanifestación que acabó con todos los asistentes filiados por la policía. Militantes o simpatizantes de ADÑ denuncian que la convocó inicialmente una asociación fantasma que no había pedido permiso y cuyo fin último podría ser provocar:

      Cabe preguntarles por qué acudieron a una convocatoria fantasma que no tenía permiso. ¿Os dais cuenta de lo fácil que es crear incidentes con un par de mensajes en las redes sociales?

      Un periodista denuncia que se ha puesto en marcha una campaña titulada "Tsunami Español" que pretende implicar a militares españoles y que tiene toda la pinta de ser un bulo de los separatistas o de alguna entidad interesada en fomentar la discordia:

      El militar rojo que tiene columna en RT es uno de los que difunde la intoxicación:

      Si pincháis en el trending topic veréis que mucha gente de derechas ha caído en el engaño.

      Como decía, desconozco la importancia que puedan tener estas intoxicaciones. Pero sí me parece claro que con las redes sociales sale muy barato intoxicar y hasta promover enfrentamientos físicos con unos cuantos mensajes bien dirigidos. En EEUU ya se puso en práctica lo de citar a dos grupos contrarios en el mismo punto para que se produjesen enfrentamientos, que finalmente ocurrieron.
        • An applause (10 positives and 5 improvement points)
    • Una teoría sobre las conspiraciones
      ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa.
        • Thank you (1 positive)
        • I like (5 positives and 3 improvement points)
        • Correct (3 positives and 1 improvement point)
      • 77 replies
  • Recently Browsing

    No registered users viewing this page.

  • Who's Online (See full list)

    • Chrome(4)
    • Bingbot(10)
    • Googlebot(3)
×