Saltar al contenido
Vanu Gómez

JM de Prada continúa su descarrilamiento: ""

Publicaciones recomendadas

La idea de Mancomunidades Temporales de Municipios estaba vigente en el Régimen Tradicional a través de las Hermandades y las Concordias, que existían de forma simultánia a diversos tipos de juntas, hasta llegar al  nivel provincial. Efectivamente, ese es el nivel operativo hasta llegar a las juntas provinciales.

A partir de ahí es donde sí creo que las divisiones de reinos y Coronas a los que se aferran los carlistas más tradicionalistas sí que han quedado obsoletos, más allá del "folclore historicista". Me parece muy bien que haya gente que celebre la Corona de Aragón pero hoy día, salvo algunos principios que pudiera caracterizarla, no tienen sentido operativamente.

Además una agregación de tipo municipalista ahorraría muchos problemas con el tema lingüístico. Por ejemplo, evitaría imponerle a zonas de Álava, Navarra, incluso de Vizcaya cosas que probablemente solo tengan sentido en la mitad oriental de Vizcaya, en Guipuzcoa y zonas colindantes de Álava y Navarra... y probablemente no en todos los sitios.

 

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios
hace 12 horas, Gerión dijo:

Las escalas intermedias no pueden ser infinitas. Como en un ejército, no hay infinitas subdivisiones, las cosas acaban estabilizándose en unos determinados niveles operativos. El Tercio, no el Tercio de Octetos de Tercios. Esto ocurre por todos lados. Existe la facultad de Física y la de Química, pero no la de Fisicoquímica. Tenemos células, tejidos y órganos. Sería incapaz de subdividir los dedos de mi mano en un número distinto de 5. La subsidiariedad no significa que la realidad esté compuesta por fractales. Esto por un lado.

Por otro lado, que aquello de la región como escala intermedia, es mentira. Es sustitución. La región moderna es nacional, es un nivel que compite directamente con la Nación. Se puede decir incluso que la región no existe, las regiones son siempre naciones en potencia. Bombas de relojería. Históricamente se ve por todos lados. Lo vemos en Costa Rica, en Portugal, en Panamá. Antiguas regiones que se constituyen como Naciones con un sencillo golpe de mano extranjero. Lo vemos con las Autonomías. Sí que acaba siendo una nación de naciones, pero esto es algo malo, algo que hay que cambiar. Por lo que las regiones son prescindibles. El nivel regional ha de ser el nivel Nacional. Visto así sólo tendría sentido colocar delegaciones del nivel Nacional, por lo que la región es una extensión de la Nación. Siempre lo suficientemente pequeñas para que no tengan viabilidad por sí mismas. Es decir, regiones uniprovinciales o regiones comarcales.

La otra solución es que las regiones existan de forma diluida y temporal. Es decir, que aparezcan Mancomunidades Temporales de Municipios que luchen por unos objetivos u otros. Nuevamente, en este caso es la extensión del Municipio. Pero sin fijación de fronteras. A veces el Municipio se alía con el vecino, y otras se alía con otro del otro lado de España. Basta de solidificación de estrategias de "gerrymandering".

En el caso anterior la región queda caracterizada como apéndice de la Nación, y en este caso último  como organización temporal de Municipios. La región queda así caracterizada como una proyección del nivel Municipal o del Nacional pero no se constituye como nivel ninguno. Pueden combinarse ambas proyecciones de muchos modos. 

 

No recuerdo haber defendido la infinitud de las escalas intermedias entre el municipio y el estado. Solo he dicho que es necesario que exista alguna escala intermedia entre estos, que asegure el principio de subsidiariedad entre las grandes urbes y las poblaciones rurales de una provincia, comarca, región o como se le quiera denominar, y que afectan exclusivamente al ámbito de dicho territorio. Eso es lo que garantizan las diputaciones forales o provinciales, que con tanto afán se les ataca ahora desde distintos ámbitos, ya sea porque rivalizan legítimamente con ese engendro que son las autonomías, ya porque suponen un coste que los insolidarios ciudadanos de la urbe no desean sostener, lo que en ambos casos no es otra cosa que la defensa de privilegios e intereses particulares frente a las necesidades reales del bien común.

Quizás hablar de regiones sea bastante ambiguo ya que una región es una extensión de territorio, homogénea en un determinado aspecto. Por ello, igual que podemos hablar de regiones nacionales, podemos hacerlo también de las supranacionales, las continentales, etc. Pero en definitiva lo que interesa es diferenciar, dentro de la nación, qué aspectos homogeneizadores de la sociedad y el territorio, permiten asegurar la subsidiariedad entre los pueblos y cuáles, al contrario, se han estructurado para dividirlo y asegurar otros intereses de tipo crematístico, político, ideológico, etc, como vuelvo a insistir, es el caso de las actuales autonomías.

Así, considerar la nación como una región, tampoco me parece correcto pues traslada su soberanía y autonomía al contexto de otro territorio mayor. En efecto, puede considerarse que España es una región de Europa, pero esa consideración es la que lleva a trasladar su soberanía y autonomía al dictado de las instituciones europeas.  Esto no es otra cosa que definir sin citar, la creación de un nuevo supraestado donde las naciones quedan diluidas como regiones del mismo. Si aceptamos esto, hablamos pues de la creación de un nuevo imperio, en este caso el europeo, que al contrario de la vieja pretensión de Carlos I, cuya soberanía y espíritu de unidad (común-unión) provenían de la fe católica, en el caso actual proviene de esos mismos intereses políticos, crematísticos, ideológicos y de poder que están detrás de la subdivisión nacional en regiones autónomas. Es decir, los regionalismos, ya sean nacionales o supranacionales, no se pueden entender sino en el marco de un ente unificador que les dote de sentido, y por eso resulta contradictorio rechazar los regionalismos al mismo tiempo que se defiende una concepción regional de la nación.

En definitiva, de lo que hablamos no es de regiones o parcelas de sociedad/territorio, sino de soberanía, como muy acertadamente ha dado a entender Hispanorromano con el artículo que ha citado de Urcelay. Y si bien, a mí también me parece muy discutible la autarquía que éste concede a las regiones nacionales, lo que es indiscutible es que la concepción de la soberanía es lo que diferencia al todo de las partes.

 


No te preguntes si lo que haces es pecado, pregúntate si al hacerlo estás amando.

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios
hace 2 horas, El Español dijo:

No recuerdo haber defendido la infinitud de las escalas intermedias entre el municipio y el estado. Solo he dicho que es necesario que exista alguna escala intermedia entre estos, que asegure el principio de subsidiariedad entre las grandes urbes y las poblaciones rurales de una provincia, comarca, región o como se le quiera denominar, y que afectan exclusivamente al ámbito de dicho territorio. Eso es lo que garantizan las diputaciones forales o provinciales, que con tanto afán se les ataca ahora desde distintos ámbitos, ya sea porque rivalizan legítimamente con ese engendro que son las autonomías, ya porque suponen un coste que los insolidarios ciudadanos de la urbe no desean sostener, lo que en ambos casos no es otra cosa que la defensa de privilegios e intereses particulares frente a las necesidades reales del bien común.

Quizás hablar de regiones sea bastante ambiguo ya que una región es una extensión de territorio, homogénea en un determinado aspecto. Por ello, igual que podemos hablar de regiones nacionales, podemos hacerlo también de las supranacionales, las continentales, etc. Pero en definitiva lo que interesa es diferenciar, dentro de la nación, qué aspectos homogeneizadores de la sociedad y el territorio, permiten asegurar la subsidiariedad entre los pueblos y cuáles, al contrario, se han estructurado para dividirlo y asegurar otros intereses de tipo crematístico, político, ideológico, etc, como vuelvo a insistir, es el caso de las actuales autonomías.

Así, considerar la nación como una región, tampoco me parece correcto pues traslada su soberanía y autonomía al contexto de otro territorio mayor. En efecto, puede considerarse que España es una región de Europa, pero esa consideración es la que lleva a trasladar su soberanía y autonomía al dictado de las instituciones europeas.  Esto no es otra cosa que definir sin citar, la creación de un nuevo supraestado donde las naciones quedan diluidas como regiones del mismo. Si aceptamos esto, hablamos pues de la creación de un nuevo imperio, en este caso el europeo, que al contrario de la vieja pretensión de Carlos I, cuya soberanía y espíritu de unidad (común-unión) provenían de la fe católica, en el caso actual proviene de esos mismos intereses políticos, crematísticos, ideológicos y de poder que están detrás de la subdivisión nacional en regiones autónomas. Es decir, los regionalismos, ya sean nacionales o supranacionales, no se pueden entender sino en el marco de un ente unificador que les dote de sentido, y por eso resulta contradictorio rechazar los regionalismos al mismo tiempo que se defiende una concepción regional de la nación.

En definitiva, de lo que hablamos no es de regiones o parcelas de sociedad/territorio, sino de soberanía, como muy acertadamente ha dado a entender Hispanorromano con el artículo que ha citado de Urcelay. Y si bien, a mí también me parece muy discutible la autarquía que éste concede a las regiones nacionales, lo que es indiscutible es que la concepción de la soberanía es lo que diferencia al todo de las partes.

 

Lo de los infinitos es una declaración de principios, yo cuando escribo aquí y en todos lados me dirijo no solamente a mi interlocutor, también a potenciales lectores y también a mí mismo, para aclarar ideas. La idea de que la subsidiariedad no es fractalidad y que la subsidiariedad no es la infinitud es un tema importante que quería resaltar, nada más.

Por otro lado, Intentaré en este texto usar Región con r mayúscula para referirme a la definición de Región como Nación en potencia, y región con r minúscula para referirme a la definición de región como parte de algo. Es sencillo distinguirlas. Las Regiones ejercen violencia contra las otras; las regiones no.  Los cárteles mexicanos asesinan a los otros. Los nazis catalanes escupen sobre la memoria y el patrimonio del resto de España. Violencia inter-Regional.

No digo que la Nación tenga que ser una región ("España ha de ser una región de Europa", típico de la masonería). 

Tampoco digo que la Nación y la Región sean cosas diferenciadas por las razones siguientes. Es correcto que la región ha de ser entendida como parte de algo, pero así no se entiende en España lamentablemente, o en México como se ve en las Regiones controladas por los cárteles de la droga. La Región, con R mayúscula es una realidad de identidad y pertenencia diferenciada de otras Regiones, por lo tanto acaba siendo "nacionoide". Nación de Regiones es igual a Nación de Naciones. Las Autonomías, los narcos y las mafias sicilianas son lo mismo: estructuras nacionoides a la espera de constituirse en una Región/Nación propia.

Afirmo por tanto que en la Modernidad, Nación y Región son lo mismo. Es decir, un planteamiento regionalista siempre acabará siendo, o teniendo el problema de ser un planteamiento nacionalista porque los mecanismos de emanación de soberanía, de proyección de cultura y de gestión son equivalentes con las instituciones que están planteadas y son planteables con la tecnología y operativa social modernas.

Nada cambia entre una Autonomía y el Estado. Por lo que las Autonomías se convierten en Estados o quieren convertirse en ellos. Ambas tienen constituciones "nacionoides" (desde el punto de vista de la Nación-Estado liberal).

La única forma de que la Región no sea nacionoide es deconstituirla y hacer que ese nivel, si existe esté en vinculación directa con el nivel de arriba, o el de abajo. No que se constituya como propio, porque entonces sustituirá al nivel de arriba.

Por lo que, Mancomunidad regional temporal de Municipios, sí. En este caso la región queda diluida porque es una estructura temporal de frontera borrosa, a veces la Mancomunidad estará compuesta por tu municipio y aquellos del Oeste, otras veces por aquellos del Este, otras veces, incluso, habrá Mancomunidades "estelares" de los 5000 municipios de menos de X habitantes y así.

Delegación regional de la Nación, también sí (aquí sí entra la definición comentada de región como parte de algo, región con r minúscula). Igualmente, queda diluida en el seno de la Nación. Así suelen ser las regiones de las Naciones hispanoamericanas.

Región como entidad constituyente, de fronteras fijas, identidad diferenciada y poderes independientes y propios, entre Municipio y Nación, no, jamás.

Y claro, Nación como región de algo superior,  jamás. Lo que se propone superior a la Nación hispánica es la Confederación hispánica, que ya no tiene una constitución nacionoide (no libre movimiento de personas, capitales...) y por tanto sus partes no son regiones, son Naciones.

Si el suelo es el Municipio (la República democrática), las Naciones son los pilares (aristocráticos, meritocráticos), y la Confederación la cubierta (monárquica, anfictiónica) del Edificio hispánico.

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios

Menudo lío nos hemos montado con las "r"egiones y las "R"egiones. Al final me está costando seguir el hilo. Quizás sea más conveniente diferenciar entre regiones y autonomías (por emplear el término con el que se les denomina en España), y así evitar el riesgo de que las distintitas regionalidades legítimas, como pueda ser el caso de las provincias y comarcas, se vean perjudicadas con el discurso anti regionalista. Por cierto, creo entender que sí te parece correcto la existencia de ese nivel intermedio entre el municipio y el estado, que sería la provincia, representada ésta por su diputación correspondiente.

De todas formas y como ya se ha mencionado, creo que lo que está en el trasfondo de este discurso es el concepto de soberanía, concretamente el de soberanía nacional, pues en ésta se legitima la propia existencia de la nación. Por eso creo que sería importante analizar, hasta qué punto las autonomías no han sido creadas para sustituir a las provincias, en un modelo de construcción europea donde poco a poco la nación vaya delegando su soberanía en esa otra supra nación que sería Europa.

Es decir, hasta qué punto no se estarían modificando las escalas de forma que, con el tiempo la nación soberana desapareciese para pasar a convertirse en región autónoma de un estado superior, y las regiones autónomas se convirtiesen a su vez en las unidades mínimas de ese gran súper estado. Quedando así relegados los municipios y provincias a meras comunidades y mancomunidades vecinales sin ninguna capacidad de desarrollo y gestión que la derivada de la mera servidumbre regional.

A fin de cuentas, si la soberanía recae en el pueblo español y este "decide" integrarla en la de otro súper estado europeo, nada impedirá que, esa soberanía europea, mañana "decida" prescindir de determinadas naciones tal y como hoy las conocemos.

Lo interesante sería definir de dónde proviene la soberanía y en que institución debe estar depositada, para que una nación pueda ser tenida como tal.

 


No te preguntes si lo que haces es pecado, pregúntate si al hacerlo estás amando.

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios

Sí, quizás sea cuestión de nomenclatura. Igual podemos utilizar Autonomía, Comunidad Autónoma (CA) o cualquier otra. Desgraciadamente la palabra "región" y "regionalismo" han quedado dañadas por el actual régimen.

Lo importante es que estamos de acuerdo en el fondo, creo... Desde luego, entre el Estado y el Municipio se necesitan cuerpos intermedios. Que no son las CC.AA. como tenemos ahora creo que es claro...

Momento de Humor: en BBJ encuentro muy cachonda la picadilla entre Bernaldo y latinito al respecto... Bernaldo le toca mucho las pelotillas a latinito porque siempre está despotricando contra los euscaldunes, los catalufos, etc, etc... pero cuando le ha saltado con el tema este pro provincial y desmontador de las CACAs autonómicas se pone hecho una fiera y se autoproclama en portavoz de todos los aragoneses afrentados por mi ignominiosa propuesta, jajaja. Te desternillas de risa. El Bern es un puñetero!

Sí Peritta, sí, algo de razón no te falta jajaja.

 

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios

Lo siento por el lío, pero es escuchar "región" y se me activan todas las alarmas, no puedo evitarlo. Intento salvar la palabra, pero me supera, es imposible.

"Regiones" viene acompañando a la palabra "nacionalidades" como dos díscolas y oscuras hermanas en nuestro Artículo 2 de la CE.

Región viene de regio, regionis, de rego, también Régimen, suena demasiado a Regir, a Dirigir, incluso me temo que la misma raíz dio Regio y Rey, o si no es así, se confunde demasiado y muy rápido; una Región es un Reino, la propiedad de un Rey, un reyezuelo, un Rector, un aspirante a Rey. Y también esa raíz dio rogar y arrogante. No me gusta nada de esto. Por eso digo que la Región, la Dirección, la "Rección" (Rectitud), es el Reino, el Reino de España y ni uno más.

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios

Los cuerpos intermedios ya están propuestos:

-Diputaciones o Delegaciones temporales del Estado,

-Concordias o Mancomunidades temporales de municipios.

Compartir esta publicación


Enlace a la publicación
Compartir en otros sitios

  • Corazón Español es una comunidad de foros fundada en octubre de 2017, orientada a promover la concordia y el bien común desde la perspectiva universal de la cultura y la tradición hispano católica. El registro de una cuenta personal es público y gratuito, y permite participar en los foros generales, crear comunidades de foros, y disfrutar de diferentes servicios de acuerdo con las normas de participación. Regístrese ahora si aún no tiene su cuenta de usuario.

    Corazón Español

  • Popular ahora

  • Temas relevantes

    • El terrorismo estocástico y el atentado de Nueva Zelanda
      El pasado octubre se produjo una cadena de sucesos que me hizo pensar que estamos ante una nueva era de terrorismo inducido a través de internet. El día 23 de octubre, George Soros y otros adversarios de Trump empezaron a recibir cartas bomba que no llegaron a causar ninguna víctima. El 27 de octubre un sujeto abrió fuego contra una sinagoga de Pittsburgh y dejó 11 muertos y 7 heridos. El anterior día 26 se produjo otra noticia de la que no se informó en España: Gregory Bush asesinó a dos transeúntes negros; minutos antes había intentado entrar en una iglesia negra para perpetrar una matanza. En cuestión de una semana se produjeron tres acciones terroristas de inspiración identitaria y se dio la casualidad de que los tres terroristas tenían una intensa actividad en internet, donde difundían teorías de la conspiración típicas de la nueva ultraderecha: el Gran Reemplazo, el Plan Kalergi, el Genocidio Blanco, Soros llena EEUU de inmigrantes hispanos, etcétera.

      (...)Hace tiempo alguien habló de terrorismo estocástico para referirse a este nuevo fenómeno en que las comunicaciones masivas, especialmente las redes sociales, inspiran actos de violencia al azar que son estadísticamente predecibles pero individualmente impredecibles. Es decir, cada acto y cada actor es diferente, y nadie sabe quién lo cometerá ni dónde ocurrirá el próximo acto, pero es probable que algo termine ocurriendo. No puedo programar a nadie para que cometa un atentado en tal fecha y lugar, como a veces se decía fantasiosamente en algunas películas de espías, pero sí puedo inundar esa mente colmena que es internet con la suficiente intoxicación como para que alguien termine cometiendo una acción terrorista contra los enemigos que voy designando. No sé cuándo ocurrirá el acto terrorista ni dónde se llevará a cabo, pero es probable que termine ocurriendo un acto terrorista que a su vez facilite los siguientes actos, pues el terrorismo es ante todo propaganda. 
        • Excelente (100 puntos positivos y de mejora)
        • Un aplauso agradecido (10 positivos y 5 puntos de mejora)
      • 2 respuestas
    • Masacre en Nueva Zelanda ¿Son las redes sociales culpables?
      Como imagino que todos sabréis ya, ayer se produjo una matanza en Christchurch, una pequeña población de Nueva Zelanda donde, un supremacista blanco entró armado con rifles y escopetas en dos mezquitas y comenzó a disparar a todos los que se encontraban dentro, ocasionando 49 muertos y otros tantos heridos de bala, entre ellos mujeres y niños.

      Lo más grave del asunto es que el tipo retransmitió en directo su salvajada a través de Facebook, como si fuera un stream de un videojuego, logrando viralizarse a los pocos minutos de comenzar la matanza. Fue la policía la que tuvo que pedir a esa red social que cortase la emisión ya que durante casi veinte minutos, el asesino estuvo emitiendo impunemente sus crímenes.
        • Excelente (100 puntos positivos y de mejora)
        • Un aplauso agradecido (10 positivos y 5 puntos de mejora)
      • 13 respuestas
    • La diversificación de la propaganda rusa: PACMA, Podemos y ultraderecha
      La maquinaria rusa de desestabilización política parece que comienza a calentar motores de cara a las próximas citas electorales. Analizamos algunas cuentas en Facebook, bajo bandera de Rusia, que estarían apoyando toda la amalgama de ideologías y movimientos radicales, desde el animalismo hasta la extrema derecha.





        • Gracias (1 positivo)
        • Un aplauso agradecido (10 positivos y 5 puntos de mejora)
      • 12 respuestas
    • Publicación  en JM de Prada continúa su descarrilamiento: ""
      Prada critica el 155. Dice que es arbitrario y en general da a entender que el Estado español se está excediendo en la represión.

      Por eso decía que la explicación que ofreció a su anterior artículo es insuficiente. Dijo que el hablaba de la nación en sentido cultural, pero ese hecho no explicaría por qué se opone al encarcelamiento de los organizadores de la revuelta separatista o por qué le parece excesivo el 155. Tampoco explicaría la comparación que hizo de Cataluña con Kosovo, ni la afirmación de que los "poderes internacionales" ya habían decidido que Cataluña no fuese independiente.

      En su página oficial de Facebook se refirió a los que criticaron sus declaraciones a La Vanguardia como "alimañas" y "fachas paulovianos". Y, lo que es más preocupante, apareció por ahí un tradicionalista dando a entender que, en el fondo, Oriol Junqueras era un patriota español, y Prada pareció suscribirlo.

      Creo que algunos carlistas están incurriendo en la ideologización que suelen denunciar en otros. Parece como si, por llevar la contraria a los liberales, estuviesen cayendo en esquemas ideológicos igual de cerrados e irreales. Tal vez deberían someter el foralismo a una revisión crítica. No digo que lo abandonen, pero podrían adaptarlo a las circunstancias actuales, que no son las mismas que en el siglo XIX o en la Reconquista, que es cuando tenía sentido conceder privilegios a los territorios que se fuesen incorporando.

      Una vez que media Cataluña ha mostrado su voluntad de separarse de España, no tiene mucha aplicación el esquema foralista ni cabe esperar que esos catalanes vayan a recuperar el amor a España porque se les hable de fueros o se les reconozcan sus rasgos diferenciales. Si no hay lealtad, sería suicida ahondar en el reconocimiento de las diferencias.
        • Un aplauso agradecido (10 positivos y 5 puntos de mejora)
        • Me gusta lo que dices (5 positivos y 3 puntos de mejora)
    • La tesis del complot del 11-M que promueve Villarejo
      Desde hace semanas el comisario Villarejo, encerrado por graves delitos, promueve una teoría de la conspiración sobre el 11-M que, en los titulares de Pedro J. Ramírez, apuntaba primero a Marruecos y luego a Francia. Al principio no se le dio mucho crédito en las redes sociales, pero en los últimos días, por la cercanía con el 11 de marzo, está cobrando fuerza en los canales de intoxicación habituales. Explico por qué la tesis carece, en mi opinión, de fundamento y es un ataque contra el pueblo español.
        • Un aplauso agradecido (10 positivos y 5 puntos de mejora)
        • Me gusta lo que dices (5 positivos y 3 puntos de mejora)
      • 9 respuestas
  • Navegando aquí recientemente

    No hay usuarios registrados viendo esta página.

  • Quién está conectado (Ver lista completa)

×