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Sobre los abusos en la Iglesia y las medidas para frenarlos

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Como todos sabéis, estos días se está celebrando la cumbre anti abusos en el seno de la Iglesia. Una iniciativa del Papa para tratar de poner freno a los abusos que se han dado en el ámbito eclesial. En todos los medios no se habla casi de otra cosa en cuanto a lo que se refiere a la información religiosa y, pese a que los abusadores no superen el 1 o 1,5% del total del clero, un porcentaje menor que el que existe en el ámbito civil, la imagen que en cambio se está transmitiendo es la de una Iglesia que se parece más a una secta pederasta que a otra cosa.

Para colmo de males, el periodista fancés Fréderic Martel, activista gay, acaba de publicar el libro "Sodoma - Poder y escándalo en el Vaticano" que versa sobre una investigación que ha realizado durante los últimos años en el Vaticano y en el que denuncia, citando fuentes internas de la propia Iglesia, que la alta jerarquía romana está compuesta mayoritariamente por homosexuales declarados o encubiertos, que funcionan a modo de aparato de poder en la sombra. Toda una trama de poder e intrigas que sin duda va a dar de nuevo que hablar, aunque en principio no parece que esté en el punto de mira el Papa. Sí que afirma en cambio que tanto éste como los anteriores han sido víctimas de esa trama, llegando a decir que Benedicto se vió obligado a dimitir por las maquinaciones del aparato homosexual. Algo controvertido viniendo de un activista gay.

En este maremágnum de noticias, sucesos e informaciones cruzadas, no faltan referencias de quienes tratan de pescar en río revuelto y así por ejemplo, en California se está planteando la obligatoriedad de exigir a los sacerdotes católicos que violen el secreto de confesión y denuncien a los confesos de dichos delitos. Algo que ya se planteó anteriormente en Australia.

Cita

California plantea violar el secreto de confesión para casos de abusos

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Wikimedia Commons (CC)
 

Después de Australia, ahora es California donde se quiere obligar a los sacerdotes a violar el secreto de confesión

El senador estatal de California Jerry Hill, presentó esta semana el proyecto de ley 360 que buscaría forzar a los sacerdotes católicos a violar el secreto sacramental de confesión “en casos de abuso o negligencia infantil”.

Los sacerdotes católicos en el Estado de California gozan de una exención legal para difundir el material divulgado en el confesionario, sin embargo el senador Hill piensa que esta exención debe desaparecer.

“Se debe informar sobre las personas que dañan a los niños o que se sospecha que dañan a los niños, para que se pueda realizar una investigación oportuna por parte de las autoridades”, dijo Hill en un comunicado anunciando el proyecto de ley.

Exenciones y secreto

Más de cuarenta profesiones, incluidos a los sacerdotes católicos, ya están cubiertas por la ley estatal, la que los requiere a que notifiquen a las autoridades civiles en casos de sospecha de abuso o negligencia con menores de edad.

Sin embargo, la legislación actual proporciona una exención para las “comunicaciones penitenciales” entre un individuo y su ministro, si el requisito de confidencialidad está arraigado en la doctrina de la Iglesia, como es el caso de la Iglesia católica.

El Código de Derecho Canónico establece que el sigilo sacramental “es inviolable” y por lo tanto, está absolutamente prohibido que un confesor traicione de alguna manera a un penitente en palabras o de cualquier manera y por cualquier razón”.

Cabe señalar que un sacerdote católico que intencionalmente viole el secreto de confesión, incurre en una excomunión automática.

Ley para todos

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que “todo sacerdote que escucha confesiones está sujeto a severas penas para mantener el secreto absoluto con respecto a los pecados que sus penitentes le han confesado”, debido a la “delicadeza y grandeza de este ministerio y al respeto debido a personas”.

A pesar de la centralidad del sigilo sacramental en la enseñanza y disciplina de la Iglesia católica, Hill insistió en que no debería reconocerse la naturaleza privilegiada de la confesión en la ley.

“La ley debe aplicarse por igual a todos los profesionales que hayan sido designados como denunciantes obligatorios de estos delitos, sin excepciones, y punto. La exención para el clero solo protege al abusador y pone a los niños en mayor riesgo”, según el senador californiano.

Insistencia en levantar el secreto

El portavoz de la Conferencia Católica de California, Steve Pehanich, advirtió a los medios locales que el proyecto de ley 360, viola “claramente” a las libertades religiosas esenciales.

Levantar el secreto en el confesionario “no tiene nada que ver con proteger a los niños y tiene que ver con erosionar los derechos y libertades básicos que tenemos como estadounidenses”, resaltó Pehanich.

El proyecto de ley de California no es el primer intento de obligar a los sacerdotes a violar el secreto sacramental. Una investigación de la Comisión Real sobre el abuso sexual infantil en Australia el año pasado recomendó que se eliminaran las exenciones legales para los clérigos que se enteraron de abusos a menores en el confesionario.

 

De otro lado, en la cumbre contra los abusos, el cardenal Reinhard Marx acaba de presentar un informe en el que se denuncia la destrucción e inexistencia de los informes que debían recoger los casos de abuso, poniendo de manifiesto una vez más que el principal problema ha sido el abuso de poder y el oscurantismo dentro de la administración eclesiástica, y proponiendo para remediarlo medidas que pasan inevitablemente por transparentar los procesos judiciales y permitir la rastreabilidad de los abusadores.

Cita

Cardenal alemán denunció destrucción de archivos sobre abusos sexuales

SYNOD2018
Antoine Mekary | ALETEIA

 

 

La denuncia sobre el poder en ámbito administrativo eclesial que ha oscurecido, desacreditado y hecho imposible hacer justicia a las víctimas

“El abuso sexual de niños y jóvenes se debe, en gran medida, al abuso de poder en el ámbito de la administración” en la Iglesia, dijo el cardenal alemán, Reinhard Marx, este 23 de febrero en la mañana, en el aula nueva del Sínodo en el Vaticano.

“Los derechos de las víctimas han sido pisoteados y dejados a merced de cada individuo. Son todos eventos que contradicen claramente lo que la Iglesia debería representar”, expresó el cardenal de 65 años, que se reunió este viernes en privado, en un lugar reservado, con 16 víctimas de abusos del grupo Ending Clerical Abuse (ECA).

Asimismo, Marx informó al papa Francisco sobre los contenidos del encuentro con las víctimas de abusos que duró 90 minutos.

En su reflexión sobre el tema de la transparencia en el marco del tercer día de Encuentro sobre “La Protección de los menores en la Iglesia”, el cardenal Marx dijo hoy a los 190 cardenales, obispos y expertos sobre corrupción y abusos: “En vez de los culpables, fueron amonestadas las víctimas y se les impuso el silencio”.

El también coordinador del Consejo de Economía de la Santa Sed, denunció que “los archivos que podrían documentar los hechos terribles e indicar los nombres de los responsables” de los sacerdotes abusadores “han sido destruidos o ni siquiera se han creado”.

En este sentido, el prelado que en 2012 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal de la Comunidad Europea, afirmó que “la administración no ha ayudado a cumplir la misión de transparencia de la Iglesia, sino que “por el contrario, la ha oscurecido, la ha desacreditado y la ha hecho imposible”.

Entonces, en otro momento, sostuvo: “El pensamiento de algunas víctimas de abusos puede resumirse así: si la Iglesia pretende actuar en nombre de Jesús y yo soy tratado tan mal por la Iglesia o por su administración, entonces preferiría no tener nada que ver con Jesús”. 

Por eso, propuso la necesidad de la rastreabilidad y de la transparencia que pasa a través de una administración eclesial no solo como “un instrumento, sino también un símbolo de la unificación de la humanidad y de la unidad de los hombres con Dios”. 

Esto es también escuchar críticas legítimas e indicó que es importante poner en función procedimientos  donde sea evidente: “quién ha hecho qué, cuándo, por qué y con qué fin y qué se ha decidido, rechazado o asignado”. 

“No existen alternativas a la rastreabilidad y a la transparencia”, expresó el arzobispo de Munich y Freising (Alemania); Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana.

Sin embargo, evidenció, algunas objeciones:  Por ejemplo la “violación del secreto pontificio”, así como “a la ruina de la reputación de los sacerdotes inocentes o del sacerdocio y de la Iglesia en su conjunto a través de falsas acusaciones, si se hacen públicas”. 

“Los principios de presunción de inocencia y protección de los derechos personales y la necesidad de transparencia no se excluyen mutuamente”, declaró.  

Ante los juicios equivocados. Se demostró a favor de “un procedimiento público y claramente definido”. 

Argumentó que esto “establece un grado de credibilidad que permite rehabilitar la reputación de una persona acusada falsamente, que de lo contrario estaría expuesta a rumores si las investigaciones no fueran adecuadas, transparentes o concluyentes”. 

Por otro lado, admitió que “transparencia no significa aceptación acrítica y difusión no regulada de noticias de acusaciones de abuso”. 

El cardenal alemán ha pedido un proceso “transparente que aclare y especifique las acusaciones, y que siga los estándares generalmente aceptados con respecto a cuándo y cómo el público, las autoridades y la Curia romana deben ser informados”. 

“Estos procedimientos estándar harán entender con claridad que no es la transparencia lo que daña a la Iglesia, sino los actos de abuso cometidos, la falta de transparencia o el encubrimiento consiguiente”. 

Secreto pontificio en tiempos de internet 

Respecto a la rastreabilidad y a la transparencia,  en primer lugar, pidió la definición del objetivo y de los límites del secreto pontificio, ante los actuales “cambios sociales” y nuevos “patrones de comunicación”. 

“En la era de las redes sociales, donde es posible que todos y cada uno establezcan contacto casi inmediatamente e intercambien información a través de Facebook, Twitter, etc., es necesario redefinir la confidencialidad y el secreto, y hacer una distinción con respecto a la protección de los datos”. 

Normas de procedimiento transparentes

En segundo lugar, habló de “normas de procedimiento transparentes y reglas para los procesos eclesiásticos”.  “Los procedimientos procesales, como los recursos legales, no tienen sentido sin las normas legales y procesales adecuadas, ya que esto equivaldría a arbitrariedad cuando se emiten las sentencias”. 

Por ello, observó, las “normas procesales o transparentes y reglas para los procesos eclesiásticos es esencial”. 

La Iglesia no debe operar por debajo de los estándares de calidad de la administración pública de la justicia si no quiere ser criticada por tener un sistema legal inferior, que es perjudicial para las personas”. 

En tercer lugar, la comunicación al público del número de los casos y de los detalles relativos en la medida de lo posible. 

La desconfianza institucional conduce a teorías de conspiración sobre una organización y la creación de mitos sobre ella. Se puede evitar si los hechos se exponen de forma transparente”. 

Publicación de los sumarios judiciales

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana reflexionó sobre la publicación de los sumarios judiciales. Los procedimientos legales correctos sirven para establecer la verdad y constituyen la base de un castigo proporcional al delito”.

 Además, expresó, “establecen confianza en la organización y en su liderazgo. La persistencia de las dudas sobre la correcta conducción de los procedimientos procesales no hace otra cosa más que dañar la reputación y el funcionamiento de una institución. Este principio también se aplica a la Iglesia”. 

Cabe destacar que las consideraciones del cardenal Marx son producto del análisis del informe de 2018, MHG, sobre Abuso sexual de menores por parte de sacerdotes católicos, diáconos y miembros masculinos de órdenes en el dominio de la Conferencia de Obispos Alemanes. 

El estudio fue promovido por los obispos alemanes para “determinar la frecuencia del abuso sexual de menores” por parte del clero e identificar las estructuras y las dinámicas dentro de la Iglesia que podrían favorecer el abuso.

En esta segunda noticia creo que se proponen medidas que tienen una orientación más acorde con la doctrina y el magisterio pero, como ya comenté en una ocasión, obligar a los sacerdotes a violar el secreto de confesión, sería muy peligroso pues rompería un principio que, si bien en este caso podría ser entendible, en la praxis y con el tiempo podría conducir a una realidad semejante a la del aborto cuando se comenzó a permitir por asegurar la vida de la madre pero con el tiempo se ha convertido en una práctica abominable por la que se aniquilan vidas humanas indiscriminadamente y en muchas ocasiones por puro capricho. Si el sigilo sacramental se rompiese, la reacción lógica sería la pérdida de la confianza en el sacramento de la confesión, que es la base indispensable para la salvación del alma y a fin de cuentas el objetivo primordial de la Iglesia como institución.

¿Cómo lo veis vosotros?

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Gracias por la información. Los conservadores andaban promoviendo el libro de "Sodoma", pero cuando se han enterado de que el revoltoso Burke aparece en él se han echado para atrás. Es difícil saber el valor del libro sin leerlo, aunque en principio, al ser su autor homosexual, podemos sospechar que exagere o invente.

El secreto de confesión hay que preservarlo. Periódicamente salen noticias de proyectos de ley que pretenden abolirlo. Pero yo creo que no llegarán a nada, porque psicólogos, abogados y otros profesionales mantienen el mismo tipo de secreto. Por otra parte, la mayoría de casos de pederastia no se conocen a través de la confesión sino por denuncias de los afectados. En todo caso, la posibilidad de que ocurra una cosa así plantea una duda teológica que no soy capaz de resolver, pero -como comentaba en el otro hilo- creo que sería preferible que el confesor tome cartas en el asunto si cree que la persona puede volver a delinquir, por ejemplo imponiéndole como penitencia que se entregue a la Justicia.

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Sí, recuerdo que lo estuvimos comentando, y pensándolo bien, sí sería una buena penitencia particular. No obstante, el planteamiento del tema - seguramente lo he orientado mal- iba encaminado a exponer qué medidas serían las adecuadas para limpiar la Iglesia por dentro de toda esa "estructura de poder" en la sombra que parece haber montada en torno al clero y feligresía homosexual, y que para mí es la causa de las demás aberraciones. El hecho de que la mayoría de personas que han sufrido abusos sean varones, así me lo demuestra, y pienso que debería servir de reflexión para este tema y en general para evaluar el orden moral al que se encamina cualquier sociedad donde la práctica homosexual u otras de carácter desordenado estén normalizadas.

No pretendo criminalizar a los homosexuales pues entiendo que se trata de personas que, en algún momento de su vida, algo o alguien ha torcido su entendimiento respecto al amor fraternal, sexualizándolo. Luego el vicio del placer supongo que hace todo lo demás, igual que con las drogas o tantas otras adicciones perjudiciales. Que un hombre o una mujer pueda amar a otro hombre u otra mujer no me parece un hecho contranatura, al contrario. La vida humana se estructura en torno a vínculos amorosos entre personas, independientemente de su sexualidad, padres, hijos, hermanos, amigos, etc. El problema es que, cuando a cualquiera de esos vínculos se les concede un sentido sexual que no deben tener, se producen entonces las aberraciones, como por ejemplo las homosexuales, aunque también se podría hablar del incesto, la poligamia, la infidelidad, etc. que pueden ser incluso más frecuentes en la sociedad que las homosexuales.

A fín de cuentas el amor debe ser la base natural de todas las relaciones humanas pero ocurre que, tal como en la concepción de la vida, un solo un solo tipo de unión entre células es capaz de reproducir la vida, las de los espermatozoides con el óvulo, en las relaciones amorosas ocurre igual, que solo existe una que pueda concretarse en la culminación de un acto sexual reproductivo, y esa relación es indudablemente la marital por ser la que asegura la correcta reproducción de la vida, que es a la postre la culminación de todo vínculo amoroso. La vida tiene unas estructuras de funcionamiento más o menos similares a todas las escalas.

Volviendo al tema, en el libro del periodista francés, seguramente se exagere en cuanto al alcance de esa trama de corrupción, porque el autor es homosexual y supongo que con su libro busca normalizar la homosexualidad en todos los ámbitos, y de paso darle algún varapalo a la Iglesia, pero a estas alturas y viendo la cantidad de casos de altos jerarcas implicados, parece que es un hecho claro que existe una trama de poder que va más allá de simples hechos puntuales o aislados y que, tal como ocurre en la vida civil, dicha trama puede estar torciendo la sociedad, en este caso la Iglesia, hacia derivas peligrosas que solo Dios sabe cómo pueden acabar.

La Iglesia como cuerpo de los creyentes, es una realidad a escala mayor del amor conyugal. La Iglesia representa a la esposa y Cristo al esposo, tal como enseña el Magisterio paulino. Por eso el acceso de la mujer al sacerdocio no tiene sentido ya que, en esta escala el sacerdote representa al esposo y los fieles a la esposa, unido todo ello en una misma carne que es la propia Iglesia como cuerpo místico de nuestro Señor. No tendría sentido significativo una mujer sacerdote porque sería análogo a una esposa casada con otra mujer, o mejor dicho, sí lo tendría pero en un sentido desordenado o perverso. Lo femenino se complementa siempre con lo masculino y viceversa.

Tampoco sería una solución la abolición del celibato porque se incurriría en otro error significativo como sería el de la poligamia. Si el sacerdote promete su fidelidad a una mujer ¿cómo puede prometérsela igualmente a otra representada por la feligresía? De Cristo no nos consta por ningún texto o tradición que estuviese casado con ninguna mujer en concreto, salvo las elucubraciones de novelistas y gnósticos que han querido ver en su relación con María Magdalena un vínculo marital. Las cosas son como son en la Iglesia no por su capricho sino porque tienen un significado teológico concreto que no podemos cambiar a voluntad de los tiempos, además de otras causas de tipo práctico que no vienen al caso como serían las herencias, linajes, etc.

Cuando se habla de la pederastia por parte de sacerdotes, hay que considerar que, aparte de suponer una violación de menores, se trata también un tipo de incesto ya que significa teológicamente la imagen de un padre manteniendo relaciones con un hijo, sea entre varones o entre un varón y una menor. Por lo tanto es doble el daño que se produce, porque lo es a nivel personal pero también a nivel conceptual y espiritual.

En definitiva, todo este tipo de desórdenes, no se pueden estudiar desde un punto de vista meramente carnal o material, sino que son reflejo de un desorden espiritual mayor. Y si el ser humano adquirió primeramente su condición carnal, no hay que olvidar que posteriormente adquirió la espiritual que guía y da sentido a la primera. Primero Adán, el simio inteligente, el hombre de la caverna o como quiera cada cual entender el origen la historia humana, pero después vino Cristo, el ser celestial, el hombre espiritual que diviniza al primero. Esa es la realidad común para creyentes y no creyentes. Y en el caso de los creyentes, debemos responder al desorden espiritual desde el espíritu del amor, tal como Cristo nos ha enseñado. No basta con señalar y castigar o discriminar a los culpables sino que sobre todo hay que sanar la herida y procurar el bien y la salvación de todos los implicados, víctimas y culpables. Ese el mandato divino y el sentido de que poseamos esa condición espiritual pues de otro modo no dejaríamos de ser simples monos inteligentes

Y todo esto se puede extrapolar a las relaciones sociales que se dan al margen de la vida eclesial, pues todo se basa en relaciones, en vínculos de unión complementaria donde lo femenino se une con lo masculino, la mujer con el hombre, lo terrenal con lo celestial, la materia con el espíritu, la comunidad con el individuo, la fuerza con el sentido dando origen a una nueva realidad; una creación que no cesa de recrearse con cada concepción humana, a imagen de como Dios nos ha creado. Por eso es tan importante separar y entender cuál es el orden moral correcto de los verdaderos vínculos amorosos que el ser humano debe guardar, alejando de sí todo lo demás, porque solo estos son los que permiten verdaderamente reproducir estructuras de vida sólidas y estables que garanticen al fin la vida en una mayor y más plena concepción.

Entonces la pregunta del tema quizás sería ¿cómo preservar la Iglesia, y por extensión la sociedad, de la práctica y normalización de toda esa clase de vínculos desordenados, sin dañar por ello a las personas y sus deseos de amor legítimo, que son voluntad de Dios y en definitiva el sentido de nuestras vidas?

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Hispanidad Católica publica un artículo que procede de Germinans Germinabit:

Los escritos de un sacerdote acusado de pedofilia se publican tras su suicidio - Hispanidad Católica

Algunos párrafos de ese artículo me han parecido indecentes y como de querer justificar a los pederastas al tiempo que se aprovecha para atacar al Papa. Pero me gustaría conocer tu opinión, no sea que me esté dejando llevar por la indignación que me producen estos delitos de los que he llegado a tener conocimiento en la vida real.

En esa página de Germinans Germinabit el sacerdote que la dirige, muy querido de la ultraderecha, en su día montó un pollo porque el obispado iba a exigir a los sacerdotes el certificado de penales:

Germinans Germinabit: Todos los curas, obligados a inscribirse en el Registro Central de Delincuentes Sexuales

No sé si es el hilo más adecuado para hablar de esto y ni siquiera sé si es bueno hablarlo. Pensé en comentarlo en el hilo que dedicamos a esa página de reciente creación, pero el final he preferido comentarlo aquí, más discretamente, aunque por otra parte no querría desviar tu hilo de su propósito inicial. Más que nada me gustaría conocer tu opinión sobre el artículo.

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No veo que lo que planteas esté fuera de tema, al fin y al cabo, el hilo va de esto. Me parece que está bien traído.

En cuanto al artículo sobre ese sacerdote suicida y sin conocer más del caso salvo lo que se refleja en él, pues también me parece que se quieren justificar excesivamente los actos desordenados de una persona que no parece tener una concepción muy clara de lo que es su fe ni su oficio. Ya no por el hecho de que se enamore de una menor, pues entiendo que a cualquiera le puede pasar el hecho de sentirse atraído en algún momento de su vida por alguien con quien no puede mantener una relación, sino que se vea atraído sexualmente por una niña, algo que de por sí ya revela un trastorno grave, y que además sea incapaz de refrenarse como si no existieran más personas a su alrededor a quienes contarles su caso y pedirles ayuda. Pero lo peor de todo es que además, quisiera luego solucionarlo mediante suicidio, cosa que es si cabe más anticatólica que todo lo demás. En definitiva, ese hombre no parece que tuviese bien formada su conciencia y eso es algo que él mismo debiera haberse dado cuenta y tratado de resolver, pidiendo ayuda psicológica o confesándole a su obispo en detalle todo lo que estaba viviendo, antes de lanzarse a coqueteos peligrosos que más tarde le llevarían a donde le llevaron.

Yo no sé cuál es la realidad de la vida de ese hombre ni por qué nadie se dio cuenta en el seminario de su desorden, que ese es otro tema del que no se menciona nada en el artículo y podría tener más importancia de lo que parece. Pero entiendo que si su obispo no hizo nada es porque no tenía conocimiento real de lo que estaba ocurriendo pues de otro modo no me explico ni imagino, que una persona con esa responsabilidad, permita que ese sacerdote pudiera seguir ejerciendo su oficio al lado de esa niña. Que pueda haber alguna dejación de responsabilidad me parece posible, pero ¿hasta ese grado? Toda la parte final del artículo, donde se acusa a la jerarquía de estar más interesada en su promoción que en pastorear el rebaño y vigilar a los pastores, puedo compartirla y de hecho es una de las denuncias más recurrentes del actual Papa, pero aquí no se puede olvidar que, quién ha cedido a la tentación de cometer un pecado grave que ha mantenido hasta la muerte, es el sacerdote y no su obispo. La cuerda al cuello no se la puso nadie excepto él, incurriendo en el mismo error de Judas al no aceptar el perdón que le habían dado ya en sus confesiones. Eso es lo realmente grave pues denota que, para ese hombre, no había otra autoridad mayor que la de su propia conciencia, lo cual es la base de su pecado que le llevó hasta la muerte. Por tanto, culpar de todo ello al obispo me parece un error pues no parece que el sacerdote le tuviera como su superior dado lo dicho.

Es como cuando ocurren casos de policías o funcionarios corruptos, en los que se quiere cargar toda la responsabilidad en sus jefes, ministros, etc. Políticamente puede tener algún sentido y parece obvio que alguien no ha hecho bien su trabajo a la hora de seleccionar y destinar en determinados puestos a ese tipo de personas, pero los que cometen el principal delito son los corruptos y no sus jefes, si estos no eran cómplices de los mismos. Vamos, que no se puede culpar al dueño de unos grandes almacenes, de que entre sus empleados exista un ladrón. Volviendo al artículo, más que levantar el dedo contra toda la jerarquía de la Iglesia, creo que los autores del texto debieran invitar más a la oración por el alma de ese desdichado que andar cargando las tintas sobre una institución a la que dicen amar, y que cómo cualquier otra organización humana, puede cometer errores o faltas de administración.

Respecto a lo de exigir a los sacerdotes el certificado de penales, a mí no me parece nada mal dado que se trata de personas que están en peligro continuo de verse tentados de caer en ese tipo de desórdenes. Al igual que ocurre con profesores, monitores, policías, etc. Yo mismo he comentado en alguna ocasión, que mi esposa y yo somos miembros del equipo de catequesis para jóvenes adolescentes en mi parroquia, una edad que por cierto es la más propicia para que ocurran ese tipo de cosas, y a nosotros también nos exigieron ese certificado en su día y a nadie le pareció mal. Es más, nosotros mismos hemos pedido a las familias y mantenemos a menudo reuniones con ellas, para que participen en la vida parroquial y las catequesis de sus hijos, y conozcan así de primera mano cómo es el trato y actuar cotidiano de todos en nuestras clases. Cuanto más seguro, transparente y cercano sea todo, mucho mejor para todos y más claras están las cosas.

No sé, nunca me he sentido tentado por ningún tipo de atracción de ese tipo y para mí, aunque pueda reconocer que a veces vienen muchachas atractivas a nuestros grupos de catequesis, algunas incluso ya mayores de edad y de muy buen ver, no dejan de ser crías casi recién salidas del pecho de sus madres, que han sido puestas en confianza bajo nuestro cuidado y no me producen otro afecto que el que pueda tener un padre por sus hijos. Son un poco como nuestras hijas e hijos, de hecho hay quienes nos han querido tomar como padrinos en su confirmación. Me produce repulsión solo pensar que pueda haber gente que sienta otro tipo de atracción como la que se relata en ese artículo, pero si alguna vez sintiera ese tipo de tentaciones, Dios no lo quiera, sería el primero en decírselo al ordinario de la parroquia para que me relevase de mi puesto o me iría yo mismo si éste no me hiciera caso. Esos problemas se resuelven rápido cuando hay vigilancia, cercanía y existe voluntad personal de atajarlos desde un principio, lo malo es si se ocultan las cosas o se dejan crecer como parece que es ese caso.

 

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    • By Hispanorromano
      La noticia la da Hispanidad.com, de Eulogio López, aunque si se busca una información más neutra se puede acudir a El País:
      No he estudiado la cuestión a fondo aunque a primera vista me parece monstruosa. Pero aquí lo chocante es la presencia de la Universidad privada de los kikos en estos experimentos.
      Eulogio López se equivoca en una cosa: los kikos no son progres. Son progres en liturgia pero políticamente suelen ser muy conservadores. El famoso juez Serrano de Vox es uno de ellos. Y en Infocatólica hay un kiko que tiene mucha influencia y que hace tiempo cogió al Papa como saco de boxeo.
      ¿Será por eso que Infocatólica andan publicando artículos neutralistas que parecen blanquear estas tecnologías?
      Bioético responde a la aprobación de Japón de la investigación híbrida humano-animal - Infocatólica
      Antes de emitir un juicio definitivo me gustaría escuchar más opiniones.
    • By por que?
      Buscando en linea he encontrado ese debate y en serio me parece tremendamente especial y interesante, por que lo cerraron?
      https://www.corazonespanol.es/forums/temas/1705-que-significa-verdaderamente-ser-cristianos/
      Obviamente he leído lo que dijo el administrador pero no comprendo, era un tema de lo que  nadie habla con una confrontación asi rica y profunda!!! 
      ¿Si un usuario quiere escribir dudas o ideas que son distintas a la doctrina Católica entonces no puede? ¿A que sirve entonces la sección "debates" ? ¿Uno es obligado a inventar una religion rara por tener dudas y ideas muy diferente de las ideas de la iglesia Católica? ¿Uno no puede ser Católico y luego de tener una confrontación con miembros de otras religiones que lo impulse a buscar explicaciones? ¿Uno no puede ser Católico y desear abrir un debate sobre unos temas calientes luego de unas situaciones o investigaciones que hizo o que le pasó? ¿Uno no puede empezar un debate con privacidad? ¿está obligado a explicar quien es, que le pasó, por que hizo la pregunta, con quien habló,  etc etc? ¿Si uno prefiere tocar solo el tema sin hablar de asuntos personales entonces le cierran la discusión? 
    • By Corazón Español
      En efecto. Para no desviar su temática, trasladamos a este nuevo tema la pieza de conversación sobre la Iglesia Católica, ocurrida en el hilo: "Pregunta al lector silente y al registrado que apenas participa. ¿Véis utilidad a este foro?".
       
      Para contextualizar el tema. La discusión comenzó a raíz de una pregunta que el usuario Vanu le hizo a Vecka en el hilo señalado anteriormente:
       
      Y la respuesta fue la siguiente:
       
      Posteriormente se originó la discusión que a continuación trasladamos a este hilo.
       
    • By Español
      Entrevista a Mons. Ricardo García, obispo de Yauyos, Perú.
      ZENIT – 28 oct. 2018 José Antonio Varela Vidal - El Sínodo de los Obispos   (Nota: Subrayo lo que me parece de mayor interés) Terminado el Sínodo de los Obispos sobre la juventud, no solo queda un documento final, una carta a los jóvenes del mundo y vivos recuerdos… Lo más valioso es que quedará como modelo unas semanas de diálogo, de interpelación mutua entre fieles y pastores y sobre todo, la convicción de que en la Iglesia hay aún muchísimo por hacer.
      Zenit ofrece a sus lectores una entrevista con el padre sinodal, monseñor Ricardo García García, obispo prelado de Yauyos (Perú). Él llevó a la asamblea su vasta experiencia como presidente de la comisión de pastoral juvenil en su país, y los desafíos en este sector para el país inca.
      ZENIT: ¿Qué le pareció este Sínodo, donde los jóvenes han participado de lo que se ha llamado la ‘sinodalidad’ de la Iglesia? 
      Mons. Ricardo García: Ha sido interesante escuchar a los jóvenes que han participado, no solamente ahora en la asamblea, sino cuando se hicieron las preguntas en su momento. Ahora uno se pregunta ¿a qué jóvenes queremos llegar? Yo creo que este Sínodo tiene que plantear una apertura hacia la gran mayoría de muchachos, que lamentablemente no están cerca de la Iglesia. Hay que plantearse temas para recuperar esa fuerza de la juventud, porque la verdad de Dios es la verdad de todo el mundo.
      ZENIT: Se habló mucho de la ‘sinodalidad’…
      Mons. Ricardo García: La ‘sinodalidad’ me parece importante, porque ha permitido estar, escuchar, no solo desde estos días sino desde atrás. Escuchar, para luego quien tiene que tomar las decisiones, las tome. Recordemos que nuestra Iglesia es jerárquica, y que los sucesores de los apóstoles han estado presentes en este sínodo, asimismo ha habido oyentes que han tenido también la palabra, pero es evidente que la decisión la toman los sucesores de los apóstoles.
      ZENIT: De los temas que se han tratado, ¿cuál le llamó más la atención?
      Mons. Ricardo García: Yo creo que fue el cómo llegar a la juventud, el llegar a los jóvenes para recuperarlos, digamos así. Ha sido constante el tema del acompañamiento a los jóvenes de distintas maneras, sean los sacerdotes, religiosas y también se habló de laicos que estén bien formados. Porque un joven que tiene un poco más de formación que sus amigos cercanos, influye en sus vidas. Otro tema que me atañe particularmente desde América Latina, es la importancia de las escuelas y las universidades, porque así como en nuestro continente, y en África y en Europa, hay muchas escuelas de orientación católica. Por ello, hay un llamado a recuperar ese canal de acompañamiento a los jóvenes, pues los colegios religiosos no siempre han dejado una huella, con todo el fruto que podría ser. 
      ZENIT: Muchos dirigentes, sean políticos como empresariales, salen de los colegios de la Iglesia… ¿Cómo se debería enfocar hoy esa formación del futuro ciudadano?
      Mons. Ricardo García: Habría que ahondar primero a través de la doctrina, con un conocimiento más serio, más estructurado sobre la doctrina de la Iglesia católica, y que responda a los temas morales, familiares, asuntos de la vida cotidiana y también aquellos éticos que tengan que ver con la vida social. Un asunto que ha salido en el sínodo, es la importancia de que los muchachos no se queden en un cuarto cerrado que es la Iglesia, o en la parroquia y los movimientos. No, hay que salir, hay que estar en el mundo y ahí ser sal, ser fermento que mueve y que va canalizando, va orientando a la sociedad. Por ello no solamente se debe llenar la cabeza, también hay que llenar el corazón, dar una imagen de cercanía a Jesucristo. Hay que transmitir con entusiasmo lo que hizo nuestro Señor Jesucristo, para enamorarse de Él y estar dispuesto a comprometer su vida. Si uno se entusiasma con eso, también es mucho mayor la posibilidad de que surjan vocaciones, porque encuentras sentido a la existencia.
      ZENIT: De hecho durante las últimas décadas en América Latina, se ha trabajado mucho con la juventud, Usted mismo ha sido presidente de la comisión de pastoral juvenil en el Perú. ¿Cuál fue el aporte de Latinoamérica para un trabajo práctico con los jóvenes?
      Mons. Ricardo García: Yo creo que en América Latina en general, hay como una mayor organización de trabajo con la juventud en ciertas instancias, sea a nivel episcopal, diócesis, movimientos, grupos juveniles. Veo que hay una praxis en el ponerse de acuerdo. Creo que otro aporte es que nuestros jóvenes todavía tienen una reserva importante, que es toda la piedad popular que hay en nuestra tierra. En el Perú, el Papa nos dio un piropo muy hermoso, de que éramos una tierra ‘ensantada’. Hay una piedad en la gente, y si digo Perú también digo Ecuador, Bolivia, México, Colombia, en fin, América Latina tiene esta riqueza que con naturalidad uno puede aún expresar su fe sin complejos, sin asustarse ante el qué dirán.
      ZENIT: Aunque con una formación que la complemente ¿no?
      Mons. Ricardo García: La piedad popular es una opción muy válida, pero creo que hay que enriquecerla con mayor formación doctrinal y con un compromiso continuo. Que no sea válido solo la fiesta del santo, con mucho entusiasmo, mucha piedad en ese día, pero al día siguiente me olvido.
      ZENIT: También se habló en los medios sobre la posibilidad de que la Iglesia pudiera aceptar la homosexualidad. ¿Esto ha sido así? ¿Acaso se puede cambiar algo en este punto?
      Mons. Ricardo García: Ha sido un tema que se ha tocado en la asamblea, y el consenso casi general ha sido recordar la educación y las enseñanzas habituales de la Iglesia. La moral no cambia. Lo que sí hace falta es explicar bien las cosas, el ¿por qué? de los asuntos. No basta quedarse en señalar el sexto mandamiento o decir que el noveno dice esto, y se acabó. Ha sido un pedido de la asamblea, para que se mencione expresamente el porqué de las exigencias morales que tiene la fe cristiana. Sobre el tema de la homosexualidad, se ha dicho que hay que acompañar a las personas que tienen esa situación; acompañarlas, no rechazarlas. No es que se esté aceptando una situación moralmente incorrecta. A las personas hay que darles una luz, pues no se trata de bajarles las exigencias de la fe cristiana, sino hacerles ver el porqué de las cosas, y darles fuerza para que salgan adelante.
      ZENIT: También vemos que se habló de los abusos, y uno de los temas del sínodo era el discernimiento vocacional ¿Cómo mejorar el discernimiento vocacional y la selección de los candidatos al sacerdocio para evitar problemas?
      Mons. Ricardo García: En el tema de los abusos, es evidente que el sentir no es igual en todas las partes del mundo. Yo creo que si se pone un termómetro y se va a Estados Unidos, se va a otros sitios de Europa o a Chile, la temperatura es más alta. Pero si nos vamos a otros lugares del mundo, no es un tema que se convierta en “el tema”, ni mucho menos. Tampoco generalicemos un asunto que puede ser propio de cada país. Pero junto con eso, diríamos que el discernimiento vocacional no solamente es para ser sacerdote o ser religioso o religiosa, sino que la vocación es más amplia, parte de algo común para todos que es el bautismo. Se habla bastante de las vocaciones laicales, algunos con consagración otros sin consagración, pero hay una vocación laical.
      ZENIT: ¿Y cómo seleccionar mejor a los candidatos al sacerdocio?
      Mons. Ricardo García: Para la selección de los candidatos al sacerdocio, no basta que sea un chico piadoso y punto. Tiene que tener unas condiciones y virtudes humanas que permitan construir lo sobrenatural sobre lo humano. Así se puede construir las virtudes para el trabajo, el orden, la sinceridad, la lealtad, la audacia, la castidad, que es una virtud importante. El desprendimiento también de los bienes, en el sentido de que para muchos jóvenes su ideal es ser un profesional. Me parece muy bien, pero a veces se centra en eso el éxito, pero muchos no se han planteado la posibilidad de entregar su vida a otros asuntos, diríamos así, más trascendentes, y si Dios llama, hay que ir entonces por allí. A algunos Dios les pide más, y uno tiene que estar dispuesto a lo que Dios pida. Pero para llegar a esa situación hay que tener un poco de vida espiritual, un trato con Dios, la gracia de Dios, la acción del Espíritu Santo sobre nosotros.
      ZENIT: De los temas tratados se ha hablado de algunos descuidos, casi un mea culpa en  el trabajo con los jóvenes… ¿Qué se podría corregir a corto plazo? 
      Mons. Ricardo García: Un tema que ha salido es la falta de disponibilidad de los sacerdotes para atender a los jóvenes, pues a veces tienen muchas cosas, mucho trabajo. No creo que se pueda resolver a corto plazo, pero por lo menos sí es una llamada a la actitud de intentar algo en ese tema. Luego también hubo una llamada a los obispos a que apostemos por la juventud, aunque no solamente pensando en una forma teórica, sino destinando medios,  incluso de tipo económicos. Hay que apoyar los encuentros, las actividades, las publicaciones, aunque esto suponga gasto. Luego debemos contar más con los jóvenes en ciertas tareas, decisiones, organización…
      ZENIT: Y la necesidad de la formación…
      Mons. Ricardo García: Hay que formar a los jóvenes para que actúen con libertad, esto es, formarse bien en la mente y el corazón para que ellos tomen sus decisiones a nivel político, laboral o lo que sea, pero con conocimiento de causa. Creo que es muy importante también lo que dije antes, los jóvenes están más allá, están en la universidad, en el café, en el deporte y tantos otros lugares. Y esos también son un sitio para el encuentro con Dios, esto es lo que hay que rescatar.
      ZENIT: En el Perú ahora mismo hay una problemática fuerte sobre la corrupción que ha llegado a muchos sectores, incluso el Papa lo advirtió al hablar sobre los presidentes con denuncias o presos… ¿Qué se puede hacer para evitar que esto se institucionalice y llegue a ser como una mafia organizada?
      Mons. Ricardo García: Creo que los obispos del Perú tienen que hacer un llamado a la responsabilidad, pero con la prudencia de no ponerse en uno u otro partido, o un color u otro color, porque aquí lamentablemente todos tienen rabo de paja, y me refiero a casi todos los políticos. Entonces hay que andar con mucha precaución, porque lo que es una realidad es que hay un enfrentamiento, una venganza de uno a otro, una situación muy desagradable que está desuniendo al país. A corto plazo, hay que llamar a una pacificación, tender puentes, intentar que haya un poco de concordancia en las cosas. Luego a mediano y largo plazo, llamar a la juventud a que se comprometa con las acciones políticas, que son parte del laicado, pues hay una ausencia de políticos que inspiren confianza y transparencia de vida. Una fe que no se manifiesta en lo social, es una fe que está limitada. Debemos animar a los jóvenes para que se involucren en la vida política, bien preparados y muy calificados.
    • By Español
      Con motivo de la próxima festividad del Corpus Christi, Día de la Caridad, que este año se celebra el 3 de junio con el lema «Compromiso social y caridad transformadora», los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, han hecho público un mensaje en el que invitan a «desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social».
       
      Mensaje con motivo de la festividad del Corpus Christi, Día de la Caridad 2018
      “Compromiso social y caridad transformadora”
      La Solemnidad del Corpus Christi nos invita a contemplar y celebrar el gran don de la presencia real de Cristo vivo entre nosotros en su cuerpo entregado y en su sangre derramada para la vida del mundo.1 De manera muy especial, es una llamada a entrar en el misterio de la Eucaristía para configurarnos con él. Este misterio, en palabras de Benedicto XVI, “se convierte en el factor renovador de la historia y de todo el cosmos [pues], en efecto, la institución de la Eucaristía muestra cómo aquella muerte, de por sí violenta y absurda, se ha transformado en Jesús en un supremo acto de amor y de liberación definitiva del mal para la humanidad”.2
      A la luz de este misterio de amor renovador, liberador y transformador, que es la Eucaristía, invitamos a todos los cristianos, en particular a cuantos trabajáis en la acción caritativa y social, a un compromiso que sea liberador, que contribuya a mejorar el mundo y que impulse a todos los bautizados a vivir la caridad en las relación con los hermanos y en la transformación de las estructuras sociales.
      Tu compromiso mejora el mundo
      Transformados interiormente por la contemplación del amor incondicional de Jesucristo, que entrega su vida para liberarnos del mal y hacernos pasar de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, queremos recordar a todos y cada uno de los cristianos, así como a los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran escucharnos, el mensaje de la campaña institucional de Cáritas: “Tu compromiso mejora el mundo”.3
      Somos conscientes de que, hoy, no está de moda hablar del compromiso. Es más, para muchos, en esta cultura de lo virtual, de lo inmediato y pasajero, la preocupación por los demás se considera como algo trasnochado. Sin embargo, el compromiso en favor de los más débiles y por la transformación del mundo, es la más noble expresión de nuestra dignidad, de nuestra responsabilidad y solidaridad.
      Para los cristianos, el compromiso caritativo y social, el ser con los demás y totalmente entregado a ellos, camina en paralelo con nuestra configuración con Cristo. Se trata de un compromiso que nace de la fe en la Trinidad. Los cristianos creemos en un Dios, que es Padre, que ama incondicionalmente a cada uno de sus hijos y les confiere la misma dignidad; un Dios Hijo que entrega su vida para liberarnos del pecado y de las esclavitudes cotidianas, haciéndonos pasar de la muerte a la vida; un Dios Espíritu que alienta el amor que habita en cada ser humano y nos hace vivir la comunión con todos, tejiendo redes de fraternidad y de solidaridad al estilo de Jesús, que “no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por todos”(Mt 20,28). Desde esta configuración con Cristo, os proponemos un cuádruple compromiso:
      1. Vivir con los ojos y el corazón abiertos a los que sufren: Hemos de abrir los ojos y el corazón a todo el dolor, pobreza, marginación y exclusión que hay junto a nosotros. Convivimos con una cultura que ignora, que excluye, oculta y silencia los rostros del sufrimiento y la pobreza. Sin embargo, no podemos ignorarlos. Como dice el papa Francisco, “la pobreza nos desafía todos los días con sus muchas caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión (…), el tráfico de personas y la esclavitud, el exilio, la miseria y la migración forzosa”.4 Este desafío resulta “cruel”, cuando constatamos que estas situaciones no son el fruto de la casualidad, sino la consecuencia de la injusticia social, de la miseria moral, de la codicia de unos pocos y de la indiferencia generalizada de muchos.
      2. Cultivar un corazón compasivo: La multiplicación y la complejidad de los problemas pueden saturar nuestra atención y endurecer nuestro corazón. Frente a la tentación de la indiferencia y del individualismo, los cristianos debemos cultivar la compasión y la misericordia, que son como la protesta silenciosa contra el sufrimiento y el paso imprescindible para la solidaridad.
      3. Ser capaces de ir contracorriente: Esta invitación al compromiso no es algo superficial o periférico. Pone en juego dimensiones tan hondas como la propia libertad. En la vida, podemos seguir la corriente de quienes permanecen instalados en los intereses personales y pasajeros o podemos vivir como personas comprometidas al estilo de Jesús, actuando contracorriente y poniendo los medios para que los intereses económicos no estén nunca por encima de la dignidad de los seres humanos y del bien común.
      4. Ser sujeto comunitario y transformador: Los cristianos estamos llamados a ser agentes de transformación de la sociedad y del mundo, pero esto sólo es posible desde el ejercicio de un compromiso comunitario, vivido como vocación al servicio de los demás. Esto quiere decir que hemos de poner todos los medios a nuestro alcance para la creación de comunidades, que sean signo y sacramento del amor de Dios. Comunidades capaces de compartir y poner al servicio de los hermanos los bienes materiales, el tiempo, el trabajo, la disponibilidad y la propia existencia. Comunidades capaces de poner a la persona en el centro de su mirada, palabra y acción.
      La caridad es transformadora
      Para todos aquellos que trabajan en el ámbito de la acción caritativa y social de la Iglesia, este compromiso transformador se hace todavía más urgente al tomar conciencia de la fuerza transformadora de la caridad. La doctrina social de la Iglesia habla permanentemente de ella.
      Recordemos un texto antológico del papa Francisco: «La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responde a él con todas sus fuerzas. En este marco se comprende el pedido de Jesús a sus discípulos: “¡Dadles vosotros de comer!” (Mc 6,37) lo cual implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos» (EG, nº 188). De acuerdo con estas enseñanzas del Santo Padre, podemos concluir que la acción caritativa no es mera asistencia. La caridad, además de ofrecer los gestos más simples y cotidianos de solidaridad, promueve el desarrollo integral de los pobres y coopera a la solución de las causas estructurales de la pobreza.
      Los obispos españoles también hemos insistido en esta dimensión transformadora de la actividad caritativa y hemos manifestado que «nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe ser preventiva, curativa y propositiva. La voz del Señor nos llama a orientar toda nuestra vida y nuestra acción desde la realidad transformadora del reino de Dios».5 Esto implica desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social.
      Pidamos al Espíritu una mística social transformadora
      En la plegaria eucarística hay dos momentos especialmente significativos en los que se manifiesta la fuerza transformadora de la Eucaristía. Son las dos “epíclesis” o invocaciones al Espíritu Santo que hacemos en la celebración eucarística. En la primera pedimos al Padre que envíe su Espíritu para que el pan y el vino se conviertan en el cuerpo y la sangre del Señor. En la segunda, invocamos la acción del Espíritu sobre la comunidad eclesial para que sea una sola cosa en Cristo y haga así posible la salvación de los que participan de ella. En ambas epíclesis los cristianos expresamos el dinamismo transformador que encarna la celebración eucarística y descubrimos la necesidad de ser instrumentos de renovación del cosmos y de la humanidad, desde la comunión con Cristo. Pidamos, hoy, al Espíritu Santo que esta mística social y transformadora de la Eucaristía nos ayude a comprometernos en la transformación del mundo y en la promoción de una caridad transformadora en todas nuestras organizaciones caritativas y sociales. Sabemos que la tarea no es fácil, pero la caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social. La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral, nos impulsa a la conversión de nuestros criterios y actitudes, de nuestra manera de pensar y de actuar, para colaborar con el Señor en el acompañamiento a las personas y en la transformación de las estructuras que generan pobreza, discriminación y desigualdad.
      Comisión Episcopal de Pastoral Social
      Notas:
      1 Cfr Jn 6,48-58.
      2 BENEDICTO XVI, Exhortación Apostólica Sacramentum caritatis, nº 10.
      3 CARITAS ESPAÑOLA, Campaña Institucional 2017-2018, Tu compromiso mejora el mundo, Madrid, 2017.
      4 Mensaje en la Jornada Mundial de los Pobres, nº 5, 2017.
      5 CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, Iglesia, servidora de los pobres, nº 42, Madrid, 2015
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    Spanish Heart

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    • https://www.mundorepubliqueto.com/2020/05/01/no-todo-lo-que-brilla-es-oro/

      Una vez más, por aprecio a estos amigos dejo solo el enlace para enviar las visitas a la fuente.

      Solo comento la foto que ponen de un congreso internacional identitari que hubo un México. Ahí se plasma el cáncer que han supuesto y parece que aún sigue suponiendo aquella enfermedad llamada CEDADE. En dicha foto veo al ex-cabecilla de CEDADE, Pedro Varela -uno de esos nazis que se dicen católicos- junto a Salvador Borrego -que si bien no era nazi, de hecho es un mestizo que además se declara hispanista y favorable a la mezcla racial propiciada por la Monarquía Católica,  sí que simpatizó con ellos por una cuestión que quizá un día podamos comentar- uno de los "revisionistas" más importante en lengua española, así como el también mexicano Alberto Villasana, un escritor, analista, publicista, "vaticanista" con gran predicamento entre los católicos mexicanos, abonado totalmente a la errática acusación contra el papa Francisco... posando junto a tipos como David Duke, ex-dirigente del Ku Kux Klan, algo que lo dice todo.

      Si mis rudimentarias habilidades en fisonomía no me fallan, en el grupo hay otro español, supongo que también procedente del mundillo neonazi de CEDADE.

      Imaginemos la corrupción de la idea de Hispanidad que supone semejante injerto, semejante híbrido contra natura.

      Nuestra querido México tiene la más potente dosis de veneno contra la hispanidad, inyectado en sus venas precisamente por ser un país clave en ella. Es el que otrora fuera más próspero,  el más poblado, también fue y en buena parte sigue siendo muy católico, esta en la línea de choque con el mundo anglo y... los enemigos de nuestra Hispanidad no pueden permitir una reconciliación de ese país consigo mismo ni con la misma España, puente clave en la necesaria Reconquista o reconstrucción. Si por un lado está infectado por el identitarismo amerindio -el indigenismo- por el otro la reacción está siendo narcotizada por un identitarismo falsohispanista, falsotradicionalista o como queramos verlo, en el cual CEDADE juega, como vemos, un factor relevante.

      Sin más, dejo ahí otra vez más mi sincera felicitación al autor de ese escrito. Enhorabuena por su clarividencia y fineza, desde luego hace falta tener personalidad para ser capaz de sustraerse a esa falsa polarización con que se está tratando de aniquilar el hispanismo.

       





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    • La libertad sexual conduce al colapso de la cultura en tres generaciones (J. D. Unwin)
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    • Traigo de la hemeroteca un curioso artículo de José Fraga Iribarne publicado en la revista Alférez el 30 de abril de 1947. Temas que aborda: la desastrosa natalidad en Francia; la ya muy tocada natalidad española, especialmente en Cataluña y País Vasco; las causas espirituales de este problema, etc.

      Si rebuscáis en las hemerotecas, hay muchos artículos de parecido tenor, incluso mucho más explícitos y en fechas muy anteriores (finales del s. XIX - principios del s. XX). He traído este porque es breve y no hay que hacer el trabajo de escanear y reconocer los caracteres, que siempre da errores y resulta bastante trabajoso, pues ese trabajo ya lo ha hecho la Fundación Gustavo Bueno.

      Señalo algunos hechos que llaman la atención:

      1) En 1947 la natalidad de Francia ya estaba por los suelos. Ni Plan Kalergi, ni Mayo del 68, ni conspiraciones varias.

      2) Pero España, en 1947 y en pleno auge del catolicismo de posguerra, tampoco estaba muy bien. En particular, estaban francamente mal regiones ricas como el País Vasco y Cataluña. ¿Será casualidad que estas regiones sean hoy en día las que más inmigración reciben?

      3) El autor denuncia que ya en aquel entonces los españoles estaban entregados a una visión hedonística de la existencia, que habían perdido la vocación de servicio y que se habían olvidado de los fines trascendentes. No es, por tanto, una cosa que venga del Régimen del 78 o de la llegada al poder de Zapatero. Las raíces son mucho más profundas.

      4) Señala que el origen de este problema es ético y religioso: se ha perdido la idea de que el matrimonio tiene por fin criar hijos para el Cielo. Pero también se ha perdido la idea del límite: las personas cada vez tienen más necesidades y, a pesar de que las van cubriendo, nunca están satisfechas con su nivel de vida.

      Este artículo antiguo ilumina muchas cuestiones del presente. Y nos ayuda a encontrarle solución a estos problemas que hoy nos golpean todavía con mayor fuerza. Creo que puede ser de gran provecho rescatar estos artículos.
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    • En torno a la posibilidad de que se estén usando las redes sociales artificialmente para encrespar los ánimos, recojo algunas informaciones que no sé sin son importantes o son pequeñas trastadas.

      Recientemente en Madrid se convocó una contramanifestación que acabó con todos los asistentes filiados por la policía. Militantes o simpatizantes de ADÑ denuncian que la convocó inicialmente una asociación fantasma que no había pedido permiso y cuyo fin último podría ser provocar:

      Cabe preguntarles por qué acudieron a una convocatoria fantasma que no tenía permiso. ¿Os dais cuenta de lo fácil que es crear incidentes con un par de mensajes en las redes sociales?

      Un periodista denuncia que se ha puesto en marcha una campaña titulada "Tsunami Español" que pretende implicar a militares españoles y que tiene toda la pinta de ser un bulo de los separatistas o de alguna entidad interesada en fomentar la discordia:

      El militar rojo que tiene columna en RT es uno de los que difunde la intoxicación:

      Si pincháis en el trending topic veréis que mucha gente de derechas ha caído en el engaño.

      Como decía, desconozco la importancia que puedan tener estas intoxicaciones. Pero sí me parece claro que con las redes sociales sale muy barato intoxicar y hasta promover enfrentamientos físicos con unos cuantos mensajes bien dirigidos. En EEUU ya se puso en práctica lo de citar a dos grupos contrarios en el mismo punto para que se produjesen enfrentamientos, que finalmente ocurrieron.
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    • Una teoría sobre las conspiraciones
      ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa.
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