Jump to content

Search the Community

Showing results for tags 'occidente'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Staff
  • Main forums
    • Current debate
    • The pending Spain
    • Memory of the Spains
    • Spanish coffee
    • Information and support
  • Corazón Montañés's Temas nuevos
  • English-speaking community's English-speaking forum
  • Coração Brasileiro e Luso's · Fórum do Brasil e a Lusofonia
  • Corazón Mexicano's · Foro de México
  • Corazón Puertorriqueño's Foro de Puerto Rico
  • Corazón Argentino's · Foro de Argentina
  • Fuero de las Alemanias.'s Foro Hispano-Alemán
  • Corazón Católico's Foro Católico
  • Mundo Republiqueto's Foro de la comunidad MR
  • Corazón Peruano's Foro del Perú

Categories

  • Opinión
  • España
  • Hispanoamérica
  • Internacional
  • Historia y patrimonio
  • Política
  • Religión e Iglesia
  • Geopolítica y estrategia
  • Pensamiento y filosofía
  • Ciencia y tecnología
  • Naturaleza y medioambiente
  • Artes y cultura
  • Web information

Categories

  • Spanishness and contemporary world
    • News and contemporary world
    • The future of the Spanishness
    • Memory of the Spanishness
  • Talk and entertainment
    • Art and culture
    • Science and Technology
    • Faith and religion
    • Education and formation
    • Thought and philosophy
    • Nature and environment
    • Travel and tourism
    • Music and movies
    • Sports and shows
    • Data and curiosities
  • Fuero de las Alemanias.'s Videos
  • Corazón Católico's Videos

Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


Found 1 result

  1. El verdadero peligro ruso La cabalgada asiática Arriba, 4 de abril de 1935, p. 6. Aunque Rusia siga sirviendo día a día de vehículo de propaganda proletaria y haya logrado embadurnar todas las esquinas de Occidente con los rojos pasquines de la hoz y el martillo y el estrépito de ¡abajo el imperialismo!, cada día es más claro que desde las fronteras de Polonia hasta el estrecho de Bering, se asiste al alumbramiento de una gran —y no por cierto nueva— fórmula imperial asiática. Canta el imperio debajo de todas las embestidas revolucionarias. Un aire denso y permanente cubre la tierra rusa, prolongándose a lo largo de la historia, para decir la realidad de un espíritu asiático, vuelto hacia sí mismo, que galopa por los anchos llanos, y que permanece igualmente firme bajo los zares afrancesados que bajo la historia bolchevique. La santa Rusia es como ha sido siempre. No importa que un viraje de su historia se dedique a construir grandes fábricas y a organizar brigadas de choque o que dicte fórmulas afrancesadas a una corte dieciochesca. Lo auténtico, lo que es rito y canción desgarradora e impulso popular está ahí, tendido por debajo de las arquitecturas estables y manteniéndolos a flote sobre sus espaldas abrumadas. El “padrecito” Stalin en nada se diferencia, en la adjetivación popular, de Pedro el Grande. Los dos dominaron ampliamente sobre los millones de rusos, que dejaron en su desgana que sobre sus cabezas se agiten flámulas y banderas, cuyos colores y significados ni les van ni les vienen. Pero en esta desgana rusa, que el bolchevismo ha intentado galvanizar, reside el peligro imperial asiático que sueña con la total derrota de Occidente, en lo que Occidente es tal y representa la cabeza y el corazón del mundo: en el vuelo de los valores espirituales y en la continuidad moral de la historia. Y aquí es donde reside el peligro cierto. Porque el hombre de Occidente, en la quiebra de sus valores morales, atenazados por la disolución interior de las maneras revolucionarias, se siente atraído patológicamente por ese Oriente, de donde sólo puede venir para él el aniquilamiento de sus propias formas de vida. Y si es ahora la masa proletaria la que se adorna con ese orientalismo “snob”, lo hace por ser ella la que se cree dominadora del mundo, así como en otro momento fueron las aristocracias las que se vistieron con las “chinerias” disolventes. Pero si esto es así, y de ahí viene su fuerza, tampoco puede olvidarse lo que es protección exterior —occidentalismo mimético— en la Rusia de hoy. Del poso eslavo, removido por la agitación revolucionaria, ha surgido la carrera hacia lo cesáreo. Y un César quiso ser Trosky, a quien le tronchó su carrera el parón de los soldados rojos ante Varsovia. Y un César oriental es Stalin, que ha arremetido denodadamente contra los ortodoxos marxistas —Kamenef, Romene, Zinovief— en nombre de una presunta consolidación de la revolución eslava. Y aquí estamos ya al principio del fin, en el instante en que el monstruo enseña sus orejas. Si la propaganda soviética mostraba a los boquiabiertos occidentales los esfuerzos de una técnica a la americana, hay que tener en cuenta que estas fundaciones en que cantan el progreso y la mecánica, son unas nuevas aldeas de Potemkin, hechas solamente como instrumento de atracción. La fuerza auténtica de de Rusia no está ahí. Ni la de la Rusia de antes ni la de la U. R. S. S. Lo que hace que un comisario del pueblo levante su copa a la salud de S. M. Británica, o que se alíe con la Francia liberal y burguesa, es simplemente la táctica de 1a espera, del ganar tiempo, mientras llegue la hora de montar a caballo y la horda asiática —ni soviética ni antisoviética— rompiendo las fronteras del Occidente intente penetrar con su tumulto oriental en la hora de la historia europea, conducida por el vendaval de su inercia antieuropea. Nota: Arriba era el órgano oficial de Falange Española de la JONS en el año 1935.
×