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    El cisma americano

    En diciembre del pasado año, el Papa Francisco nombró como director editorial del  Dicasterio para la Comunicación al historiador, periodista y escritor Andrea Tornielli.

    Tornielli es un vaticanista que tiene una notable colección de libros publicados sobre materia religiosa en varios idiomas, pero de entre ellos y por su actualidad y contenido, destaca sin duda uno que publicó en noviembre de 2018, casi coincidiendo con su nombramiento y en comandita con otro historiador y periodista italiano llamado Gianni Valente, titulado "Il Giorno del Giudizio" (El día del juicio).

    En el libro se da cuenta de una investigación periodística realizada por los autores en la que, mediante abundante documentación y testimonios internos hasta la fecha desconocidos, ponen de manifiesto las tramas de poder en la iglesia norteamericana y el brutal asalto al pontificado del papa Francisco, llevado a cabo por parte de las fuerzas y élites neocon.

    Los que los autores denominan en el libro como "El Cisma americano", es en realidad una fuente de división y desencuentro que está poniendo en grave riesgo la continuidad de la Iglesia Universal. Con una guerra abierta entre liberales (progres aquí) y neoconservadores que, a través de iniciativas coordinadas y ataques contra el Papa, están tratando de imponer en la Iglesia la "Teología del capitalismo", convirtiendo de esta forma al cristianismo en una ideología.

    En la introducción del libro se adelanta: “Lo que estamos presenciando no es solamente el surgimiento del ‘mysterium iniquitatis‘, del misterio del mal y del pecado que la ataca desde dentro y que siempre ha existido. La novedad de nuestros tiempos es que falta, precisamente en la Iglesia y también en algunos de sus pastores, la conciencia de lo que es la Iglesia […] Es una mezcla auto-referencial y destructora. Las páginas siguientes pretenden ayudar al lector a que distinga entre la verdad, verdades a medias y la desinformación divulgada por varios autoproclamados ‘medios católicos’, acompañándolo en la comprensión de lo que verdaderamente está sucediendo”.

    Desde que salió el libro he estado esperando a ver si editan alguna versión en español que, hasta la fecha no he encontrado, pero recientemente si he podido encontrar la traducción de algunos capítulos y fragmentos que he ido recogiendo, y de los que me gustaría dejar aquí el siguiente capítulo, pues sin duda puede ayudar a desentrañar mejor el oscuro asunto de los ataques al Papa y la procedencia de la guerra interna en la que de facto está inmersa la Iglesia. Una guerra que es considerada por los autores como un cisma, pero que yo me atrevo a sugerir la categoría de apostasía, en la medida que está causando el abandono formal e informal de la fe a millones de católicos.

    Es algo largo de leer pero sin duda merece la pena para entender lo que ocurre, además que nos permite distinguir sin ambages las consecuencias de utilizar a la Iglesia para fines ideológicos (las negritas son mías):

    Cita

    Il Giorno del Giudizio

    Capítulo 7. El cisma “americano”

    • Apoyo de altos jerarcas de EE.UU. a Viganó.

     Cuando el ex nuncio vaticano lanzó en los medios su comunicado sobre el cardenal McCarrick, con la petición de dimisión dirigida al Papa Francisco, veinticinco obispos (veinticuatro en los Estados Unidos, más Athanasius Schneider, auxiliar de Astana, en Kazajstán) le manifestaron públicamente su solidaridad en un circuito cerrado y exigieron la necesidad de tomar en serio las acusaciones contenidas en su expediente. Entre ellos se encuentran los cardenales Raymond Burke y el arzobispo de Filadelfia Charles Joseph Chaput. Publican declaraciones inmediatas -en algunos casos incluso con la orden de leerlas en las iglesias de sus diócesis- para mostrar su cercanía a Viganò y pedir urgentemente que se investigue el contenido de su comunicado. Aunque en diferentes tonos y sin comentar la credibilidad del expediente, el cardenal Daniel DiNardo, presidente de la Conferencia Episcopal Americana, reitera su petición de que se lleve a cabo una investigación exhaustiva.”Estoy profundamente convencido de su honestidad, de su lealtad a la Iglesia y de su impecable integridad”, dice Robert Mor, obispo de Madison, Wisconsin, de Viganò. “Puedo atestiguar que es un hombre que ha cumplido su misión con dedicación desinteresada, que ha dirigido la misión petrina que le encomendó el Santo Padre para “confirmar a sus hermanos en la fe”, dice Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco. Mientras que Robert Barron, obispo auxiliar de Los Ángeles, recuerda que no es “un actor menor”, una “figura incoherente”, sino “el ex nuncio de Estados Unidos”, quien pide la dimisión del papa, y ha hecho “declaraciones muy serias”. Cuando el Papa Francisco, que regresa de Irlanda, cuenta a los periodistas acreditados sobre la huida papal que por el momento no dirá una palabra sobre el “comunicado” de Viganò, confiando en su capacidad de juzgar por sí mismos el contenido del dossier, el obispo estadounidense Thomas John Paprocki, a la cabeza de la diócesis de Springfield, afirma en una entrevista que considera “inadecuada” la respuesta papal. Si se me acusara de encubrir a uno de mis sacerdotes”, exhortaba el obispo, “no me saldría con la suya diciendo “vosotros decidís por vosotros mismos”…”.Las declaraciones de los obispos americanos tras la difusión del primer “dossier Viganò” se hacen eco del tono compasivo de los funcionarios del aparato que exigen “transparencia total” y “limpieza” urgente cuando algún caso desafortunado corre el riesgo de comprometer la reputación de su propia institución.

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    • Un hecho sin precedentes 

    La ostentosa diligencia en la aplicación de los parámetros de la responsabilidad corporativa también a la Iglesia en este caso se esconde, en el aluvión de manifestaciones, un acontecimiento sin precedentes en la historia de la Iglesia Católica: por primera vez, decenas de obispos católicos expresan públicamente su apoyo y solidaridad hacia un panfleto que termina con la petición de la dimisión del Sucesor de Pedro. Un documento escrito por un arzobispo católico con la intención de infligir el mayor daño posible al papa y a la confianza de los bautizados en él. Una operación llevada a cabo en muchos pasajes en violación del llamado “secreto pontificio”, lanzada al mismo tiempo en todo el mundo con una estudiada estrategia mediática global.Las decenas de obispos norteamericanos que, entre finales de agosto y principios de septiembre de 2018, se apresuraron a dar su apoyo al dossier Viganò -sin añadir una palabra de consideración al Papa Francisco- parecen referirse a las tácticas utilizadas por los grupos financieros en las subidas de la compañía: el negociador líder lanza la oferta, e inmediatamente los interesados se apresuran a expresar su apoyo a la operación para que parezca necesaria, conveniente y apoyada por un amplio consenso. Un efecto de eco para impresionar a los pequeños accionistas y empujarlos a apoyar la subida. Las dinámicas de la vida eclesial se remodelan a partir de los mecanismos depredadores de las finanzas especulativas. Con el papa en la parte del gerente de la empresa que tratas de “poner en minoría”, para forzarlo a rendirse.Incluso la red logística-mediática de la operación Viganò, aunque utiliza sucursales en todo el mundo, tiene sus bases estratégicas y económicas en Estados Unidos, representadas por grupos y fundaciones que financian los medios de comunicación utilizados para lanzar el dossier y acompañar su recepción. Grupos y redes de medios de comunicación -y este es el hecho sin precedentes y sorprendente- que en los últimos años habían alardeado de su propio “filopapismo” y de su total alineamiento con el Magisterio oficial de la Iglesia como su propio rasgo distintivo, su propia figura de identidad.La cabecera de la web “National Catholic Register“, que distribuyó por primera vez la versión inglesa del dossier Viganò, forma parte de la red de medios de comunicación de la REDA, fundada en 1980 por la monja americana Mary Angelica de la Anunciación -conocida como “Mother Angelica”- y hoy reconocida como el centro multimedia católico más influyente del mundo, capaz de llegar a doscientos cincuenta millones de personas en ciento cuarenta países. En 2009, Madre Angélica recibió el premio Pro Ecclesia et Pontifice del Papa Benedicto XVI. En febrero de 2016, dos meses antes de la muerte de la monja, el Papa Francisco le dirigió un cálido saludo durante su viaje a Cuba.

    Michael P. Warsaw, Director General de EWTN, es consultor del Departamento de Comunicación del Vaticano. En la operación Viganò desempeña un papel no secundario Timothy Busch, el abogado millonario, miembro del equipo de administradores de EWTN, que en el lanzamiento del dossier firmado por el ex nuncio aporta una contribución esencial para delinear los contornos y el propósito de toda la operación. En ese momento, Busch declaró al “New York Times” que Viganò, con su iniciativa, “nos hizo un gran servicio”, y, como hemos visto, también informó haber recibido la seguridad de que “el Papa Emérito, Benedicto XVI, había confirmado la historia del arzobispo Viganò”. La información proporcionada por Busch es negada por el secretario particular de Ratzinger. Pero basta con revelar el diseño que pretendía reclutar al papa emérito como “padrino” y gran testimonio de toda la operación.

    Timothy Busch, junto con el filántropo financiero Charles Koch, es el patrocinador de la Escuela de Negocios Busch fundada en la Universidad Católica de América como otro centro más para la elaboración de la “teología del capitalismo”, patrocinado por líderes de opinión y centros de estudio alistados para patrocinar teorías sobre el pleno cumplimiento de la ideología capitalista con la doctrina católica. “La evangelización de nuestro país”, declaró el propio Busch en 2017, “está siendo llevada a cabo por fundaciones privadas y ONG católicas como el Instituto Napa y Legatus. Son estas entidades, financiadas y frecuentadas por ricos empresarios conservadores, las que, según Busch, “están marcando la diferencia” en la Iglesia Católica de los Estados Unidos, dado que “somos tan dinámicos y los demás no”. Un dinamismo debido sobre todo a la capacidad de “tener acceso al capital”, a diferencia de lo que sucede en la Iglesia institucional.

    El Instituto de Napa, un organismo apoyado por Busch, organiza conferencias anuales para católicos adinerados sobre apologética, ética sexual y lucha contra la secularización. El 2 de octubre de 2018, en el clima marcado por la crisis del abuso sexual clerical y la Operación Viganò, el instituto organizó una conferencia de un día -con una cuota de participación de quinientos dólares- en la Universidad Católica de América dedicada al tema de la “Reforma Auténtica” de la Iglesia. “Como católicos fieles a las enseñanzas de la Iglesia y a la misión”, leemos en los textos de la presentación de la conferencia “pedimos una limpieza profunda y auténtica de las vidas de los católicos estadounidenses. A la conferencia asistieron también el Cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto Emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el ya mencionado Obispo Morlino, quien vinculó el escándalo del abuso sexual clerical a la desenfrenada “subcultura homosexual” que también se extendió entre las jerarquías de la Iglesia Católica.

    En un artículo del 5 de octubre de 2018, la periodista Heidi Schlumpf relató la conferencia para el “National Catholic Reporter”. Una visión corporativa de la Iglesia brota de las palabras de Busch, quien dijo que no se puede tolerar en la Iglesia lo que “no toleramos en nuestras empresas”. El abogado añadió que sólo respetaba a los sacerdotes y obispos “en la medida en que se ajustaran al sentido común y al comportamiento corporativo habitual”. Si queremos ser maliciosos, tenemos que preguntarnos, a la luz de los diversos escándalos de acoso que han surgido durante el último año en los Estados Unidos, qué empresas son el modelo para los cambios defendidos por Tim Busch. Y, por cierto, como también señala Schlumpf, Busch se muestra mucho menos preocupado por la “tolerancia cero” cuando el objeto de las acusaciones es el juez Brett Kavanaugh, nombrado por Trump para el Tribunal Supremo y sobre el que el abogado conservador ha comentado con alivio: “Con este nuevo juez tendremos el control del Tribunal durante los próximos cuarenta años”. Busch dijo entonces que no olvidarán la crisis actual, sino que llevarán a los sacerdotes y obispos ante la justicia, los echarán y llevarán a “nuestra Iglesia de vuelta a la santidad”.

    Más que el abuso infantil, según Schlumpf, la conferencia se centró en los abusos cometidos contra adultos vulnerables y la homosexualidad en el clero. A esta última se le dedicó toda una sesión titulada El Problema de la Homosexualidad. Schlumpf informa que las reuniones en grupos más pequeños han revelado varias sugerencias de acciones a tomar para tratar la crisis: contactar a los propios obispos, detener las donaciones de dinero, fomentar la “corrección fraternal” entre obispos y sacerdotes hacia sus hermanos que saben cómo ser sexualmente activos. En la homilía de la misa de apertura, el ya mencionado obispo Morlino pronunció unas palabras muy duras, afirmando que “se habla demasiado de amor en la Iglesia y muy poco de odio al mal”. Schlumpf señala que no ha habido ataques directos contra Francisco, pero Busch ha hablado muy claramente sobre el caso Viganò, afirmando que ya no se puede “permitir que el Vaticano se salga con la suya”. “Viganó nos dictó un horario. Tenemos que seguir ese camino y seguir adelante”.

    Legatus, otra organización católica a la que está vinculada Busch, reúne a los supermanagers católicos de orientación conservadora y a sus esposas, y los ofrece como una herramienta para grandes operaciones de caridad y financiación de iniciativas conservadoras. Se estableció gracias a los fondos del gerente Tom Monaghan, fundador de la cadena Domino’s Pizza, quien financió los movimientos antiabortistas y otras “causas católicas” abrazadas para “luchar contra la crisis moral de la nación”. Tras la publicación del dossier Viganò, el consejo de administración del grupo Legatus decidió suspender el envío de su contribución anual a la Santa Sede, “a la luz de las recientes revelaciones y preguntas”, considerando necesario y urgente “solicitar respetuosamente aclaraciones sobre el uso específico de estos fondos”. Para ser admitido en el club exclusivo de Legatus – actualmente formado por unos tres mil miembros – hay que pertenecer a la élite de los empresarios católicos, directores generales y empresarios con una facturación anual mínima de siete millones de dólares, propietarios de empresas con al menos cuarenta y nueve empleados o empresas financieras con al menos diez empleados, y un capital disponible de al menos doscientos setenta y cinco millones de dólares.

    La operación Viganò adquiere importancia mediática y política porque está acreditada de diversas maneras por una parte del episcopado norteamericano y pone de manifiesto los impulsos mal ocultos que se agitan en el vientre de la rica e invasiva red de instituciones, redes mediáticas, organizaciones y think tanks de matriz neoconservadora o neo-rigorista estructurada en las últimas décadas. Una galaxia que no nació repentinamente bajo el cielo de los Estados Unidos en los años de Donald Trump y su asesor ultracatólico Steve Bannon, sino que se genera dentro de procesos de larga duración, que parecen haber producido una especie de “mutación genética” en una parte del catolicismo estadounidense.

     

    • El neoconservadurismo americano

    Es a finales de los años setenta que el fenómeno de los neoconservadores comenzó a surgir en los Estados Unidos. Los primeros exponentes de la corriente también provienen de la intelectualidad judía liberal de Nueva York y del mundo del trotskismo estadounidense. Se basan en el análisis de la modernidad contenido en las obras del filósofo Leo Strauss (fallecido en 1973), cuyo pensamiento se basa también en el esoterismo de la doctrina cabalística. Y quieren distanciarse de los “paleoconservadores” xenófobos, que tienden a ser antisemitas y aislacionistas, dispuestos a justificar en el mundo su apoyo a los regímenes dictatoriales en clave anticomunista. La perspectiva de los neoconservadores va en una dirección completamente diferente: muchos de ellos, como antiguos radicales decepcionados por el fracaso histórico de los regímenes socialistas, se han convertido al culto entusiasta del capitalismo democrático, identificándolo como el modelo americano “universal” que se exporta a todo el mundo. “El neoconservador”, dice la famosa definición de Irving Kristol, uno de los “padres fundadores”, es un liberal que ha sido atacado por la realidad. “Ya en la época del presidente Ronald Reagan, los neoconservadores estaban desarrollando su estrategia de ascendencia “trotskista” con el fin de obtener el control de los principales fundamentos culturales conservadores. Y comienza a resaltar dentro de sí mismo un feroz componente cristiano. Intelectuales católicos y protestantes que atribuyen una connotación teológico-religiosa al esperado triunfo universal del modelo democrático-capitalista americano, bendecido por ellos como la epifanía más exitosa de la civilización occidental de origen judeo-cristiano.

    En 1987, cuatro años antes de ser católico, el pastor luterano Richard John Neuhaus, con el libro The Catholic Moment: The Paradox of the Church in the Postmodern World (El momento católico: la paradoja de la Iglesia en el mundo postmoderno), lanzó la hipótesis de que el catolicismo podría aspirar al papel de líder ideal en la nación líder de Occidente, tras el agotamiento de las confesiones protestantes históricas, abrumado por su deriva liberal. En esos años, Neuhaus inspiró el nacimiento y desarrollo de influyentes grupos de reflexión y revistas ideológicas como “First Things”, que ahora se publican en los periódicos estadounidenses dedicados a tiempo completo a la crítica del pontificado del Papa Francisco. Al mismo tiempo, Michael Novak, un ex intelectual católico progresista, comenzó su batalla por el alistamiento del cristianismo como socio religioso en la expansión de la economía de mercado, presentada como el corolario económico de la comprensión cristiana de la naturaleza y el destino del hombre. Mientras que el ensayista George Weigel es acreditado como “biógrafo oficial” de Juan Pablo II, logrando dar forma, al menos en Estados Unidos, a la interpretación prevaleciente del pontificado wojtiliano, donde la exaltación del papa polaco “demoledor” del comunismo va acompañada de la damnatio memoriae del cardenal Agostino Casaroli y de la paciente solicitud pastoral con la que la diplomacia vaticana trató de abordar los problemas de las Iglesias de los regímenes comunistas de Oriente, en tiempos de la guerra fría. Los neoconservadores llevan a cabo un intento multiforme de alistar al cristianismo como Carta Magna y “pensamiento fuerte” de Occidente; buscan apoyo motivado religiosamente para las estrategias geopolíticas de la administración de Estados Unidos, bajo el lema de la expansión mundial de la democracia. Sus líneas estratégicas, centradas en los planes de la geopolítica y de la economía global, están en línea con las tesis de los sectores eclesiales que piensan en revitalizar la conciencia cristiana en sociedades secularizadas por las guerras culturales, las “batallas culturales” llevadas a cabo principalmente para reafirmar el derecho a la ciudadanía de los valores cristianos también en la escena política.

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    • Guerra al aperturismo de la Iglesia católica

    En esos años se empezaron a formar redes de líderes de opinión, obreros eclesiales, sacerdotes y obispos, identificando el horizonte de la misión eclesial en la sociedad de los Estados Unidos con las guerras culturales, llevadas a cabo sobre todo en temas éticamente sensibles (política ética), para contrarrestar las derivas secularizadoras y relativistas de la mentalidad liberal. El cristianismo se propone de nuevo como el “núcleo duro” de la civilización occidental, como un manual de “ideas fuertes” en torno a las cuales resistir el asedio de los “enemigos” identificados (comunistas, musulmanes, chinos, relativistas liberales).En los años previos a la elección del Papa Francisco, los obispos y cardenales de la Iglesia americana también recalcularon la relación con la sociedad y la política americana, expresando en tonos sin precedentes también su desacuerdo con la administración de Obama en la trinchera de los valores éticamente sensibles. El arzobispo Pietro Sambi, nombrado nuncio apostólico en Estados Unidos en 2006, en el primer período de la presidencia Obama intentó de varias maneras hacer comprender a los obispos estadounidenses que el exceso de ataques y críticas a la nueva administración acabaría perjudicando a la Iglesia, identificándola como una especie de lobby militante anti-presidencial. En 2012, la administración de los Estados Unidos intentó imponer el principio de que las escuelas y hospitales católicos también deberían proporcionar cobertura de seguro para sus empleados con respecto a la anticoncepción, la esterilización y el aborto. La respuesta del episcopado norteamericano cuestiona los fundamentos mismos de la identidad norteamericana: los grandes ideales bíblicos de libertad y justicia que dieron origen a los Estados Unidos. Con la campaña de oración Quincena por la Libertad, los obispos acusan a la administración estadounidense de poner en peligro la libertad religiosa y la libertad de conciencia al violar la primera de las diez enmiendas a la Constitución. Nuestra batalla, escriben los obispos de Estados Unidos en un manifiesto publicado el 16 de marzo de 2012, “no es ni republicana ni democrática, ni conservadora ni liberal, es simplemente americana”. Durante los años de su expansión en la Iglesia, los teoconitas (así, o “teocones”, se designa a los que centran en Dios su ideología neoconservadora) hicieron alarde de su cercanía a los papas reinantes. Alternando censuras calibradas y estudiando selecciones de las diferentes expresiones del magisterio papal, amplifican los rasgos de los papas más parecidos a sus ideas y oscurecen a los que se sienten más distantes.

    Gracias también a los poderosos medios de comunicación y a los medios financieros de que disponen, consiguen dictar la línea, configurando -sobre todo en el caso de Juan Pablo II– lo que volverán a proponer los grandes medios de comunicación como una interpretación oficial y compartida de los últimos pontificados. Con respecto al Papa polaco, en 1987 los neoconservadores católicos también criticaron la encíclica Sollicitudo rei socialis, culpable a sus ojos de equiparar moralmente los imperialismos de Oriente y Occidente. Cuatro años más tarde, en cambio, cubrirán con elogios algunas páginas de la encíclica wojtyliana Centesimus annus, relanzada por ellos como manifiesto de la adhesión de la Iglesia Católica a la ideología neoliberal. El papel atribuido a Juan Pablo II en el colapso del comunismo europeo y soviético le hace adquirir méritos imperecederos a los ojos de los “occidentalistas”. Los tres presidentes de los Estados Unidos -los dos Bush republicanos, junto con el demócrata Bill Clinton- arrodillados en la Basílica de San Pedro frente a los restos del Papa Wojtyla casi representan el icono definitivo de tal gratitud. La parábola del pontificado de Ratzinger, con su llegada en tonos penitenciales y su concentración final en los factores mínimos y gratuitos de la fe y de la vida cristiana, termina decepcionando a quienes habían invertido en el proyecto de una “revolución papal” dirigida por el “papa líder”. Sin embargo, en los primeros años del papa bávaro, la red de think tanks neoconservadores, en su creciente coordinación con las ramas mediáticas abiertas en diferentes países, es la única realidad que busca imponer una interpretación política sistemática también del pontificado de Benedicto XVI. En 2006 hay quienes creen y escriben que “después de la elección de Benedicto XVI los teocones pueden contar entre sus puntos de referencia, además del confirmado Presidente de los Estados Unidos [George W. Bush, nota del editor] también el Santo Padre”.

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    • La imposible concordia entre católicos estadounidenses

    El acaparamiento de las figuras de los papas ya representaba en los años noventa del siglo pasado un elemento distintivo de las estrategias puestas en marcha por los sectores eclesiales americanos más sensibles a las teorías neoconservadoras. El cardenal Joseph Bernardin, Arzobispo de Chicago, ya en 1996 percibió el riesgo de polarización ideológica que amenaza la unidad de la Iglesia en los Estados Unidos, y trató de apoyar la Iniciativa Católica de Base Común, una iniciativa lanzada por el Centro Nacional para la Vida Pastoral en un intento de reducir los enfrentamientos cada vez más violentos entre las alas ultraliberales y ultraconservadoras que debilitan la comunión y el sentido de pertenencia común en la Iglesia. Llamados a ser católicos: La Iglesia en tiempos de peligro es el título de la declaración de intenciones de la iniciativa, que propone directrices para el diálogo en el seno de la Iglesia también sobre temas controvertidos como el papel de la mujer, la sexualidad, la reforma sanitaria y la actitud frente a la inmigración. Pero la iniciativa no despegó, sobre todo porque no encontró el apoyo de otros cardenales estadounidenses, como Bernard Francis Law y William Wakefield Baum. En noviembre de 1996 Bernardin murió de cáncer a la edad de sesenta y ocho años, agotado también por los ataques de los circuitos católicos de ultraderecha que lo atacaron con infames acusaciones de homosexualidad, pertenencia a la francmasonería e incluso participación en ritos satánicos. La radicalización de los contrastes ideológicos en el seno de la Iglesia norteamericana, temida por el Cardenal Bernardin, se acentuó hasta el punto de paroxismo en los años posteriores a su muerte. El paradigma de las “guerras culturales” se convierte en modelo y criterio básico también en las relaciones entre las diferentes sensibilidades eclesiales. No es necesario cuidar los factores elementales de la fe de los apóstoles como criterio y fuente de unidad entre los católicos bautizados. En las diferentes corrientes del catolicismo americano prevalece la identificación militante con sus respectivas plataformas ideológicas de referencia.En el lado liberal, las derivas polarizantes incluyen fenómenos extremos como las parroquias “abiertas” a los grupos LGBT y la observancia de liturgias “inclusivas” en las que se evitan los sustantivos “Dios” o “Señor” debido al género masculino. Pero es la corriente “conservadora/tradicionalista” la que, entre los años noventa y la primera década del nuevo milenio, también planifica sistemática y eficazmente su propia expansión mediática y la estrategia de conquistar los lugares que cuentan en la Iglesia. En ese frente, los criterios para identificar al auténtico católico se convirtieron en la participación en las cruzadas de oración frente a las clínicas de aborto, las movilizaciones contra la reforma de salud de Barack Obama, la objeción declarada a la administración de sacramentos a los políticos que muestran que aceptan las leyes sobre el aborto. El compartir las posiciones y batallas de la corriente neoconservadora -que con una fórmula complaciente también se define como la corriente “de ortodoxia afirmativa”- se hace pasar como un signo distintivo de auténtica fidelidad y continuidad con respecto a la Tradición de la Iglesia. Se inició un proceso/transferencia que duró años y fue ampliamente apoyado por los medios de comunicación, que perdió de vista el dinamismo propio, es decir, sacramental, de la fe y de la vida cristiana, y que pretendía insistir en proponer contenidos de verdad y doctrina considerados evidentes y autofinanciados, para ser defendidos y triunfados incluso en el choque a través de batallas culturales y de militancia identitaria. Los primeros blancos de esta euforia militante casi siempre se convierten en otros bautizados marcados como cristianos “obedientes”, católicos “invertebrados” u “oportunistas”. En 2009, cuando el cardenal dominico Georges Cottier, teólogo emérito de la Casa Pontificia, escribió un artículo para destacar algunas de las ideas del presidente Barack Obama sobre las consecuencias del pecado original, el arzobispo Charles J. Chaput, queriendo honrar su reputación de “defensor público” de la moral cristiana, intervino urgentemente para refutar la apertura de crédito a Obama por parte del estrecho colaborador teológico del Papa Wojtyla y del Papa Ratzinger: Según Chaput, las consideraciones positivas del cardenal dominicano sobre Obama son mal abordadas porque “la posición del presidente sobre cuestiones bioéticas decisivas, como el aborto, es radicalmente diferente de la católica”, y además “las realidades pastorales de cada país son conocidas por los obispos locales en contacto directo con la población”, mientras que el cardenal Cottier vive en Roma, muy lejos de América.

    En 2009, cuando intervino para desafiar el ensayo demasiado “positivo” de Cottier sobre Obama, Chaput seguía siendo arzobispo de Denver. Dos años más tarde, en julio de 2011, fue promovido a la Sede Episcopal de Filadelfia, en ese momento considerado un lugar adecuado para asegurar tarde o temprano la entrada de cardenales en el colegio. En aquellos años fue precisamente el nuncio apostólico Pietro Sambi, no condicionado por cierres perjudiciales a Obama, quien tuvo el destino de tener que gestionar los nombramientos y ascensos de numerosos obispos que habían denunciado sus claras críticas y sin descuentos sobre la política obama. La corriente neoconservadora también hipoteca progresivamente las oficinas diocesanas de los Estados Unidos entonces consideradas “cardenales”, cuyos titulares se encuentran en primera posición para ser creados tarde o temprano cardenales y entrar en los cónclaves llamados a elegir a los futuros papas. Cuando Sambi muere repentinamente por las complicaciones de una operación pulmonar, la elección de los candidatos de esa línea para las nominaciones episcopales se hace aún más pronunciada con la llegada del nuevo nuncio, Carlo Maria Viganò. Entre los veinticuatro obispos que dieron testimonio de su solidaridad y apoyaron la necesidad de tener en cuenta su expediente, muchos fueron ordenados o ascendidos a lugares más prestigiosos durante su mandato al frente de la nunciatura en Washington.

     

    • La desconcertante elección de Bergoglio

    Pero en el cónclave de marzo de 2013, tras la renuncia del Papa Ratzinger al ministerio petrino, algunos de los arzobispos que han sido nombrados jefes de la “diócesis de los cardenales” -incluido Chaput, arzobispo de Filadelfia- no pueden participar, porque no tuvieron tiempo de ser creados cardenales. El argentino Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, es elegido. La red “ultra-papista” de la derecha católica americana, con sus filiales de medios de comunicación clericales que operan en otros países occidentales, no tarda mucho en entender que no le gusta este Papa. Y desencadena contra él una hostilidad eclesiástica militante que, en sus diversos grados, no tiene precedentes en la historia reciente.En muchos sentidos, el ataque coordinado e implacable de redes hostiles contra el Papa Francisco pertenece al mismo misterio de la Iglesia. En algunas operaciones llevadas a cabo por aparatos clericales-mediáticos -interconectados y bien alimentados- contra Bergoglio hay un odio religioso hacia el actual obispo de Roma que no cae dentro del nivel fisiológico de objeciones, críticas o intolerancia que en la Iglesia católica se puede dirigir también al Papa.

    El desprecio sin precedentes hacia el Pontífice por parte de las filas de sus autoproclamados azotadores doctrinales es una señal de que en esos mismos sectores la familiaridad con la experiencia cristiana y la propia doctrina católica ha sido tácitamente suplantada por una ideología religiosa, aunque impregnada de palabras y fórmulas cristianas. Una secularización íntima, oculta bajo las musculosas exhibiciones del rigorismo doctrinal, devastadora precisamente porque ocurrió a la sombra de la ideología “cristianista” (del neologismo acuñado por Rémi Brague).

    Los doctrinalistas desatados contra el Papa demuestran que no conocen ni aman la doctrina católica. De lo contrario, habrían comprendido fácilmente que todos los pronunciamientos y sugerencias de Francisco se mueven en el gran cauce de la Tradición de la Iglesia, sin cambiar ni un ápice de la doctrina recibida.

    El obispo de Roma entra en la mira de los nuevos pequeños y grandes inquisidores simplemente porque no está “alineado” con las palabras clave del partido eclesiástico dominante en las últimas décadas. Lo que durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI se impuso como depositario de la interpretación “ganadora” de los dos últimos pontificados, y lucha en primer lugar por afirmar su caja de herramientas de política eclesiástica como un nuevo criterio de ortodoxia eclesial y ortopraxia. Su primer objetivo es clavar a todo el Papa Francisco, sus gestos y palabras, a la caricatura del papa “progresista”, aprisionándolo en las cuadrículas polarizantes de la matriz anglosajona -liberal/conservadora, progresista/tradicionalista- que ellos mismos quieren equipar como claves interpretativas universales para todo lo que sucede en la Iglesia.

    El Papa Francisco, con su predicación, irrita a lo que él mismo llama los “cristianos ideológicos”, autores de las distorsiones del cristianismo que maltratan “al pueblo santo de Dios” y pretenden guardar los umbrales de la Iglesia para decidir quién puede entrar en ellos y quién no. Incluso en el caso de los Estados Unidos, los tonos de “guerra de liberación” que se volvieron contra el actual Sucesor de Pedro por parte de individuos y redes coordinadas mediáticamente-clericales tienen motivaciones adicionales, más prosaicas. Cuando el Papa Francisco también hizo estallar en Estados Unidos los automatismos que hacían “cardenales” por costumbre a ciertos cargos episcopales, envió el laborioso juego de juntas con el que los cordones eclesiásticos “ganadores” ya habían comenzado a detener a los futuros grandes votantes de los cónclaves de las próximas décadas. Hasta el día de hoy, el Arzobispo de Filadelfia Charles J. Chaput y Salvatare Cordileone, el Arzobispo de San Francisco, entre los más cálidos en mostrar cercanía al ex nuncio Viganò después de la circulación de su dossier, no se han convertido en cardenales. Las elecciones papales en algunos nombramientos episcopales importantes dejan claro que al menos en parte se han pasado por alto los mecanismos de afiliación con los que la mayoría de los obispos habían sido seleccionados durante mucho tiempo. Blase Cupich llega a Chicago, destrozando el tejido con el que el entonces nuncio Viganò ya había preparado el lugar para Robert Barran (desde 2015 obispo auxiliar de Los Ángeles, él también en la lista de obispos en solidaridad con Viganò). En septiembre de 2014 comenzaron a circular rumores en las páginas web afiliadas -sin confirmación- de que “fue Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga y sobre todo Theodore McCarrick quien apoyó el nombramiento de Cupich por el Papa”. Las alusiones se encuentran como cuatro años más tarde en el dossier Viganò, siempre sin confirmación real, pero expuestas con el tono perentorio de las afirmaciones indiscutibles, volando el condicional, y con un lenguaje periodístico más efervescente. Gran parte del dossier Viganò se construye cosiendo acusaciones, dossiers, teoremas, teóricos de la conspiración, ataques personales, pseudo-revelaciones de “tramas oscuras” elaboradas a diario por la red de sitios web y blogs neoconservadores, neoconservadores, neoconservadores y anti-conciliares. El dossier Viganò guiñó el ojo al mundo y se puso inmediatamente al servicio de sus elaboradas estrategias.

     

    • La olperación Viganó desata los frenos de la oposición a Francisco

    La operación Viganò, con la petición de dimisión dirigida al Papa, fue percibida inmediatamente como una ocasión favorable por los círculos eclesiales más hostiles al pontificado del Papa Francisco: los frenos inhibitorios cayeron, el frenesí por acusar al Sucesor de Pedro estaba sentado, y quizás para acelerar el tiempo de su salida de la escena. El objetivo es desviar hacia el Papa toda la ola de indignación global ante el escándalo del abuso sexual cometido por los clérigos. Las tácticas utilizadas con éxito por los medios de comunicación y los servicios de inteligencia de los Estados Unidos para preparar el terreno para los procedimientos de impugnación de los líderes políticos o para las operaciones de Cambio de Régimen llevadas a cabo en los escenarios globales, cuando se trata de cambiar de líderes, son mimetizadas contra el Obispo de Roma: campañas mediáticas globales, dossiers, destrucción de la reputación pública a través de operaciones de difamación.

    La combinación de la indignación por los escándalos sexuales y el expediente Viganò se utiliza para desencadenar un ataque sin precedentes contra el Papa, con la participación activa y pasiva de obispos, grupos de presión eclesiásticos y ricos donantes ultracatólicos. Y la mirada hacia el futuro cónclave.

    A finales de septiembre de 2018, toma forma la inquietante confirmación de que!’affaire Viganò sirve de detonante para operaciones de intimidación sin precedentes contra toda la jerarquía católica. El mensaje viene de un cóctel organizado en la Universidad Católica de América, la universidad católica fundada por los obispos de los Estados Unidos, con seis cardenales estadounidenses en el Comité de Custodios: un equipo de católicos súper ricos, autoproclamados “Grupo para un mejor gobierno de la Iglesia”, anuncia el proyecto de preparar para 2020 un dossier sobre cada elector cardenal de un futuro cónclave convocado para elegir un nuevo papa, donde se informará el nivel de participación y respuesta individual de cada cardenal con respecto a los escándalos de abuso sexual y otras manifestaciones de corrupción clerical. El proyecto, denominado Informe Red Hat (“Raporto Berrete Rosse”), contará con la participación de al menos cuarenta investigadores -entre ellos periodistas “expertos” en temas del Vaticano y una docena de ex agentes del FBI- y también cuenta entre sus directores de investigación con Jay Richards, profesor de la Busch School of Business de la Universidad Católica de América e invitado habitual de los programas de la red EWTN.

    Philip Nielsen, jefe del Reporte y director de investigación del Centro para el Catolicismo Evangélico, explica que la iniciativa también pretende modificar los perfiles de los cardenales presentes en la versión inglesa de Wikipedia, porque “es bien sabido que en el último cónclave muchos secretarios de los cardenales utilizaron esas páginas para ayudar a los porteadores a conocerse mejor”. Tirando del Cardenal Pietro Parolin en la foto, los responsables del proyecto del dossier nos dejan adivinar cuáles son los verdaderos objetivos y metas de toda la operación: “La página Wikipedia del corrupto Secretario de Estado del Vaticano”, dice el programa del grupo, “es actualmente muy benévola, sin ninguna referencia a los escándalos, a pesar de que ha sido ligado en varias ocasiones a los escándalos bancarios (sic) y es mencionado en la carta de Viganò”. En vista del cónclave, el equipo de trabajo del Informe tendrá que asegurarse de que Parolin “sea conocido en todo el mundo como una desgracia para la Iglesia”, y que la entrada de Wikipedia sobre él muestre el dossier realizado por el grupo. Cada cardenal -añade Nielsen- se presentará según un sistema de clasificación que distingue a los sujetos “gravemente culpables” de los sospechosos de culpabilidad y de los “limpios” en comparación con los escándalos clericales. “Si hubiéramos tenido el Informe Red Hat” dice con una vena opuesta en uno de los spots que presentan el proyecto “quizás no hubiéramos tenido al Papa Francisco”.  Cada uno de los cardenales -añadieron los directivos durante la noche del lanzamiento del proyecto- será “supervisado” por al menos seis investigadores, con una ficción progresiva de los equipos regionales inscritos en otros países, empezando por Italia, y financiado con dinero recaudado en feroces campañas de recaudación de fondos (con más de un millón de dólares ya reservados a finales de septiembre de 2018).

    El modelo en el que los agentes del Informe Red Hat dicen estar inspirados es el de los dossiers preparados por grupos de investigación vinculados a oposiciones políticas que pretenden desacreditar a cualquier representante del gobierno o del establishment presidencial. Sin demasiada modestia, el primer intento declarado de utilizar las normas del cabildeo político estadounidense para condicionar y guiar la dinámica íntima de la estructura eclesial implicada en cada cónclave se desarrolla en la Operación Viganò. El folleto Viganò se utiliza como parámetro guía para medir la dignidad eclesial de obispos y cardenales.

    Cuando el aparato de cabildeo que ataca al Papa Francisco sale, de una manera tan descarada, manifiesta su naturaleza como un formidable factor de devastación de la Tradición y de la memoria cristiana. Con una obra que duró décadas enteras, han transmutado genéticamente parte del contenido cristiano en ideología tribal. Y ahora torrna al obispo de Roma porque no habla su jerga, tratando de desorientar a los católicos bautizados, ordinariamente inclinados a una simpatía y devoción instintiva (sensus fidei) por el Papa, incluso cuando no se ven afectados por su “sello” personal. Los ultrapapapistas ideológicos de los años de Wojtyla y los jóvenes amantes postmodernos de un retorcido “ultramontanismo antiromano” no dudan en utilizar todas las herramientas mundanas de las luchas de poder para tratar de sacar al Sucesor de Pedro de su silla. Una mezcla de disociación de identidad y delirio de omnipotencia observada con alarma también por muchos católicos de sensibilidad tradicional y conservadora: “En un momento en que la Iglesia está preocupada por el escándalo causado por tantas alas dentro de la jerarquía que nos ha decepcionado”, escribe Jim Towey, presidente de la Universidad Ave María, en una declaración “sobre la fractura en la Iglesia”, publicada en línea el 29 de septiembre de 2018, “los ataques personales contra el Vicario de Cristo y la petición de su renuncia están terriblemente divididos y manifiestamente equivocados. Los llamados católicos conservadores desafían ahora la autoridad legítima del Santo Padre y socavan abiertamente su papado, traicionan sus principios e hieren a la Iglesia que profesan amar. Deberían detener esto ahora mismo”.

    Incluso Steve Bannon, ex asesor del presidente Donald Trump, demuestra que conoce la doctrina católica mejor que ciertos obispos norteamericanos cuando, en relación con los escándalos sexuales clericales y el expediente Viganò, señala que “no podemos tener memorandos, cartas y acusaciones. El Papa, a través de una cadena ininterrumpida, es el Vicario de Cristo en la tierra. No puedes quedarte ahí sentado y decir: Creo que deberías renunciar“.

      




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    • 54
      Saludos mis hermanoss,    Abro este tema para hablar sobre los lazos que unen a Puerto Rico con diversos pueblos, especialmente esos en la época hispánica. 
        Espero que sea de agrado para todos ustedes. 
       
    • 10
      @Mundo Republiqueto ha concedido una entrevista a Wikonga Press en la que toca muchos temas de gran interés. Veréis que se declara contrario al modelo republicano, cosa que chocará en España, donde la monarquía tiene pocos defensoras (sea en su actual forma o en otra muy distinta). A mi juicio, Mundo Republiqueto acierta en todo lo que dice, aunque me he permitido señalar en negrita los puntos que creo más importantes y que más suscitan mi aplauso.
    • 9
      Saludos hermanos,    Este tema lo abriré para resaltar los pueblos que están vinculados a la Argentina, sobre todo en la época hispánica. 
        Espero que sea del agrado de todos  
    • 9
      Rescato un artículo de Ernesto Giménez Caballero en el que se refiere a Puerto Rico como «Hija predilecta de España». Dice que los españoles no tendríamos palabras suficientes para agradecerle a los puertorriqueños su constancia y valor. Y repite por todo el artículo, con aire esperanzador, que «Puerto Rico sabe esperar». Creo que lleva razón en todo. Sería interesante encontrar  las palabras que le atribuye a Fray Iñigo Abbad y Lasierra y otras menciones que pueda haber a Puerto Rico como «Hija predilecta». Iré trayendo artículos sobre estos temas.
    • 9
      Se me acaba de ocurrir el llamarle a este fenómeno "releyenda negra" porque vendría ser la aplicación de principios similares a los de la leyenda negra solo que rizándole el rizo para el caso de nuestro sur, Andalucía, Extremadura, etc. Saco el hilo a colación de la entrada de A. Moreno en MR: https://www.mundorepubliqueto.com/2020/07/28/respuestas-a-la-secularizacion-de-napoles-a-andalucia/ Tenemos que sacudirnos esos prejuicios para ser coherentes con lo que defenemos. Yo no solo lo hice en su día sino que me he pasado al lau contrario. Considero que Andalucía, con todas las pegas que se quiera, ES LA REGIÓN MÁS VITAL DE España, no solo en el sentido superficial sino en el profundo.  
    • 7
      Bolívar: ¿el gran traidor del Perú? ARCHIVOS | 9 DE MAYO DE 2007         Por considerarse de pedagógica como polémica utilidad historiográfica se reproduce la entrevista que el colega Guido Sánchez hizo para La Industria de Trujillo, al embajador Félix C. Calderón, a propósito del segundo tomo de su laborioso estudio y análisis sobre las veleidades autocráticas de Simón Bolívar y cuyo título es La fanfarronada del Congreso de Panamá. Hay, no pocas revelaciones y acaso el dintel del rompimiento definitivo de paradigmas creados por inercia y con el avieso propósito de maquillar glorias que no lo fueron tanto o que en realidad obedecieron a designios distintos e inequívocos que Calderón alcanza a subrayar con mano maestra de escudriñador esforzado. Leamos la publicación que saca, literalmente, chispas. (Herbert Mujica Rojas) Embajador trujillano, Félix Calderón, hurga las cartas del libertador Bolívar: ¿el gran traidor del Perú? • El Perú, como República, nació con muletas con una herencia de 180 años de conflictos limítrofes. por Guido Sánchez Santur; guidosanchez@laindustria.com La Industria 29-4-2007 Fotos: Hernán Flores Rodríguez ¿Quién no ha cantado el Himno Nacional y ha desfilado delante de la efigie del Libertador Simón Bolívar?, aquella figura histórica que nos libró del yugo español y “de quien nos sentimos orgullosos”. Cómo no rendirle ese tributo, si en el curso de Historia del Perú los profesores nos hacían repetir hasta la saciedad las lecciones que daban cuenta de sus campañas titánicas independentistas, en las que siempre brilló, derrotando a los realistas. Esta imagen se desvaneció como una estatua de cera, tras escuchar al diplomático Félix Calderón Urtecho -trujillano que presta sus servicios como embajador extraordinario y plenipotenciario de Perú en Sudáfrica y embajador concurrente en Mozambique- autor de la obra Las Veleidades autocráticas de Simón Bolívar, en la que desnuda al héroe caraqueño y le endosa la responsabilidad del desmembramiento territorial del Perú y de los consecuentes conflictos fronterizos. “Él (Bolívar) utilizó la independencia como un pretexto para diseñar su marco geopolítico en función de sus intereses fijados en la Gran Colombia, por lo tanto fue desleal con el Perú. Jugó con el proceso emancipista para rediseñar la estructura de poder en América del Sur, en perjuicio de nuestro país”, enfatiza. ¿Y dónde queda esa figura integracionista por lo cual se lo recuerda y admira? Eso es falso, falaz. En mis libros demuestro que no propugnó la unión, pues se opuso a que se invite a Estados Unidos, Brasil, Cuba y Buenos Aires. Más bien pretendió que los pocos países que estaban con él tengan una alianza con Gran Bretaña.. Antes que un precursor de la unidad latinoamericana estamos al frente de un precursor de una estructura de poder en la que el Perú salió perdiendo en todos los frentes. ¿Entonces nuestra historia está totalmente errada? Diría que hay necesidad de re-estudiarla, revisarla, re-escribirla porque ha sido condicionada a criterios que no respondían, en ese momento, a lo que era el interés primigenio del Perú. ¿Los historiadores están equivocados? Si alguien quiere refutarme que lo haga. He mandado el primer tomo a la Academia Nacional de Historia, a propósito, para que opinen y me demuestren que estoy equivocado, pero en realidad es difícil porque el 70 por ciento de mi libro está hecho por Bolívar, yo solo recopilé sus cartas con un sentido cronológico e histórico y demuestro que ese accionar perjudicó al Perú. Calderón Urtecho puntualiza que con el pretexto de las reuniones de Panamá, Bolívar trata de encontrar una solución a los problemas limítrofes con el Perú. Esto significaba quedarse con Tumbes, Jaén y Maynas, ya que en más de una carta decía que los límites de Ecuador, Colombia y Venezuela eran la margen izquierda del río Marañón. Lo más grave es que esto lo afirmaba cuando era dictador en nuestro país. “No hay duda que ambicionaba crear un gran centro de poder en el norte con Colombia, Venezuela y Ecuador como una potencia que haga contrapeso a Estados Unidos, y teniendo como aliados menores a Perú y Bolivia. Eso explica sus afanes divisionistas, primero creando Bolivia y luego en su intento de fundar otra República al sur, con su capital Arequipa. Eso está escrito en sus cartas, no es una cosa que se me ocurra”, advierte.  ¿Lo que hizo es un desmembramiento del país? Claro, porque primero, arbitrariamente, nos quita Guayaquil, un puerto militar importante durante el virreinato, después el Alto Perú para lo cual nos arrebata el sur que llegaba hasta el río Paposo (límite con Chile) para dárselo a Bolivia sin respetar el uti posidetis de 1802 ni la estructura jurídica que existía en 1810. Lo hizo autoritariamente. ¿Entonces, qué reinterpretación le debemos dar a la historia de la independencia del Perú, a la luz de estas revelaciones? La reinterpretación es que el Perú, como República, nace con muletas porque tuvo una fuerza que vino del Sur que no hizo nada (San Martín) y otra que vino del Norte (Bolívar) que sólo de preocupó de trasladar el centro de poder hacia la Gran Colombia. Debemos conocer mejor nuestra historia y de esa manera rescatar y reconstruir la identidad nacional. ¿Qué podemos hacer para lograr ese objetivo? Una vez que termine la serie de los cuatro libros, los peruanos deben aprender a identificar mejor el pasado porque es la única manera de pensar en el futuro. Esta región era una gran nación andina durante el Imperio Inca, pero la República sólo trajo la fragmentación y eso jugó en su contra. Necesitamos reconstruir esa raigambre milenaria, identificando a quienes conspiraron contra el Perú, de lo contrario nunca tendremos claro lo que realmente queremos. No olvidemos que a nivel de Estados no hay amigos, sino aliados. Y nuestra patria no encontró aliados sino intereses que llegaron con una motivación distinta a la que tenían los peruanos. El problema es que no sólo se lo perjudica geopolíticamente, sino que además se produce una suerte de barrido u ostracismo de los peruanos que pudieron tener un papel descollante. El caudillismo que afronta el Perú desde sus inicios es producto de esa castración que nos deja sin dirigentes con calidad de estadistas para que embarquen la República por el sendero correcto. Sólo nos dejó aprovechados, gente convenida y oportunista. ¿Qué sugiere usted? Abocarse a un estudio imparcial de la historia, porque fue escrita de manera condicionada e interesada. He visto numerosos opúsculos hablando maravillas de Bolívar, pero pagados por interesados. El estudio imparcial supone el conocimiento de los hechos históricos de manera que podamos reencontrarnos con nuestros verdaderos valores. Es como el hijo que no sabe quien es su padre y tenga como tal a un impostor. Lo que buscan estos libros es que, en un esfuerzo colectivo, se rescate la verdad histórica porque es de interés nacional que el Perú diferencie de qué lado estuvieron los amigos y los enemigos. ¿Esa frustración la seguimos sufriendo hasta ahora? Sí, por el hecho que desde el comienzo el Perú confronta problemas limítrofes con todos los países vecinos y esa herencia nos dura 180 años. ¿No es suficiente para tener limitado a un Estado? ¿A quiénes hay que revalorar objetivamente y en su verdadera dimensión? Lamentablemente todos los peruanos que estuvieron al lado de Bolívar terminaron siendo aprovechados. Los ejemplos sobran: José María de Pando fue tránsfuga cinco veces entre los realistas y los republicanos. Hipólito Unánue, otro aprovechado, primero fue secretario de Pezuela, después pasa a ser sanmartiniano y luego es el peón de Bolívar. Este es un grupo de gente mediocre a la que el dictador manipuló a su antojo, entre los que también estuvieron Santa Cruz, Larrea y Loredo, Tomás de Heres, La Mar y otros. ¿Y qué pasó a Faustino Sánchez Carrión? Sostengo la tesis que fue mandado a asesinar por Bolívar, como lo sostiene Ricardo Palma. Tomás Cipriano de Mosquera, ayudante principal de Bolívar, en su memoria da cuenta que el asesino fue Tomás de Heres. Las causas fueron las marcadas discrepancias surgidas, después al caraqueño le entra el sueño napoleoniano de coronarse emperador como un presidente vitalicio, implantando una dictadura perpetua. Sánchez Carrión como republicano era un obstáculo, de pronto empieza a sentirse mal y a los pocos meses muere. Se presume que lo envenenaron porque en la autopsia que le practica Cayetano Heredia le encuentra el hígado destrozado. De esa manera sacó de en medio un patriota de fuste. Un gran estratega El embajador Calderón, reconoce que Bolívar fue un gran estratega y geopolítico, lamentablemente no pensó en el Perú, sino en su Colombia de las tres hermanas, es decir que su esfuerzo y genialidad favorecieron a otros países en perjuicio del Perú. Este es el análisis e interpretación de la historia desde el punto de vista peruano que nunca se hizo. Sin embargo, ese sueño bolivariano se rompe no por acción de los peruanos, sino porque Páez, inicia una revuelta en Venezuela y cuando Bolívar viaja a sofocarla, en el Perú se rebela una coalición colombiana, seguidamente se levanta Flores en Ecuador. “Así se disuelve su sueño irreal porque la coalición no se convierte en un eje de poder, sino que genera fuerzas centrífugas”. Ese propósito no funcionó como en Estados Unidos porque acá hubo una población mestiza con un marcado nacionalismo e intereses diferentes en cada territorio, lo que imposibilitó la confederación y tampoco funcionó la Constitución Vitalicia que Bolívar esperaba sea suscrita por Bolivia, Perú y la Gran Colombia. Mientras que en EE.UU. los impulsores de la gran nación fueron ingleses que tenían el mismo idioma, ambiciones y raigambre cultural, lo cual les permitió sucederse en el poder hasta 1820, dando continuidad al estado nuevo. La guerra de secesión tiene que ver con la esclavitud. Esta es una lección que nos deja un sinsabor al mirar hacia atrás, a nuestra historia, aquella que nos enseñaron en la escuela y de la que, de alguna manera, sentimos orgullo. Nos queda la sensación de haber sido estafados, como lo siguen haciendo las castas políticas, mientras sigamos como observadores pasivos. Más información Las veleidades autocráticas de Simón Bolívar es una serie de cuatro tomos. En el primero (La Usurpación de Guayaquil) demuestra cómo Bolívar se apropia indebidamente de Guayaquil en perjuicio del Perú. En el segundo (La Fanfarronada del Congreso de Panamá) queda claro que Bolívar utiliza ese parlamento como una herramienta de política exterior a fin de neutralizar el interés de la Santa Alianza para recapturar América Hispana, cuyo primer desembarque sería en las costas de Venezuela y Colombia, partiendo de las bases de Cuba y puerto Rico. “El interés del caraqueño era generar una alianza con las Repúblicas nuevas de esta parte del continente para enfrentar una eventual invasión”. En el tercer tomo (La Creación de Bolivia) se explica que Bolívar divide nuestro territorio, separando el Alto Perú del Bajo Perú, contraviniendo los deseos de la burguesía y las personalidades bolivianas de incorporarse a nuestro país, con la sola condición de que la capital sea el Cusco. “Él quería debilitar al Perú porque soñaba con un imperio republicano cuyo centro de poder estaba en Nueva Grana (Colombia), lo cual implicaba que Perú y Bolivia sean sus satélites”. El cuarto tomo se centra en la Guerra de Límites contra el Perú, en el que se demuestra que los 180 años de conflictos limítrofes nacen en las ambiciones de Bolívar. “Él ambiciona Tumbes, Jaén y Maynas, desde entonces afrontamos una herencia funesta”. El autor sustenta esta interpretación en las misivas que Bolívar intercambió con otros militares de la época, en las cuales deslizó sus ambiciones monárquicas.   https://www.voltairenet.org/article148006.html
    • 7
      Hola Lidia. En nombre de la comunidad de foros independiente Corazón Español y como administrador del sitio, quisiera darte la bienvenida y desearte una feliz estancia entre nosotros. Corazón Español es una comunidad de usuarios de foros y redes sociales sin ánimo de lucro, orientada a promover la concordia y el bien común, desde la perspectiva universal de la cultura y la tradición hispano católica, impulsando para ello el conocimiento, la reflexión y el debate acerca de la realidad social, religiosa, política y económica de la sociedad. La participación en esta comunidad está regulada por unas normas básicas de convivencia y contenido que es recomendable conocer. Igualmente, aunque esto no sea algo obligatorio, la buena educación sugiere que nos presentemos todos antes de participar en los debates, pues de esta forma abundamos en el respeto mutuo y la confianza entre personas que debe prevalecer en una buena comunidad. Si lo deseas, puedes emplear este mismo tema de bienvenida para presentarte. Finalmente me gustaría añadir una breve reflexión que de alguna forma nos une a todos un poco más. Hoy tenemos la oportunidad de participar en la conquista de ese nuevo mundo que se abre ante el océano digital, y sentar las bases para el desarrollo de las generaciones futuras que mañana poblarán las nuevas redes digitales. Como herederos de la noble tradición hispana, tenemos la experiencia, las herramientas y el sentido histórico de cómo hacerlo, por tanto quizás sea la hora de darle una nueva oportunidad a ese espíritu universal que todos los hispanos llevamos en el corazón, apostando unidos por ese desafío. Como administrador solo me resta ponerme a tu servicio para lo que puedas necesitar y decir que espero estar a la altura de este desafío. Y por supuesto saludarte y agradecerte personalmente tu confianza puesta en esta comunidad. Gracias y bienvenido a Corazón Español
    • 7
      la verdad es que en lo referente a pura estrategia y marketing los de VOX lo hacen bien, consiguen una de las principales cosas, marcar su propio tempo. tiene pinta de que quieren dejar en evidencia al PP y a Cs ante el sector de la nación susceptible de votar centro y derecha, justo en un momento en que casi toda su gente quieren echar como sea al actual gobierno. qué opináis del asunto? creéis que es bueno para el país emprender este camino tal como lo plantea Abascal?  
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    • https://www.mundorepubliqueto.com/2020/05/01/no-todo-lo-que-brilla-es-oro/

      Una vez más, por aprecio a estos amigos dejo solo el enlace para enviar las visitas a la fuente.

      Solo comento la foto que ponen de un congreso internacional identitari que hubo un México. Ahí se plasma el cáncer que han supuesto y parece que aún sigue suponiendo aquella enfermedad llamada CEDADE. En dicha foto veo al ex-cabecilla de CEDADE, Pedro Varela -uno de esos nazis que se dicen católicos- junto a Salvador Borrego -que si bien no era nazi, de hecho es un mestizo que además se declara hispanista y favorable a la mezcla racial propiciada por la Monarquía Católica,  sí que simpatizó con ellos por una cuestión que quizá un día podamos comentar- uno de los "revisionistas" más importante en lengua española, así como el también mexicano Alberto Villasana, un escritor, analista, publicista, "vaticanista" con gran predicamento entre los católicos mexicanos, abonado totalmente a la errática acusación contra el papa Francisco... posando junto a tipos como David Duke, ex-dirigente del Ku Kux Klan, algo que lo dice todo.

      Si mis rudimentarias habilidades en fisonomía no me fallan, en el grupo hay otro español, supongo que también procedente del mundillo neonazi de CEDADE.

      Imaginemos la corrupción de la idea de Hispanidad que supone semejante injerto, semejante híbrido contra natura.

      Nuestra querido México tiene la más potente dosis de veneno contra la hispanidad, inyectado en sus venas precisamente por ser un país clave en ella. Es el que otrora fuera más próspero,  el más poblado, también fue y en buena parte sigue siendo muy católico, esta en la línea de choque con el mundo anglo y... los enemigos de nuestra Hispanidad no pueden permitir una reconciliación de ese país consigo mismo ni con la misma España, puente clave en la necesaria Reconquista o reconstrucción. Si por un lado está infectado por el identitarismo amerindio -el indigenismo- por el otro la reacción está siendo narcotizada por un identitarismo falsohispanista, falsotradicionalista o como queramos verlo, en el cual CEDADE juega, como vemos, un factor relevante.

      Sin más, dejo ahí otra vez más mi sincera felicitación al autor de ese escrito. Enhorabuena por su clarividencia y fineza, desde luego hace falta tener personalidad para ser capaz de sustraerse a esa falsa polarización con que se está tratando de aniquilar el hispanismo.

       





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    • La libertad sexual conduce al colapso de la cultura en tres generaciones (J. D. Unwin)
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    • Traigo de la hemeroteca un curioso artículo de José Fraga Iribarne publicado en la revista Alférez el 30 de abril de 1947. Temas que aborda: la desastrosa natalidad en Francia; la ya muy tocada natalidad española, especialmente en Cataluña y País Vasco; las causas espirituales de este problema, etc.

      Si rebuscáis en las hemerotecas, hay muchos artículos de parecido tenor, incluso mucho más explícitos y en fechas muy anteriores (finales del s. XIX - principios del s. XX). He traído este porque es breve y no hay que hacer el trabajo de escanear y reconocer los caracteres, que siempre da errores y resulta bastante trabajoso, pues ese trabajo ya lo ha hecho la Fundación Gustavo Bueno.

      Señalo algunos hechos que llaman la atención:

      1) En 1947 la natalidad de Francia ya estaba por los suelos. Ni Plan Kalergi, ni Mayo del 68, ni conspiraciones varias.

      2) Pero España, en 1947 y en pleno auge del catolicismo de posguerra, tampoco estaba muy bien. En particular, estaban francamente mal regiones ricas como el País Vasco y Cataluña. ¿Será casualidad que estas regiones sean hoy en día las que más inmigración reciben?

      3) El autor denuncia que ya en aquel entonces los españoles estaban entregados a una visión hedonística de la existencia, que habían perdido la vocación de servicio y que se habían olvidado de los fines trascendentes. No es, por tanto, una cosa que venga del Régimen del 78 o de la llegada al poder de Zapatero. Las raíces son mucho más profundas.

      4) Señala que el origen de este problema es ético y religioso: se ha perdido la idea de que el matrimonio tiene por fin criar hijos para el Cielo. Pero también se ha perdido la idea del límite: las personas cada vez tienen más necesidades y, a pesar de que las van cubriendo, nunca están satisfechas con su nivel de vida.

      Este artículo antiguo ilumina muchas cuestiones del presente. Y nos ayuda a encontrarle solución a estos problemas que hoy nos golpean todavía con mayor fuerza. Creo que puede ser de gran provecho rescatar estos artículos.
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    • En torno a la posibilidad de que se estén usando las redes sociales artificialmente para encrespar los ánimos, recojo algunas informaciones que no sé sin son importantes o son pequeñas trastadas.

      Recientemente en Madrid se convocó una contramanifestación que acabó con todos los asistentes filiados por la policía. Militantes o simpatizantes de ADÑ denuncian que la convocó inicialmente una asociación fantasma que no había pedido permiso y cuyo fin último podría ser provocar:

      Cabe preguntarles por qué acudieron a una convocatoria fantasma que no tenía permiso. ¿Os dais cuenta de lo fácil que es crear incidentes con un par de mensajes en las redes sociales?

      Un periodista denuncia que se ha puesto en marcha una campaña titulada "Tsunami Español" que pretende implicar a militares españoles y que tiene toda la pinta de ser un bulo de los separatistas o de alguna entidad interesada en fomentar la discordia:

      El militar rojo que tiene columna en RT es uno de los que difunde la intoxicación:

      Si pincháis en el trending topic veréis que mucha gente de derechas ha caído en el engaño.

      Como decía, desconozco la importancia que puedan tener estas intoxicaciones. Pero sí me parece claro que con las redes sociales sale muy barato intoxicar y hasta promover enfrentamientos físicos con unos cuantos mensajes bien dirigidos. En EEUU ya se puso en práctica lo de citar a dos grupos contrarios en el mismo punto para que se produjesen enfrentamientos, que finalmente ocurrieron.
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    • Una teoría sobre las conspiraciones
      ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa.
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    • Una crítica a "La opción benedictina"
      Lo mismo que señalo algunas cosas que me disgustan de Prada, no tengo inconveniente en reconocer sus aciertos. Publica una interesante crítica a la "La opción benedictina", libro de un converso a la ortodoxia y militante del Partido Republicano que extrañamente se viene promocionando en ambientes católicos. La crítica de Prada está muy inspirada en argumentos desarrollados previamente por el profesor Miguel Ayuso.
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    • Pieza movida: Discusión sobre la Iglesia procedente del tema "Pregunta al Lector silente"
      Debate de alcance sobre la posición de la Iglesia en el mundo actual y el liderazgo del Papa Francisco al frente de la misma.
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    • Post in El fenómeno VOX
      Yo diría que en VOX pesa más el discurso migratorio que cualquier otra consideración. Esto se podía intuir antes de las últimas elecciones. Pero lo de este verano ha sido de traca: he procurado conectarme todos los días al Twitter de Abascal y básicamente ha sido una recopilación de delitos protagonizados por inmigrantes. No han hablado de otra cosa en este último verano.
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