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  1. Hispanorromano

    Una teoría sobre las conspiraciones

    ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa. Las razones que aporta el artículo me parecen muy válidas. Es evidente que en algunos complotistas hay un afán de sentirse especiales y de distinguirse artificialmente de los "borregos". Por otra parte, ante una realidad incierta y compleja, es más cómodo y aporta más tranquilidad atribuir los problemas a una única causa. Yo añadiría que en ocasiones el complotismo es un sucedáneo religioso que puede dar lugar a verdaderas sectas. Cristina Martín, después de agotar el tema Bilderberg, ha escrito un libro sobre los "dioses venidos del espacio". También podría haber algo de proyección en este esquema: si estás acostumbrado a maquinar, es probable que le atribuyas a los demás ese mecanismo mental. Estas tesis psicológicas pueden explicar por qué algunas teorías de la conspiración enganchan a mucha gente. Pero no explican quién crea las teorías de la conspiración y por qué razones, lo que en mi opinión es más importante, porque el problema conviene atajarlo en su origen. Yo manejo varias teorías al respecto: 1) Origen espontáneo: lo mismo que pueden surgir rumores de la maledicencia del populacho, la confluencia de varios rumores podría dar origen a algunas teorías de la conspiración de manera espontánea. Pero creo que esto sólo sería aplicable a un número reducido de casos. 2) Origen comercial: es evidente que la difusión de estas teorías se ha convertido en un gran negocio. En Youtube los vídeos que mejor se monetizan son los de conspiraciones. Gana el conspiracionista y gana Yotube/Google. Las librerías están atestadas de estos libros. La industria del entretenimiento ha encontrado un gran filón. 3) Origen gnóstico: muchas de estas teorías tienen un trasfondo gnóstico. En general todo el mundillo del "misterio" que cultivan Iker Jiménez y compañía. El subforo 'Conspiraciones' de BBJ es un hervidero gnóstico donde lo mismo te hablan de los cátaros que te dicen que Yahvé es Satanás. 3) Origen político e ideológico: muchas de estas teorías podrían haber sido creadas por grupos ideológicos y sobre todo por Estados. Es difícil demostrarlo, pero en algunas casos salta la vista. Por ejemplo, en el caso de la conspiración sobre el asesinato de Kennedy, es evidente que le convenía a Rusia para ocultar su propia pista, lo mismo que le convenía sembrar la duda sobre la llegada de EEUU a la Luna: *Tema mítico* : PUTIN desenmascarara la mayor mentira de la Guerra Fria que Nixon nos colo con lo de la llegada a la Luna Con el derribo del MH17 sobre la Ucrania ocupada y el asesinato de Skripal, los medios rusos lanzaron al ruedo infinidad de teorías que sirvieron para ocultar su responsabilidad y para generar desconcierto en Occidente. Este artículo lo explica muy bien: How a powerful Russian propaganda machine chips away at Western notions of truth La teoría de las conspiración sobre los jesuitas les aprovecha políticamente a los ortodoxos (por los jesuitas se ganó Polonia para la Catolicidad), pero también a los protestantes y a los ilustrados. En general les aprovecha a los enemigos de la Iglesia católica y a los enemigos de España. Como internet es anglocéntrica, las teorías sobre los jesuitas acaparan gran parte de las páginas conspiracionistas. En ocasiones el origen es más ideológico que político, pero sigue teniendo aplicaciones políticas. La teoría de que los monjes envenenaban las aguas tiene su origen en el anticlericalismo liberal, pero le aprovechaba políticamente a la Francia que entonces intentaba imponer su hegemonía en Europa. El Plan Kalergi se lo inventó Gerd Honsik, un neonazi austriaco bastante lerdo que buscaba así propagar su ideología. Pero ahora le aprovecha políticamente a Rusia para embestir contra Europa. Estas teorías tuvieron un origen ideológico, pero pronto se les encontraron aplicaciones geopolíticas. Me inclino a pensar que, en su mayoría, las teorías de la conspiración tienen un origen ideológico y político que a veces se entremezcla con otros factores. Con la imprenta se desató una guerra de propaganda en la que nunca entramos los españoles, pero con internet se ha convertido en una guerra total en la que siguen llevando la batuta los Estados, pero socorridos ahora por miles de cibervoluntarios que en algunos casos ni siquiera son conscientes de su función en el engranaje. Quizá la verdadera conspiración sea la de quienes se dedicar a crear y difundir estas teorías que se utilizan como arma arrojadiza. Esta publicación ha sido promocionada como contenido independiente
  2. Excelente recopilación de textos que ayudan a demostrar, cuánto ha ayudado la propaganda protestante a edificar esa leyenda negra antijesuítica, que de alguna forma también es antiespañola, por ser estos, La Compañía, en cierta manera la "némesis" católica española del protestantismo. «España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. ». Lo cierto es que la historia de España no se puede entender en plenitud sin la presencia y obra de la Compañía de Jesús. Una espiritualidad nacida en lo más profundo de aquella España grande católica e imperial. Si la catolicidad española no puede decirse que sea propiamente jesuita, desde luego el jesuitismo sí que puede considerarse como uno de los grandes frutos que ha dado la fe católica española, tratando primero de combatir sin denuedo el error protestante y posteriormente de santificar ese espíritu progresista que se incardinó en la Iglesia a la luz de la ilustración. En definitiva de extender de cualquier forma, las fronteras de la Iglesia allá donde otros no eran capaces de llegar. El discurso Jesuita siempre ha sido exterior, universal, civilizador. El propio de la frontera donde se acaba la catolicidad y comienza el resto del mundo, con sus ideas, deseos y ambiciones humanas. De alguna manera son como aquellos Dragones de Cuera españoles que patrullaban las vastas extensiones de Norteamérica, solo que en este caso aplicado a los campos de la fe, no solo para proteger sus fronteras sino también para extenderlas y llevarlas más allá de los límites católicos conocidos. Los Jesuitas son de alguna manera la presencia viva aún de aquel Plus Ultra que antaño caracterizó la obra española, con una preparación, capacidad de adaptación y conquista para la causa, que muy pocas otras órdenes religiosas y filosofías o ideologías alternativas han logrado alcanzar. La leyenda antijesuita siempre se ha destacado por estar cimentada sobre una gran envidia por parte de sus ponentes, que también lo han sido de la otra leyenda negra antiespañola. Y pienso que como españoles deberíamos estar muy orgullosos porque en esencia es una obra, la jesuita, mayormente hispana, que pese a los errores circunstanciales que en ocasiones hayan podido concurrir en nuestra historia común, sigue viva extendiendo las fronteras de ese Reino de Dios que otrora motivó el espíritu español. Los protestantes siempre los vieron, y los siguen viendo, como la bestia negra de sus pesadillas. Tal como verían a los tercios españoles, aquellos otros ejércitos europeos que tuvieron la desafortunada desdicha de entablar combate contra ellos. Dejo como muestra de esa envidia insana y antijesuita, lo que el director del Centro de Investigación y Memoria del Protestantismo Español decía allá por 2013 sobre el Papa Francisco, Jesuita e Hispano recién elegido. Sirva también para entender un poco de donde vienen esas guerras antifrancisquistas que hoy están tan de moda, incluso entre católicos, y qué espíritus en realidad, mueven a nuestro Papa y a aquellos que lo hostigan contaminados sin duda por la errada fe de quienes siempre vieron con malos ojos a la Compañía de Jesús.
  3. Geopolica.ru (la página de Dugin) ha publicado un artículo de Jean Meyer sobre el complotismo antijesuítico. Jean Meyer es un historiador serio, aunque un tanto sesgado a favor de la iglesia ortodoxa. El artículo habla sobre las teorías de la conspiración que ponen a los jesuitas a la cabeza del complot. Parece que uno de los orígenes de esta teoría del complot es Rusia y por ello el artículo se centra en ese país, pero también menciona a otros países europeos, como Francia, donde la izquierda y la derecha se unen contra los jesuitas. El artículo está bastante embrollado y a veces no se distinguen las citas del propio texto, pero aborda cuestiones muy interesantes que procuro marcar en negrita. Al final comento un par de cosas. Ni Khomiakov, ni Ambrosio son un fenómeno aislado; no son "un cometa caprichoso en el ciclo de los astros de la ortodoxia". Tampoco Dostoyevski (1821-1881), a quien podemos considerar como su alumno. Veinte años después de la guerra de Crimea, en 1873, siente que el papa Pío IX sigue animado por el odio latino de monseñor Sibour contra la ortodoxia: El tema de la conjura católica lo he tratado ya ampliamente [...] el quid de los acontecimientos actuales en toda Europa está en la conjura católica. ¿De dónde procede ese ánimo belicoso que raya en pasión y lleva al catolicismo incluso a defender a la ortodoxa Turquía contra la cismática Rusia? [...] Ni en Inglaterra, ni en Hungría existen hoy enemigos tan acérrimos de Rusia como estos belicosos clericales. No ya algún prelado, sino el Papa mismo ha hablado con alborozo del triunfo de los turcos y profetizado un porvenir pavoroso para Rusia. Ese anciano moribundo que todavía se llama jefe de la cristiandad no ha tenido reparo en confesar públicamente que las victorias de los turcos le producen siempre alegría. Tan tremendo odio resulta comprensible en cuanto se reconoce que el catolicismo romano está haciendo efectivamente la guerra.15 En septiembre de 1877, en su Diario de un escritor, los acontecimientos balcánicos le inspiran estas reflexiones: la guerra contra Turquía es por la verdadera cristiandad y Rusia, como el Cristo de las naciones, se sacrifica de manera desinteresada por los búlgaros, los serbios y todos los eslavos del Sur: El camino empieza en Roma, y arranca del Vaticano, donde el anciano moribundo, el jefe de los jesuitas que lo rodean, hace ya mucho tiempo marcó ese derrotero. Al plantearse la cuestión de Oriente, comprendieron los jesuitas enseguida que había llegado el momento propicio [...] Pero la parte esencial de la lucha consistirá en que con ella se resolverá el milenario problema católico, viniendo a ocupar su puesto, por voluntad de la providencia, el cristianismo oriental.16 En marzo de 1876 trata de Roma, del papa y de sus jesuitas en "Fuerzas moribundas y fuerzas nacientes": ¿Y no nos hemos llevado con el catolicismo las más increíbles sorpresas? De pronto, cuando le hizo falta, vendió a Cristo por los bienes terrenos y estableció el dogma de que "el cristianismo no puede subsistir sin el poder temporal del Papa", creando así un nuevo Cristo, que ya no se parece nada al antiguo y que ha cedido a la tercera tentación demoníaca, la del poder mundano: "¡Todo esto te daré si me adoras!" [...] Es la resurrección de la antigua idea romana del imperio del mundo, que nunca morirá en el catolicismo romano [...] De esa suerte se ha consumado el trueque del verdadero Cristo por un imperio profano. Y en el catolicismo romano se cumple verdaderamente.17 Por eso Dostoyevski puede hablar del "Cristo ruso", ortodoxo, como el verdadero Cristo, y considerar que los rusos que pasan de la ortodoxia, de la única y verdadera Iglesia, a la confesión romana, la del papa y de sus jesuitas, consuman una monstruosidad imperdonable y dejan de ser rusos. Shatov, en Los demonios, recuerda a Nikolai Stavroguin que dijo: "quien no es ruso ortodoxo, no puede ser ruso". El zar Nicolas II no había dicho otra cosa. El príncipe Gagarin y El Idiota En junio de 1876 , Dostoyevski recuerda con tristeza, en el Diario de un escritor, que los rusos en el extranjero se distinguen o por su liberalismo y su adhesión a las izquierdas y extremas izquierdas, o bien se convierten en unos conservadores europeos auténticos, al grado de convertirse al catolicismo. Los define como "los más consumados negadores de Rusia [...] destructores, enemigos de Rusia". Y así nos encontramos con dos tipos de ruso civilizado: el europeo Bielinskii, que a la par que niega a Europa, se acredita de ruso en altísimo grado, y el auténtico noble ruso, príncipe de Gagarin, que luego de volverse europeo estimó necesario no sólo convertirse al catolicismo, sino hasta meterse a jesuita. ¿Cuál de los dos es el mayor enemigo de Rusia? ¿Cuál de los dos se conservó más ruso? [...] no hay ruso alguno que se vuelve seriamente europeo como conserve aunque sólo fuere un pizca de ruso.18 "El auténtico noble ruso": efectivamente, Iván Gagarin (1814-1882), hijo del príncipe Gagarin y de Barbara Pushkin, pertenecía a una de las mejores y más antiguas familias de Rusia, cuyo linaje remontaba a Riurik, el fundador de la primera Rus, por los príncipes de Starodub-Vladimirski. El jefe de los Gagarin (décima séptima generación después de Riurik) fue el príncipe Mijaíl "a" Gagara...Iván, el futuro jesuita, era amigo de Piotr Chaadaev, Alexander Pushkin, Dolgorukov, Saltykov, Samarin, Volkonskii, algunos de los mejores espíritus de Rusia; hizo una carrera diplomática en Europa, entre 1833 y 1842 y su Diario cubre dichos años, hasta su entrada en la Iglesia católica: doble traición, a Rusia y a la verdadera Iglesia. En una carta a Maikov, Dostoyevski afirma que "quien pierde a su pueblo y a su espíritu nacional, pierde la fe de sus padres y a Dios [...] Toda la misión de Rusia se resume en la ortodoxia, en la luz que viene de Oriente".19 Por eso le perturba tanto el "renegado" Gagarin, que aparece en El Idiota, como Pavlischev. El príncipe Mishkin se horroriza al saber que su admirado Pavlischev "abrazó el catolicismo". ¿No es aquel Pavlischev quien tuvo una historia singular?...con un abate...el abate...olvidé su nombre, pero eso hizo mucho ruido dijo el "dignitario", esforzándose para recordar. El abad Gouraud, un jesuita, respondió Iván Petrovich. Sí, ¡ahí están nuestros hombres admirables y dignos de estima! Sin embargo, Pavlischev tenía nacimiento y fortuna, era chambelán y... se hubiera mantenido en el servicio... pero de repente abandona sus funciones y todas sus relaciones para abrazar el catolicismo y hacerse jesuita. Lo hizo con entusiasmo y casi con espectáculo. Francamente murió a tiempo... sí, todo el mundo lo dijo entonces... El príncipe no se aguantó más. Pavlischev... Pavlischev ¿converso al catolicismo? ¡Imposible! Gritó en un tono de espanto. [...] dijo el viejito en un tono importante; además esa gente tiene una manera de predicar que tiene tanta... elegancia, tanta personalidad... y saben asustar. Me asustaron, lo confieso. Fue en 1832, en Viena; pero no sucumbí, huí,¡ha! ¡ha! Palabra de honor, tuve que huir. Pavlischev era un hombre de claro ingenio y un verdadero cristiano -dijo de pronto el príncipe-. ¿Cómo podía aceptar una fe que no tiene nada de cristiana? El catolicismo -agregó con ojos chispeantes, mirando alrededor como si tratara de ofuscar a todos a la vez- no es más que una fe no cristiana. -Bueno, eso ya es ir demasiado lejos- musitó el pequeño viejo, mirando sorprendido a Iván Fyodorovich. ¿Cómo puede ser el catolicismo una religión no cristiana? -En primer lugar, es una religión no cristiana- dijo el príncipe de nuevo, con gran agitación y excesiva vehemencia. Eso en primer lugar; en segundo lugar, el catolicismo romano es incluso peor que el ateismo... ¡ésa es mi opinión! El ateismo sólo predica la negación, pero el catolicismo va más allá; predica un Cristo deforme, un Cristo al que ha calumniado y difamado, ¡lo contrario de Cristo! ¡Predica el Anticristo, juro y aseguro que así lo hace!... no es ni siquiera una religión, sino claramente una continuación del Sacro Imperio Romano, y todo en él se supedita a esa idea, empezando por la fe misma... ¡No, señor, no! No es sólo una cuestión de teología, se lo aseguro. Nos afecta mucho más cerca de lo que usted supone... Es necesario que nuestro Cristo brille en oposición a las ideas venidas de Occidente, nuestro Cristo, conservado por nosotros y desconocido de ellos. Y hacerlo, sin caer pasivamente en el lazo que nos tienden los jesuitas.20 En sus Apuntes, Dostoyevski escribe que Palischev es Gagarin y que el abad Gouraud es el jesuita De Ravignan, quien tuvo un papel importante en la decisión del príncipe. Afirma que Gagarin "odia, no las condiciones en Rusia, sino al pueblo ruso". En cuanto a los jesuitas... en mayo-junio de 1877, Dostoyevski les dedica el párrafo IV en Diario de un escritor, intitulado "El ejército negro.-La opinión de las legiones como nuevo elemento de civilización". A propósito del Kulturkampf llevado por Bismarck contra la Iglesia católica, profetiza que "este ejército negro declarará sencillamente la guerra a Alemania en el momento crítico". Imagina a los jesuitas manipulando a Francia contra Alemania: "Saben que de vencer Francia, serán los dueños de todo y podrán enquistarse allí para siempre". Pero los jesuitas revolucionarios no proceden de un modo legal, sino desusado. Este ejército negro está fuera de la Humanidad, fuera de la civilización y se gobierna a él solo. Es un status in statu, es el ejército del Papa que sólo ansia el triunfo de su idea... aunque se hunda todo lo demás, si se atraviesa en su camino; aunque perezca todo lo que no esté con él: ¡cultura, humanidad, ciencia! De fijo que aspiran a fundir de nuevo a Francia en un molde nuevo y definitivo [...] para luego darle una Constitución nueva que haya de estar siempre bajo la tutela jesuítica.21 En septiembre de 1877, Dostoyevski trata otra vez del Kulturkampf y dice que Roma prepara una contraofensiva para que Bismarck no reduzca al papa de soberano universal a mero patriarca europeo. Como la cuestión de Oriente se atraviesa justo en aquel momento (guerra ruso-turca a propósito de Bulgaria), teme que el papa y su ejército negro se aprovechen de la crisis : "Y aunque Europa entera haya de anegarse en torrentes de sangre... ¿qué importa? En cambio, triunfará el Papa... lo que para el romano vicario de Cristo es todo". Otra vez el tema de la conjura católica.22 En octubre del mismo año, le dedica el capítulo III de su crónica a "Los clericales romanos en Rusia" y denuncia la "inclinación de los polacos hacia los turcos y su secreto anhelo de agravar la situación de Rusia mediante la agitación revolucionaria". Considera "chocante" y "odiosa" esa actuación de "cierto partido que desde el interior de Rusia" trabaja de acuerdo con los enemigos de Rusia. "Hay no pocos elementos romano clericales que se ocultan bajo distintos ropajes. Hoy ya está enterado y escribe todo el mundo de la conjura clerical mundial... la conspiración vaticanista". La noticia de la candidatura del cardenal Ledochovski, "que, naturalmente, es polaco", para la sede pontificia le parece confirmar la existencia de "la conjura clerical": "luego de elegido papa, sólo se preocuparía de la existencia de su Polonia".23 En noviembre de 1877, desarrolla la idea de que los herejes latinos son peores que los paganos porque Roma "falsea a Cristo". "El catolicismo vendió a Cristo al bendecir a los jesuitas y aprobar su máxima de que el fin justifica los medios. Toda la doctrina cristiana la ha empleado exclusivamente en la adquisición de bienes terrenales y el logro de la soberanía del mundo".24 En su última obra, Los hermanos Karamazov, los jesuitas siguen presentes, aun cuando el Gran Inquisidor de la leyenda escrita por Iván no es un discípulo de Ignacio de Loyola. Tanto el P Dirscherl S.J. como Fülöp-Miller subrayan que el inquisidor tiene todas las características del jesuita arquetípico de Dostoyevski. Por eso Fülöp-Miller no duda en decir que el gran escritor es "el mayor enemigo que haya surgido contra la Sociedad de Jesús desde Pascal... porque consideraba a los jesuitas como los representantes más importantes del espíritu católico, hombres que por su sabiduría mundana, su hábil dialéctica y sistema ético fueron los primeros en dar armas espirituales a la sed católica de poder".25 En Los hermanos Karamazov, el autor da forma al material acumulado durante los siete años del Diario, sobre el tema del catolicismo y del jesuitismo. Así, en la novela, Iván Karamazov publica un artículo muy comentado sobre la Iglesia y el Estado en el cual afirma que Roma ha dejado de ser una Iglesia, al convertirse en Estado hace mil años: "No es simplemente ultramontanismo, ¡es archi ultramontanismo! ¡Más allá de los sueños del papa Gregorio VII!"26 Y el padre Paisii de comentar: "Eso es Roma y sus sueños. Esa es la tentación del tercer diablo". Ese diálogo, en el cual Dostoyevski ordena su visión de la Iglesia católica, es, de cierta manera, el preludio al "poema" del Gran Inquisidor.27 Aliosha Karamazov reacciona con emoción a lo que su hermano hace decir al Inquisidor: que los papas han tomado la espada de César para asumir el poder sobre toda la tierra: "Eso es aplicable a Roma, y aun así, no a toda Roma; [...], los peores católicos son los inquisidores y ¡los jesuitas![...] ¿Conoces a los jesuitas? [...]Ellos no son otra cosa que el ejército de Roma para el futuro universal imperio terreno, con un emperador..., el pontífice romano". Iván, al despedirse de Aliosha menciona al "catolicismo romano con sus ejércitos y sus jesuitas", antes de decirle: "¡No pensarás tú que yo me voy a ir ahora allá con los jesuitas para sumarme a ellos, los que han corregido las proezas de Él!"28 No haría lo que el otro Iván, el príncipe Iván Gagarin. Ponerse al servicio del Anticristo. El Anticristo en la cultura rusa Cesare G. DeMichelis demostró en 1988 que en la tradición cultural rusa, desde la visita del jesuita Antonio Possevino, hasta los tiempos soviéticos, se identifica al Adversario con la imagen del papa y de su representante y mejor soldado: el jesuita. A la hora de la Unión de Brest, a fines del siglo XVI, surge esa versión del papa-Anticristo que retoman, a principios del siglo XX, personajes tan diferentes como D. Merejkovskii, A. Lunarcharskii o N. Bujarin. El 7 de marzo de 1930, Nikolai Bujarin publicó en Pravda un artículo: "Finansovii kapital V mantii papy", o sea "El capital financiero debajo del manto del papa". Según Stephen Cohen, este alegato histórico bien documentado contra los papas, la Inquisición y los jesuitas, desarrollaba una sutil analogía entre la obediencia absoluta impuesta por la Compañía de Jesús y el stalinismo.29 O sea, Stalin como "papa-anticristo" y la OGPU como la orden jesuita... Alguna vez, alguien le había preguntado a Lenin si, al fundar el Partido, no se había inspirado en Ignacio de Loyola, y en 1920 Evguenii Zamiatin en su obra teatral Ogni sviatogo Dominica (Los fuegos de Santo Domingo) había evocado a la Cheka bajo la forma de los jesuitas. DeMichelis señala cómo, en febrero de 1582, cuando el P. Possevino S.J. regresaba a Moscú, los mercaderes ingleses residentes en la ciudad entregaron al zar Iván un panfleto protestante sobre el "papa-anticristo". Possevino cuenta cómo ciertos ingleses, "totalmente herejes", habían sugerido al zar "maldades sobre el Pontífice Máximo" que tuvo que refutar durante su debate público con Iván el Terrible, en el Kremlin.30 Fue la Unión de Brest (1596), con la agravación consecuente del antagonismo entre las Iglesias y las eternas guerras entre Rusia y Polonia, la que popularizó el tema del "papa-anticristo" y lo grabó con la ecuación católico-jesuita-polaco en las mentalidades, en el inconsciente colectivo ortodoxo y ruso.31 Con toda razón DeMichelis puede afirmar que "este proceso complejo, a la vez histórico-político, histórico-militar y religioso-cultural, tiene una importancia decisiva en la evolución de la temática".32 Dicha temática no ha desaparecido del todo en 2014, por lo menos, en ciertos círculos de la Iglesia Ortodoxa de Rusia. El grueso libro La ortodoxia y el cristianismo occidental. Manual para los seminarios y escuelas conciliares, publicado en 1995 por la Academia Religiosa Moscovita se hace eco de la "maquinación jesuita", latina y romana. La memoria ortodoxa, agraviada y dolida, no ha olvidado nada, ni el abominable saqueo de Constantinopla en 1204 por los cruzados, ni el Falso Dimitri y sus jesuitas polacos, y se indigna al ver como los jesuitas polacos organizan, después de la desaparición de la URSS, la provincia rusa de la Compañía de Jesús.33 La Iglesia católica con sus jesuitas, por ser el adversario histórico y más antiguo, cristaliza en forma admirable, todas las angustias y fobias de la Iglesia Ortodoxa Rusa. La "maquinación jesuita" Antes de que apareciera el mito de los Protocolos de los Sabios de Sion que pretendían dominar al mundo, después del mito de los templarios y de los rosacruces, pero antes del mito de la conspiración masónica, nació el mito incombustible del complot jesuítico. Desde los primeros días, en tiempos de su fundador, la Compañía de Jesús despertó sentimientos ambivalentes de admiración y odio, reverencia y aversión, a los cuales se mezclaron la malicia y la calumnia. Como botón de muestra está el famoso apócrifo, Monita secreta Societatis Jesu, publicado por primera vez en Cracovia en 1614, por un supuesto sacerdote de nombre Heronym Zahorowski. No tuvo mucha difusión en el siglo XVII, pero conoció ulteriormente gran fortuna: traducido al español en 1712, al francés en 1719 como Instructions secretes, al inglés en 1723, fue utilizado por el parlamento francés en su ofensiva contra los jesuitas en la segunda mitad del siglo XVIII, y también por los enciclopedistas. Publicado en España en 1881, ha sido reeditado en Oviedo en 2000 con el título ¡Pobres Jesuitas! Monita secreta o instrucciones reservadas al lector. Por cierto, Yuri Samarin, en sus cartas contra los jesuitas, cita a las Monita.34 El motivo oficial de su expulsión de Francia en 1762 era que constituían un Estado en el Estado y bien podrían destruir la monarquía. En el artículo Jesuitas de la Enciclopedia, D'Alembert les atribuye todos y cada uno de los asesinatos e intentos de asesinato de varios reyes de Francia. Nicolas de Bonneville publica en Londres, en 1788, Les Jésuites chassés de la Maçonnerie et leurs poignards brisés par les Maçons; el autor señala que "hoy, como bien se sabe, hay jesuitas en Rusia, Suecia y Dinamarca". En el siglo XIX coinciden curiosamente denuncias de derecha y de izquierda: así, ciertos contrarrevolucionarios pensaban que la revolución francesa era la obra del complot jesuita internacional; que los jesuitas querían destruir a los reyes y la sociedad para asegurar su poder. En la casa de enfrente, Jules Michelet y Edgar Quinet atribuían, en 1843, la restauración de los Borbones en 1815 al complot jesuítico. Esos dos autores pensaban que la Compañía de Jesús había tendido sus redes sobre el mundo entero y que, al servicio de una autoridad supranacional, el papado, funcionaba como un verdadero ejército para hacer una guerra a muerte a la república y al progreso. La misma monarquía de Julio combatió a los jesuitas por su apoyo a los legitimistas. En 1844-1845, Eugenio Sue popularizaba el mito del aquel complot en su Le Juif errant.35 La lógica de la teoría del complot es que encuentra un sentido a la Historia y, además, sirve a intereses políticos evidentes de movilización y radicalización del combate político. Hitler lo dijo sin tapujos en Mein Kampf: "El arte de sugerir al pueblo que los enemigos los más dispares pertenecen a la misma categoría es el hecho de un gran jefe". En cuanto a Charles Maurras(1868-1952), el fundador de la Action Française, lanzó el mito del Complot des Quatre Etats confédérés (protestantes, masones, judíos y métèques), mito adoptado con entusiasmo por todos los que colaboraron con los nazis, en la Francia ocupada del mariscal Pétain. Hoy en día, la red está saturada por textos que mantienen la mitología negra de la Compañía de Jesús. Como botón de muestra, están los textos del activísimo Eric Jon Phelps, autor norteamericano de Vatican Assasins. The Diabolical History of the Society of Jesús, libro enorme publicado por cuenta del autor en 2001 y otra vez en 2004. Entre los crímenes que atribuye a los jesuitas se encuentra el asesinato del presidente Kennedy. Hoy en la red, afirma que el gobierno de Washington está controlado por ellos: Vean como el gobierno americano utiliza su poderío militar, político, financiero para mantener el poder temporal del Papa. No solamente en Haití -Aristide era un peón completo del Papa y de la Orden de los jesuitas-, en todas partes. Rusia es otro ejemplo [...] Israel también. Rothschild controla a los judíos, su familia tiene una alianza con el general de los jesuitas desde 1876. Así Roma controla al gobierno israelí. Lo controla a través del Mossad [...] Lo que no saben los musulmanes es que son utilizados por los jesuitas para reconstruir su propio templo en Jerusalén. Les gustaría tenerlo reconstruido para el Papa, para que pueda sentarse en el y ser el Anticristo del libro de Daniel, capítulo 9. Es lo que veo venir. ¡Hasta los encuentra detrás del "naufragio del Titanic, con la creación de la White Star Line, JP Morgan y demás". Y termina diciendo, como Dostoyevski y ciertos ortodoxos del siglo XXI, que los jesuitas son ateos.36 "Estos documentos nos explican lo que se esconde detrás de esta dominación mundial de los jesuitas, el porqué de tal maquinación bárbara y oculta por parte de los jesuitas que controlan la Masonería y que no reconocen más autoridad que el Vaticano y el imperio de Roma y Jerusalén como gobierno mundial". Así empieza un largo texto intitulado L'Ordre des Jésuites. Illuminés! Star Warspour le Reich. Le Pape qui est soumis à l'Ordre des Jésuites, un Ordre occulte qui siège au Vatican. El lector descubre, entre otras maravillas, que Abraham Lincoln fue asesinado por los jesuitas, y también Malcolm X, quien luchaba contra el aliado de los jesuitas, Martín "Lucifer" King... "Desde 1868 ellos controlan los Estados Unidos". Concluye con las Monita secreta de 1614.37 Se cierra el círculo. En Rusia hoy El jesuita Constantin Simon empieza su artículo "How Russians See Us: Jesuit-Russian Relations Then and Now" con la anécdota siguiente encontrada en Izvestia del 26 de mayo de 1994: el periodista Alexei Chelnokov se topa con jóvenes neonazis moscovitas y los entrevista; para que entienda bien sus actividades, uno de ellos le explica: "No somos un partido político. Más bien somos una antigua orden religiosa jesuita".38 Tal cual. Precisamente en estos años, la Iglesia Ortodoxa de Rusia se quejaba del "proselitismo" realizado por los "misioneros" católicos, en general, y por los jesuitas, en particular. La cultura soviética no había mejorado para nada la idea que los rusos podían tener de los jesuitas, si uno recurre a la definición de la palabra "jesuita" ofrecida por el muy oficial diccionario de la Academia Soviética de Ciencias, Slovar sovremennogo russkogo iazika (Diccionario de la lengua rusa contemporánea): "un miembro de una orden religiosa católica, una organización eclesiástica militante, sirviendo de baluarte al papa y a la reacción". El artículo cita a Herzen: "los jesuitas, estos siniestros monjes-soldados, guardianes de la frontera entre el papismo y la Reforma". Las definiciones, en el mismo diccionario, de "jesuitismo", "jesuítico" y otros derivados no difieren de las correspondientes en un diccionario francés o español: "hipocresía, doblez, astucia, traicionero". El historiador soviético D.E. Mijnevich, en su libro Ocherki iz istorii katolicheskoi reaktsii (iyezuity) (Ensayo sobre la historia de la reacción católica-jesuitas), define desde la primera página a la Compañía de Jesús como "el baluarte de la más negra reacción, del oscurantismo más inveterado, de la inmoralidad más sucia". Pero para aquellos jóvenes neonazis, los jesuitas formaban una organización secreta e internacional de conspiradores militantes y agresivos, algo como los caballeros Templarios, o Teutónicos, monjes-soldados para los cuales todos los medios eran buenos, empezando por la violencia. He encontrado en Ogoniok y en Komsomolskaya Pravda, entre 1992 y 1995 predicciones alarmistas tan pronto como llegaron noticias que los jesuitas polacos desembarcaban en Moscú: ¡Eran dos, nada más! Fue suficiente para que se anticipara que pronto una red de colegios jesuitas iba a cubrir Rusia, ofreciendo además de una escolaridad gratuita, desayuno y comida. Una periodista, presumiendo haber realizado trabajo de archivo, anunció que por la quinta vez en la historia la Sociedad estaba a punto de conquistar el sistema educativo ruso. En 1994, el obispo de Magadan denunciaba la presencia de seiscientos jesuitas, repartidos en toda la Federación de Rusia: eran en aquel entonces menos de treinta. "Por la quinta vez"...No sé si Svetlana Kirillova empezaba su conteo a partir del P. Antonio Possevino S.J., pero la memoria amarga del clero ortodoxo tiene registrado cada uno de los desencuentros, para no decir más, entre la "latinidad" y la ortodoxia. No olvida ni perdona que, en el siglo XX, Roma haya esperado, en palabras de un jesuita, "la conversión prometida, que tanto anhelamos, de esa Rusia a la que Nuestra Señora ha tomado a su cargo", según lo anunciado en Fátima en 1917;39 conversión que con la caída del zar pareció muy próxima para ciertos dirigentes católicos, ilusionados con la idea de que un concordato podía ser negociado con los bolcheviques. Entraron en escena dos jesuitas, el estadounidense Edmund A. Walsh, miembro de la American Relief Administration y director de la misión vaticana, misiones que combatían la hambruna en la URSS, en 1922-1923, y el francés Michel d'Herbigny, jesuita de todas las confianzas del papa Pío XI. Especialista de las relaciones entre la Iglesia católica y la ortodoxa, el obispo d'Herbigny manifestó una soberana torpeza, típicamente europea y romana, que llevó la empresa al desastre. Subestimó trágicamente, durante varios años, la hostilidad del régimen contra la religión en general y creyó que la ruina de la Iglesia ortodoxa abría las puertas a su Iglesia. En 1926, había mandado a dos jesuitas para abrir un seminario en Odessa. Luego los obispos que consagró fueron arrestados y en 1929 comprendió su error. Sus labores dejaron en los ortodoxos la convicción de que Roma había intentado de manera maquiavélica tomar el lugar de la Iglesia ortodoxa, precisamente cuando Lenin, luego Stalin la estaban destruyendo de diversas maneras.40 Todo esto dejó un pesado contencioso con la Iglesia ortodoxa de Rusia, que ni el Concilio de Vaticano II, ni la famosa Ostpolitk de Pablo VI lograron liquidar. Después de la segunda guerra mundial la Revista del Patriarcado de Moscú, Pravda, Literaturnaya Gazeta y demás diarios y revistas soviéticas siguieron su doble línea política y religiosa, denunciando la política del Vaticano como una "traición permanente de los principios del cristianismo" y como una empresa "colonialista". Así en el número de noviembre de 1960, la revista del Patriarcado publicó un largo artículo de A.F. Shishkin sobre "El Vaticano y su lucha por la paz, la amistad entre los pueblos". Según Shishkin, la historia de la Iglesia romana manifiesta la inutilidad de los intentos del Vaticano por justificar la actividad no eclesiástica de la Curia romana invocando motivos de orden religioso y moral [...] El catolicismo político no pone en práctica la enseñanza cristiana del amor a la paz y al prójimo [...] La actividad política del Vaticano en los últimos cincuenta años sirve intereses no eclesiásticos. Más adelante exponía que esa plaga, el catolicismo político, seguía royendo a los papas, los cardenales y "al cuerpo de la Iglesia católica romana. Se manifiesta en la primera y la segunda guerra mundial y en su apoyo a la 'guerra fría'". Concluía que "con la bendición del papa Juan XXIII la prensa católica no ceja en su lucha sistemática contra los movimientos de liberación de los pueblos coloniales y la idea de coexistencia pacífica". El "colonialismo" del Vaticano era uno de los temas preferidos de la propaganda soviética que denunciaba las actividades de los "misioneros" católicos y en especial de los jesuitas. Literaturnaya Gazeta de enero de 1961 dice, a propósito de los jesuitas, que "la rapacidad gana a la Iglesia católica. Sus políticos en sotana se lanzan en las aventuras más arriesgadas y desesperadas. Cuando el colonialismo vive sus últimos días, cuando nada puede salvar al orden antiguo, blandiendo la cruz, ellos llaman a sus antiguos esclavos a obedecer". No hay diferencia entre la prensa ortodoxa y la comunista. En 1962, el historiador L. Vyshnevskii escribe en su libro La Unión de Florencia y el destino histórico de Rusia un párrafo que se llama "De los planes antirrusos del Vaticano y de sus fieles sirvientes, los Jesuitas".41 El mismo afirma, en 1973, que "los Jesuitas querían una Rusia gobernada por el Papa romano y los Jesuitas [...] La sangre de Pushkin, evidentemente, está sobre la sotana negra del jesuita Gagarin".42 En 1985 todavía, la Pravda llamaba a intensificar la propaganda atea y el 24 de noviembre de 1986, Mijaíl Gorbachov afirmaba en Tashkent que había que luchar con resolución contra la religión. La ortodoxia era el mal menor, frente a un catolicismo que conspiraba con los enemigos de la URSS. El líder de la perestroika cambió luego de parecer, puesto que en 1988, con motivo del milenio del cristianismo eslavo, reconoció "los errores cometidos en el pasado por los dirigentes soviéticos para con la Iglesia" y anunció una ley sobre la libertad de conciencia. El 1 de diciembre de 1989, Juan Pablo II recibió a un Gorbachov que, el 5 de julio en París, había anunciado que había sido bautizado... En 1991, Roma procede a la reorganización de la Iglesia católica de rito latino en las repúblicas de Bielorrusia, Rusia y Kazajstán que alojan comunidades católicas de origen polaco y alemán. El 14 de mayo, en Fátima, Juan Pablo II agradece a la Virgen "haber guiado los pueblos del Este hacia la libertad". Roma instituye la arquidiócesis de Minsk y Mogilev y cinco administraciones apostólicas, destinadas a devenir diócesis, entre las cuales la de Moscú, algo que no podía ser del agrado de la Iglesia ortodoxa. Menos aún si uno piensa que se mandó a Moscú al monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, un polaco de 76 años, nacido en Estonia, o en Bielorrusia. Las nuevas circunscripciones eclesiásticas de Siberia y Kazajstán deben, ciertamente, atender a los católicos polacos, baltos, ucranianos, bielorrusos y alemanes deportados por Stalin y sus sucesores, sin hacer proselitismo entre los ortodoxos. Pero el patriarca Alexei sospecha y denuncia el "proselitismo", consecuencia lógica de estas "estructuras misioneras paralelas, la ortodoxia ha sido prácticamente eliminada de la Ucrania occidental".43 Nada para facilitar el diálogo entre las Iglesias, mucho para recalentar el fantasma del complot jesuita. La apertura, en 1991, de la Academia de teología católica Tomás de Aquino en Moscú, con varias extensiones en toda Rusia y la presencia mayoritaria de jesuitas contribuye a la sospecha; los jesuitas abren un seminario en San Petersburgo, con los P. P. Bernardo Antonini y Jean-Marie Glorieux, en 1993; desarrollan centros de enseñanza en varias ciudades de la Rusia europea, y un grupo de jóvenes jesuitas rusos se activa en Siberia: desarrollan contactos con las universidades de Novossibirsk. En esta ciudad cuyo obispo católico es un jesuita, abren un seminario... En 1992, la Compañía de Jesús es la primera orden religiosa católica en recibir la legalización oficial, con todo y personalidad jurídica. Por más prudentes que sean los jesuitas, no pueden rechazar a las personas que quieren entrar en la Iglesia católica. No que sean muy numerosas, pero es suficiente para fundamentar la acusación de "proselitismo" y los viejos reflejos siguen vivos; poco después de la legalización de la Compañía, Literaturnaya Gazeta publicó estos versos: "Despreciando la cultura y la ciencia / inspirando el odio y el miedo / los jesuitas calientan sus manos / a las hogueras donde arden sus presas".44 Por eso los arciprestes Arkadi Shatov, Alexander Shargunov, Valentín Asmus, el monje Kirill (Sajarov) y otros eclesiásticos mandan una carta al Patriarca Alexei II, en 1995, alertando sobre la expansión de la Iglesia católica romana en Ucrania, Bielorrusia y Serbia. Dicen que en Rusia la penetración ocurre de manera más taimada, pero es preocupante la cooperación entre "algunos religiosos y no religiosos y aquellas estructuras que se dedican a hacer labor proselitista en Rusia". Denuncian la actividad de propaganda escrita y radial de los católicos y, en especial, de los jesuitas. "Se les oye defender las fatales creencias católicas, hacen apología de los santos latinos". Han contagiado a sacerdotes ortodoxos como aquel que dijo en un programa de radio: "En cuanto a los católicos, les diré con franqueza que para mi son tan ortodoxos como aquellos que se llaman ortodoxos [...] Se tiene la impresión de que el Vaticano ha formado dentro de la Iglesia Ortodoxa de Rusia un grupo de religiosos que le son fieles y que sirven a la causa escandalosa de la reunificación [...] La actividad de estos sacerdotes representan una grave amenaza a la existencia de la Iglesia ortodoxa. Pedimos a Vuestra Santidad tomar medidas contra la penetración del catolicismo jesuita en nuestra Santa Iglesia".45 En cuanto al patriarca, suspendió un tiempo, en el mismo año de 1995, la comunión con Bartolomé de Constantinopla, acusado de latinizar y de ser papista. Era la consecuencia de los esfuerzos del "papa polaco", Juan Pablo II por acercarse a la Ortodoxia. Se decía que Karol Woytila y Lech Walesa, dos polacos, como responsables de la destrucción de la URSS, eran los dignos herederos del rey de Polonia, Segismundo III y del Falso Dimitri, que a principios del siglo XVII se habían instalado en el Kremlin con sus sacerdotes polacos y jesuitas. Woytila, sirviente del Vaticano, era un "rey jesuita", como el Falso Dimitri... y el papa que había alentado Solidarnosc mandaba ¡jesuitas a Moscú! El principal problema entre Roma y Moscú consiste en que la Iglesia ortodoxa, como institución, no reconoce para los católicos un eventual derecho a ejercer su ministerio en Rusia, porque es un territorio canónicamente ortodoxo, y tampoco concede a los rusos el derecho a "latinizar". Por eso ha presionado al gobierno ruso y a la Duma, en tiempos de Boris Yeltsin, para revisar una ley de libertad de conciencia considerada como demasiado liberal, en cuanto a los "romanos" y a los protestantes. Con la llegada a la presidencia de Vladimir Putin, las presiones dejaron de ser necesarias. El 9 de septiembre de 2000, el presidente aprobó la nueva Doctrina de Seguridad Informativa de la Federación de Rusia. El punto III señala como amenaza a la seguridad y a los "otros intereses de la federación de Rusia, la expansión económica, demográfica y religioso-cultural de los Estados limítrofes". El punto IV dice que le toca al Estado proteger la seguridad nacional, lo que incluye "la defensa de la herencia cultural, moral, espiritual y de las tradiciones históricas". El punto VI confía al Estado "la contraposición a la influencia negativa de las organizaciones religiosas y de los misioneros extranjeros".46 Ejerciendo su función de defensor de la ortodoxia, el Estado expulsó de Rusia, el 19 de abril de 2002, a Yierzhy Mazur, obispo católico de Irkutsk en Siberia. Poco antes, la Duma había pedido a la Secretaría de Relaciones "dejar de otorgar visas a los representantes del Vaticano [...] que violan las libertades religiosas del pueblo ruso al practicar su proselitismo [...] cometen una agresión espiritual". La moción fue votada por 66 % de los diputados. La mayoría de las 200 (algunas fuentes dicen 300) parroquias católicas no eran realmente nuevas, sino resucitadas, pero el hecho de que sólo 15 % de los sacerdotes fueran rusos explica la sensación de "agresión" e "invasión", especialmente cuando se trata de polacos y jesuitas. La elección de un jesuita como papa, a principios de 2013, se presta a soberbios delirios sobre la eterna actualidad de la "maquinación jesuita". En conclusión, la realidad histórica de los "reyes jesuitas" y polacos, en Rusia durante el Tiempo de los Disturbios, engendró el mito incombustible del complot jesuita contra Rusia y su Ortodoxia: perdura hasta la fecha. Bien dijo Sigmund Freud que la razón no puede nada contra las psicosis colectivas. Estamos en presencia de una reivindicación polémica de una memoria dolorosa que no termina. Por lo tanto, es inseparable de la teoría explicativa de la "maquinación"; no nos habla de historia, sino de mitos ligados a la identidad. Hoy en día, la identidad nacional rusa, por lo menos, la que buscan juntos el Estado y la Iglesia ortodoxa, sigue frágil. Explican esa fragilidad por la amenaza jesuita que busca desde siempre la "conversión a Roma". El análisis de la teoría del complot manifiesta que la cuestión de fondo es la relación entre el Estado, la sociedad y la nación. Bibliografía citada Bercé, Yves-Marie, Le roi caché. Sauveurs et imposteurs. Mythes politiques populaires dans l'Europe moderne, Fayard, París, 1989. [ Links ] Beshoner, Jeffrey Bruce, Ivan Sergeevich Gagarin. The Search for Orthodox and Catholic Union, Notre Dame, University Press, 2002. 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Ibidem, p. 349-350. Ibidem, p. 420-421. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 306. F. Dostoyevski, El idiota, p. 762-764. F. Dostoyevski, Diario..., p. 686-688. Idem, p. 745. Ibidem, p. 770 y 781. Ibidem, p. 805. Denis Dirscherl, S.J., Dostoievski and the Catholic Church, p. 121. F. Dostoyevski, Los hermanos Karamazov, p. 931. Idem, p. 1066-1080. Idem, p. 1077 y 1079. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist dans la culture russe", p. 304. Jean Meyer, Elpapa de...p. 96. Jean Meyer, La gran controversia..., p. 198-226. Cesare G. DeMichelis, "L'Antéchrist...", p. 308. Jean Meyer, Roma y Moscú, 1988-2004, p. 22. Yuri Samarin, Iezuity i ikh otnoshenie k Rossii. Michel Leroy, Le mythe jésuite de Michelet à Béranger. Emmanuel Kreis, Les puissances de l'ombre. Juifs, Jésuites, Francs Maçons, réactionnaires. La théorie du complot dans les textes. Umberto Eco acaba de retomar el tema del complot de Eugène Sue en su novela El panteón de Praga. http://www.The forbiddenknowlege.com/hardtruth/blackpope.htm http://www.secretebase.free.fr/…/orga…/jesuites/jesuites.htm Constantin Simon, "How Russians See Us", p. 343. Alfredo Saenz S.J., Rusia y su misión en la historia, tomo II, p. 536. Giovanni Codevilla, Stato e chiesa nella Federazione rusa, pp. 321-349; Louis Gallagher S.J., Edmund Walsh SJ. A Biography, p. 66; Jean Meyer, La gran controversia..., pp. 333-347. Jeffrey Bruce Beshoner, Ivan Sergeevich Gagarin..., p. 15. Idem, p. 17. Sergio Trasati, Vatican-Kremlin, les secrets d'un face à face, p. 386. Constantin Simon SJ, "How Russians see...", p. 355. "Sobre una carta enviada a Alexei II", Russkaya Mysl, 21-27 diciembre 1995, 1. Giovanni Codevilla, Chiesa e Impero in Russia. Dalla Rus di Kiev alla federazione Russa, p. 595. https://www.geopolitica.ru/es/article/la-maquinacion-jesuita Jean Meyer cita la obra "El judío errante", del progresista francés Eugene Sue, como ejemplo de la literatura antijesuítica. Está demostrado que "Los Protocolos de los Sabios de Sion" se inspiraron en esa obra. Pero aparte de los párrafos que están copiados de esa novelucha anticlerical de Sue, en los Protocolos también se menciona despectivamente a los jesuitas en un párrafo: Es claro que menciona a los jesuitas como los grandes conspiradores después de los judíos. No se entiende cómo se les pasó este detalle a algunos católicos de la época. A día de hoy se sabe que los Protocolos fueron una intoxicación de la Ojrana rusa probablemente pergeñada por Madame Glinka, de la Sociedad Teosófica, que viene a ser la matriz espiritual del gnosticismo duguiniano. Curiosa esta confluencia que parece haber entre gnosticismo, complotismo y organizaciones secretas vinculadas al Estado ruso. Y curioso también la estrecha vinculación que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuítico. En cuanto a la Monita Secreta, la falsificación de la que desciende casi toda la literatura antijesuitica, nos dice el articulista que fue publicada en Cracovia por Hieronim Zahorowski. La Metapedia dice lo siguiente sobre Hieronim Zahorowski: No sé de dónde saca la Metapedia este texto, pero he podido comprobar por algún estudio académico serio que, efectivamente, los Zahorowski eran una familia ortodoxa, lo que no excluye que entrasen en escuelas jesuitas por el prestigio que éstas tenían. De nuevo, parece que los fraudes complotistas nos lleven a gente del partido ruso, en este caso en Polonia, aunque el falsificador también contó con la ayuda de una familia protestante. Un tema apasionante para investigar lo de este Zahorowski. En los libros que abordan estos temas sólo he encontrado referencias muy escuetas a este personaje. Pero más interesantes me parecen las conexiones que parece haber entre el complotismo antisemita y el complotismo antijesuitico, inventado este ultimo por los enemigos de la fe católica y de España, pues consideran al jesuita la quintaesencia de la Contrarreforma católica impulsada por España.
  4. BGA

    Mi experiencia conspiranoica

    Confieso que yo he tenido esa tendencia conspiranoica que desarrollé en los primeros años de BBJ coincidiendo con la crisis que fue mi propia crisis de manera extraordinaria. Poco leído -me maravilla en muchos de vosotros el manejo de libros que tenéis- y a la vez curioso, el tiempo libre y la avalancha de "información", fueron los ingredientes de abrir mis ojos como platos ante tantos datos y secretos pregonados como si efectivamente "algo" distinto estuviera pasando. Distinto y extraordinario pues venía en auxilio de aquellas dudas, fracasos y frustraciones para cuya explicación en mi fuero interno, no encontraba nada que no fuera: qué mundo más hi de pu nos toca vivir. Pero esa conclusión te dejaba postrado, incapaz, sin esperanza. Entonces todas esas teorías venían a explicar la razón de ser de las cosas. Precisamente, nuestra mente estructurada (alienada, controlada, aborregada.... que tanto se decía y se dice) era la responsable de no detenerse en el efecto caótico en que se había convertido la realidad como es... Tenía que haber una explicación, si no para todo, si para lo más acuciante. Y además, tenía que haber un voluntad expresa detrás de todo, pues era yo incapaz de desprenderme de la idea de que había una inteligencia finísima detrás de todo. Finísima y tenaz, de "larga data", en la que "algo", movido por "algo" había sido capaz de pergeñar "algo" a lo largo de siglos y que por fin había empezado a dar señales claras de éxito y premio a esa voluntad pétrea, al mismo tiempo que "otros" conseguían traernos la explicación adecuada. Desde la antigüedad (muy variable según el caso), pasando por sucesos históricos a los largo de siglos, se habían ido gestando lo mismo grandes venganzas que grandes resistencias. Un mundo "mítico" de sociedades, dragones de diferente color, que siguiendo la largura de sus raíces nos llevan a las edades védicas, a las deidades paganas transmutadas en seres de otras galaxias, a Yavé, a los judíos y a Egipto pasando por Babilonia... Todo apuntaba a que había, efectivamente, una explicación "racional" a los eventos nuevos para los dormido, pero que los despiertos habían estado predicando milenios como quien grita en el desierto. En cierto modo estábamos adorando a nuestros ídolos de oro haciendo caso omiso a la "inteligencia", a la consciencia cósmica, a los "hermanos ascendidos".... Moisés había bajado del monte y comprobando cuán fácil es para las masas caer en la idolatría del dinero, de la vida sin más que el horizonte pequeño y personal, rompió furioso de nuestra flojera las tablas de la Ley que debían orientar nuestras vidas más acá de que las comprendiéramos. Pero bajó -descendió- con otras palabras que Yavé le había dicho y que nos parece razonable fueran secretas, pues si tan fácil fuera dejarnos llevar por la materialización inmediata en aquellos ídolos dando respuesta a nuestra inclinación trascendente en su modo tanrústico, no hubiéramos sido capaces de comprender los códigos tras la exigencia de cumplirlos sin hacer preguntas. Y aquí encuentro el meollo de todo ésto: "no quiere que comáis de este árbol porque sabe que seréis como Él". Destripar esta frase tiene su aquel: ¿Puede una criatura ser igual a su creador?. ¿Podría Dios ser capaz de crear a otros dioses idénticos -clónicos- a Él sin tener en cuenta ninguna consideración al margen de querer hacerlo?. ¿Podría la Causa incausada dar origen a entidades clónicas que no serían sino causas "causadas"?. ¿Cómo podrían "Ser" lo mismo si no hay en ellos "la primera voluntad"?. Preguntas -ejemplos- que ponen de manifiesto la necesidad humana de ir al fondo de las cosas pero inspirados por una voluntad que no se detendrá en respuestas "insatisfactorias" que acoten la libertad de llegar al fondo de las cosas... De hecho, cuanto más complejas las respuestas, y más contradictorias, más estimulantes nos resultan como modo de eludir una realidad que nos aplasta como bota indiferente pisando un hormiguero. Estoy convencido de que la "intención" de todo es "romper" la estructura de la civilización cristiana identificada ya en la "Matrix" (matriz, estructura, filas y columnas, planos "acotados"). Tal vez tenga que ver con las "meditaciones" de un "pueblo" que tampoco quiso aceptar la realidad de aquel Mesías que no cumplía con su interpretación de lo que habría de ser el Mesías, y como niño frustrado por no ver entre los regalos aquel de su máxima preferencia, elucubra que los reyes magos le estaban gastando una broma y busca, revuelve en lugares raros, aquello que de ninguna manera habría de serle negado... Ingenuidades infantiles (y no tanto) que en tantos casos duran toda la vida resistiéndose a la realidad buscando explicaciones "alternativas" que dejan a Dios fuera del centro ahora ocupado por nosotros y nuestras "necesidades", convirtiéndolo en un "bromista" que juega al escondite o a los dados... Antes que todo ésto había tenido "contactos" con el Mal. Nunca se trató de temas complejos ni elaborados sino de cosas sencillas y de "miradas". Mis casos "diabólicos", en lo que atañe al caso concreto, son cosas muy ordinarias. Lo extraordinario era "la sensación" de estar frente a algo súbitamente negro y desconcertante por sí mismo y por el hecho de que escapaba completamente del ámbito del hecho. Por eso digo "sensación" y no reacción más o menos iracunda ante un hecho vulgar y predecible. Cinco años "interno" en colegios de curas de los que renegué en cierto modo sin llegar a ningún drama hasta la "crisis", pasando por el Zen y la vida sana y natural, me libraron de caer en la red anti-matrix... Si había experimentado el mal de manera tan viva -y subjetiva siendo sinceros- debía por fuerza existir el Bien. Y si existe el Bien -o el mal personificado, no como mera tragedia o dolor- , éste debía ser "racionalmente" también personal. Una vaga idea de Dios sostenida "a mi manera" en mis años de Zen pero que venía de mi adolescencia, volvía así a tomar un protagonismo primero en mi mente con hecho racional, y luego permeando poco a poco mi corazón... Inescrutables son los caminos de Señor. Al caso que nos ocupa El Español ha vuelto a dar con las claves adecuadas. El mal y sus efectos "domésticos" ha estado y siempre estará en la Ciudad del Mundo por mucho que insistamos en convertirlo en la Ciudad de Dios. La buena noticia es que la Ciudad de Dios triunfará cuando Cristo regrese y la otra buena noticia en que la Ciudad de Dios "ya está" en nuestros corazones. Todas las teorías conspirativas, ciertas o no, son un reflejo de los afanes por lograr el poder a costa de todo y de todos; de sembrar cizaña y desorientación; de romper la relación entre causas y efectos proponiendo idealidad misteriosas que están más allá, intocables, de las causas y sus efectos. Así como tuve aquellas experiencias "malignas" en circunstancias del todo ordinarias, hoy veo que se ponen de manifiesto en las circunstancias extraordinarias. Si era necesario un "sexto sentido" -o locura- para apreciar a la entidad perversa en medio de lo cotidiano, no es apenas necesario para justificar los sucesos extraordinarios. Confundir o procurar confundir la naturaleza real de los "entes implicados" en este mundo tan confuso, forma parte de lo mismo: la mentira es muy poderosa porque consigue destruirlo todo, y la verdad que nos aproxima a Dios, tomada como simple hecho racional, dejando al margen la Revelación, es un camino tortuoso lleno de incertidumbres y de fracasos. Destruir es más fácil que construir y la "cama" de subjetividad y al final siempre de sospecha, se abre camino entre las murallas frágiles del sentido común y de la reflexión orientada por la Fe, la cual no es obra nuestra y por ello es tan repudiada por quienes sin saberlo han interiorizado que los "dioses" creados por Dios, son igual de poderosos y además comprensivos con nuestra naturaleza imperfecta frente a un Dios justiciero y celoso...
  5. Me ha parecido interesante este mensaje publicado en BBJ en el que se formula una crítica a dicho foro que es extensible a toda internet, con importantes implicaciones sociales: Lo podía haber puesto en alguno de los hilos en que abordamos el fénomeno complotista, pero creo que la reflexión de este forero es lo bastante interesante para encabezar un hilo propio. Puede que exagere en algún punto, pero creo que retrata con bastante fidelidad el espíritu que reina en BBJ. Pero creo que sería un error centrarlo en ese foro. Es también el espíritu que reina en otros foros masivos y en las redes sociales. Es un espíritu de radical desconfianza hacia todas las autoridades (políticas, académicas o morales) y a la vez de infinita credulidad en todos los charlatanes que saben tocar las teclas adecuadas. Es un pesimismo radical que lleva a la autodestrucción y al aislamiento de la sociedad, al destruir por el placer de destruir, a la esterilidad completa en el plano físico y moral. Ha sentado fatal ese mensaje en BBJ. Acusan al autor de progre. Pero no veo nada de progre en ese retrato de la internet actual. Los progres, es verdad, se caracterizan por ser excesivamente optimistas, pero también hay un sector de la izquierda que se regodea en el pesimismo hasta provocar la autodestrucción. Es verdad que las cosas no marchan bien, pero llevarlo a ese punto de negatividad me parece que hace al individuo impotente y le impide una respuesta. Cierto pesimismo es ingrediente necesario en una actitud realista y hasta sana, pero llevar el pesimismo y el escepticismo a cotas tan radicales puede ser igual de contraproducente que el más radical de lo optimismos. Desde luego —poniéndome en plan conspiranóico— si quisiera cargarme una sociedad trataría de insuflarla sentimientos negativos de ese cariz que sólo pueden llevar a la impotencia y, finalmente, al suicidio.
  6. En mi opinión, a veces no se incide lo suficiente en el vínculo que existe entre el conspiracionismo y el izquierdismo o el revolucionarismo en general. A pesar de que la derecha tiene tendencia a créerse las conspiraciones, sostengo que su gestación es casi siempre de naturaleza izquierdista. Así, por ejemplo, tenemos el caso de Léo Taxil. Este izquierdista inventó a finales del XIX una gran teoría de la conspiración sobre la masonería y mantuvo el engaño durante años. Su objetivo era tomarle el pelo a católicos de buena fe (hasta el Papa León XIII le dio crédito), explotando su justificado temor hacia la masonería, con el objetivo de reírse de ellos y dejarles en ridículo. A pesar de que el engaño quedó totalmente al descubierto, esto no quita que prácticamente en todos los análisis derechistas sobre la masonería pueden encontrarse trazas de los embustes urdidos por Léo Taxil. Luego está el ejemplo del asesinato del Almirante Carrero. El entorno de la inteligencia/propaganda soviética se inventó en el 82 (8 años después del magnicidio) que la CIA lo había asesinado y esta teoría de la conspiración fue, en sus inicios, difundida en nuestro país solamente por la izquierda más despreciable y extrema del panorama nacional, pues ésta era, como ha sido siempre, un mero tentáculo de intereses extranjeros desestabilizadores. La derecha de entonces, en su mayoría, no le dio crédito al embuste y algunos (Fuerza Nueva, pongamos por caso) lo identificaron certeramente como una maniobra de desinformación perpetrada por los hombres del Kremlin. Sin embargo, algo muy importante ha pasado entre los años ochenta y los principios de los 2000, pues hoy en día dicha teoría de la conspiración es la teoría "de gala" en bastantes ambientes de la "derecha dura", donde negarla resulta sospechoso o algo peor. Y así podríamos seguir, con muchos otros ejemplos. Concluyo copiando lo que he escrito en burbuja (https://www.burbuja.info/inmobiliaria/threads/la-teoria-de-ominae-sobre-vinculos-psicopatia-izquierda.1188487/page-49#) en una línea relacionada: Uno de los rasgos más comunes de los agitadores y revolucionarios es, desde luego, su desprecio por la verdad y su predisposición a la propaganda. Ya pueden sus soflamas ser desmontadas, ellos no sufren ningún ataque de vergüenza como sufrirían el resto de personas, simplemente buscan un nuevo lugar en el que lanzar su mensaje, como si nada. Saben perfectamente que repetir lo mismo una y otra vez es mucho menos costoso que hacer un esfuerzo para construír un refutación. Por ejemplo, acaba de abrirse en este subforo [Temas Calientes en burbuja.info] el hilo de rigor que atribuye el asesinato del Almirante Carrero a la CIA. Entrar en una discusión para desmontar esta rocambolesca teoría de la conspiración es algo que cuesta gran cantidad de tiempo y esfuerzo, pero eso no impide que posteriormente las mismas personas abran más hilos con el tema, algo que les lleva pocos minutos. Desde luego, Internet y las redes sociales han ayudado mucho a satisfacer los objetivos de esta clase de personas y grupos. No sólo su propaganda puede ser difundida de manera más rápida y eficaz, sino que la misma naturaleza del medio privilegia sus mensajes por encima de las eventuales refutaciones. Es, desde luego, inquietante el hecho que este patrón se repita continuamente a lo largo de la historia. Desde los sofistas que eran refutados por Sócrates y Platón hasta la propaganda a la que se dedican hoy en día ciertos países, nada ha cambiado realmente.
  7. Desde hace semanas el comisario Villarejo, encerrado por graves delitos, promueve una teoría de la conspiración sobre el 11-M que, en los titulares de Pedro J. Ramírez, apuntaba primero a Marruecos y luego a Francia. Al principio no se le dio mucho crédito en las redes sociales, pero en los últimos días, por la cercanía con el 11 de marzo, está cobrando fuerza en los canales de intoxicación habituales. Explico por qué la tesis carece, en mi opinión, de fundamento y es un ataque contra el pueblo español. ¿Quién promueve esta tesis del complot? José Manuel Villarejo, un excomisario corrupto que está acusado de delitos muy graves y que, en los últimos tiempos, para librarse de la condena, viene chantajeando al Estado español. Cuando digo el "Estado español" no me refiero a los socialistas o peperos que encarnen el poder en cada momento, sino a algo que va más allá a los partidos y que llega a la Jefatura del Estado, aunque la trasciende. En este contexto, cabe sospechar que la tesis que ha lanzado al ruedo sea una artimaña más para captar la atención del público y evitar la condena por organización criminal. ¿Quién está difundiendo la tesis de Villarejo? El periódico digital El Español, de Pedro J. Ramírez, un pésimo periodista que, junto con Jiménez Losantos, ya se dedicó en el pasado a lanzar al ruedo otras teorías de la conspiración que buscaban limpiar la imagen del PP por la nefasta gestión del atentado. A cambio de difundir estas teorías de la conspiración recibieron dinero saqueado por el PP al pueblo español. ¿Qué pruebas aporta Villarejo? Nada más que sus propias opiniones. En los últimos días ha filtrado una grabación en la que aparece él mismo hablando sobre el tema, como si el hecho de grabarse uno mismo dando una opinión fuese prueba de algo. Lo siguiente será que se grabe un vídeo diciendo que la tierra es plana y que lo aporte como prueba irrefutable de que la tierra es plana. Pero mucha gente ha picado en el truco "audiovisual": si algo está grabado hay gente que le otorga credibilidad sin pararse a estudiar la naturaleza del testimonio. ¿A quién apunta VIllarejo como culpable? Villarejo da palos en todas las direcciones sin aportar una sola prueba y su única finalidad es aumentar la confusión para librarse de la cárcel. Pedro J. Ramírez en los titulares habló primero de los marroquíes y luego de los franceses, que es lo que más impacto mediático le puede dar, pero si uno pasa del titular y va al cuerpo de las "noticias" se verá que apunta en otras direcciones de las que no se ha querido hablar mucho pero quizá más plausibles, pues parten de unas llamadas reales que se produjeron cerca del 11-M. Cito en concreto un párrafo de las informaciones publicadas por El Español: En otra noticia de días anteriores: Dice esta crónica de ABC crítica con la teoría de la conspiración: Por tanto, de unas llamadas desde Siria o desde zonas del Líbano controladas por Hezbolá —que es lo único cierto que parece haber en toda esta cháchara— se pasa a apuntar en infinitas direcciones que no guardan ninguna relación con la pista inicial: que si los marroquíes, que si franceses, que si otra vez ETA, que si [rellene con el colectivo que le caiga mal o que le venga mejor para su propaganda]. La pluma amarillista de Pedro J. Ramírez obra esos milagros. ¿A quién le aprovecha la difusión de estas teorías de la conspiración que no se apoyan en pruebas? Al propio Villarejo, que enredando espera librarse de la cárcel. Al libelista Pedro J. Ramírez, que así espera insuflarle oxígeno a su fracasado periódico digital. A las grandes plataformas digitales que ganan dinero colocando publicidad sobre contenidos divisivos. A José María Aznar, Ángel Acebes y sus simpatizantes, que fomentaron estas teorías para tapar su mala gestión y devolver al PP al ruedo político, jugando así con el alma del pueblo español y condenándolo a una herida abierta que ya no podrá cicatrizar. A los países que quieren enemistar a España con dos buenos socios —en la actualidad al menos— que se han mostrado muy claros ante el desafío secesionista de Cataluña. A los mismos que apoyan simultáneamente a los chalecos amarillos y a Puigdemont, que nos hablan todos los días de que Europa está colapsando y nos intentan convencer de que no nos vacunemos. En suma, a todo el que está interesado en que España no levante cabeza y siga en su espiral autodestructiva y a todo el que no le interesa la verdad del 11M. Dos artículos recientes que igual pueden aportar algo de luz: “El Gobierno de Aznar me pidió que asumiera su mentira sobre el 11-M” | España | EL PAÍS El 11-M, Villarejo y de nuevo la conspiración Y una noticia de 2004 que no constituye una prueba definitiva pero que encaja perfectamente con otros hechos conocidos: Bin Laden: "El 11-M es el castigo a España por sus acciones en Irak, Afganistán y Palestina" | Internacional | EL PAÍS Por mi parte, no tengo problema en que se investigue la pista de las llamadas desde Siria o cualquier otra pista fundamentada en pruebas. Tampoco tengo problema en que otras personas tengan teorías alternativas sobre la autoría del 11M, incluidas aquellas que apuntan a Francia o Marruecos, siempre que se guíen por el amor a la verdad y no por intereses turbios como los que animan a Villarejo y Pedro J. Ramírez. Desearía, eso sí, que el pueblo español cure esa herida abierta, para lo cual es imprescindible tener un relato común de los hechos.
  8. Español

    La gran conspiración

    Como ya he comentado en alguna ocasión anterior, aunque no me canso de insistir, para mí la verdadera "Gran Conspiración", se basa en difundir ideas, datos, teorías y conceptos que llevan a desconfiar de todo y de todos hasta dinamitar así la cohesión social. Es la estrategia revolucionaria que posiblemente más frutos esté cosechando pues no se limita solo a reafirmar y propagar las ideas del revolucionario, sino que permea todos los ámbitos sociales y niveles intelectuales, destruyendo así toda clase de vínculos sociales y humanos. Hasta qué punto afectan la difusión de estas teorías el entendimiento personal de las cosas y las relaciones sociales, podemos intuirlo fácilmente si cogemos un diccionario de sinónimos, y nos encontramos con que, para el término "Confianza", que es el más afectado por la actividad conspiranóica, aparecen como homólogas las palabras: seguridad, esperanza, fe, credulidad, decisión, determinación, certidumbre, tranquilidad, creencia, presunción, aliento, ánimo, vigor, empuje, amistad, familiaridad, intimidad, llaneza, franqueza, naturalidad, valimiento, cordialidad. En resumen, podría decirse que son los pilares de la vida misma los que se ven atacados por las teorías de la conspiración. Por eso insisto tanto en afirmar que, independientemente de la veracidad o no que pueda haber en cada teoría conspirativa, sí existe de fondo una "Gran Conspiración", sumamente peligrosa y destructiva, que sin embargo pasa desapercibida porque se da de una forma distinta a cómo nos las presenta habitualmente el mundillo de los conspiranóicos. Creo que es importante entender que, el conspiranóico es habitualmente parte, voluntaria o involuntaria, de la peor conspiración: aquella que permanece oculta. Es un poco como el efecto de la guerra nuclear pero aplicado a un nivel psicológico. Cuando se dispara una bomba atómica, la explosión puede tener un gran efecto destructivo, pero la verdadera y mayor destrucción se produce después por los efectos de la radiación invisible, que destruyen la continuidad de la vida. En este caso la bomba atómica vendría a ser semejante a la difusión de una tesis conspirativa, y la radiación igual a la desconfianza que genera dicha difusión, que se instala y permanece invisible en el ser personal y colectivo para ir minándolo y destruyéndolo poco a poco. Destruye la memoria de los acontecimientos al poner en cuestión lo que creemos saber; destruye el entendimiento de las cosas al no tener una base clara de los hechos ni de en quién confiar; y finalmente destruye la voluntad de las personas que acaban hastiadas de vivir en un mundo de mentiras. Es decir, la “Gran Conspiración" destruye las potencias del alma -memoria, entendimiento y voluntad- y con ello la vida de las personas y la sociedad. Y digo que se trata de una conspiración y no de un simple comportamiento humano porque en efecto soy creyente, y tal como creo que realmente existe Dios, verdad y vida, también creo que existe el diablo, a quién desde siempre hemos conocido como el padre de la mentira.
  9. No conocía ese canal de videos y tampoco he tenido tiempo de darle poco más que un vistazo rápido a sus contenidos, pero tras hacer una primera lectura rápida de la presentación que de ellos mismo hacen en su web https://sanguisetaqua.wordpress.com/ me queda claro que en principio hay que tratar con mucha prudencia a sus anónimos autores. Lo primero por eso, su anonimato, cosa que en principio no parece una forma de actuar muy católica. Luego me llaman la atención algunos detalles y contradicciones, que se pueden ver en la página, y que me llevan a dudar si en el fondo, tras esa firma hay verdaderamente una voluntad católica. Además de ofrecer alguna cita bíblica al modo que lo hacen los protestantes (ellos citan empleando los dos puntos, al contrario que los católicos que citamos con puntos, comas y guiones, por ejemplo, Ap 13:11 frente a Apo.13, 11), las constantes referencias literalistas al libro del Apocalipsis me llevan a pensar que están más cerca de la apologética evangélica que de la católica. La Iglesia Católica tiene una exégesis magnífica de ese libro, escrito en un lenguaje simbólico y críptico debido a las persecuciones de la época, que explica la victoria y centralidad de Cristo en la historia encarnado en su Iglesia, frente al poder del mundo encarnado en el imperio de aquella época. Sin embargo es muy propio de los evangélicos utilizar literalmente el libro y las referencias crípticas a Roma para infundir el miedo y atacar a la Iglesia, atrayendo así a los incautos hacia sus redes. El Apocalipsis no es un libro para asustar ni infundir terror, sino que se trata de un libro de gran esperanza para los católicos, que no admite otro tipo de lectura e interpretación privada, como las que hacen en esa web, que aquella que durante dos milenios ha dado el Magisterio de la Iglesia. En eso se basa la unidad de la Iglesia y esa misma ruptura de la unidad es lo que caracteriza a los protestantes, que interpretan a su voluntad las escrituras. Luego también dicen estar en plena comunión con la Iglesia, pero al mismo tiempo no reconocen el pontificado de Francisco y llegan a acusarle de ser el Falso profeta del Apocalipsis o incluso el anticristo, tal como hacen muchos grupos evangélicos, como los testigos de Jehová, cuando se refieren al cabeza de la Iglesia. Dicen que la Iglesia sufrió un golpe de estado perpetrado por la sinagoga de satanás y que Bergoglio, como así lo llaman, ha sido puesto ahí como castigo de Dios. Vamos, que rechazan la división, pero en cambio están en comunión con un órgano decapitado en donde ellos mismos se erigen en portavoces de la palabra de Dios e intérpretes de los signos de los tiempos, todo un disparate en boca de un católico que lleve una correcta vida de oración y obras en comunión con la Iglesia. Hay algunas otras cosillas que me han llamado la atención, pero en definitiva, la impresión que me da es que puede tratarse de un grupo de cismáticos, de criptoevangélicos, de opositores a Francisco haciéndose pasar por tradicionalistas o simplemente de charlatanes por no decir algo más grueso. Desde luego emplean un lenguaje milenarista y bastante impropio en el ámbito católico y el mensaje que transmiten está bastante lejos del mensaje del Evangelio.
  10. Hispanorromano

    Una teoría sobre las conspiraciones

    ¿A qué se debe el pensamiento conspiracionista que tiene últimamente tanto auge en internet? Este artículo baraja dos causas: la necesidad de tener el control y el afán de distinguirse de la masa. Las razones que aporta el artículo me parecen muy válidas. Es evidente que en algunos complotistas hay un afán de sentirse especiales y de distinguirse artificialmente de los "borregos". Por otra parte, ante una realidad incierta y compleja, es más cómodo y aporta más tranquilidad atribuir los problemas a una única causa. Yo añadiría que en ocasiones el complotismo es un sucedáneo religioso que puede dar lugar a verdaderas sectas. Cristina Martín, después de agotar el tema Bilderberg, ha escrito un libro sobre los "dioses venidos del espacio". También podría haber algo de proyección en este esquema: si estás acostumbrado a maquinar, es probable que le atribuyas a los demás ese mecanismo mental. Estas tesis psicológicas pueden explicar por qué algunas teorías de la conspiración enganchan a mucha gente. Pero no explican quién crea las teorías de la conspiración y por qué razones, lo que en mi opinión es más importante, porque el problema conviene atajarlo en su origen. Yo manejo varias teorías al respecto: 1) Origen espontáneo: lo mismo que pueden surgir rumores de la maledicencia del populacho, la confluencia de varios rumores podría dar origen a algunas teorías de la conspiración de manera espontánea. Pero creo que esto sólo sería aplicable a un número reducido de casos. 2) Origen comercial: es evidente que la difusión de estas teorías se ha convertido en un gran negocio. En Youtube los vídeos que mejor se monetizan son los de conspiraciones. Gana el conspiracionista y gana Yotube/Google. Las librerías están atestadas de estos libros. La industria del entretenimiento ha encontrado un gran filón. 3) Origen gnóstico: muchas de estas teorías tienen un trasfondo gnóstico. En general todo el mundillo del "misterio" que cultivan Iker Jiménez y compañía. El subforo 'Conspiraciones' de BBJ es un hervidero gnóstico donde lo mismo te hablan de los cátaros que te dicen que Yahvé es Satanás. 3) Origen político e ideológico: muchas de estas teorías podrían haber sido creadas por grupos ideológicos y sobre todo por Estados. Es difícil demostrarlo, pero en algunas casos salta la vista. Por ejemplo, en el caso de la conspiración sobre el asesinato de Kennedy, es evidente que le convenía a Rusia para ocultar su propia pista, lo mismo que le convenía sembrar la duda sobre la llegada de EEUU a la Luna: *Tema mítico* : PUTIN desenmascarara la mayor mentira de la Guerra Fria que Nixon nos colo con lo de la llegada a la Luna Con el derribo del MH17 sobre la Ucrania ocupada y el asesinato de Skripal, los medios rusos lanzaron al ruedo infinidad de teorías que sirvieron para ocultar su responsabilidad y para generar desconcierto en Occidente. Este artículo lo explica muy bien: How a powerful Russian propaganda machine chips away at Western notions of truth La teoría de las conspiración sobre los jesuitas les aprovecha políticamente a los ortodoxos (por los jesuitas se ganó Polonia para la Catolicidad), pero también a los protestantes y a los ilustrados. En general les aprovecha a los enemigos de la Iglesia católica y a los enemigos de España. Como internet es anglocéntrica, las teorías sobre los jesuitas acaparan gran parte de las páginas conspiracionistas. En ocasiones el origen es más ideológico que político, pero sigue teniendo aplicaciones políticas. La teoría de que los monjes envenenaban las aguas tiene su origen en el anticlericalismo liberal, pero le aprovechaba políticamente a la Francia que entonces intentaba imponer su hegemonía en Europa. El Plan Kalergi se lo inventó Gerd Honsik, un neonazi austriaco bastante lerdo que buscaba así propagar su ideología. Pero ahora le aprovecha políticamente a Rusia para embestir contra Europa. Estas teorías tuvieron un origen ideológico, pero pronto se les encontraron aplicaciones geopolíticas. Me inclino a pensar que, en su mayoría, las teorías de la conspiración tienen un origen ideológico y político que a veces se entremezcla con otros factores. Con la imprenta se desató una guerra de propaganda en la que nunca entramos los españoles, pero con internet se ha convertido en una guerra total en la que siguen llevando la batuta los Estados, pero socorridos ahora por miles de cibervoluntarios que en algunos casos ni siquiera son conscientes de su función en el engranaje. Quizá la verdadera conspiración sea la de quienes se dedicar a crear y difundir estas teorías que se utilizan como arma arrojadiza.
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