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  1. Hispanorromano

    historia ¿Qué fue el peronismo?

    Si lo consideráis apropiado, derivo aquí toda la discusión que manteníamos sobre el peronismo en el magnífico hilo que abrió Gerión sobre modelos políticos de la modernidad hispánica. No tengo claro qué fue el peronismo. Prefiero el peronismo al antiperonismo, lo mismo que prefiero el franquismo al antifranquismo, pero no sabría formular un juicio completo sobre el fenómeno que encabezó a Perón. En principio simpatizo con Perón y con su voluntad de combatir los imperialismos que se ciernen sobre la América española, pero al mismo tiempo soy consciente de que pudo tener algunos aspectos negativos. Este hilo tiene la finalidad de recoger juicios, informaciones y citas sobre el peronismo, a favor o en contra, que nos ayuden a comprender ese fenómeno argentino y, por tanto, hispánico. Empiezo recogiendo un documento que encontré ayer por casualidad. Es una carta de Perón a Rafael García Serrano (el de verdad, no el impostor que utiliza ese nombre en la actualidad) en la que afirma la afinidad del justicialismo con el falangismo:
  2. Esta tarde en TVE2 han puesto un Documental sobre el tortuoso exilio de intelectuales alemanes ante la llegada de Hitler al poder. Las feroces críticas del líder Nazi al "arte corrupto" así como al pensamiento moderno, pusieron en aviso a eso intelectuales de que había llegado la hora de hacer las maletas dejando atrás todo. La verdad es que se le queda a uno el corazón arrugado. Ver a esos "jóvenes" con un futuro prometedor por delante huyendo de su país por el peligro que suponía para ellos la intolerancia dogmática del nuevo régimen, me hizo pensar. ¿Puede el talento narrativo que se expresa en las artes y en las letras sufrir ningún tipo de contención o amedrentamiento?. ¿Puede esa expresión ser origen de males intolerantes a juicio del censor?. ¿Son conscientes los intelectuales del efecto de sus obras?. ¿Existe legitimidad alguna que procure ponerle vallas al monte de la creatividad humana?. ¿Es posible contemplar la posibilidad de catalogar esas obras según el criterio del bien común o la mera acción de proponerlo sería un atentado contra el derecho a decir lo que se piensa?. ¿Qué atributos especiales tendría que tener el censor o debemos aceptar el principio liberal de que las obras se sometan únicamente al criterio público como si éste fuera el único juez tolerable en una sociedad "abierta"?. No somos ajenos a la implicación profunda que tiene la obra intelectual en nuestras vidas, como tampoco que existe un mercado interesado por obras que previamente habrán de sufrir criterios comerciales y de éxito, de inversión, en el que los editores y expertos con su buen juicio profesional acaban siempre poniendo las cosas en su punto justo... Peo tampoco ignoramos la enorme concentración que se está llevando a cabo desde el poder económico de todo lo relativo al arte, al pensamiento, a la literatura y al ocio, y que parece razonable, en una sociedad abierta, que tales conglomerados inversores tenga su propia idea de sociedad y de linea editorial. Esto nos lleva a la paradoja de que todo intento por parte del estado de intervenir en los flujos culturales nos parecen malos, perversos, fascistas... Pero asumimos de buen grado que las corporaciones que se dedican a la cosa cultural; que nadie las elige y que solo responden a sus intereses y que en modo alguno representan el bien común, se comportan después de todo de manera "democrática" pues su criterio no obedecería a razones de tipo ideológico, sino puramente comercial, y entonces, el valor intrínseco de esas obras no estaría en lo que expresan sino en su aceptación por el público y el "mercado". Tampoco se nos escapa que ese público que acaba siendo parte del mercado cultural, previamente ha sido instruido en ideas-fuerza y sus preferencias masivas no es posible justificarlas como procesos individuales de maduración intelectual sino como modas, que nunca las propone la gente, salvo gente que encuentra el apoyo económico de esas corporaciones. El documental acentuaba el aspecto humano de quien se ve perseguido por sus ideas, como si las ideas en sí nunca fueran malas o capaces de causar ningún daño. De repente me vino a la mente la idea de que en el fondo estaban padeciendo en proximidad agobiante el peso del Poder sobre sus hombros amenazando su libertad creativa e incluso su propia vida. Luego sentí pena por ellos y al mismo tiempo comprendía que se veían en una situación como la de los adolescentes arrogantes cuando se dan de bruces con una realidad que los supera. No se, había cierto infantilismo en el sesgo humano del documental como diciendo: mira, eso te pasa cuando el fascismo no quiere que digas la "verdad"... En fín la cosa puede llegar más lejos y me gustaría saber vuestras opiniones. Saludos.
  3. Lo escribí en el otro foro, pero lo traigo para que lo tengamos también aquí: El imperio mongol tiene varias particularidades interesantísimas que han atraído la atención hasta de investigadoras como Elvira Roca, que por poco lo incluye en su libro, aunque se quedó con el imperio español, Roma, Rusia y los EEUU. -Lo primero, es evidente, es el imperio terrestre y contiguo más grande de toda la Historia del hombre hasta la fecha. Fue un imperio verdaderamente "mundial". Cuando hablo de imperio mundial, me refiero a que conecte territorialmente los grandes núcleos de población de su tiempo: Europa, el Islam, India y China, incorporando esta última al completo y parte del Islam. -Lo segundo, y esto nos puede interesar como españoles, es que es el imperio mundial anterior al imperio español. Es decir, es nuestro inmediato antecedente. Frente a esa "unidad mundial" representada por el imperio mongol reacciona el Islam, que los acaba echando del centro de Eurasia o los asimila. Y es precisamente en el proceso de gestión de la decadencia mongola, cuando se rompe Eurasia, el momento en el que España acaba adelantando al Islam y conforma el Globo con centro en el Océano en el que vivimos hoy (hoy día, tomado por EEUU). Hasta la fecha el planeta Tierra no ha vuelto a tener su centro en las llanuras de Eurasia, aunque los rusos lo están intentando ahora. -Lo tercero es que es el único imperio mundial hasta la fecha que ha sido gobernado por asiáticos. No hay otro precedente para un posible dominio mundial de China, si es que pretende ejercer su supremacía. Para los demás, nos puede dar pistas de cómo es el "estilo asiático": tolerancia (o indiferencia) religiosa absoluta, implacables en el acallamiento de la disidencia, eficiencia y precisión en la consecución de objetivos. -Lo cuarto es que a veces su imagen se nos presenta como una especie de "Imperio del Preste Juan" (puede que Juan venga de Khan, no lo sé) amable a los intereses cristianos, con tradición cristiana nestoriana, en el Oriente que el cristianismo fue incapaz de conquistar. La influencia cristiana está también presente en Hulagu Khan y su familia y llevaría a la destrucción del Califato Abasí, un golpe durísimo al Islam. El imperio mongol no fue tan efímero como lo pintan. De los cuatro grandes kanatos: -El Ilkanato persa que fue el que antes cayó, duró un siglo (ya es más que el imperio británico) hasta 1330, pero luego tuvo un resurgir de la memoria mongola con el Imperio timúrida, que se alargó otro siglo hasta 1506, y gentes que se autoconsideraban descendientes de todo aquello montaron la "sucursal" del imperio mogol (sin la N) de la India hasta el siglo XVIII. -El Gran Kanato, es decir, la dinastía Yuan en China algo más, hasta 1370, casi siglo y medio. Esto no lo ha conseguido ni una sola potencia occidental. Ni el Japón industrial. -La Horda Dorada se acaba desintegrando cerca del 1500, casi tres siglos después, y se puede decir que a partir de ahí deja paso a Rusia, heredera geopolítica de aquel kanato. -El Kanato de Chagatai aguanta hasta casi 1700, cinco siglos, ya muy mermado, cuando es finalmente anexionado por China. La importancia de todo esto es que la llanura eurasiática que tan bien trabajó el Imperio mongol consiste en un "Océano de Tierra" (así lo llamó Kissinger si no recuerdo mal) que es justo lo contrapuesto al "Océano de Agua" que conquistó España, y luego heredó la potencia norteamericana. Es un "espejo" que nos lleva a otro mundo posible, más antiguo, antioccidental, hoy día abanderado por Rusia y China, pero al cual se podrían sumar también la misma Europa, el Islam y la India, y nadie sabe en qué momento volverá a tomar el control. En este sentido el imperio mongol sí "conquistó" espiritualmente a Europa, al darle en bandeja una visión mundial realizable, universal, un "de aquí a China", de aquí a las Indias.
  4. Una interesante ponencia de Jesús Laínz, ensayista, sobre el "Pasado, presente y futuro del separatismo catalán". El vídeo es largo pero el grueso de la ponencia e ideas dura los primeros 50 minutos. Especialmente recomendable, por lo repugnante, es la colección de citas racistas y supremacistas que aporta a partir del minuto 30. Básicamente dibuja varias fases. 1. Constatación del triunfo económico catalán. En torno a 1840, Barcelona es una ciudad industrializada junto con sus alrededores, el resto de España no. Balmes hace notar esta distinción, subrayando que el centro del país no tiene la vitalidad económica que sí tiene la periferia. 2. Cataluña como la región "más española de España". Entre 1840 y 1898, la Cataluña colonialista fue la región más implicada en la industria y el comercio colonial con Cuba y Filipinas. Fue también la región más belicista, más antiseparatista, la que más alentó el reclutamiento para someter las rebeliones cubanas. En la despedida a los voluntarios catalanes embarcándose a Cuba, hay enfervorecidas muestras de apoyo a España y una multitud de banderas de España, contra los separatistas (cubanos). La prensa catalana se queja de que el Arco de Triunfo de recepción de las tropas que viajan a Cuba no es "lo bastante español", porque se parece a la Puerta de Alcalá madrileña, "que es italiana". Obtuvo además importantes protecciones económicas que fomentaron su industria textil, hasta el punto de propiciar el que los Estados Unidos (con importante industria algodonera e intereses en Cuba, pero alejados con aranceles) dieran el paso de atacar a España. 3. Comienzo de la fase del odio. Tras el desastre del 1898 y la pérdida de Cuba tras el ataque americano, hay un giro de 180 grados: sólo siete días después de la última batalla, los periódicos describen a Cataluña como "anclada a un barco que se hunde". Hasta entonces, el catalanismo era mínimo. Los payeses no se tomaban en serio a los catalanistas, sólo una persona por comarca se interesaba. Pero comienza la agitación antiespañola en los 1900. Hacen suya la Leyenda Negra de la vieja propaganda retomada por los EEUU en la guerra. Empiezan a afirmar que "los catalanes y los vascos" no tienen nada que ver con lo ocurrido en América (cuando en realidad, España acababa de ser el último país en abolir la esclavitud por los intereses de las plantaciones de los industriales catalanes). 4. Supremacismo racial. En el primer tercio del XX, Pompeyo Gener y otros empiezan a asegurar que los catalanes son racialmente superiores a los españoles. El argumento es múltiple: los catalanes son arios, europeos, germánicos, francos, "en el camino del Superhombre", frente a los semíticos españoles, donde sólo se adivina "la cruel bestia africana". Aseguran que la altitud, la bioquímica y los aires de la Meseta, por su baja presión y la rareza de algunos elementos, impiden el desarrollo del cerebro. Daniel Cardona afirma que "un cráneo de Ávila jamás será como un cráneo del valle de Vic". Aparece un editorial en el 1926 que recomienda a las catalanas que no mezclen su sangre con los castellanos/españoles, por "impurificar la raza catalana". Se consideran "anticatalanas" dichas uniones. 5. Supremacismo lingüístico. Tras la caída de la Alemania nazi, el argumento racial se deja de lado y se vira a un discurso centrado en la lengua. Ahora, catalán es quien habla la lengua catalana. Se toma toda la ingeniería romántica de que una lengua es el constituyente básico de una nación. 6. Apoyo del socialismo. En torno a 1970. La izquierda española, enferma de Leyenda Negra, comulga con el nacionalismo catalán, empieza a trasladar su discurso de proletarios oprimidos y burgueses opresores, a un discurso de "naciones oprimidas" y "naciones opresoras". Los socialistas se hacen antinacionalistas españoles, pronacionalistas catalanes y federalistas, cambian el nombre del comité estatal de "Comité Nacional" a "Comité Federal". 7. Viraje al nacionalismo cívico. Surge en torno a 1990-2000, les sirve para integrar a los charnegos. Constituye la etapa posmoderna del nacionalismo catalán. Ahora es catalán "quien se siente catalán", dejando de lado el origen biológico e incluso la lengua. Por tanto, un catalán de sangre y habla catalana, pero que no es nacionalista, es "menos catalán" que un charnego o incluso que los "nou catalans" (pakistaníes, magrebíes) que se adhieran al nacionalismo catalán. 8. "La pela" o nacionalismo económico. Es la última vuelta de tuerca, y vuelve a los orígenes. Nos encontramos en una fase en la que se intenta decir a la gente que aunque no sean catalanes de sangre, ni se sientan catalanes, ni hablen catalán, "les conviene" apoyar la independencia porque les va a rentar económicamente a su bolsillo (su negocio, inversión, etc.). Hasta tal punto, que se pone el ejemplo de Irlanda, que abandona el fomento del gaélico justo cuando se independiza, por el interés económico del uso de la lengua inglesa.
  5. Comentamos de pasada en otro hilo la existencia de estos buenísimos podcasts de historia, realizados por el equipo de "HistoCast". Aquí su página: https://www.histocast.com/ 1. El único que he escuchado de momento es de Imperiofobia de Elvira Roca, pero tienen muchos más. Estaría bien que pusiéramos alguno que hayamos escuchado sobre la historia de los reinos y repúblicas hispanas: De momento dejo el de Elvira: https://www.histocast.com/podcasts/histocast-132-imperiofobia/ https://www.ivoox.com/histocast-132-imperiofobia-leyenda-negra-audios-mp3_rf_16578960_1.html 2. Dejo otro sobre "Los invencibles de Inglaterra y los ataques al imperio español", por José Alcalá-Zamora, no realizado por Histocast pero enlazado por ellos. https://www.histocast.com/podcasts/h-files-16-conferencia-las-invencibles-de-inglaterra-y-los-ataques-al-imperio-espanol-en-la-rah-por-jose-alcala-zamora-y-queipo-de-llano/
  6. Os dejo un estupendo video que he encontrado hoy, donde se hace un resumen de la historia de España a través de las diferentes banderas, escudos y símbolos nacionales que la han identificado. El final es muy bueno y contiene un mensaje que debiera difundirse.
  7. Recientemente supe de unas islas olvidadas en el pacífico sur, que eran territorio español y que nunca fueron cedidas a ninguna otra potencia, se trata de la Micronesia española que actualmente administran los Estados Federados de Micronesia. Son unas pequeñas islas paradisíacas que, por un olvido administrativo, quedaron fuera del Tratado de París y del Tratado Germano-Español de finales del siglo XIX, por el que se cedían y vendían las últimas posesiones ultramarinas a EEUU y Alemania. Pero en tiempos de Franco, allá por el año1949, el jurista e investigador del CSIC D. Emilio Pastor y Santos, argumentó en un consejo de ministros, que se podría reclamar legalmente la soberanía de aquellas islas dado que, jurídicamente nos seguían perteneciendo, así como otros derechos que se reservaron a España en los tratados firmados en el siglo anterior. Sin embargo, la situación internacional de aislamiento en la que se encontraba el país por aquellas fechas, junto al resultado de la segunda guerra mundial ya que las islas estaban ocupadas entonces por Japón, aconsejaron no ir más allá del comunicado oficial que hizo el propio Ministro de Asuntos Exteriores a la ONU, y el tema quedó aparcado. A pesar de esto, el investigador publicó un libro en 1950, editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, titulado “Territorios de Soberanía Española en Oceanía”, en el que exponía los beneficios que supondría la ocupación de aquellos territorios, planteando incluso la forma en cómo se podrían llegar a recolonizar, con el envío de "cien familias pobres, honradas e industriosas", que deberían gozar de "buena salud, no pasar de 40 años, ser completamente útiles para el servicio de armas, poseer un arte u oficio de utilidad para la Colonia y no haber sufrido condena por delito común ni hallarse bajo tutela de los tribunales de justicia”. Obviamente, aquello no pasó de . Un año después, en 1951, Japón renunciaba a sus posesiones de ultramar en el tratado de San Francisco, quedando liberados esos territorios y pasando así a formar parte de la administración fiduciaria de Naciones Unidas, sin que España, legítima propietaria aún, fuese consultada en ningún momento, a pesar de que la ONU conocía la situación. Recientemente, en el año 2014, en una pregunta parlamentaria al respecto de esta cuestión, formulada por el diputado Jon Iñarritu de Amaiur, al Gobierno de Mariano Rajoy, el Gobierno español quiso zanjar cualquier tipo de especulación sobre la propiedad de las islas, aclarando que España cedió en 1899 todas las plazas de ultramar que le quedaban y dando así carta de olvido a aquellas islas y a la obra de D. Emilio Pastor. La Micronesia española fue definitivamente abandonada. A cuenta del abandono de aquellos territorios, el 14 de noviembre de 2012, un espabilado español llamado D. Augusto Prieto Fernandez, y autoproclamado Augutus Dux, reclamó oficialmente aquellas islas, comunicándole al gobierno español su independencia y el estado soberano de Oceana. A continuación os dejo un video de un periodista español del País, que estuvo en 2014 en las dos islas habitadas de las cuatro que supuestamente pertenecen a España. El lugar sin duda es para independizarse ¿Qué os parece, reclamamos también nosotros nuestra independencia y montamos la sede alli?
  8. Algunos lectores puede que no sepan qué es la Leyenda Negra: es la propaganda machacona y destructiva que mantiene a todas las naciones hispanas, del río Bravo a la Antártida, de Menorca a Manila, bajo la bota de potencias extranjeras, renegando de su pasado y de su identidad, de lo que les da unidad. Son así fragmentadas y sometidas. Recomiendo escuchar a la investigadora Elvira Roca para entenderlo. En este hilo sólo vamos a poner números. Intentemos que sean lo más contundentes posibles. Sin más, empiezo yo: INQUISICIÓN Nobody expects the Spanish Inquisition? La Inquisición salvó de la condena al 97% de todos los procesados. Es una cifra apabullante comparada con los extensos linchamientos del Norte de Europa y de EEUU de los que jamás hubo juicios. La Inquisición sí documentaba todo, por eso tenemos los datos. Si hablamos de números absolutos, la Inquisición mataba tanto como Japón a día de hoy (1300 personas en 150 años en el caso de la Inquisición, 65 personas en los últimos 10 años en Japón). Unos 6-8 ejecutados al año. Calvino llegó a 25 ejecutados al año (500 ejecutados en 20 años) en una sola ciudad como Ginebra. EEUU mata a 50 personas al año desde el fin de la guerra fría (1300 ejecutados desde 1993), cinco veces más que la Inquisición. China mata más de 1000 al año actualmente, cien veces más. Inglaterra, bajo los cálculos de Sir James Stephen, mató deliberadamente a 264 mil personas condenándolas a muerte en la Edad Moderna, doscientas veces más que la Inquisición en toda su historia. Inglaterra es responsable directa también del millón de muertos católicos en las hambrunas irlandesas del XIX, setecientas veces más que la Inquisición; o de las hambrunas indias con una cifra entre 50 y 100 millones de muertos, de cincuenta a cien mil veces más que la Inquisición. En una sola noche, la de San Bartolomé, los franceses mataron dieciocho veces más personas (18 mil muertos) que la Inquisición en toda su historia. Otras cifras interesantes son las 50 mil brujas ejecutadas en los países protestantes mientras que España sólo a 59 (sin el mil) de 125 mil procesos (0.047%). Tengamos también en cuenta que muchas veces trataba casos truculentos como de pederastia, sólo que encubiertos como "brujería", este era simplemente el designio de estos actos en esos tiempos. Entre el pueblo, la palabra Inquisición tenía buena prensa como hoy, diríamos, la Policía o la Guardia Civil. Para entender cómo ha podido cambiar el significado, la campaña de difamación es parecida a la que sufre actualmente la Policía norteamericana, es posible que estadounidenses autoimbuidos de Leyenda negra en un futuro se pregunten cuánta gente mataba al día su Policía. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS La expulsión española fue una más entre todas las siguientes. Países como Francia, Inglaterra, Alemania, Rusia, Italia, Austria, Hungría, Lituania, Chequia, Eslovaquia, Luxemburgo, Polonia, Ucrania, Portugal se adelantaron y/o siguieron expulsando una y otra vez. Con la diferencia de que España fue la única que ofreció como oportunidad el convertirse y quedarse. Buscar la expulsión española es como encontrar una aguja en un pajar: Las condiciones favorables hicieron que sólo el 50% saliera de España, el otro 50% se quedó como converso, y además de esos que se fueron, la mitad volvieron. O sea que el 75% de los judíos se quedó en España. Y además ocuparon cargos importantísimos durante todo el Imperio, los rumores dicen que algún valido del rey era judeoconverso. EXTRACCIÓN DE ORO El 80% del oro extraído en América se quedaba en América y servía para autofinanciarse sin depender de deuda extranjera a través del régimen de "situados". Sólo se destinaba al Rey el famoso "Quinto Real". En la época borbónica este impuesto bajó del 20 al 10%. En fechas recientes se extraen 120 toneladas de oro de México al año (cifra de 2015). Se extraen 150 toneladas de oro de Perú al año (cifra de 2013). El total de oro extraído en la América española de 1500 a 1650 es de 170 toneladas. Es decir, a día de hoy se extrae ciento cincuenta veces más oro que en aquellos tiempos. La reserva de oro de Estados Unidos actual es de 8100 toneladas (cifra de septiembre del 2018). GENOCIDIO EN AMÉRICA No se tiene ni remota idea de cuánta población tenía América en 1492. Las estimaciones varían en dos órdenes de magnitud: desde 1 millón hasta 100 millones. Estudiosos como Rosenblat sitúan la cifra en 13 millones. En la época de su independencia la América española estaba poblada por 3 millones de criollos, un millón de negros y mulatos, 4 millones de mestizos y 7 millones de indios, totalizando unos 15 millones de habitantes. Como vemos las cifras se mantienen en el mismo orden de magnitud, pero los habitantes se empiezan a autoidentificar como mestizos. No hay genocidio, sino mestizaje. En las Trece Colonias, no quedó prácticamente ningún nativo. Sí hubo muertos por enfermedades, como en todo contacto entre grupos humanos previamente aislados: Jared Diamond calcula que el 95% de los muertos indígenas en la época virreinal fueron debidos a las enfermedades: viruela, sarampión, tifus, gripe, difteria, paperas, sífilis, peste neumónica. Los indígenas no estaban inmunizados. España construyó hospitales para tratarlos. En el Norte, los ingleses (Jeffrey Amherst) regalaban mantas con viruela para infectarles deliberadamente. La expansión de enfermedades, aunque terrible, es inevitable en el contacto entre poblaciones. Apenas siglo y medio antes se producía la Peste Negra en el Viejo Continente propagada desde Asia con una mortalidad calculada por algunos autores del 60%, unos 50 millones de muertos (de un total de 80 millones de europeos). Siguiendo esta lógica, ¿eran los mercaderes venecianos (y todos los intermediarios comerciales con Asia) genocidas? ARMADA INVENCIBLE La Armada tenía 130 barcos y se enfrentó a 197 ingleses (aunque éstos eran de menor tonelaje). Sólo tuvo 4 bajas en combates directos. Sólo se perdieron 35 barcos en el regreso. Las bajas inglesas no se conocen puesto que se impuso la ley del silencio. Inglaterra no sólo no comienza su hegemonía en ese año, sino que se estrella contra España en un intento de contraataque (Invencible Inglesa o Contraarmada, 76 barcos perdidos). Los corsarios Drake y Hawkins mueren en otra catastrófica expedición en el Caribe junto a otros 2500 hombres en 1595-1596. Finalmente a la muerte de Elizabeth, con Jacobo I en 1604 se firma el Tratado de Londres favorable a España y se mantiene una paz durante 30 años entre las dos naciones. PIRATERÍA De los 11 mil buques que hicieron el recorrido América-España entre 1540 y 1650 se perdieron 519 barcos (4.7%), la mayoría por tormentas y otros motivos de índole natural. Solo 107 se pierden por causa de ataques piratas (un irrisorio 0.9%). A pesar de la leyenda y propaganda pirata, fueron una molestia menor. Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente
  9. "Australia del Espíritu Santo", la conquista española nunca reconocida ¿Sabías que los españoles llegaron a territorio Australiano casi 200 años antes que los Británicos? ¿Tenías conocimiento que España reclamó la soberanía de Australia? Estos hallazgos de la historia de Australia fueron presentados por el investigador chileno Gustavo Mártin-Montenegro en la monografía titulada Australia del Espíritu Santo Un nombre español para un país inglés. El investigador chileno Gustavo Mártin-Montenegro llegó a la conclusión que el día nacional de Australia debería conmemorarse el 14 de mayo, en recuerdo al 14 de mayo de 1606, día en que el navegante Pedro Fernández de Quirós, un portugués al servicio de la armada española, nombra al territorio "Australia del Espíritu Santo". De acuerdo a Mártin-Montenegro, el 21 de diciembre de 1605, Pedro Fernández de Quirós junto con Luis Váez de Torres zarpan desde Callao, Perú, con la intención de establecer un asentamiento en la tierra del sur. Es así que el 14 de mayo de 1606 toma posesión de las tierras y escribe al rey de España, Felipe III, una nota que decía: “Tomo posesión de todas estas tierras que dejo vistas y estoy viendo, y de toda esta parte del sur hasta su polo, que desde ahora se ha de llamar Australia del Espíritu Santo”. Mártin-Montenegro describe que el 26 de enero, día en que Australia celebra su día nacional, se decidió con base a los acontecimientos ocurridos en 1788 cuando Arthur Phillip, en nombre de la corona británica, inicia el proceso de ocupación de los territorios. Phillip desembarcó en Puerto Jackson (lugar donde se funda Sydney) con sus 11 navios de convictos (reos o presidiarios), de los cuales 568 eran hombres y 191 mujeres. Todos habían sido enviados desde Inglaterra para establecer las colonias penales. Devastadora acción colonial El historiador remarca que el 26 de enero también es recordado como el inicio de un proceso devastador contra los habitantes originarios de esos territorios. Pues habitaron la tierra del sur mucho antes que los europeos. Investigaciones afirman que pudieron llegar de alguna parte de África, del sur de China o directamente del sudeste de Asia. Mártin-Montenegro indica que hay evidencia que la presencia humana más antigua data de hasta 116 mil años y que también se habla de hasta 176 mil años. El autor especifica que antes de que Gran Bretaña ocupara el país en 1788 existían en Australia más de 600 comunidades indígenas, incluso se calculó que existían entre 200 y 250 lenguas diferentes y se hablaban numerosos dialectos. Sin embargo, los primeros pobladores nunca le dieron nombre al territorio, sólo usaban nombres aborígenes para identificar ciertos lugares de residencia. Es así que el autor pide se reconsidere la fecha, pues el 26 de enero de 1788 marca la “devastadora acción colonial impuesta por Inglaterra” cuando Arthur Phillip estableció las colonias penales. Versión española sobre Australia La investigación de historiador explica que libros anglo-australianos sostienen que los primeros europeos en llegar a Australia fueron los holandeses, pero que nunca mostraron interés por colonizar el territorio. Tuvieron la impresión que era un “territorio árido y la población en estado primitivo”. No obstante, sostiene Mártin-Montenegro, los españoles tienen su propia versión y afirman que ellos fueron los primeros en visitar la isla continente antes que los holandeses. En 1595, el navegante Lope de Vega habría llegado a las costas de Australia estableciéndose en Bondi Beach, en Sydney. El 14 de mayo de 1606, Pedro Fernández de Quirós tomó posesión de las tierras y escribió de inmediato al rey de España, esta nota: “Tomo posesión de todas estas tierras que dejo vistas y estoy viendo, y de toda esta parte del sur hasta su polo, que desde ahora se ha de llamar Australia del Espíritu Santo”. La investigación afirma que en su memorias Fernández de Quirós dice al Rey Felipe III, quien se casó con Margarita de Austria, lo siguiente: “Por felice memoria de V.M. y por el apellido de Austria, le di por nombre (a quella tierra) la Australia del Espíritu Santo, porque en su mismo día tomé posesión de ella”. Gracias a la investigación de George Collingride, citado por Mártin-Montenegro, se sabe que el 14 de mayo, día de la toma de posesión, se celebra la aparición del Espíritu Santo. Algunos historiadores australianos sugieren que el manuscrito de Quirós sufrió algunas alteraciones y que la palabra original habría sido Austrialia. Es por ello que siempre han dudado de la veracidad de los hechos. Mártin-Montenegro afirma que cuando España se enteró de la llegada de los ingleses en 1788, la corona española hizo todo lo posible por preservar los territorios que asumía como pertenecientes. De hecho, fueron dadas las instrucciones para arrestar a James Cook, lo culpaban de infringir la ley al invadir aguas que le pertenecían a España. La historia relata que el 22 de agosto de 1770, el capitán James Cook había tomado posesión en nombre del rey de Inglaterra, Jorge III, de toda la costa oriental hasta el extremo sur. España continuó con su presión pero no consiguió desalojar a los invasores. Mártin-Montenegro asegura en su investigación que es obvio que España no tuvo la capacidad para defender la soberanía de Australia porque el imperio español se encontraba en decadencia y el imperio de Gran Bretaña iba en ascenso. Pedro Fernandez de Quiros Nombre de Australia Mártin-Montenegro hace una minuciosa descripción acerca de la teoría de cómo se descubrió Australia y el proceso para colocarle un nombre. Mártin-Montenegro afirma que los primeros trabajos se remontan al segundo siglo de nuestra era, cuando el astrónomo, matemático y geógrafo llamado Claudiuo Ptolomeo o Tolomeo habla por primera vez de un continente en el sur, una tierra desconocida. La investigación indica que fue hasta 1531, cuando el cartógrafo francés Oronce Fine establece en sus mapas un continente imaginario al que llama Terra Australis, que en latín significa tierra del sur o tierra de los vientos sureños. Respecto al nombre definitivo de Australia se sabe lo siguiente, el explorador Matthew Flinders nombra a la zona como Terra Australis, que era el nombre original que habían colocado los cartógrafos europeos. Después, en 1804, Flinders traza un mapa donde nombra a la zona como Australia. El entonces gobernador de Nueva Gales del Sur, Lachlan Macquarie apoyó la idea de Flinders por el nombre de Australia y lo usó en sus mensajes a Inglaterra. En 1824, Inglaterra aceptó oficialmente que el continente debía ser llamado Australia. Mapa de Oronce Fine Claman la verdad histórica Varios escritores sostienen que los historiadores australianos no han querido reconocer o han ignorado que España reclamó la soberanía de Australia. El autor Al Grassby, quien es citado por Mártin-Montenegro, sostiene en su libro The Spanish in Australia lo siguiente: “Los historiadores australianos […] han ignorado […] el hecho de que España reclamó la soberanía de Australia. Esta “conspiración del silencio” continua hoy en las universidades australianas, donde a los estudiantes […] se les permite […] mirar solamente los aspectos que fueron presentados por Londres. […] Esto es parte del enfoque desequilibrado que se ha hecho de la historia australiana […]”. El autor de la investigación, Mártin-Montenegro hace un serio llamado a las autoridades tanto australianas como españolas para iniciar un proceso de investigación para conocer la verdad histórica.
  10. Geopolica.ru (la página de Dugin) ha publicado un artículo de Jean Meyer sobre el complotismo antijesuítico. Jean Meyer es un historiador serio, aunque un tanto sesgado a favor de la iglesia ortodoxa. El artículo habla sobre las teorías de la conspiración que ponen a los jesuitas a la cabeza del complot. Parece que uno de los orígenes de esta teoría del complot es Rusia y por ello el artículo se centra en ese país, pero también menciona a otros países europeos, como Francia, donde la izquierda y la derecha se unen contra los jesuitas. El artículo está bastante embrollado y a veces no se distinguen las citas del propio texto, pero aborda cuestiones muy interesantes que procuro marcar en negrita. Al final comento un par de cosas. Ni Khomiakov, ni Ambrosio son un fenómeno aislado; no son "un cometa caprichoso en el ciclo de los astros de la ortodoxia". Tampoco Dostoyevski (1821-1881), a quien podemos considerar como su alumno. Veinte años después de la guerra de Crimea, en 1873, siente que el papa Pío IX sigue animado por el odio latino de monseñor Sibour contra la ortodoxia: El tema de la conjura católica lo he tratado ya ampliamente [...] el quid de los acontecimientos actuales en toda Europa está en la conjura católica. ¿De dónde procede ese ánimo belicoso que raya en pasión y lleva al catolicismo incluso a defender a la ortodoxa Turquía contra la cismática Rusia? [...] Ni en Inglaterra, ni en Hungría existen hoy enemigos tan acérrimos de Rusia como estos belicosos clericales. No ya algún prelado, sino el Papa mismo ha hablado con alborozo del triunfo de los turcos y profetizado un porvenir pavoroso para Rusia. Ese anciano moribundo que todavía se llama jefe de la cristiandad no ha tenido reparo en confesar públicamente que las victorias de los turcos le producen siempre alegría. Tan tremendo odio resulta comprensible en cuanto se reconoce que el catolicismo romano está haciendo efectivamente la guerra.15 En septiembre de 1877, en su Diario de un escritor, los acontecimientos balcánicos le inspiran estas reflexiones: la guerra contra Turquía es por la verdadera cristiandad y Rusia, como el Cristo de las naciones, se sacrifica de manera desinteresada por los búlgaros, los serbios y todos los eslavos del Sur: El camino empieza en Roma, y arranca del Vaticano, donde el anciano moribundo, el jefe de los jesuitas que lo rodean, hace ya mucho tiempo marcó ese derrotero. Al plantearse la cuestión de Oriente, comprendieron los jesuitas enseguida que había llegado el momento propicio [...] Pero la parte esencial de la lucha consistirá en que con ella se resolverá el milenario problema católico, viniendo a ocupar su puesto, por voluntad de la providencia, el cristianismo oriental.16 En marzo de 1876 trata de Roma, del papa y de sus jesuitas en "Fuerzas moribundas y fuerzas nacientes": ¿Y no nos hemos llevado con el catolicismo las más increíbles sorpresas? De pronto, cuando le hizo falta, vendió a Cristo por los bienes terrenos y estableció el dogma de que "el cristianismo no puede subsistir sin el poder temporal del Papa", creando así un nuevo Cristo, que ya no se parece nada al antiguo y que ha cedido a la tercera tentación demoníaca, la del poder mundano: "¡Todo esto te daré si me adoras!" [...] Es la resurrección de la antigua idea romana del imperio del mundo, que nunca morirá en el catolicismo romano [...] De esa suerte se ha consumado el trueque del verdadero Cristo por un imperio profano. Y en el catolicismo romano se cumple verdaderamente.17 Por eso Dostoyevski puede hablar del "Cristo ruso", ortodoxo, como el verdadero Cristo, y considerar que los rusos que pasan de la ortodoxia, de la única y verdadera Iglesia, a la confesión romana, la del papa y de sus jesuitas, consuman una monstruosidad imperdonable y dejan de ser rusos. Shatov, en Los demonios, recuerda a Nikolai Stavroguin que dijo: "quien no es ruso ortodoxo, no puede ser ruso". El zar Nicolas II no había dicho otra cosa. El príncipe Gagarin y El Idiota En junio de 1876 , Dostoyevski recuerda con tristeza, en el Diario de un escritor, que los rusos en el extranjero se distinguen o por su liberalismo y su adhesión a las izquierdas y extremas izquierdas, o bien se convierten en unos conservadores europeos auténticos, al grado de convertirse al catolicismo. Los define como "los más consumados negadores de Rusia [...] destructores, enemigos de Rusia". Y así nos encontramos con dos tipos de ruso civilizado: el europeo Bielinskii, que a la par que niega a Europa, se acredita de ruso en altísimo grado, y el auténtico noble ruso, príncipe de Gagarin, que luego de volverse europeo estimó necesario no sólo convertirse al catolicismo, sino hasta meterse a jesuita. ¿Cuál de los dos es el mayor enemigo de Rusia? ¿Cuál de los dos se conservó más ruso? [...] no hay ruso alguno que se vuelve seriamente europeo como conserve aunque sólo fuere un pizca de ruso.18 "El auténtico noble ruso": efectivamente, Iván Gagarin (1814-1882), hijo del príncipe Gagarin y de Barbara Pushkin, pertenecía a una de las mejores y más antiguas familias de Rusia, cuyo linaje remontaba a Riurik, el fundador de la primera Rus, por los príncipes de Starodub-Vladimirski. El jefe de los Gagarin (décima séptima generación después de Riurik) fue el príncipe Mijaíl "a" Gagara...Iván, el futuro jesuita, era amigo de Piotr Chaadaev, Alexander Pushkin, Dolgorukov, Saltykov, Samarin, Volkonskii, algunos de los mejores espíritus de Rusia; hizo una carrera diplomática en Europa, entre 1833 y 1842 y su Diario cubre dichos años, hasta su entrada en la Iglesia católica: doble traición, a Rusia y a la verdadera Iglesia. En una carta a Maikov, Dostoyevski afirma que "quien pierde a su pueblo y a su espíritu nacional, pierde la fe de sus padres y a Dios [...] Toda la misión de Rusia se resume en la ortodoxia, en la luz que viene de Oriente".19 Por eso le perturba tanto el "renegado" Gagarin, que aparece en El Idiota, como Pavlischev. El príncipe Mishkin se horroriza al saber que su admirado Pavlischev "abrazó el catolicismo". ¿No es aquel Pavlischev quien tuvo una historia singular?...con un abate...el abate...olvidé su nombre, pero eso hizo mucho ruido dijo el "dignitario", esforzándose para recordar. El abad Gouraud, un jesuita, respondió Iván Petrovich. Sí, ¡ahí están nuestros hombres admirables y dignos de estima! Sin embargo, Pavlischev tenía nacimiento y fortuna, era chambelán y... se hubiera mantenido en el servicio... pero de repente abandona sus funciones y todas sus relaciones para abrazar el catolicismo y hacerse jesuita. Lo hizo con entusiasmo y casi con espectáculo. Francamente murió a tiempo... sí, todo el mundo lo dijo entonces... El príncipe no se aguantó más. Pavlischev... Pavlischev ¿converso al catolicismo? ¡Imposible! Gritó en un tono de espanto. [...] dijo el viejito en un tono importante; además esa gente tiene una manera de predicar que tiene tanta... elegancia, tanta personalidad... y saben asustar. Me asustaron, lo confieso. Fue en 1832, en Viena; pero no sucumbí, huí,¡ha! ¡ha! Palabra de honor, tuve que huir. Pavlischev era un hombre de claro ingenio y un verdadero cristiano -dijo de pronto el príncipe-. ¿Cómo podía aceptar una fe que no tiene nada de cristiana? El catolicismo -agregó con ojos chispeantes, mirando alrededor como si tratara de ofuscar a todos a la vez- no es más que una fe no cristiana. -Bueno, eso ya es ir demasiado lejos- musitó el pequeño viejo, mirando sorprendido a Iván Fyodorovich. ¿Cómo puede ser el catolicismo una religión no cristiana? -En primer lugar, es una religión no cristiana- dijo el príncipe de nuevo, con gran agitación y excesiva vehemencia. Eso en primer lugar; en segundo lugar, el catolicismo romano es incluso peor que el ateismo... ¡ésa es mi opinión! El ateismo sólo predica la negación, pero el catolicismo va más allá; predica un Cristo deforme, un Cristo al que ha calumniado y difamado, ¡lo contrario de Cristo! ¡Predica el Anticristo, juro y aseguro que así lo hace!... no es ni siquiera una religión, sino claramente una continuación del Sacro Imperio Romano, y todo en él se supedita a esa idea, empezando por la fe misma... ¡No, señor, no! No es sólo una cuestión de teología, se lo aseguro. Nos afecta mucho más cerca de lo que usted supone... Es necesario que nuestro Cristo brille en oposición a las ideas venidas de Occidente, nuestro Cristo, conservado por nosotros y desconocido de ellos. Y hacerlo, sin caer pasivamente en el lazo que nos tienden los jesuitas.20 En sus Apuntes, Dostoyevski escribe que Palischev es Gagarin y que el abad Gouraud es el jesuita De Ravignan, quien tuvo un papel importante en la decisión del príncipe. Afirma que Gagarin "odia, no las condiciones en Rusia, sino al pueblo ruso". En cuanto a los jesuitas... en mayo-junio de 1877, Dostoyevski les dedica el párrafo IV en Diario de un escritor, intitulado "El ejército negro.-La opinión de las legiones como nuevo elemento de civilización". A propósito del Kulturkampf llevado por Bismarck contra la Iglesia católica, profetiza que "este ejército negro declarará sencillamente la guerra a Alemania en el momento crítico". Imagina a los jesuitas manipulando a Francia contra Alemania: "Saben que de vencer Francia, serán los dueños de todo y podrán enquistarse allí para siempre". Pero los jesuitas revolucionarios no proceden de un modo legal, sino desusado. Este ejército negro está fuera de la Humanidad, fuera de la civilización y se gobierna a él solo. Es un status in statu, es el ejército del Papa que sólo ansia el triunfo de su idea... aunque se hunda todo lo demás, si se atraviesa en su camino; aunque perezca todo lo que no esté con él: ¡cultura, humanidad, ciencia! De fijo que aspiran a fundir de nuevo a Francia en un molde nuevo y definitivo [...] para luego darle una Constitución nueva que haya de estar siempre bajo la tutela jesuítica.21 En septiembre de 1877, Dostoyevski trata otra vez del Kulturkampf y dice que Roma prepara una contraofensiva para que Bismarck no reduzca al papa de soberano universal a mero patriarca europeo. Como la cuestión de Oriente se atraviesa justo en aquel momento (guerra ruso-turca a propósito de Bulgaria), teme que el papa y su ejército negro se aprovechen de la crisis : "Y aunque Europa entera haya de anegarse en torrentes de sangre... ¿qué importa? En cambio, triunfará el Papa... lo que para el romano vicario de Cristo es todo". Otra vez el tema de la conjura católica.22 En octubre del mismo año, le dedica el capítulo III de su crónica a "Los clericales romanos en Rusia" y denuncia la "inclinación de los polacos hacia los turcos y su secreto anhelo de agravar la situación de Rusia mediante la agitación revolucionaria". Considera "chocante" y "odiosa" esa actuación de "cierto partido que desde el interior de Rusia" trabaja de acuerdo con los enemigos de Rusia. "Hay no pocos elementos romano clericales que se ocultan bajo distintos ropajes. Hoy ya está enterado y escribe todo el mundo de la conjura clerical mundial... la conspiración vaticanista". La noticia de la candidatura del cardenal Ledochovski, "que, naturalmente, es polaco", para la sede pontificia le parece confirmar la existencia de "la conjura clerical": "luego de elegido papa, sólo se preocuparía de la existencia de su Polonia".23 En noviembre de 1877, desarrolla la idea de que los herejes latinos son peores que los paganos porque Roma "falsea a Cristo". "El catolicismo vendió a Cristo al bendecir a los jesuitas y aprobar su máxima de que el fin justifica los medios. Toda la doctrina cristiana la ha empleado exclusivamente en la adquisición de bienes terrenales y el logro de la soberanía del mundo".24 En su última obra, Los hermanos Karamazov, los jesuitas siguen presentes, aun cuando el Gran Inquisidor de la leyenda escrita por Iván no es un discípulo de Ignacio de Loyola. Tanto el P Dirscherl S.J. como Fülöp-Miller subrayan que el inquisidor tiene todas las características del jesuita arquetípico de Dostoyevski. Por eso Fülöp-Miller no duda en decir que el gran escritor es "el mayor enemigo que haya surgido contra la Sociedad de Jesús desde Pascal... porque consideraba a los jesuitas como los representantes más importantes del espíritu católico, hombres que por su sabiduría mundana, su hábil dialéctica y sistema ético fueron los primeros en dar armas espirituales a la sed católica de poder".25 En Los hermanos Karamazov, el autor da forma al material acumulado durante los siete años del Diario, sobre el tema del catolicismo y del jesuitismo. Así, en la novela, Iván Karamazov publica un artículo muy comentado sobre la Iglesia y el Estado en el cual afirma que Roma ha dejado de ser una Iglesia, al convertirse en Estado hace mil años: "No es simplemente ultramontanismo, ¡es archi ultramontanismo! ¡Más allá de los sueños del papa Gregorio VII!"26 Y el padre Paisii de comentar: "Eso es Roma y sus sueños. Esa es la tentación del tercer diablo". Ese diálogo, en el cual Dostoyevski ordena su visión de la Iglesia católica, es, de cierta manera, el preludio al "poema" del Gran Inquisidor.27 Aliosha Karamazov reacciona con emoción a lo que su hermano hace decir al Inquisidor: que los papas han tomado la espada de César para asumir el poder sobre toda la tierra: "Eso es aplicable a Roma, y aun así, no a toda Roma; [...], los peores católicos son los inquisidores y ¡los jesuitas![...] ¿Conoces a los jesuitas? [...]Ellos no son otra cosa que el ejército de Roma para el futuro universal imperio terreno, con un emperador..., el pontífice romano". Iván, al despedirse de Aliosha menciona al "catolicismo romano con sus ejércitos y sus jesuitas", antes de decirle: "¡No pensarás tú que yo me voy a ir ahora allá con los jesuitas para sumarme a ellos, los que han corregido las proezas de Él!"28 No haría lo que el otro Iván, el príncipe Iván Gagarin. Ponerse al servicio del Anticristo. El Anticristo en la cultura rusa Cesare G. DeMichelis demostró en 1988 que en la tradición cultural rusa, desde la visita del jesuita Antonio Possevino, hasta los tiempos soviéticos, se identifica al Adversario con la imagen del papa y de su representante y mejor soldado: el jesuita. A la hora de la Unión de Brest, a fines del siglo XVI, surge esa versión del papa-Anticristo que retoman, a principios del siglo XX, personajes tan diferentes como D. Merejkovskii, A. Lunarcharskii o N. Bujarin. El 7 de marzo de 1930, Nikolai Bujarin publicó en Pravda un artículo: "Finansovii kapital V mantii papy", o sea "El capital financiero debajo del manto del papa". Según Stephen Cohen, este alegato histórico bien documentado contra los papas, la Inquisición y los jesuitas, desarrollaba una sutil analogía entre la obediencia absoluta impuesta por la Compañía de Jesús y el stalinismo.29 O sea, Stalin como "papa-anticristo" y la OGPU como la orden jesuita... Alguna vez, alguien le había preguntado a Lenin si, al fundar el Partido, no se había inspirado en Ignacio de Loyola, y en 1920 Evguenii Zamiatin en su obra teatral Ogni sviatogo Dominica (Los fuegos de Santo Domingo) había evocado a la Cheka bajo la forma de los jesuitas. DeMichelis señala cómo, en febrero de 1582, cuando el P. Possevino S.J. regresaba a Moscú, los mercaderes ingleses residentes en la ciudad entregaron al zar Iván un panfleto protestante sobre el "papa-anticristo". Possevino cuenta cómo ciertos ingleses, "totalmente herejes", habían sugerido al zar "maldades sobre el Pontífice Máximo" que tuvo que refutar durante su debate público con Iván el Terrible, en el Kremlin.30 Fue la Unión de Brest (1596), con la agravación consecuente del antagonismo entre las Iglesias y las eternas guerras entre Rusia y Polonia, la que popularizó el tema del "papa-anticristo" y lo grabó con la ecuación católico-jesuita-polaco en las mentalidades, en el inconsciente colectivo ortodoxo y ruso.31 Con toda razón DeMichelis puede afirmar que "este proceso complejo, a la vez histórico-político, histórico-militar y religioso-cultural, tiene una importancia decisiva en la evolución de la temática".32 Dicha temática no ha desaparecido del todo en 2014, por lo menos, en ciertos círculos de la Iglesia Ortodoxa de Rusia. El grueso libro La ortodoxia y el cristianismo occidental. Manual para los seminarios y escuelas conciliares, publicado en 1995 por la Academia Religiosa Moscovita se hace eco de la "maquinación jesuita", latina y romana. La memoria ortodoxa, agraviada y dolida, no ha olvidado nada, ni el abominable saqueo de Constantinopla en 1204 por los cruzados, ni el Falso Dimitri y sus jesuitas polacos, y se indigna al ver como los jesuitas polacos organizan, después de la desaparición de la URSS, la provincia rusa de la Compañía de Jesús.33 La Iglesia católica con sus jesuitas, por ser el adversario histórico y más antiguo, cristaliza en forma admirable, todas las angustias y fobias de la Iglesia Ortodoxa Rusa. La "maquinación jesuita" Antes de que apareciera el mito de los Protocolos de los Sabios de Sion que pretendían dominar al mundo, después del mito de los templarios y de los rosacruces, pero antes del mito de la conspiración masónica, nació el mito incombustible del complot jesuítico. Desde los primeros días, en tiempos de su fundador, la Compañía de Jesús despertó sentimientos ambivalentes de admiración y odio, reverencia y aversión, a los cuales se mezclaron la malicia y la calumnia. Como botón de muestra está el famoso apócrifo, Monita secreta Societatis Jesu, publicado por primera vez en Cracovia en 1614, por un supuesto sacerdote de nombre Heronym Zahorowski. No tuvo mucha difusión en el siglo XVII, pero conoció ulteriormente gran fortuna: traducido al español en 1712, al francés en 1719 como Instructions secretes, al inglés en 1723, fue utilizado por el parlamento francés en su ofensiva contra los jesuitas en la segunda mitad del siglo XVIII, y también por los enciclopedistas. Publicado en España en 1881, ha sido reeditado en Oviedo en 2000 con el título ¡Pobres Jesuitas! Monita secreta o instrucciones reservadas al lector. Por cierto, Yuri Samarin, en sus cartas contra los jesuitas, cita a las Monita.34 El motivo oficial de su expulsión de Francia en 1762 era que constituían un Estado en el Estado y bien podrían destruir la monarquía. En el artículo Jesuitas de la Enciclopedia, D'Alembert les atribuye todos y cada uno de los asesinatos e intentos de asesinato de varios reyes de Francia. Nicolas de Bonneville publica en Londres, en 1788, Les Jésuites chassés de la Maçonnerie et leurs poignards brisés par les Maçons; el autor señala que "hoy, como bien se sabe, hay jesuitas en Rusia, Suecia y Dinamarca". En el siglo XIX coinciden curiosamente denuncias de derecha y de izquierda: así, ciertos contrarrevolucionarios pensaban que la revolución francesa era la obra del complot jesuita internacional; que los jesuitas querían destruir a los reyes y la sociedad para asegurar su poder. En la casa de enfrente, Jules Michelet y Edgar Quinet atribuían, en 1843, la restauración de los Borbones en 1815 al complot jesuítico. Esos dos autores pensaban que la Compañía de Jesús había tendido sus redes sobre el mundo entero y que, al servicio de una autoridad supranacional, el papado, funcionaba como un verdadero ejército para hacer una guerra a muerte a la república y al progreso. La misma monarquía de Julio combatió a los jesuitas por su apoyo a los legitimistas. En 1844-1845, Eugenio Sue popularizaba el mito del aquel complot en su Le Juif errant.35 La lógica de la teoría del complot es que encuentra un sentido a la Historia y, además, sirve a intereses políticos evidentes de movilización y radicalización del combate político. Hitler lo dijo sin tapujos en Mein Kampf: "El arte de sugerir al pueblo que los enemigos los más dispares pertenecen a la misma categoría es el hecho de un gran jefe". En cuanto a Charles Maurras(1868-1952), el fundador de la Action Française, lanzó el mito del Complot des Quatre Etats confédérés (protestantes, masones, judíos y métèques), mito adoptado con entusiasmo por todos los que colaboraron con los nazis, en la Francia ocupada del mariscal Pétain. Hoy en día, la red está saturada por textos que mantienen la mitología negra de la Compañía de Jesús. Como botón de muestra, están los textos del activísimo Eric Jon Phelps, autor norteamericano de Vatican Assasins. The Diabolical History of the Society of Jesús, libro enorme publicado por cuenta del autor en 2001 y otra vez en 2004. Entre los crímenes que atribuye a los jesuitas se encuentra el asesinato del presidente Kennedy. Hoy en la red, afirma que el gobierno de Washington está controlado por ellos: Vean como el gobierno americano utiliza su poderío militar, político, financiero para mantener el poder temporal del Papa. No solamente en Haití -Aristide era un peón completo del Papa y de la Orden de los jesuitas-, en todas partes. Rusia es otro ejemplo [...] Israel también. Rothschild controla a los judíos, su familia tiene una alianza con el general de los jesuitas desde 1876. Así Roma controla al gobierno israelí. Lo controla a través del Mossad [...] Lo que no saben los musulmanes es que son utilizados por los jesuitas para reconstruir su propio templo en Jerusalén. Les gustaría tenerlo reconstruido para el Papa, para que pueda sentarse en el y ser el Anticristo del libro de Daniel, capítulo 9. Es lo que veo venir. ¡Hasta los encuentra detrás del "naufragio del Titanic, con la creación de la White Star Line, JP Morgan y demás". Y termina diciendo, como Dostoyevski y ciertos ortodoxos del siglo XXI, que los jesuitas son ateos.36 "Estos documentos nos explican lo que se esconde detrás de esta dominación mundial de los jesuitas, el porqué de tal maquinación bárbara y oculta por parte de los jesuitas que controlan la Masonería y que no reconocen más autoridad que el Vaticano y el imperio de Roma y Jerusalén como gobierno mundial". Así empieza un largo texto intitulado L'Ordre des Jésuites. Illuminés! Star Warspour le Reich. Le Pape qui est soumis à l'Ordre des Jésuites, un Ordre occulte qui siège au Vatican. El lector descubre, entre otras maravillas, que Abraham Lincoln fue asesinado por los jesuitas, y también Malcolm X, quien luchaba contra el aliado de los jesuitas, Martín "Lucifer" King... "Desde 1868 ellos controlan los Estados Unidos". Concluye con las Monita secreta de 1614.37 Se cierra el círculo. En Rusia hoy El jesuita Constantin Simon empieza su artículo "How Russians See Us: Jesuit-Russian Relations Then and Now" con la anécdota siguiente encontrada en Izvestia del 26 de mayo de 1994: el periodista Alexei Chelnokov se topa con jóvenes neonazis moscovitas y los entrevista; para que entienda bien sus actividades, uno de ellos le explica: "No somos un partido político. Más bien somos una antigua orden religiosa jesuita".38 Tal cual. Precisamente en estos años, la Iglesia Ortodoxa de Rusia se quejaba del "proselitismo" realizado por los "misioneros" católicos, en general, y por los jesuitas, en particular. La cultura soviética no había mejorado para nada la idea que los rusos podían tener de los jesuitas, si uno recurre a la definición de la palabra "jesuita" ofrecida por el muy oficial diccionario de la Academia Soviética de Ciencias, Slovar sovremennogo russkogo iazika (Diccionario de la lengua rusa contemporánea): "un miembro de una orden religiosa católica, una organización eclesiástica militante, sirviendo de baluarte al papa y a la reacción". El artículo cita a Herzen: "los jesuitas, estos siniestros monjes-soldados, guardianes de la frontera entre el papismo y la Reforma". Las definiciones, en el mismo diccionario, de "jesuitismo", "jesuítico" y otros derivados no difieren de las correspondientes en un diccionario francés o español: "hipocresía, doblez, astucia, traicionero". El historiador soviético D.E. Mijnevich, en su libro Ocherki iz istorii katolicheskoi reaktsii (iyezuity) (Ensayo sobre la historia de la reacción católica-jesuitas), define desde la primera página a la Compañía de Jesús como "el baluarte de la más negra reacción, del oscurantismo más inveterado, de la inmoralidad más sucia". Pero para aquellos jóvenes neonazis, los jesuitas formaban una organización secreta e internacional de conspiradores militantes y agresivos, algo como los caballeros Templarios, o Teutónicos, monjes-soldados para los cuales todos los medios eran buenos, empezando por la violencia. He encontrado en Ogoniok y en Komsomolskaya Pravda, entre 1992 y 1995 predicciones alarmistas tan pronto como llegaron noticias que los jesuitas polacos desembarcaban en Moscú: ¡Eran dos, nada más! Fue suficiente para que se anticipara que pronto una red de colegios jesuitas iba a cubrir Rusia, ofreciendo además de una escolaridad gratuita, desayuno y comida. Una periodista, presumiendo haber realizado trabajo de archivo, anunció que por la quinta vez en la historia la Sociedad estaba a punto de conquistar el sistema educativo ruso. En 1994, el obispo de Magadan denunciaba la presencia de seiscientos jesuitas, repartidos en toda la Federación de Rusia: eran en aquel entonces menos de treinta. "Por la quinta vez"...No sé si Svetlana Kirillova empezaba su conteo a partir del P. Antonio Possevino S.J., pero la memoria amarga del clero ortodoxo tiene registrado cada uno de los desencuentros, para no decir más, entre la "latinidad" y la ortodoxia. No olvida ni perdona que, en el siglo XX, Roma haya esperado, en palabras de un jesuita, "la conversión prometida, que tanto anhelamos, de esa Rusia a la que Nuestra Señora ha tomado a su cargo", según lo anunciado en Fátima en 1917;39 conversión que con la caída del zar pareció muy próxima para ciertos dirigentes católicos, ilusionados con la idea de que un concordato podía ser negociado con los bolcheviques. Entraron en escena dos jesuitas, el estadounidense Edmund A. Walsh, miembro de la American Relief Administration y director de la misión vaticana, misiones que combatían la hambruna en la URSS, en 1922-1923, y el francés Michel d'Herbigny, jesuita de todas las confianzas del papa Pío XI. Especialista de las relaciones entre la Iglesia católica y la ortodoxa, el obispo d'Herbigny manifestó una soberana torpeza, típicamente europea y romana, que llevó la empresa al desastre. Subestimó trágicamente, durante varios años, la hostilidad del régimen contra la religión en general y creyó que la ruina de la Iglesia ortodoxa abría las puertas a su Iglesia. En 1926, había mandado a dos jesuitas para abrir un seminario en Odessa. Luego los obispos que consagró fueron arrestados y en 1929 comprendió su error. Sus labores dejaron en los ortodoxos la convicción de que Roma había intentado de manera maquiavélica tomar el lugar de la Iglesia ortodoxa, precisamente cuando Lenin, luego Stalin la estaban destruyendo de diversas maneras.40 Todo esto dejó un pesado contencioso con la Iglesia ortodoxa de Rusia, que ni el Concilio de Vaticano II, ni la famosa Ostpolitk de Pablo VI lograron liquidar. Después de la segunda guerra mundial la Revista del Patriarcado de Moscú, Pravda, Literaturnaya Gazeta y demás diarios y revistas soviéticas siguieron su doble línea política y religiosa, denunciando la política del Vaticano como una "traición permanente de los principios del cristianismo" y como una empresa "colonialista". Así en el número de noviembre de 1960, la revista del Patriarcado publicó un largo artículo de A.F. Shishkin sobre "El Vaticano y su lucha por la paz, la amistad entre los pueblos". Según Shishkin, la historia de la Iglesia romana manifiesta la inutilidad de los intentos del Vaticano por justificar la actividad no eclesiástica de la Curia romana invocando motivos de orden religioso y moral [...] El catolicismo político no pone en práctica la enseñanza cristiana del amor a la paz y al prójimo [...] La actividad política del Vaticano en los últimos cincuenta años sirve intereses no eclesiásticos. Más adelante exponía que esa plaga, el catolicismo político, seguía royendo a los papas, los cardenales y "al cuerpo de la Iglesia católica romana. Se manifiesta en la primera y la segunda guerra mundial y en su apoyo a la 'guerra fría'". Concluía que "con la bendición del papa Juan XXIII la prensa católica no ceja en su lucha sistemática contra los movimientos de liberación de los pueblos coloniales y la idea de coexistencia pacífica". El "colonialismo" del Vaticano era uno de los temas preferidos de la propaganda soviética que denunciaba las actividades de los "misioneros" católicos y en especial de los jesuitas. Literaturnaya Gazeta de enero de 1961 dice, a propósito de los jesuitas, que "la rapacidad gana a la Iglesia católica. Sus políticos en sotana se lanzan en las aventuras más arriesgadas y desesperadas. Cuando el colonialismo vive sus últimos días, cuando nada puede salvar al orden antiguo, blandiendo la cruz, ellos llaman a sus antiguos esclavos a obedecer". No hay diferencia entre la prensa ortodoxa y la comunista. En 1962, el historiador L. Vyshnevskii escribe en su libro La Unión de Florencia y el destino histórico de Rusia un párrafo que se llama "De los planes antirrusos del Vaticano y de sus fieles sirvientes, los Jesuitas".41 El mismo afirma, en 1973, que "los Jesuitas querían una Rusia gobernada por el Papa romano y los Jesuitas [...] La sangre de Pushkin, evidentemente, está sobre la sotana negra del jesuita Gagarin".42 En 1985 todavía, la Pravda llamaba a intensificar la propaganda atea y el 24 de noviembre de 1986, Mijaíl Gorbachov afirmaba en Tashkent que había que luchar con resolución contra la religión. La ortodoxia era el mal menor, frente a un catolicismo que conspiraba con los enemigos de la URSS. El líder de la perestroika cambió luego de parecer, puesto que en 1988, con motivo del milenio del cristianismo eslavo, reconoció "los errores cometidos en el pasado por los dirigentes soviéticos para con la Iglesia" y anunció una ley sobre la libertad de conciencia. El 1 de diciembre de 1989, Juan Pablo II recibió a un Gorbachov que, el 5 de julio en París, había anunciado que había sido bautizado... En 1991, Roma procede a la reorganización de la Iglesia católica de rito latino en las repúblicas de Bielorrusia, Rusia y Kazajstán que alojan comunidades católicas de origen polaco y alemán. El 14 de mayo, en Fátima, Juan Pablo II agradece a la Virgen "haber guiado los pueblos del Este hacia la libertad". Roma instituye la arquidiócesis de Minsk y Mogilev y cinco administraciones apostólicas, destinadas a devenir diócesis, entre las cuales la de Moscú, algo que no podía ser del agrado de la Iglesia ortodoxa. Menos aún si uno piensa que se mandó a Moscú al monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, un polaco de 76 años, nacido en Estonia, o en Bielorrusia. Las nuevas circunscripciones eclesiásticas de Siberia y Kazajstán deben, ciertamente, atender a los católicos polacos, baltos, ucranianos, bielorrusos y alemanes deportados por Stalin y sus sucesores, sin hacer proselitismo entre los ortodoxos. Pero el patriarca Alexei sospecha y denuncia el "proselitismo", consecuencia lógica de estas "estructuras misioneras paralelas, la ortodoxia ha sido prácticamente eliminada de la Ucrania occidental".43 Nada para facilitar el diálogo entre las Iglesias, mucho para recalentar el fantasma del complot jesuita. La apertura, en 1991, de la Academia de teología católica Tomás de Aquino en Moscú, con varias extensiones en toda Rusia y la presencia mayoritaria de jesuitas contribuye a la sospecha; los jesuitas abren un seminario en San Petersburgo, con los P. P. Bernardo Antonini y Jean-Marie Glorieux, en 1993; desarrollan centros de enseñanza en varias ciudades de la Rusia europea, y un grupo de jóvenes jesuitas rusos se activa en Siberia: desarrollan contactos con las universidades de Novossibirsk. En esta ciudad cuyo obispo católico es un jesuita, abren un seminario... En 1992, la Compañía de Jesús es la primera orden religiosa católica en recibir la legalización oficial, con todo y personalidad jurídica. Por más prudentes que sean los jesuitas, no pueden rechazar a las personas que quieren entrar en la Iglesia católica. No que sean muy numerosas, pero es suficiente para fundamentar la acusación de "proselitismo" y los viejos reflejos siguen vivos; poco después de la legalización de la Compañía, Literaturnaya Gazeta publicó estos versos: "Despreciando la cultura y la ciencia / inspirando el odio y el miedo / los jesuitas calientan sus manos / a las hogueras donde arden sus presas".44 Por eso los arciprestes Arkadi Shatov, Alexander Shargunov, Valentín Asmus, el monje Kirill (Sajarov) y otros eclesiásticos mandan una carta al Patriarca Alexei II, en 1995, alertando sobre la expansión de la Iglesia católica romana en Ucrania, Bielorrusia y Serbia. Dicen que en Rusia la penetración ocurre de manera más taimada, pero es preocupante la cooperación entre "algunos religiosos y no religiosos y aquellas estructuras que se dedican a hacer labor proselitista en Rusia". Denuncian la actividad de propaganda escrita y radial de los católicos y, en especial, de los jesuitas. "Se les oye defender las fatales creencias católicas, hacen apología de los santos latinos". Han contagiado a sacerdotes ortodoxos como aquel que dijo en un programa de radio: "En cuanto a los católicos, les diré con franqueza que para mi son tan ortodoxos como aquellos que se llaman ortodoxos [...] Se tiene la impresión de que el Vaticano ha formado dentro de la Iglesia Ortodoxa de Rusia un grupo de religiosos que le son fieles y que sirven a la causa escandalosa de la reunificación [...] La actividad de estos sacerdotes representan una grave amenaza a la existencia de la Iglesia ortodoxa. Pedimos a Vuestra Santidad tomar medidas contra la penetración del catolicismo jesuita en nuestra Santa Iglesia".45 En cuanto al patriarca, suspendió un tiempo, en el mismo año de 1995, la comunión con Bartolomé de Constantinopla, acusado de latinizar y de ser papista. Era la consecuencia de los esfuerzos del "papa polaco", Juan Pablo II por acercarse a la Ortodoxia. Se decía que Karol Woytila y Lech Walesa, dos polacos, como responsables de la destrucción de la URSS, eran los dignos herederos del rey de Polonia, Segismundo III y del Falso Dimitri, que a principios del siglo XVII se habían instalado en el Kremlin con sus sacerdotes polacos y jesuitas. Woytila, sirviente del Vaticano, era un "rey jesuita", como el Falso Dimitri... y el papa que había alentado Solidarnosc mandaba ¡jesuitas a Moscú! El principal problema entre Roma y Moscú consiste en que la Iglesia ortodoxa, como institución, no reconoce para los católicos un eventual derecho a ejercer su ministerio en Rusia, porque es un territorio canónicamente ortodoxo, y tampoco concede a los rusos el derecho a "latinizar". Por eso ha presionado al gobierno ruso y a la Duma, en tiempos de Boris Yeltsin, para revisar una ley de libertad de conciencia considerada como demasiado liberal, en cuanto a los "romanos" y a los protestantes. Con la llegada a la presidencia de Vladimir Putin, las presiones dejaron de ser necesarias. El 9 de septiembre de 2000, el presidente aprobó la nueva Doctrina de Seguridad Informativa de la Federación de Rusia. El punto III señala como amenaza a la seguridad y a los "otros intereses de la federación de Rusia, la expansión económica, demográfica y religioso-cultural de los Estados limítrofes". El punto IV dice que le toca al Estado proteger la seguridad nacional, lo que incluye "la defensa de la herencia cultural, moral, espiritual y de las tradiciones históricas". El punto VI confía al Estado "la contraposición a la influencia negativa de las organizaciones religiosas y de los misioneros extranjeros".46 Ejerciendo su función de defensor de la ortodoxia, el Estado expulsó de Rusia, el 19 de abril de 2002, a Yierzhy Mazur, obispo católico de Irkutsk en Siberia. Poco antes, la Duma había pedido a la Secretaría de Relaciones "dejar de otorgar visas a los representantes del Vaticano [...] que violan las libertades religiosas del pueblo ruso al practicar su proselitismo [...] cometen una agresión espiritual". La moción fue votada por 66 % de los diputados. La mayoría de las 200 (algunas fuentes dicen 300) parroquias católicas no eran realmente nuevas, sino resucitadas, pero el hecho de que sólo 15 % de los sacerdotes fueran rusos explica la sensación de "agresión" e "invasión", especialmente cuando se trata de polacos y jesuitas. La elección de un jesuita como papa, a principios de 2013, se presta a soberbios delirios sobre la eterna actualidad de la "maquinación jesuita". En conclusión, la realidad histórica de los "reyes jesuitas" y polacos, en Rusia durante el Tiempo de los Disturbios, engendró el mito incombustible del complot jesuita contra Rusia y su Ortodoxia: perdura hasta la fecha. Bien dijo Sigmund Freud que la razón no puede nada contra las psicosis colectivas. Estamos en presencia de una reivindicación polémica de una memoria dolorosa que no termina. Por lo tanto, es inseparable de la teoría explicativa de la "maquinación"; no nos habla de historia, sino de mitos ligados a la identidad. Hoy en día, la identidad nacional rusa, por lo menos, la que buscan juntos el Estado y la Iglesia ortodoxa, sigue frágil. Explican esa fragilidad por la amenaza jesuita que busca desde siempre la "conversión a Roma". El análisis de la teoría del complot manifiesta que la cuestión de fondo es la relación entre el Estado, la sociedad y la nación. Bibliografía citada Bercé, Yves-Marie, Le roi caché. Sauveurs et imposteurs. Mythes politiques populaires dans l'Europe moderne, Fayard, París, 1989. [ Links ] Beshoner, Jeffrey Bruce, Ivan Sergeevich Gagarin. The Search for Orthodox and Catholic Union, Notre Dame, University Press, 2002. 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Ibidem, p. 349-350. Ibidem, p. 420-421. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 306. F. Dostoyevski, El idiota, p. 762-764. F. Dostoyevski, Diario..., p. 686-688. Idem, p. 745. Ibidem, p. 770 y 781. Ibidem, p. 805. Denis Dirscherl, S.J., Dostoievski and the Catholic Church, p. 121. F. Dostoyevski, Los hermanos Karamazov, p. 931. Idem, p. 1066-1080. Idem, p. 1077 y 1079. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist dans la culture russe", p. 304. Jean Meyer, Elpapa de...p. 96. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 198-226. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist...", p. 308. Jean Meyer, Roma y Moscú, 1988-2004, p. 22. Yuri Samarin, Iezuity i ikh otnoshenie k Rossii. Michel Leroy, Le mythe jésuite de Michelet à Béranger. Emmanuel Kreis, Les puissances de l'ombre. Juifs, Jésuites, Francs Maçons, réactionnaires. La théorie du complot dans les textes. Umberto Eco acaba de retomar el tema del complot de Eugène Sue en su novela El panteón de Praga. http://www.The forbiddenknowlege.com/hardtruth/blackpope.htm http://www.secretebase.free.fr/…/orga…/jesuites/jesuites.htm Constantin Simon, "How Russians See Us", p. 343. Alfredo Saenz S.J., Rusia y su misión en la historia, tomo II, p. 536. Giovanni Codevilla, Stato e chiesa nella Federazione rusa, pp. 321-349; Louis Gallagher S.J., Edmund Walsh SJ. A Biography, p. 66; Jean Meyer, La gran controversia..., pp. 333-347. Jeffrey Bruce Beshoner, Ivan Sergeevich Gagarin..., p. 15. Idem, p. 17. Sergio Trasati, Vatican-Kremlin, les secrets d'un face à face, p. 386. Constantin Simon SJ, "How Russians see...", p. 355. "Sobre una carta enviada a Alexei II", Russkaya Mysl, 21-27 diciembre 1995, 1. Giovanni Codevilla, Chiesa e Impero in Russia. Dalla Rus di Kiev alla federazione Russa, p. 595. https://www.geopolitica.ru/es/article/la-maquinacion-jesuita Jean Meyer cita la obra "El judío errante", del progresista francés Eugene Sue, como ejemplo de la literatura antijesuítica. Está demostrado que "Los Protocolos de los Sabios de Sion" se inspiraron en esa obra. Pero aparte de los párrafos que están copiados de esa novelucha anticlerical de Sue, en los Protocolos también se menciona despectivamente a los jesuitas en un párrafo: Es claro que menciona a los jesuitas como los grandes conspiradores después de los judíos. No se entiende cómo se les pasó este detalle a algunos católicos de la época. A día de hoy se sabe que los Protocolos fueron una intoxicación de la Ojrana rusa probablemente pergeñada por Madame Glinka, de la Sociedad Teosófica, que viene a ser la matriz espiritual del gnosticismo duguiniano. Curiosa esta confluencia que parece haber entre gnosticismo, complotismo y organizaciones secretas vinculadas al Estado ruso. Y curioso también la estrecha vinculación que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuítico. En cuanto a la Monita Secreta, la falsificación de la que desciende casi toda la literatura antijesuitica, nos dice el articulista que fue publicada en Cracovia por Hieronim Zahorowski. La Metapedia dice lo siguiente sobre Hieronim Zahorowski: No sé de dónde saca la Metapedia este texto, pero he podido comprobar por algún estudio académico serio que, efectivamente, los Zahorowski eran una familia ortodoxa, lo que no excluye que entrasen en escuelas jesuitas por el prestigio que éstas tenían. De nuevo, parece que los fraudes complotistas nos lleven a gente del partido ruso, en este caso en Polonia, aunque el falsificador también contó con la ayuda de una familia protestante. Un tema apasionante para investigar lo de este Zahorowski. En los libros que abordan estos temas sólo he encontrado referencias muy escuetas a este personaje. Pero más interesantes me parecen las conexiones que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuitico, inventado este ultimo por los enemigos de la fe católica y de España, pues consideran al jesuita la quintaesencia de la Contrarreforma católica impulsada por España.
  11. No conocía la historia, así que comparto enlaces. Su misión: forjar una alianza España-Persia contra el turco. Sus andanzas nos dejan un viaje con mil peripecias, entre ellas el descubrimiento de Persépolis. https://es.wikipedia.org/wiki/Garc%C3%ADa_de_Silva_y_Figueroa http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/2018/08/02/la-increible-aventura-de-silva-y-figueroa-su-olvido-y-su-recondita-tumba-marina-en-el-oceano/ https://www.hoy.es/prov-badajoz/muestra-embajada-persia-20171020001104-ntvo.html Incluyo un PDF descargable: "Un caballero español en Isfahán. La embajada de Don García de Silvia y Figueroa al sha Abbás el Grande (1614-1624)", por Joaquín María Córdoba http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/download/464/465
  12. Para todos los que dicen que la Leyenda Negra ya está superada: https://twitter.com/latinosxRep/status/1031221644239556608
  13. Ayer pude leer en la prensa local que mi provincia va a ser objeto, el año que viene, de un especial protagonismo en la construcción de la nueva memoria histórica, que la izquierda patria esta erigiendo con objeto, a mi juicio, de estructurar todo un nuevo entendimiento de la historia que le exima de su responsabilidad en uno de los episodios más negros de España, y de paso en la edificación de la nueva alma española en la que andan empeñados. Como tengo "la suerte" de vivir precisamente en la pedanía donde esta noticia centra su foco de interés, no he podido resistirme a la tentación de enlazarla en este foro, a ver que opináis vosotros. Cada año se recibe por aquí la visita, casi como si de un peregrinaje se tratara, de gentes que, cargadas con banderas repubicanas, vienen a rememorar en el mes de abril, aquel día en el que el gobierno de la República salió huyendo del país. Siempre he pensado que lo de esta gente era ignorancia histórica pero si uno reflexiona un poco, se da cuenta de que no es simple ignoracia sino además estúpida, porque hay que ser muy lili para celebrar a quién ha salido huyendo de un conflicto, cargado con tus riquezas, y dejándote a ti en manos de tus enemigos. Otro día os contaré lo de las maletas cargadas de joyas en aquel vuelo y la historia de un vecino que de la noche a la mañana, pasó de pobre a rico después, segun cuenta la rumorología local, de haber encontrado una de aquellas maletas supuestamente olvidada por los tripulantes del avión, debido a las prisas para que no los atraparan. Hoy parece que todo aquello va a recibir una subvención y se va a recordar como un episodio heróico de nuestra historia. No se si echarme a reir, a llorar o directamente meterme a monje cartujo.
  14. Una interesante historia: https://www.cronicaeconomica.com/domingo-fernandez-de-navarrete-primer-arzobispo-de-china-123401.htm La huella española en la China del siglo XVII Domingo Fernández de Navarrete, primer arzobispo de China Existen pocos países que tengan una historia tan rica y por otra parte tan olvidada por unos poderes públicos que se dedican a la gestión política de un día a día muy mediocre, propio de la época mundial tan poco edificante que nos ha tocado vivir en este inicio de siglo XXI. Los españoles no solo fueron los protagonistas en los siglos XVI, XVII y XVIII en Europa y América, sino también en Asia Actualizado 8 agosto 2018
  15. Dicho español respecto de la Guerra de Marruecos. Niet, no invente cosas ni tergiverse, que éstos fueron quienes ganaron la guerra para el General Bajito y lo mismo está usté escocido. No señor, a cada uno lo suyo. Es un dicho de la Guerra Nuestra y hay otros parecidos: La primera paga para el uniforme y la segunda para el entierro. Alférez de complemento cadáver al momento, etc. Total que me temo que usté, mesié, opina como yo, que la creación de los alféreces provisionales fue el principal factor que inclinó la balanza hacia el lado rebelde. Y es que las armas hay que empuñarlas. Al principio de la guerra las dos causas estaban empatadas: libertad contra orden, o como se dice ahora: seguridad. Para los simplistas o los fundamentalistas: libertad absoluta contra orden estricto. La batalla entre lo viejo conocido y lo nuevo por proponer y desarrollar ya se había dado, y habían perdido, como siempre, los primeros, que salieron por patas y por Cartagena. La contienda era entonces entre dos formas de entender lo nuevo. Los recursos eran aproximadamente los mismos: dinero, industria, las fábricas de armas, mayor número de mentes brillantes, simpatía por parte de Europa, mayor cantidad de población, etc, contra organización, agricultura, un ejército veterano, unidad de mando, mejor armamento etc, ...y en Europa soplando vientos de guerra. Aquello era, como se dice ahora, un empate técnico. Se me puede hablar de desorganización, de luchas internas, que si la indisciplina, que si el apoyo extranjero, que si el armamento y un sin fin de razones más para explicar la inapelable victoria de los unos o el estrepitoso fracaso de los otros, cuando, como dije antes, ambos bandos estaban completamente empatados. Sin embargo, cuando veo que la contrapartida a los alféreces provisionales fueron en el bando leal los comisarios políticos me reafirmo más en mi opinión. ¿Que quién fue el creador de los alféreces provisionales?. El general Orgaz. ¿Que quién era el general Orgaz?. Pues ni puta idea oiga. Los generales, los líderes, los organizadores, los conductores de hombres son importantes, sus decisiones afectan a la vida de mucha gente y sus aciertos o sus equivocaciones quedan plasmadas en los libros de historia para siempre (bueno, ahora con la cosa de la Ley de Memória histórica, pues no sé). Pero al fin y a la postre, quienes realizan las acciones, quienes sufren los resultados, quienes obran en consecuencia, son las personas, gente corriente, tipos grises como sus ideas donde nada hay absolutamente blanco ni negro sino que todo, absolutamente todo, es de un gris que depende de ángulo desde el que se le mire. Los exaltados, los fanáticos de toda clase y condición son solo unos pocos y en las guerras son los primeros en caer. El resto, la mayoría, los comunes, vamos al pairo, pero al final, somos quienes inclinamos la balanza hacia uno u otro lado. En aquella España de los años treinta, con un no sé cuántos por ciento de analfabetismo y un mucho más de superstición e ignorancia, agarrar a un chaval de dieciocho o veinte años, con el bachillerato mal apenas terminado y auparle a la altura de un oficial con mando sobre una treintena o un centenar de hombres, por encima de suboficiales de carrera, expertos pero ignorantes, fue una idea excelente, en mi pobre opinión, justo la que hizo desequilibrar la balanza. Si el más joven de la sección es a la vez el oficial al mando, por visceral biología va a ser arropado por los demás, mimado por la tropa, defendido por los suboficiales de carrera y amparado por los comandantes. Al joven solo le hace falta saber usar la brújula, enterarse de lo que pasa o comprender cualquier documento escrito que se le presente. No sé, basta con que tenga cabeza, los huevos los da la juventud. -Prepárate Pepe que te toca hacer de enlace. (Era tarea arriesgada porque cualquiera de los tuyos que estuviera en un pozo de tirador medio dormido o despistado te podía pegar un tiro a poco que pasaras por allí cerca y no hay cosa peor que el fuego amigo. Lo normal era que te mandaran acercar dando palmas para que tuvieras las manos ocupadas hasta que te reconocían. -Mande usté a otro mi capitán. Siempre me tiene que tocar a mí coño. (Entonces los varones solían tener el coño en la boca más a menudo que ahora. El caso es que en el frente, en primera línea, el soldado tiene más derecho al pataleo que en el cuartel o en tiempos de paz y aquella escuadra desde antes de que se incorporara Pepe tenía dos cabos porque uno que ascendieron no se quería hacer cargo de una escuadra propia ni separarse de la suya. -Mira Pepe, como mande a alguno de estos ceporros a transmitir órdenes o a recibir novedades vete tú a saber qué transmiten y qué información voy a recibir yo. Insisto, en aquel entonces no todo el mundo entendía el sistema métrico decimal, lo de los metros y los metros cuadrados, qué era éso de la cota 923 o dónde puñetas está el noroeste a las tres de la tarde. Puede que en la España urbana hubiera muchos que si, pero en la España rural no y entonces España era muy rural. ¿Quién sabría leer un mapa?, ¿quién podría dar una descripción de cualquier acontecimiento relevante que ocurriera en el frente?, ¿quién saltaría el primero de la trinchera?, ¿quién sería más inmune a halagos y corruptelas?, ¿quien estaría más libre de filias y fobias?, ¿quién con ardor guerrero tendría también dos dedos de frente?. ¿Un tipo entrado en años, casado o no, con hijos o no, cuya fuerza principal reside en la convicción que tiene en sus ideas políticas, que las defiende con entusiasmo en la polémica?. ¿Uno que sabe hablar?, ¿ése va a ser el primero en saltar el parapeto dando ejemplo a los demás?. Miau. ¿Alguien bien considerado en la agrupación política, con una cierta posición en el partido o en el sindicato alcanzada en luchas intestinas, va a arriesgarlo todo y que le peguen un tiro por estar en primera línea?. Narices. Claro que los habría, ¡y de los buenos!, pero ¿cuántos?, y de éstos, ¿cuánto duraron entre las balas?. No, lo normal era que el comisario político se colocara detrás de la primera línea con la pistola en la mano viendo si alguno mostraba cobardía o chaqueteaba frente al enemigo, siendo casi siempre el último en salir de la trinchera. La diferencia es evidente, con dieciocho o diecinueve años la vida la regalas, cuando tienes treinta no tanto y cuando tienes cincuenta esperas que dure un poquito más. Cuando ves al tío que manda ser el primero en cumplir su propia orden vas tú detrás sin querer, pero si se queda el último, si remolonea, si saca la pistola para evitar que nadie se acobarde ni le de por chaquetear... pues éso mismo. El fundador de los alféreces provisionales fue el general Orgaz. Será un tipo muy conocido por los historiadores, pero yo ni le había oído mentar ni hasta hace poco conocía de su importancia. Unos tienen las ideas, otros las mejoran, otros las llevan a la práctica, y solo unos pocos se llevan la gloria y el reconocimiento. Sin embargo muchos más quedan en el camino como almas anónimas recordados solo por quienes les conocieron durante sus cortas vidas. Un día me iré como se fueron tantos de los que solo queda en el recuerdo el fracaso de una vida que fue entrega a unos ideales que murieron. Alguien me habló de amor, de patria de grandeza, de Dios, de sol, de imperio... y sembró ideales de justicia para un mundo por nacer de nuevo. Y envuelta en nubes, como sol de invierno, mi fe arraigó, mis ideales luego defendí con el ardor caliente, que en la lucha ponen los guerreros. ........ Han pasado los años y el sembrador de sueños renegó de su siembra, olvidó aquello, y embarcado ahora en otras naves dirige su rumbo hacia otros puertos. Pero al joven que entregó su vida, porque falsos profetas le mintieron, de ellos no le queda, tan siquiera, la oración que debemos a los muertos. El General Bajito fue el último y más brillante de los generales decimonónicos e incluyo ahí al Corso ése de las frasecitas célebres (Los hombres se miden de la cabeza al cielo y no de la cabeza al suelo (sic)) que también era bajito. Y pienso que no tomó Madrid (¡No pasarán! escribían los de las consignas) porque aunque la conquistara con más o menos esfuerzo y muchas bajas, de ninguna manera podría ocuparla pues no tenía gente suficiente, y destinó aquellos esfuerzos a la liberación de los sitiados en El Alcazar. ¿Golpe de propaganda?. Puede que sí, pero hasta que no se llamaron a filas a las quintas los ejércitos eran muy pequeñitos y el General Bajito tuvo el temple y el sentido común de no ir a por ese caramelo envenenado. En cambio El Corso de las frasecitas (Ésa maldita guerra me perdió (sic)) sí, que bien que lo intentó con Moscú para que veas tú que la avaricia acaba rompiendo el saco. El considerar al General Bajito poco menos que gelipoñas no sólo es un insulto a los que combatieron contra él que, por tanto, serían aún más gelipoñas, sino a la propia inteligencia de las generaciones actuales, que las están considerando aún más gelipoñas. Vivo, sagaz, mañoso, ladino, astuto y taimado puede que sí, pero gilipollas no, de ninguna manera caramba. Que no sigan por ahí los de babor, que la gente joven no es que vayan a dejar de tomarles en serio, sino que se les van a empezar a cachondear. Avisaos van. Pero como aquí se habla de la política del General Bajito (haga lo que yo señor ministro: no se meta en política (sic)) no tengo más que mencionar cómo gestionó la cosa cuando se presentó, ad portas, el Aníbal de la época. -No, no entres tú hermoso mío, que ya salgo yo a torearte. Ahí le tienen -¡torero!- en un quite por gaoneras que ha pasado a la historia. Y es que a un león, aunque don Adolfo tenía más de toro que de león, no se le puede ir con un triste palo. Al palo hay echarle por lo menos una muleta y a la faena arte y pelotas. También, todohayquedecirloamigomío, estaba informado por el Almirante Canaris, que odiaba profundamente a los nazis y era amigo personal del Genera Bajito (no sé por qué aún no tenemos una estatua o una placa a este hombre, ...bueno, ni al General Bajito), de las carencias de don Adolfo para tomar Gibraltar pues habían dejado de fabricar artillería de sitio, cosas de la blitzkrig y de la guerra con muchas prisas ésa, y de la nula intención de la Kliegsmarine de ayudarle a defender las Canarias de los ingleses si es que a España la envolvían en la vorágine de la segunda Guerra Mundial y en su bando en el de él quiero decir. Alemania lo que hacía, sólo, era jurarle fidelidad eterna. Ya ves tú. También dicen ustedes que alargó mucho su dictadura, que debería haberlo dejado mucho antes, pero en 1948 entraron los maquís (unos 5.000) y algunos de ésos alféreces provisionales de la quinta del 40, Mingote por poner un ejemplo, tuvieron que volver a movilizarlos. Y entre la guerra, el servicio militar que les tocó hacer después, ya que a la guerra habían ido antes de los 20 años, y la movilización por el maquis de después, se tiraron siete años pintados de verde, quiero decir de caqui, siendo civiles. De la creación de las Universidades Laborales y otras ideícas, no sé si suyas o de los sindicatos de gremio aquellos, ya hablaré otro día, pero éso fue posterior, cuando se quitó la hambre. la de las cornás. Y es que se quitaron antes las cartillas de racionamiento en Alemania (cosas de mister Marshall y del Konrad Adenagüer aquél) que en España, cuando los ingleses dejaron ¡por fín! pasar barcos con trigo argentino. Qué cabrones. ______ FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.
  16. Las mentiras sobre la brutal persecución de brujas, ¿por qué España no participó de la barbarie europea? Los investigadores actuales estiman que, entre mediados del siglo XV y mediados del siglo XVIII, se produjeron de 40.000 a 60.000 condenas a la pena capital por este concepto. La mayor parte de los ejecutados tuvo lugar en Alemania y los países vecinos La leyenda negra achaca a la Inquisición española la muerte de miles de mujeres acusadas de brujería, entre otras cifras huérfanas de documentación. Los datos tumban la historia que los enemigos del Imperio español inventaron con el fin de desacreditar a la potencia hegemónica. Mientras que en Alemania se condenaron a muerte a 25.000 mujeres, se calculan únicamente 300 casos en España. El sur de Europa, en verdad, permaneció ajeno a uno de los episodios más oscuros en la historia del continente. Salvados los siglos más tenebrosos de la Edad Media, se desató a comienzos de la Edad Moderna una inesperada obsesión por la caza de brujas, porque, según sostiene el historiador Ricardo García Cárcel, se introdujo una nueva novedad en la sociedad: «La idea de que el demonio estaba en todas partes y que las brujas habían sido creadas por él». «A finales del siglo XVI el problema se agravó porque la intelectualidad europea y racionalista se obsesionó con el demonio y mezcló esta idea con la de las brujas» La fiebre cazadora empezó a finales del XV, respaldada, en 1484, por el Papa Inocencio VIII en la bula Summis desiderantes affectibus: «Muchas personas de ambos sexos se han abandonado a demonios, íncubos y súcubos, y por sus encantamientos, conjuros y otras abominaciones han matado a niños aún en el vientre de la madre, han destruido el ganado y las cosechas, atormentan a hombres y mujeres y les impiden concebir». Se abría la veda. La fiebre tornó en delirante conforme avanzaban los años. «A finales del siglo XVI el problema se agravó porque la intelectualidad europea y racionalista se obsesionó con el demonio y mezcló esta idea con la de las brujas», explica García Cárcel, autor de «La Inquisición», Madrid, Anaya, 1995. A consecuencia de este fenómeno se vivieron ochenta años de terror que afectaron, sobre todo, a la Europa central, Inglaterra y a los países más avanzados. El empeoramiento del clima, las malas cosechas y la peste azotaron el continente a finales de siglo, mientras que la persecución de brujas se intensificaba coincidiendo con las crisis económicas. La intensidad alemana Los investigadores actuales estiman que, entre mediados del siglo XV y mediados del siglo XVIII, se produjeron de 40.000 a 60.000 condenas a la pena capital por este concepto. La mayor parte de las ejecuciones tuvo lugar en Alemania y los países colindantes. No obstante, la fragmentación política del Sacro Imperio Romano Germánico favorecía que cada ciudad se enfrentaba al problema por su cuenta. La tensión religiosa entre católicos, luteranos, calvinistas y demás herejías elevó la brutalidad de la persecución. La intensidad en Alemania de esta persecución se explica por el fulminante éxito de Lutero, respaldado por importantes príncipes germanos, que justificó las matanzas en que la Biblia exige, en Éxodo 22,18, que «No permitirás la vida de los hechiceros». Los reformadores usaron esta persecución para incrementar su autoridad, aún precaria, y adquirir más control sobre la población local. «Hay niños de tres y cuatro años, hasta 300, de los que se dice que han tenido tratos con el Diablo. He visto cómo ejecutaban a chicos de siete años, estudiantes prometedores de 10, 12, 14 y 15 años. También había nobles», escribió un cronista sobre los procesos que se llevaron a cabo en Würzburg en 1629. Las procesos masivos y el intercambio de acusaciones entre vecinos eran el pan de cada día en algunos territorios alemanes. Pero, ¿realmente existían las brujas, es decir, mujeres que practicaban rituales satánicos? El mismo testimonio que se asombraba por la muerte de esos niños sostenía que no había duda de que «el Diablo en persona, con 8.000 de sus seguidores, mantuvo una reunión y celebró misa ante todos (los condenados) administrando a sus oyentes cortezas y mondaduras de nabos en lugar de la Sagrada Hostia». Si bien la mayoría de los testimonios eran producto de la psicosis colectiva, García Cárcel no tiene duda de que existían estas prácticas en distintos rincones de Europa. «La Iglesia persiguió a las brujas porque creían que hacían una competencia terrible al propio cristianismo. Eran mujeres que afirmaban que también podían intermediar con el otro mundo», señala el historiador valenciano. España, ¿una isla para las brujas? En el amasijo que conforma la leyenda negra contra España aparece destacada la imagen de la Inquisición persiguiendo a judíos, brujas, musulmanes y protestantes a través de los métodos más brutales. Sin embargo, al igual que la persecución de protestantes, la incidencia de casos de brujería en España fue mínima. De todos los procesos entre 1540 y 1700, solo el 8% fueron por causa de la brujería. En total, se condenó a la hoguera por brujería a 59 mujeres en España. En Portugal fueron quemadas cuatro, y en Italia, 36. Quema de una bruja septuagenaria en Schoonhoven, Holanda, en 1597 Esto fue así porque la brujería se vislumbraba, a ojos de los inquisidores españoles, un mal menor, en el que incurrían mujeres de baja extracción y ningún tipo de influencia social o religiosa. «En España este fenómeno nunca alcanzó niveles de fanatización del norte. La Inquisición moderna no alteró los procedimientos y la mecánica con respecto a las brujas», recuerda García Cárcel. El danés Henningsen habla en este sentido de un auténtico «escepticismo inquisitorial», donde los especialistas en leyes achacaban el fenómeno de la brujería a la ignorancia y a las alucinaciones. Desde el principio, hubo eclesiásticos que descartaron la validez de los testimonios de las brujas, como el obispo de Ávila, Alfonso de Madrigal, que en 1436 afirmó que los aquelarres eran fantasías producto de drogas, o el dominico castellano y obispo de Cuenca, Lope de Barrientos, quien se preguntó «qué cosa es esto que dicen, que hay mujeres, que se llaman brujas, las cuales creen e dicen que de noche andan con Diana, deesa de los paganos, cabalgando en bestias, y andando y pasando por muchas tierras y logares, e que pueden... dañar a las criaturas», a lo que él mismo se respondía en ese texto: que nadie ha de tener «tan gran vanidad que crea acaescer estas cosas corporalmente, salvo en sueños o por operación de la fantasía». En la Corona española la jurisdicción ordinaria y la religiosa (los obispos) contaban entre sus funciones habituales la represión de la superstición El pragmatismo y la calma se impuso cuando, en 1526, el creciente problema de la brujería en Europa, al calor de las reformas protestantes, obligó a la teología española a reunirse en Granada. Henningsen se asombra de las disposiciones tomadas allí, frente a la situación de locura colectiva que se vivían en otros rincones. Estas disposiciones incluyeron el siguiente procedimiento: -Cualquier bruja que voluntariamente confiese, y muestre señales de arrepentimiento, será reconciliada (con la Iglesia). -En tales casos, si no median otros delitos, no habrá multa ni confiscación de bienes y solo habrá penas salutarias para su alma. -Nadie será arrestado basándose en las confesiones de otras brujas. La actuación del tribunal se encaminó durante los siglos XVI y XVII a la reinserción de las acusadas de brujería en el seno de la Iglesia, más que a la pena de muerte. Como ejemplo de condena benigna, una mujer llamada Isabel García, que en 1629 confesó ante el tribunal de Valladolid habérsele aparecido Satanás, con quien pactó la recuperación de su amante, fue únicamente castigada a abjurar de levi y a cuatro años de destierro. Así y todo, hay que tener presente que en la Corona española la jurisdicción ordinaria y la religiosa (los obispos) contaban entre sus funciones habituales la represión de la superstición, con lo cual la mayoría de casos pasaron por sus manos y no por la Inquisición, cuyo registro era más minucioso. Parece que es evidente, con todo, que en España no alcanzó la represión de Europa Central. Alonso de Salazar y Frías denuncia antes Otra muestra de que el fenómeno de la brujería contaba con sus propias características en España es que, cuando la Inquisición moderna llevaba funcionando más de un siglo, surgieron aquí inquisidores racionalistas como Pérez Gil o Alonso de Salazar y Frías, que criticó el proceso de las brujas de Zugarramurdi. Este proceso es tal vez el caso más famoso de la historia de la brujería en España y finalizó con un auto en noviembre de 1610 donde dieciocho personas fueron reconciliadas, seis fueron quemadas vivas y cinco en efigie (a través de un muñeco del tamaño de un ser humano que los representaba). «Alonso de Salazar y Frías empezó a desconfiar por primera vez de lo que las brujas decían sobre sí mismas. Empezó a considerar que todo aquello se había producido por una neurosis colectiva que había que erradicar», apunta García Cárcel. Alonso de Salazar y Frías, que creía que los fenómenos de brujería eran historias inverosímiles y ridículas, presentó al Consejo de la Suprema Inquisición, el 24 de marzo de 1612, un informe crítico con el proceso de Zugarramurdi. Como destacó Julio Caro Baroja, el español «se adelantó de modo considerable a los que difundieron en Europa ideas concebidas en el mismo sentido», como el famoso jesuita alemán Friedrich Spee, que cargó contra la persecución de las brujas en el corazón del continente. Un resultado concreto del informe del inquisidor fue que se intentó reparar a las víctimas del auto de fe ordenando que sus sambenitos no quedaran expuestos en ninguna iglesia. Una consideración impensable en cualquier otro lugar de Europa. Nunca más se juzgaría a nadie en territorio español por solo el delito de brujería, mientras en el resto de Europa continuó la persecución hasta finales del siglo XVIII. «No hubo brujos ni embrujados hasta que se empezó a hablar de ellos», aseguró Alonso de Salazar, entre sus conclusiones. Un criterio en contra de la superstición y la ignorancia que prevaleció a partir de esas fechas. Nunca más se juzgaría a nadie en territorio español por solo el delito de brujería, mientras en el resto de Europa continuó la persecución. Una niña ejecutada en el cantón protestante de Glarus, en 1783, fue la última víctima de esta histeria prolongada durante siglos. http://www.abc.es/historia/abci-mentiras-sobre-brutal-persecucion-brujas-espana-no-participo-barbarie-europea-201806130327_noticia.html
  17. Os dejo una conferencia del catedrático Luis Suárez Fernández sobre la historia del catolicismo en España, donde se centra en dilucidar qué elementos han enriquecido mutuamente, tanto a la Iglesia católica como a la propia España. Si no habéis tenido oportunidad de verla anteriormente, os la recomiendo, está impartida con un lenguaje sencillo y abundante en detalles y datos de valor que permiten enriquecer nuestro conocimiento patrio.
  18. En previsión de la más que posible nueva andanada de medidas para desmemoriar España, que el progresismo español suele acometer para llevar a los españoles hacia sus reductos, especialmente desde la legislatura del Presidente Zapatero, y que ahora vuelve a amenazar de la mano de un gobierno socialista, al frente de un Presidente ateo que ya ha dado las primeras señas de su filiación antireligiosa emulando simbólicamente a Azaña cuando dijo que España habia dejado de ser católica, en este caso eliminando la Biblia y el crucifijo en su toma de poseión del cargo, propongo ir abriendo temas o publicando contenidos que permitan desmitificar los tópicos mediante los que se manipula el conocimiento de nuestra historia y el entendimiento de nuestro presente. Y como me ha llamado la atención el mencionado rechazo a jurar el cargo frente a los símbolos religiosos que representan a la mayoría de los españoles, quiero abrir este apartado recuperando un capítulo de la serie «Mitos al descubierto» emitido por la televisión pública de Madrid hace unos años con motivo del 75 aniversario de la guerra civil, en este caso haciendo referencia a la persecución religiosa en la II República.
  19. Recientemente y como consecuencia del debate político, generado a raíz del proceso independentista catalán, se ha abierto un debate en la sociedad, acerca de los fundamentos que condicionan la unidad de España. Resulta curioso observar como en el argumentario independentista, existen claras referencias históricas como fuentes fundamentales del origen de Cataluña como Nación. Sin embargo, observo como en el bando, llamémosle unionista, la mayor parte del discurso nacional, se retrotrae a la Constitución de 1978 como fundamento de lo que somos. Como si no hubiera un ayer, o ese ayer fuera tan horrendo que fuese mejor no mencionarlo. En algunos sectores sociales, más cercanos a corrientes de pensamiento izquierdista, se oye hablar de la importancia histórica de la constitución de 1812, como fecha de inicio de lo que hoy podemos considerar España. Y en sectores más tradicionalistas, se alcanzan a escuchar voces que citan las cortes de Castilla y Aragón, reunidas bajo el mandato de los reyes católicos, como origen de nuestra historia. En cualquier caso, aunque siempre fuera de la opinión pública promovida por los grandes medios de comunicación, podemos encontrar un sin fin de respuestas a esta pregunta, sin embargo en general, no parece haber un consenso nacional sobre nuestro origen. Es como si España fuese una persona anciana afectada de Alzheimer, que ha perdido su memoria como consecuencia de su enfermedad. Y eso puede ser letal. Por ello y porque considero que es importante recuperar una idea más o menos clara de nuestro pasado, me gustaría lanzar esta pregunta, para tratar de encontrar las mejores respuestas, que con concreción y fundamento nos ayuden a entender mejor, desde cuándo y por qué España puede ser entendida como una Nación que alcanza hasta nuestros días y en consecuencia, qué motivos históricos de interés común tendríamos hoy todos los españoles para defender nuestra unidad, frente a aquellos que tratan de desestructurarla o convertirla ahora en una federación compuesta por no se sabe muy bien qué clase de entidades político territoriales. Sin duda no es lo mismo defenestrar un hecho puntual, como puede ser el estado de una nación moderna surgida al albur de las corrientes de pensamiento del S.XX, que poner en tela de juicio la unidad y razón de ser, de una de las naciones más antiguas de Europa que, a juicio de quien esto escribe, ha fundamentado la civilización occidental. Gracias de antemano por vuestras respuestas y un saludo a todos.
  20. Escribía D. Ramiro de Maeztu en la presentación de la revista 'Acción Española', publicada entre 1931 y 1937 que: «La obra de España, lejos de ser ruinas y polvo, es una fábrica a medio hacer, como la Sagrada Familia, de Barcelona, o la Almudena, de Madrid; o si se quiere, una flecha caída a mitad del camino, que espera el brazo que la recoja y lance al blanco, o una sinfonía interrumpida, que está pidiendo los músicos que sepan continuarla». Hoy nos encontramos sin embargo, ante una realidad, ya lejana a aquellas letras, donde el espíritu que alguna vez fundamentó el ideal hispánico, ha sucumbido bajo siglos de conflictos y reyertas en pos de conservar medias verdades, que solo alcanzan a responder medias preguntas en el corazón trascendente de los hombres, o bajo ídolos que a diario nos subyugan y arrastran en masa por la corriente de los intereses de un mundo enloquecido por las deudas y los beneficios. La mentira está de moda, es más, ni siquiera la verdad absoluta es hoy ya considerada como tal, y todo orbita alrededor de nuestros sentidos y deseos subjetivos. ¿Qué queda de aquella noble empresa? Qué de aquel noble ideal que el mismo Maeztu describía como «La misión histórica de los pueblos hispánicos consiste en señalar a todos los hombres de la tierra que si quieren pueden salvarse y que su salvación no depende sino de su fe y de su voluntad». ¿Es posible hoy en día recuperar esa misión? ¿Sigue estando vigente y de alguna forma es posible sembrar las semillas, que mañana den origen a un nuevo tiempo español, católico, universal… ? A veces he pensado en el espíritu español, como en uno semejante al de aquel buen ladron crucificado en el Calvario junto a Cristo, y ello me lleva a pensar que la muerte de nuestra raza es inevitable, pero también que su futuro está unido a la suerte de aquel crucificado junto al Señor, una vez traspasado el umbral de la muerte. El otro ladrón estaría representado por lo que conocemos por mundo protestante anglosajón.
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