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Hispanorromano

hispanoamérica Puerto Rico como vanguardia de la América española

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Rescato un artículo del escritor portorriqueño Luis Llorens Torres en la Revista de las Españas. No se si puede incluir en la categoría de hispanistas que no tienen ninguna reserva hacia España, pero desde luego sí en la de hispanomericanistas. En el artículo lamenta olvido al que se ha sometido a Puerto Rico, pero también plantea que este país es o puede ser la vanguardia de la América hispana frente a la América anglosajona. Me parece que esta idea es muy válida.

Cita

LA ISLA IGNORADA

por Luis Llorens Torres

 

Doloroso es esto que, con valiente sinceridad, nos ha dicho Vasconcelos: que nuestra isla de Puerto Rico es ignorada en América; que por allá, por esos veinte pueblos hispanoamericanos, no se sabe de nuestra cultura, de nuestras luchas, de nuestros dolores, de nuestros ideales.

¿Será cierto? Debe de serlo, cuando nos lo dice un hombre, de seriedad moral e intelectual, que viene de recorrer esos países hermanos nuestros.

¿Somos los portorriqueños culpables de que así se nos ignore? ¿O es culpable Hispano-América de esa apatía en mirar hacia nosotros?

Tal apatía es funesta. Porque elimina de la mesa de los pensadores un factor que deben conocer cuantos estudian el futuro de nuestra raza en América.

Las naciones que integran la América Hispana, mientras no tiendan su mas intenso mirar hacia Puerto Rico, no sabrán darse cuenta exacta de lo grandes que ellas son, de la enorme fuerza espiritual que atesoran. Y sin ese conocimiento, no podrán dominar el estudio del magno problema que se vislumbra en el porvenir.

En América se hallan frente a frente dos grandes núcleos humanos. Abajo, el núcleo latino, con sus cien millones de habitantes, ocupando los más bellos y ricos territorios del planeta, y arriba, el núcleo yanqui o anglo-sajón, con otros cien millones de habitantes, ocupando también inmensos y ricos  territorios.

Y en América hay una isla —nuestra ignorada isla de Puerto Rico— donde un millón de portorriqueños (hispano-americanos) vive bajo la dominación del núcleo yanqui desde hace veinticinco años.

Esto quiere decir que los dos grandes núcleos de América ya están en lucha desde hace veinticinco años. Porque, de los cien millones del núcleo latino, ya se ha destacado, a manera de vanguardia, el millón de portorriqueños que desde hace veinticinco años viene sosteniendo titánica lucha con la totalidad del núcleo anglo-sajón.

¿No le interesa a la América española, a nuestra raza, esta lucha que la vanguardia portorriqueña viene librando contra el enemigo común? ¿No le interesa saber si nos hemos salvado o si hemos sido barridos o arrollados?

Nadie olvida que la poderosa escuadra yanqui destruyó en pocas horas los destartalados barcos españoles en Cavite y en Santiago de Cuba. Ni nadie ignora que sus ejércitos podrían barrer de un soplo al pueblo portorriqueño. Mas la lucha en Puerto Rico no es de barcos ni de ejércitos. Es lucha de dos razas, de dos culturas, de dos civilizaciones. El águila yanqui, cerniéndose sobre nuestro pueblo, trayendo aquí sus millones, sus maquinarias, su idioma, sus leyes y todos los recursos de su innegable poderío, y el pueblo portorriqueño, luchando, forcejeando, salvando su raza, su idioma, su religión, su espiritualidad.

¡Veinticinco anos de lucha! El yanqui nos ha impuesto sus códigos. El idioma ingles es obligatorio en nuestras escuelas públicas. El dinero yanqui se ha adueñado de parte de nuestras tierras e industrias. Sufrimos la tiranía de una Corte de Justicia donde los abogados tienen que hablar en ingles y los testigos declaran por medio de intérpretes. Y, sin embargo, nuestro pueblo es ahora tan hispano como antes. El campesino es el mismo de hace veinticinco años. Se habla y se cultiva el castellano con más fervor que nunca. Nuestro pueblo no ha variado en nada que afecte a sus características raciales. Y nuestra alma, nuestra espiritualidad de raza hispana, permanece inquebrantable, indestructible.

¿No le interesa a la América latina saber que la firmeza de su raza es tan inmarcesible que cien millones de yanquis no han podido, en veinticinco anos, horadar el espíritu de este millón de portorriqueños? ¿No le enorgullece saber que la cultura yanqui en Puerto Rico ha sido vencida y repelida por la cultura de nuestra raza?

Para los hombres pensadores, para los apóstoles del ideal latino, Puerto Rico debe ser el escenario más interesante de Hispano-América. Porque en esta isla es donde se esta aquilatando cuál es la superior de las dos razas que pueblan el continente americano.

Puerto Rico es un titán que en su tórax esta resistiendo el peso de un titán cien veces mas grande. Y la América Hispana debe contemplar con orgullo este esfuerzo que le indica hasta donde ella puede llegar.

No amengua nuestra gloria el hecho cierto de que haya portorriqueños anexionistas, pitiyanquis que traicionan el ideal, ni que haya también periodistas asalariados llamando traidores a los patriotas que más luchan por la redención de nuestra Patria. Llagas son esas que no podemos extirparlas, porque son carne de nuestra carne, gusanos de nuestras entrañas. Llagas dolorosas. Llagas que a nosotros solos nos toca sufrir y lamer. Como el perro que sufre y se lame sus propias llagas y gusanos.

Nuestro ideal es la independencia de nuestra Patria. La reclamamos con su densa aureola de libertades populares. Pero la aceptaremos y la bendeciremos aunque venga envuelta entre los harapos de la miseria.

Si fuera necesaria la absorción; si la extinción de nuestra personalidad hispánica fuera necesaria para que la isla lograse ser emporio de riquezas, los patriotas portorriqueños preferiríamos el hambre y la miseria antes que pagar a precio tan caro la felicidad. ¿Que importa la pobreza? Lo que envilece es la esclavitud. Pobre o rica, la Patria es la Patria, como la madre es la madre lo mismo en traje de pordiosera que vestida de cortesana. Renegar de la raza, renegar de la Patria, es renegar de la madre. Y renegar de la madre es ser menos que un lechón o que un becerro; es renunciar al mas puro y santo de los altares.

Cuando la América Hispana no se preocupe para nada de nosotros, y cuando las inmensas legiones de esa América no sientan interés alguno hacia esta formidable lucha que estamos librando por el honor y el prestigio de toda la raza, entonces habrá llegado el momento de que los portorriqueños nos arrodillemos ante el cielo y le pidamos a Dios que raje el Océano y nos sepulte bajo sus olas.

Revista de las Españas, Año II, N.º 12, agosto de 1927.

 

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Cuanto más leo del tema más admiración me produce lo de los puertorriqueños. Sin querer quitarle hierro al tema saharaui u otros... lo de esta isla es uno de los olvidos más embarazosos de la mal sesgada memoria española.

Hay que revertir esta indolencia.

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Pues sí, yo también pienso que el olvido de Puerto Rico por parte de España es algo que merecería ser tratado más profusamente. Supongo que las circunstancias de la historía llevarían a entender que lo mejor entonces era olvidarse de la isla pero, los años han pasado y hoy las cosas ya no son las que fueron ayer, por lo que se pueden abordar los temas de una forma diferente y con una perspectiva que nos permita recuperar, al menos la memoria histórica común que tenemos, y desde esa base muchos otros aspectos que conduzcan a un mayor acercamiento entre ambos pueblos.

Sería estupendo poder contar con la participación de algún puertoriqueño que nos acercase la impresión que de España se tiene allí, y poder conocer si, desde su perspectiva, creen posible algún acercamiento futuro.


No te preguntes si lo que haces es pecado, pregúntate si al hacerlo estás amando.

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Aunque hay algún aspecto que no me acaba de convencer, me parecen interesantes estas declaraciones del obispo de Ponce, Puerto Rico:

Cita

¿La Iglesia portorriqueña sigue viviendo a la sombra de Estados Unidos?

Perdóname, no la Iglesia; en eso la Iglesia vive al amparo de Roma. No; no. Que quede claro.

El país, entonces

El país, sí. Hay que tener presente que Puerto Rico es una colonia del Imperio norteamericano. A veces nos preguntan: ¿Y cuando se van a hacer Estado? Y esto es algo que no depende de nosotros; es una decisión del Congreso. Pero el pueblo va madurando en sus opciones cada vez más. Esto último que sucedió con el huracán María, toda la situación que se vio con el presidente Trump, va dando conciencia de que hay que promover un cambio, una realidad política diferente, que se está gestando.

diocesis-de-ponce.jpg

Si entiendo bien, el pueblo está tomando conciencia de su identidad

Correcto. Lo cierto es que estamos luchando para que el puertorriqueño y la puertorriqueña cada vez cobre más conciencia de su identidad y de su cultura. Lo que la Iglesia defiende, sobre todo en Puerto Rico, es que Puerto Rico nació católico: es la herencia que España nos dejó, y eso es lo que defendemos por encima de todo.

Después, la opción política, que el pueblo decida. Pero que no sea simplemente por una cuestión económica capitalista. De dinero. Sino que sea una conciencia de servicio de justicia, de búsqueda del bien común, donde la gente y especialmente los más pobres y necesitados, se vean ayudados. Y, sobre todo, se les pueda resolver apostando ellos, no solamente un mantengo. Que se pueda tomar una conciencia nueva social.

https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/10/25/religion-iglesia-sinodo-puerto-rico-monsenor-ruben-gonzalez-hubo-hermanos-obispos-que-no-comprendieron-el-pensamiento-ni-el-estilo-de-vida-de-romero.shtml

 

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hace 15 minutos, Hispanorromano dijo:

Aunque hay algún aspecto que no me acaba de convencer, me parecen interesantes estas declaraciones del obispo de Ponce, Puerto Rico:

 

Por curiosidad, ¿qué es eso que no te convence? En el caso de Puerto Rico sigo observando un hilo conductor que difiere un poco del resto de discursos del espacio americano. Y es que casi nunca hacen ejercicio de rechazo a su pasado español, por las razones que hemos ido constatando en otros hilos.

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hace 43 minutos, don Fernandito dijo:

Por curiosidad, ¿qué es eso que no te convence? En el caso de Puerto Rico sigo observando un hilo conductor que difiere un poco del resto de discursos del espacio americano. Y es que casi nunca hacen ejercicio de rechazo a su pasado español, por las razones que hemos ido constatando en otros hilos.

Me refiero más que nada a la parte que no he citado de la entrevista. Habla muy positivamente de Pablo VI y del Concilio Vaticano II. Pero bueno, en el fondo son minucias para el tema que estamos tratando aquí.

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Yo lo he entendido más en referencia a la pregunta que le hacen de la beatificación de Mons. Romero, que sí es cierto que era un hombre próximo al espíritu del Concilio, que acabó asesinado precisamente por ello. La cercanía a la teología de la liberación que en ocasiones se le ha atribuido, en realidad y si se rebusca en su obra era más cosa de aquellos que de este, tal como ocurre por ejemplo hoy cuando se le atribuye al Papa profesar el comunismo por predicar la justicia social. 


No te preguntes si lo que haces es pecado, pregúntate si al hacerlo estás amando.

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Como curiosidad, y dejando a un lado juicios de valor, observemos la tremenda influencia que ha tenido el relativamente bajo porcentaje de puertorriqueños en la música popular de los estados unidos, desde la creación de la salsa, el llamado "latin jazz", etc, etc, hasta llegar a los fenómenos más actuales.

Es como si la creatividad y dinamismo de estas comunidades, a pesar de las penurias, ebullese en cualquier entorno aunque sea hostil. Por eso creo que el título del hilo está más que justificado.

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      Israel Viana
      Actualizado:14/11/2018 20:32h
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      Soldado de la Guerra de Cuba, en 1895- ABC
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      Después de la Guerra de los Diez Años, más concretamente entre 1890 y 1893, las principales revistas de temática militar, como «Ejército» y «El Correo Militar», publicaron una serie de artículos donde se proponía convertir a estos voluntarios en una especie de reserva colonial del Ejército, como había ocurrido en Australia, Nueva Zelanda y Argelia, con el objetivo de rebajar la tensión que este cuerpo había mantenido con las autoridades españolas en años anteriores. Esto, sin embargo, no habría cambiado mucho el papel que desempeñaban desde su creación en 1855: reforzar el sistema defensivo de la isla con la ayuda de los civiles. En 1889, también se planteó la posibilidad de otorgarles el voto, pero fue rechazada por las Cortes.
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      La explosión del Maine en La Habana y la entrada de Estados Unidos en la guerra contra España, en abril de 1898, aceleró el final del conflicto. Durante las ocho semanas que restaron de campaña se incrementaron las deserciones de voluntarios, sobretodo de los naturales de Cuba. Esto convirtió la cifra de cubanos luchando por la independencia en mayor de lo que realmente había sido en los cuatro años anteriores. Y es que, a pesar del tono triunfalista de la prensa española en el verano del 98, pocos se creían ya las posibilidades reales de triunfo de Madrid frente al poderío naval del gigante del norte.
      https://www.abc.es/historia/abci-verdad-incomoda-1898-lucharon-mas-cubanos-espana-independencia-201811120204_noticia.html
    • Por Hispanorromano
      Cuando explicamos la obra de España en América uno de los argumentos que utilizan los detractores son las pinturas de castas. Ejemplo:

      Este argumento es recurrente en los ambientes identitarios. Al mostrar estas pinturas donde se clasifica a las personas y su descendencia por el aspecto físico, los identitarios pretenden demostrar que el Imperio español era racista y que no toleraba el mestizaje. Lo que les viene muy bien para hacer burla de las posiciones que sobre este asunto sostienen carlistas y falangistas.
      Esas pinturas no tienen por qué demostrar ese tratamiento racista que alegan los identitarios. Pero hay un detalle que creo que hasta ahora se nos ha escapado. Esas pinturas podrían tener un origen ilustrado. Es decir, lejos de representar la España eterna de los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II, esas pinturas serían un producto de la Ilustración y de su afán por clasificar los seres vivos desde presupuestos exclusivamente racionales. Estos ilustrados con frecuencia eran poligenistas, esto es, negaban el origen único del hombre, en abierta contradicción con la Biblia, y pretendían explicar el hombre desde una perspectiva naturalista que luego dio paso al darwinismo. Cito parcialmente un artículo que, aunque de manera deficiente y en un tono demasiado coloquial, lo explica:
      Como decía, el artículo es muy limitado y utiliza un tono coloquial que lo desacredita un poco, pero cita abundante bibliografía. Y por lo demás esta hipótesis encaja perfectamente con un importante sector de la Historia y de la Sociología que considera que el racismo tuvo su origen en la Ilustración. Antes existía la xenofobia -un rechazo del extranjero que, en dosis limitadas, puede ser hasta necesario- y en general el prejuicio contra el diferente, que parece existir en todas las sociedades, por desgracia. Pero bueno, ése sería otro debate. El caso es que esas pinturas de castas no serían obra de la mejor España sino de la España ilustrada, que ya era decadente en muchos aspectos. Por lo que no tenemos necesidad de encajar estas pinturas en nuestra argumentación cuando las saquen a relucir los detractores de la obra de España en América. Simplemente estas pinturas pertenecían a una España que no es nuestro modelo.
      ¿Qué os parece la hipótesis?
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      Claro, a mí se me genera un tremendo conflicto, mezcla de sentimientos. La pulsión tradicionalista y de afecto a la cadena familiar de los siglos frente a la inminente desaparición de vida en nuestros lugares.

      Reconozco que aún no tengo resuelta esta contradicción. Como ya hemos comentado con Gerión, no es una cuestión racial sino de linaje, de una cadena secular, de terrenos regados con sudor de los ancestros.

      En cualquier caso, quería ilustrar la cuestión con un vídeo que encontré y viene muy al caso. De lo que no me cabe duda es que si una gente es adecuada para este objeto no puede ser otra que gente americana, por muchísimas razones. Como bien dice el ex-alcalde que habla, el termómetro de la vitalidad de un pueblo es la escuela (y añadiría yo, la iglesia los domingos).

      A ver qué os parece y si lo véis tan agridulce como yo. Don Quijote y Sancho, de nuevo en marcha... Desde luego que los identitarios con algo así rabiarán pero, ya sabemos que de ellos no va a venir ninguna solución, son un fenómeno urbano, de la parte negativa del mundo urbano (mundo que por supuesto tiene su parte positiva, faltaría más, pero no lo son los dichos falsos indigenistas)

       
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